Showing posts with label Estampas camagüeyanas. Show all posts
Showing posts with label Estampas camagüeyanas. Show all posts

Wednesday, July 22, 2026

Mis primeros 60. (por Carlos A. Peón-Casas)


Cumplo un día después que los cumpleaños terrestres de Hemingway, que ahora los cumple cada 21 de julio en la Eternidad.

Pero mi abuela materna, la bella Rosario, era del 23 de Julio, y como nací el 22 sobre las once, ella se quedó anhelando que mi llegada a aquella planicie agramontina, fuera el día de su cumpleaños, en la entonces oh casualidad, Clínica Agramonte, en el venido a menos cuartel de Garrido, que conoció tiempos mejores, en aquel Anno Domini de 1966.

El temor de mi familia y de mis padres tan católicos y reverentes, era que el parto demorara como era casual en las primerizas, y mi desembarco en este planeta de Dios llegará al fatídico día 26 de aquel mes canicular, y que 13 años antes había marcado la fatalidad para nuestra linda Cuba. Vade retro…..

Por suerte de aquel día de la Santa Ana solo queda un recuerdo muy bello de un recién nacido de solo cuatro días de nacido, arropado por su abuela paterna, la inolvidable y amorosa Emilia y a su lado mi querido tío materno Rafael. Ya ambos juntos disfrutando de las maravillas del Paraíso que Papá Dios regala a sus mejores hijos.

La foto de aquel momento, acompaña mi crónica de hoy, cuando alzo mi copa rodeado de ángeles que son mi familia aquí y ahora en esta muy sofocante jornada estival, en la ciudad miamense que hoy nos acoge y resguarda de todo mal. Amén

Fray Elías de la Sagrada Familia, un carmelita ejemplar en el Convento de la Merced de Camagüey. (por Carlos A. Peón-Casas)


Las cercanías a la figura de este ejemplar sacerdote carmelita que hoy recreamos desde la memoria ya casi ancestral de un siglo, se nos hace propicia desde un opúsculo o breve ensayo que, Manolo de la Torre Rivera, joven periodista de la otrora ciudad agramontina, dedicara como ofertorio espiritual al santo varón en su deceso, acaecido en 1942.

Con el título de Guirnalda Póstumas (Ofertorio a un santo varón inmortal), de la Torre Rivera, al decir de otro periodista, Alfredo Correoso y Quesada: “fijó su pupila en la interesante y ejemplarísima existencia” del inolvidable sacerdote.

Dejamos al lector algunos de los esbozos más sentidos del joven escritor de entonces, en ese recorrido por las páginas vitales de su biografiado, que como inevitable telón de fondo tenía al que entonces fuera el Convento de la Orden Carmelita en Camagüey desde 1888, en el ya casi cuatro veces centenario Convento e Iglesia de La Merced.
Corría el año de 1909… En la languidez conventual del templo de la Merced de Camagüey, ocurrió un suceso de apariencias intrascendentes para la Comunidad carmelitana que mora allí y para la vida religiosa camagüeyana. Dios rodea siempre los grandes sucesos del mundo de una sencillez conmovedora (…) Así también, sin alteraciones estruendosas llega a esta legendaria ciudad, al Convento de la Merced, un sacerdote (…) con apenas 30 años (…) acusaba ya el carácter, el espíritu y el alma(…) en que la práctica de la piedad se enraizaba desde los tiempos de acólito con los Padres Carmelitas de Toledo. En aquella provincia del reino de Castilla la Nueva, bañada por el caudaloso y seccionante Tajo (…) nació a la vida y al sacerdocio Fray Elías de la Sagrada Familia (…) No queremos exagerar diciendo que el templo de la Merced en la actualidad compite con la maravillosa Catedral que allá en tierras castellanas encierra obras del Greco, y el soberbio túmulo cincelado de Berruguete (…) pero tanto por el aspecto de su arquitectura. Como por las bellezas que encierra, entre las que se destaca el sepulcro de plata (…) y principalmente en el precioso altar del Niño Jesús de Praga, la mano hábil y consoladora, expresiva y amistosa del R.P. Elías ha dejado su huella inconfundible de febril laboriosidad.

(…) Desde poco tiempo después de llegado a Camagüey, se advirtió la capacidad organizadora y directriz del Padre Elías, que rápidamente rebasó los límites del convento y la Provincia, al extremo de habérsele ofrecido el cargo de Superior del Convento de San Felipe en La Habana, lo que rechazó por humildad y sencillez. Esto sucedía en 1912(…) La muerte del Padre Franco, Superior de las Mercedes, ocurrida en 1919, exaltó a Fray Elías al cimero sitial de la Comunidad.
(…) En 1915, se coronó la imagen del Niño Jesús de Praga por las manos de Fray Valentín Zubizarreta, entonces Obispo de Camagüey, con corona de Rey, Redentor y Pontífice, se bendicen la espléndida carroza y los bellos estandartes que expresan cada uno de los misterios de de la vida de Jesús Niño. En 1918 se imparte bendición al sagrario de plata que está en el altar, obra exquisita de talleres de Madrid. En 1922, se bendice la nueva imagen que ahora veneramos en el ara, también labrada en la capital española. En 1933, el gran tapiz de la Apoteosis del Niño de Praga que cumple el altar mayor en los meses de enero, completando la obra de otros tapices que revisten los muros de la Iglesia como expresión artística de la historia del dulce Infante, recibe también bendiciones(…) Que camagüeyano no recuerda un año de su niñez, en que marchó orondo, marcial, orgulloso, de casaca roja y pantalón blanco con amplia capa y botas de hule, portando alabarda a la vera del Niño de Praga? ¿Quién de adulto no se ya, no se emociona al escuchar los metales y tambores que ritman la marcha del ejército de párvulos, avanzada de la más linda procesión que preside la figura de Dios infante?(…) Autor de varias obras(…) Su primer libro: Guirnalda de Siemprevivas(1) es una dignificación sublime del espíritu religioso, que se eleva vertical en una literatura limpia de frivolidades(…) Por él, sabemos la historia de la Archicofradía del Niño Jesús de Praga, en Camagüey(2), con sus detalles minuciosamente analizados’.

(…) Optima fue su labor apostólica que en siembra constante recogió prodigios y exhúberos frutos. La consagración del Padre Elías se compensaba con resultados brillantes reconocidos por doquier. Prueba de reconocimiento fue fuer el nombramiento de Hijo Adoptivo que le confirió el Consistorio Municipal el 9 de Febrero de 1933 atendiendo sus dotes magníficas como forjador espiritual de la niñez camagüeyana. Pero hay otro título, no menos honrante que le brinda Camagüey: El Apóstol de los Niños(…) que florecía en cada labio de ciudadano…en el carácter del Padre Elías debió tener más conmovedora resonancia la exquisita y sencilla expresión popular, por su humildad, por ser igualmente sincera y no ceremoniosa(…)’

(…) Desde el retiro de su celda conventual, desde las naves del templo, el Padre Elías no solo hizo labor católica, ofrenda de caridad, ejemplo de superación; sino también forjó una gran parte de nuestra ciudadanía, en labor patriótica sublime, sabiendo, como escribió: ‘que la felicidad de los pueblos tiene por base el corazón y la inteligencia de los pequeñuelos’ y que ‘el fundamento de la vida humana se encuentra en la niñez’. No le complació solamente una rigurosa vida ascética, no le satisfizo por entero la perfección de su alma por la penitencia, y también atendió a la ninnez para edificar la felicidad de nuestro pueblo con bases de corazones puros, de inteligencias eminentes para hacer recio fundamento en la ternura infantil con una moral cristiana granítica, en que se asentara un ciudadano perfecto.

(…) Dios lo acunó en sus brazos para dormirlo eternamente, en la madrugada del 27 de Agosto de 1942, cuando fue llamado por El a su lado (…) sus obras quedaban como legado infinito. ‘Cuando muera, no me ofrenden flores, solo quiero que a mi sepelio vayan muchos niños’ fue el postrer del venerable religioso expresado a sus hermanos de Comunidad y amigos; fue lo único que reclamó como pago de 33 años de desprendimientos y bondades… No quiero, ni aún las flores del patio del Convento, prefiero que vayan muchos niños a mi entierro (…) Y así fue (…) No recuerdo más imponente manifestación dolorosa en Camagüey, (…) el féretro escoltado amorosamente cada minuto, a través del templo y nuestras calles por los fieles y ‘sus amados niños’.
Los recortes de la prensa de entonces nos dejan testimonio de las muestras más sentidas del pueblo todo. Distintas publicaciones citadinas y hasta el habanero Diario de la Marina se hicieron eco del lamentable deceso.

Como botón de muestra, dejamos al lector la nota del diario “El Camagüeyano’’, publicada en su sección Mundo Social, y con la firma del periodista y cronista social Alfredo Correoso Quesada:
Reposan ya en la tierra de su adopción, que tanto quiso… el santo sacerdote Fr. Elías de la Sagrada Familia… En medio de la inmensa pena que nos embarga a los que fuimos sus amigos, tenemos la satisfacción inmensa de ver que los camagüeyanos rindieron el tributo de cariño, el homenaje de amor que tanto merecía(…) La niñez camagüeyana pierde su máximo apóstol pues todos sus desvelos, se concentraban en encaminar a los niños por la senda del bien y de la más alta moral cristiana(…) Ese apostolado mantenido desde que llegó joven a Camagüey, hasta el momento de su muerte ha producido óptimos frutos en el seno de la sociedad y muy especialmente en el de la familia.
Un reportaje especial del ya citado autor Manuel de la Torre, era recogido por aquel mismo diario del Camagüey, que citamos igualmente, en atención a la rememoración de aquel suceso en sus detalles más singulares:
(…) A las exequias, iniciadas a las ocho de la mañana de ayer, concurrieron el Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Zubizarreta y el Obispo de Camagüey con la casi totalidad del Clero. Las naves del templo estuvieron colmadas de un público acongojado, representaciones de todas las esferas sociales, prevaleciendo un incalculable número de niños. Junto al catafalco levantado ante el presbiterio las guardias de honor iban sucediéndose en grupos de doce niños cada vez.(…) terminadas las exequias solemnes, se inició el sepelio esperado por un público que llenó las aceras de nuestras calles. Abría la marcha la Banda Municipal; la Archicofradía del Ninno Jes;us de Praga con más de 300 niños ostentando sus distintivos en el pecho; las Asiladas de San Juan Nepomuceno y el Amparo de la Niñez; HH Oblatas; las niñas del Convento Mazarello, Alumnas y Ex Alumnas de las Teresianas, V.O.T del Carmen; el R.P. Juan de la Cruz Superior de los Carmelitas revestido de capa pluvial, con un grupo de sacerdotes; le seguía la carroza conduciendo los restos del Padre Elías escoltado por doce caballeros terciarios de la Virgen del Carmen y doce niños de la Asociación del Niño de Praga. Presidía el cortejo el Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Zubizarreta, el Obispo de esta Diócesis Mons. Pérez Serantes, el Gobernador Provincial, doctor Octavio Pardo Machado, el Coronel López Jorge, Jefe del Distrito Militar, y una abigarrada y silenciosa multitud de incalculable número, marchaba con ellos.
Del propio cronista, pero esta vez en reseña del hecho para la emisora radial local CMJK, se añadían otros pormenores que en plan de cierre compartimos con el amable lector:
Honda pena causa esta desaparición en Camagüey (…) Por eso su sepelio tomaba la extensión de cuatro cuadras largas esta mañana. Muchos amigos que encontramos entre la multitud silenciosa y acongojada, nos mostraron sus recibos que le acreditaban una niñez cercana al P. Elías. Ese recibo era extendido al niño como socio de la Ass. Del Niño Jesús de Praga, aunque quien nos lo exhibiera, mostrara también una cabeza comenzando a canear. Allá en el cementerio, Pérez.
Serantes pronunció la oración fúnebre. Fue un momento difícil para S.E. por su carácter emotivo y por su condición de confesor del fenecido. ¿Quién mejor que Mons. Serantes podía conocer más profundamente el alma pura impoluta del P. Elías, de quien ha recibido por más de veinte años, las confidencias del confesionario? Por eso abundantes y sinceras lágrimas corrían por su faz, y la emoción dolorosa le anudaba las palabras en la garganta; y con él la concurrencia toda oraba y lloraba consternada (…)

 


-----------------------------
1. Le siguieron otros títulos: Guirnalda de Nomeolvides (1926); Sagrario del Niño Jesús de Praga (1939) dedicado a Mons. Zubizarreta con motivo de sus Bodas de Plata; y Guirnalda de Maravillas (1940) dedicado a los doctores camagüeyanos que en la niñez formaron coro de adoradores del Niño Jesús de Praga, intercalándose sus fotografías en número muy considerable.

2. Se establece la Asociación del Niño Jesús de Praga en el Convento de la Merced en Camagüey el 20 de Mayo de 1900. Fue Director de la misma el R.P. Fray Teodoro de San José, C.D.

Wednesday, June 24, 2026

Anécdotas sanjuaneras para no olvidar (por Carlos A. Peón-Casas)

Folleto editado 
para el San Juan del año 1959
------------


Las extemporáneas celebraciones de la fiesta sanjuanera, tan del gusto camagueyanensis, en este muy caldeado agosto, me motiva estás notas recordatorias.

Refiero a sucesos de memorable signo festivo, en otros minutos citadinos, que para no hacer quedar mal al adagio de marras, siempre nos lucirán mejores.

Los narra el bien enterado autor local Abel Marrero Companioni en unas páginas inolvidables de sus Tradiciones Camagueyanas:
En uno de aquellos convites de Junio del siglo XIX, justo antes de la Guerra Grande de 1868, sucedió un hecho singular que transcribo desde el original del autor citado, y qué refiere a la unas muy populares cabalgatas, precursoras de los tradicionales paseos de este aquí y de ahora:
Cómo la mayoría de nuestras calles en aquellos días carecían de pavimento alguno, eran prácticamente caminos de tierra, y por ser estás fiestas en el mes de Junio, mes en el que llueve diariamente, se forrmaban en las calles grandes baches, de agua y fango, lo que aprovechaban los alegres sanjuaneros cómo pretexto para salpicar y a los no parrrticipantes de sus cabalgatas. Está costumbre dió origen a un muy serio incidente con un grupo de Sargentos del Ejército Español, puesto que al pasar una tarde por frente a La Filarmónica -hoy Liceo-, ellos salpicaron a varios socios cubanos allí sentados. Estos se prepararon con pinturas de Almagro aguas malolientes y en otros no feos y podridos huevos y tomates, arrojándoles al pasar de nuevo. Los Sargentos se bajaron de sus caballos dispuestos atacar con sus armas a la juventud cubana, iniciándose una batalla en la que por la rápida intervención de las autoridades españolas no fue de mayores proporciones...
Justamente para esos mismos minutos antes de la contienda por la Independencia durante las cuales se suspendieron las fiestas, tuvo lugar un ce la ebrado suceso. La anécdota es oportuno cierre por esta vez:
En la tarde del San Juan en el año 1867, apareció en el paseo una volanta reluciente, enjaezados sus caballos con arneses de plata; una pareja de caleseros con gustas cuyos cubos eran de plata, y estribos del mismo metal. Llevando solo a bordo a las hermanas Amalia y Matilde Simoni Argilagos, que hacía pocos meses habían regresado de Europa, dónde habían recibido esmerada educación y aprendido los idiomas Alemán Francés e Italiano, así como canto y música. La volanta era seguida por dos apuestos jóvenes camagueyanos: los señores Ignacio Agramonte Loynaz y su primo hermano Eduardo Agramonte y Piña, que en magníficos potros trotaban detrás de la volanta, que llevaba en su parte trasera letras de plata con la siguiente inscripción: Belleza, Nobleza, Riqueza, siendo muy comentada durante largos años aquella por los cronistas...

Wednesday, June 17, 2026

“La patria no es el territorio…”, a propósito de una frase de Ernesto Sabato. (por Carlos A. Peón-Casas)

Primero conocí el adagio  latino que reza: Ubi bene, ibi patria, y que sin dudas era mi consuelo en mis años de incilio, y añoranzas  por este  sitio bajo el sol, entonces inalcanzable  y que ahora habito. 

Pero el detalle más singular que da la vida en suelo extranjero con otra lengua y otra memoria, u otra cultura si la llamamos mejor, es precisamente el recuerdo imperecedero que el poeta y el narrador Sabato le descubre en su muy particular adagio que ahora reitero en detalle al curioso lector y que apunta: 

El exilio me enseñó que la patria no es el territorio. Es el idioma. Y el Idioma siempre puedes llevarlo contigo.

Sin embargo,  la frase que cito arriba es, al decir del muy informado ChatGPT, no más que una perífrasis de otra, y que sigo citando como evidencia de cómo leemos o creemos leer las ideas de otro: 

La patria no es la bandera, ni el territorio, ni el gobierno. La patria es la gente, los recuerdos, los afectos, los muertos que amamos y los hijos que esperamos.

Y no le falta otra vez razón al autor. 

Hay un marasmo de recordaciones y de vivencias que se traspolan  en nuestro lugar o lugares de adopción con los que nadie deja de soñar y de sufrir. 

Es el bagaje que nos acompaña, ese equipaje aligerado que toda partida nos obliga a acarrear, y que la nostalgia nos saca a relucir a cada tramo de la nueva vivencia y el nuevo espacio que se habita más allá del mar. 

La frase se Sabato me ha sacado al rostro todos los colores de mi añoranza. 

Pero ha sido para bien. Donde Dios me ha puesto ahora, sueño ver resurgir la naciente raíz de mis ancestros asturianos y cubanos en la esperanza y el sueño de mi prole ansiosa de más luz. Así sea.




--------------
*La frase originaria de Sabato parece ser la que se recoge en su libro Antes del fin:
La verdadera patria del hombre no es el orbe puro que subyugó a Platón. Su verdadera patria, a la que siempre retorna luego de sus periplos ideales, es esta región intermedia y terrenal del alma, este desgarrado territorio en que vivimos, amamos y sufrimos... Sábato, Ernesto. Antes del fin. Buenos Aires: Seix Barral, 1998, p. 90.

Wednesday, June 10, 2026

Los Refrescos Pijuán. Noticias de la Pijuán, Hermanos y Cía en la ciudad de Camagüey. (por Carlos A. Peón-Casas)

Foto/El Progreso Catalán en América.
 Tomo IV. Año 1927.
----------------

Remontamos nuestras referencias a una página de una publicación local: Camagüey Contemporáneo, datado en el año 1944, y a salvo entre la papelería de la Biblioteca Diocesana de Camagüey.

Leemos con atención como ya antes de 1884 el nombre de la conocida casa Pijuán, ya era conocida en el mundo mercantil de la Isla de Cuba, gracias al empeño de los hermanos Ramón y José Pijuán, que establecieron su primitivo negocio en Baracoa, luego en Guantánamo y posteriormente en Santiago de Cuba.

Ya para, aquel año citado estaban también en Puerto Príncipe (actualmente Camagüey) con una primigenia Fábrica de Gaseosa, esta vez la razón social correspondía a José Pijuán, localizada en la calle de los Pobres en el número 143 y cuarto, y en cuya vivienda justo en la parte destinada a cochera instalaron las primeras máquinas de embotellado, y que por cuya novedad, dio origen a la marca registrada de fábrica conocida como La Moderna.

Ya bien reconocidos por sus Refrescos Pijuan, se produjo el primer traslado de la industria a la calle Candelaria hoy Independencia, en la esquina con la entonces calle de San José, y popularmente bautizada como Cuerno, que el pueblo conoce como callejón, pero que tiene su salida por San Pablo.

De allí, el establecimiento comercial hizo otra mudada, está veza la calle Mayor, frente a la entonces Plaza de Armas, en el mismo local que luego se conoció como Casa Cabaña, especializado en instrumentos musicales y muebles, y propiedad del Sr. Cabaña.

El 15 de abril de 1892 ya abarcando otros rubros como Almacén de Víveres y Licorería, la empresa tuvo nuevo local social esta vez la casa número 45 de la calle de las Mercedes, hoy Lope Recio, haciendo esquina con la de San Esteban y abriendo para entonces sucursales en Nuevitas y Ciego de Ávila.

La calidad de la producción de sus licores fue también muy sugerente, particularmente su conocida marca de Ron Pijuán, avalada por la experticia del maestro licorería D. Ramón Pijuán. La marca dio lugar a un conocido giro muy de la región principeña: apijuanarse, en referencia a quienes abusaban del susodicho licor en sus libaciones celebrativas.


Para el año 1910 y ya girando con el nombre de Pijuán Hno y Cia., S en C. decidió fundar una amplia fábrica de fósforos y una anexa y moderna planta de embotellado de refrescos. El sitio escogido se localizaba por la calle San Esteban.

Para cuando el artículo que hoy referimos era, escrito en 1944, la fábrica con el antiguo nombre de La Moderna poseía equipamiento de última hora
con aparatos de esterilización, suavización y purificación de agua, higiénicas lavadoras, fregadoras, llenadoras y tapadoras de botellas, todas automáticas, y donde encuentran su sustento unipersonal de 120 a 150 obreros y obreras camagüeyanos que perciben entre jornales, vacaciones, etc, más de 80.000 pesos al año.



--------------------

Un dato curioso relacionado con los fósforos Pijuán, es que están presentes en la colección del Museo del Fósforo de Tomar, Portugal. Este museo está considerado como el que contiene la mayor colección de cajas de fósforos de Europa. 

Wednesday, June 3, 2026

En el Camagüey de 1905 (por Carlos A. Peón-Casas)


La Cuarta Conferencia de Beneficencia y Corrección en el Camagüey de 1905. En una crónica de El Fígaro(1).


por Carlos A. Peón-Casas



El suceso que hoy reseñamos lo recogen las páginas para nada incoloras de aquella excelente publicación literaria El Fígaro que diera nombradía a sucesos relevantes de nuestra historia, ya con presencia singular desde los tiempos coloniales allá por el año de 1884.

El convite en las tierras meritísimas del Camagüey de aquella concurrida convención giraba sobre los modos y maneras de atender a las siempre increpantes necesidades del prójimo, carente de sustentos y de aquellos que habiendo transgredido las normas de la sociedad y las leyes en algunos casos, se hacían igualmente recipientes de una atención social diferenciada.


Tal fue el propósito de aquella celebrada conferencia que trajo a la ciudad en el mes de Abril de aquel año, a un grupo nutrido y representativo en tan demandantes lides principalmente desde la capital, y al que igualmente se sumaron nombres de relevancia de nuestra ciudad.

Tres Sesiones Generales permitieron la presentación de conferencias varias. La primera en los Salones de la Colonia Española, y la de clausura en nuestro Teatro Principal.

En un segundo aparte, el cronista quiso darle pertinencia especial a una voz femenina que se alzó para hacer valer los innegables y hasta ese minuto siempre postergados meritos de su sexo: la Dra. María Luisa Dolz y su aplaudida intervención: La redención de la mujer por la educación.


Un joven médico camagüeyano hizo igualmente sus aportes según apuntaba el cronista:
El doctor Omelio Freyre quien leyó una conferencia sobre El niño y el hogar, ideas modernas, elocuencia, brillantez de estilo y rara originalidad fueron las salientes cualidades de ese trabajo que pone a su autor en un muy alto concepto intelectual(2).
El cierre de los trabajos tuvo igualmente meritorias intervenciones, el cronista así las relata:
La sesión de clausura fue una verdadera solemnidad. Nos fue dado oír en ella la palabra fácil y elegante del Sr. Ángel C. Betancourt en un bellísimo discurso que fue aplaudido extraordinariamente, lo mismo que el trabajo inédito del Lugareño, leído por su hijo, el doctor Alonso Betancourt. El distinguido doctor Luis Adam Galagarreta leyó un trabajo notable en que hizo la historia de los establecimientos benéficos del Camagüey; y por último llegamos a la vibrante oración que escuchó con deleite todo el pueblo del Camagüey allí congregado del ilustrado joven catedrático de la Universidad doctor Fernando Sánchez de Fuentes(3)
Pero no todo fueron los sucesos de nombradía académica. Igualmente en las noches, la ciudad abría sus espacios más raigales para el agasajo de los invitados, que se alojaban con todo boato en nuestro entonces muy celebrado Hotel Camagüey en los antiguos predios del Cuartel de Caballería.


Dos animados bailes tuvieron lugar. El primero organizado por el Liceo; el segundo, en la Colonia Española. El cronista se llenaba de elogios para aquella animosa y aristocrática sociedad del Camagüey de entonces que con tanto fervor agasajó a sus invitados:
(…) cómo describir aquellos saraos en que resplandecían la belleza y la hermosura legendaria de la espiritual e incomparable mujer camagüeyana. Fueron dos los bailes: uno en los elegantes salones del Liceo, refinada sociedad a la que prestan su concurso las familias más distinguidas de Camagüey; y otro, en los espaciosos salones de la Colonia Española. En ambos la animación fue extraordinaria y fuimos obsequiados con esplendidez camagüeyana, que es como si dijéramos, con el corazón(4).

Pero aún esperaba a los invitados una sorpresa de excelencias aún no imaginadas, por parte de sus anfitriones. Sería un acto de culminante derroche de los mejores saberes del arte, que los camagüeyanos sabían igualmente dispensar a manos llenas. Una gran velada artística era el colofón que el cronista ilustraba en sus páginas:
En la Sociedad Popular se efectuó una gran velada con un interesante concierto y representación de la zarzuela Niña Pancha(5). Allí admiramos una verdadera artista, la bellísima Dolores Herrero Morató, cantante de voz angelical: a sus discípulas, un coro de serafines, que cantaron el Bar razzi lucenti de la ópera Favorita. Ese encantador grupo lo componían las señoritas Matilde Peix, Victoria y Mercedes Castelló, Esther Simó, Adolfina Rodríguez, Micaela Bello, Irmina Agüero, Eugenia Fernández, Clemencia Tejero, Florinda la Herrán, M. Adela Rodríguez, Dolores y María Teresa Guerra, Rosario y Catalina Otero, Concepción Nogueras, Ángela Cosió, Mina Márquez, Nonita Vilaseca, Isabel carolina Moya, Asunción Martín, Asunción Masvidal, Catalina Recio y señoritas Legañoa(6).
Para entonces, y ya en las postrimerías de la vuelta a la capital, el cronista agradecería las gentilidades recibidas en las personas de sus más afectos anfitriones:
En primer término al distinguido Representante y notabilísimo orador, Dr. Enrique Hortsman y su culta familia, a los señores Fernández y Morell, el ex Gobernador de Puerto Príncipe, señor Rafael Vassallo, y del joven ingeniero Sr. Benavides.(…) Un recuerdo igualmente singular para la señora Eva Adam de Rodríguez; para la viuda y los hijos de Ignacio Agramonte, amigos nuestros muy cariñosos, y para el señor Aramburu, padre de nuestro querido y muy admirado compañero el ilustre escritor ausente, al doctor Omelio Ferrer, al senador Manuel R. Silva…(7)"
Para el cierre, y ya casi con el pie en el estribo del tren nocturno que los devolvía a la capital el cronista cerraría su relato con una frase de elogioso acento: 
Nada pasa tan rápido como la dicha. Los días inolvidables que pasamos en Camagüey volaron veloces…




------------
  1. El Fígaro. Periódico Literario y Artístico. La Habana. 30 de Abril de 1905.
  2. Ibíd.
  3. Ibíd.
  4. Ibíd.
  5. La interpretación del personaje a cargo de la señorita Matilde Peix
  6. El Fígaro, Óp. Cit.
  7. Ibíd.


----------------
Ver en el blog

Monday, June 1, 2026

Luis Álvarez, una tarde cualquiera en la Biblioteca Diocesana de Camagüey. (por Carlos A. Peón-Casas)


Estuvo muchas veces en aquel local atractivo, a veces solemne espacio para sus doctas lecciones de cuanto de humano y divino pudiera perorarse.

Luis fue un conversador nato, con el que el interlocutor estaba siempre en plan de discípulo.

Tuve también la suerte de seguir una de sus maestrías sobre la historia y cultura francesas, un tema donde pocos entendidos podían discurrir con tanta y abundosa información.

Lastimosamente la llegada del Covid hizo imposible coronar aquellas exquisitas sesiones, pero aún resuenan sus palabras de maestro, dueño de un especial didactismo que realmente se le extrañará.

Biblioteca Diocesana de Camagüey
----------------

Su “penúltima vez” por la Biblioteca Diocesana, fue una tarde cualquiera después de los idus de marzo, y casi en la antesala de su partida a tierras brasileñas, y mi propia despedida de aquel scriptorium rumbo a tierras floridanas.

Esa vez fue para un breve saludo. Recuerdo me comentó estaba desmontando su enorme biblioteca particular, mejor montada que muchas otras del entorno citadino y más allá …, creo recordar que le pedí alguna obra suya o no para completar nuestro fondo literario. Algo me diría de enviármelo, pero a los pocos días supe de su salida a tierras cariocas y hasta allí “la clase”.

Se que donde mora ahora, si acaso el bueno de Borges tiene razón y el paraíso es una especie de biblioteca, el buen Dios le habrá abierto a su enorme intelecto, ese espacio Eterno y deleitable que supo ganar con su vida y sus hechos. Que descanse en Paz

Wednesday, May 27, 2026

Francisco Agüero y Agüero un poeta olvidado de Puerto Príncipe (por Carlos A. Peón-Casas)


Su nombre nos involucra inevitablemente con la larga prosapia de los Agüero, línea genealógica que entrecruza los destinos patrióticos pero también los de las bellas letras de Puerto Príncipe.

Francisco, es hijo de otro preclaro principeño: Francisco Agüero y Duque Estrada: “El Solitario”, por lo que sus necesarias coordenadas poéticas y literarias tienen un claro sello generacional.

Vio la luz en aquel Puerto Príncipe en 1832, fue su madre una reconocida dama de la aristocracia local Ana María Agüero y de Varona, de allí su doble filiación al patricio apellido.

Su primera juventud discurrió en los bucólicos ambientes de El Retiro, propiedad de la familia de su madre, donde teniendo por maestro a su propio padre, y rodeado de los encantos de la naturaleza, curtió su alma ansiosa de luces y sueños.

Fue también, como su padre, periodista; destacando en tales labores en el semanario “El Popular”, del que fungiera como director. Pero la poesía fue definitoriamente su fuerte, un poco antes de su fallecimiento, en 1886 dio a conocer sus versos, contenidos en un libro intitulado Sentimientos y Creencias, del que fue igualmente el autor del prólogo.

En aquellas inspiradas palabras tuvo a bien dedicarlo a la generación más joven:
Por eso venimos, palpitantes de emoción, radiantes de júbilo, a depositar nuestro modesto libro en al altar de la patria, como el homenaje purísimo de nuestro cariño, poniéndolo en manos de la juventud perteneciente a la nueva generación, que amamos entrañablemente, para que le sirva de noble emulación, de poderoso estímulo, puesto que ella representa el porvenir y las más legítimas esperanzas de la sociedad en que vivimos(1).
Un poema del libro nos merece atención, porque va dedicado especialmente al paterno lar principeño. Se titula “A El Camagüey”, compuesto en la difícil estructura del soneto, nos sirve de muy especial cierre para esta reseña que ha querido descubrir la voz singular de un poeta local, del que el tiempo no borra, ni acaso desdibuja, los acentos más preclaros de su estirpe y su buen hacer de rimador.

¡Campeón de la verdad inmaculada”
¡Soberano titán del pensamiento,
Que el progreso proclamas con tu acento,
y con tu voz la Libertad sagrada!

Tú que emprendiendo varonil cruzada
Confundes el error con tu ardimiento,
Y eres de la Provincia el ornamento,
terror de la Colonia desgraciada.

Sigue valiente tu misión divina
En tu puesto de honor firme y constante
mientras la reacción rayos fulmina.

“Que si falta un Homero que te cante”
Haré que el arpa en tu alabanza vibre
Digna, sincera, como el aire libre.(2)


-----------------------------------------------
  1. Sentimientos y Creencias. Francisco Agüero y Agüero. Imprenta Ramentol S.A. Camagúey. 1956. Esta edición fue promovida por su hija Josefina Agüero y Poveda, la más joven de la larga descendencia de ocho hijos del poeta principeño.
  2. Ibíd. p.165

Wednesday, April 22, 2026

"Bar Miami", Café Restaurant y otras dependencias comerciales en la calle República. Camagüey, 1944. (por Carlos A. Peón-Casas)

"Bar Miami". Café Restaurant.
Camagüey, año 1944
------------------
Aspecto actual
-----------


Así se presentaba a este sitio de acreditada presencia en la ciudad agramontina allá por 1944, según oportuna reseña, en un aparte de la revista Cuba Contemporánea a la provincia de Camagüey.

Y no podía ser de otro modo. El acreditado bar que sumaba servicios de café y restaurant se ubicaba en la muy céntrica calle República en el número 272.

Lo había fundado el Sr. Antonio Vall en 1932, con el nombre de aquella ciudad floridana: "donde se rinde culto a la vida elegante y placentera"

Una década después, el sitio se había constituido, según lo apuntaba el cronista, en "el centro social de más importancia de la ciudad de Camagüey"

Para entonces, según sigue en su narración, el Bar Miami contaba "con amplios y ventilados, salones para café y restaurant, y su especialidad era la confección y venta de helados y refrescos de la mejor calidad".

El Sr Vall era originario de España. Había nacido en 1906, y con solo dieciocho años vino a Cuba, radicandose en esta ciudad camagüeyana, para luego contraer nupcias y nacionalizarse cubano

La foto que ilustra aquel entorno nos devela el ambiente movido de aquel establecimiento, justo en la esquina de la calle San Esteban, y cuyo local se conserva hoy, ya sin techo, que colapsó en algún minuto, y dedicado a un muy menguado expendio de comestibles y cerveza dispensada, aún más deprimido en este minuto de pandemia.

Otros dos establecimientos, reseñados en este aparte que hoy desgranamos sobre espacio comerciales ca. 1944, se ubicaban igualmente en la movida calle República, conocida como Reina en los años coloniales, y asiento de espacios de tal signo, que junto a la de Maceo, haciendo de aquellas, una larga arteria signada como espacio ideal para la compra y venta de bienes y servicios.

Se trataban de las ferreterías La Vajilla y La República.

La primera era propiedad del Sr. Lino Rodríguez, también español de origen, reconociendose su comercio con los mejores productos importados de ferretería general, cuyo local actual, conserva el mismo nombre, aunque con funciones diversas y también deprimidas, en el número 459 y próxima a la calle de San Martín.

La República por su parte era entonces propiedad de los Sres. Gómez y Cia era conocida bajo otra administración por sus ventas al detalle de artículos de ferretería. Su local social correspondía a los números 518 y 520 de la misma calle.

Friday, April 17, 2026

Amparo Fernández Galera, investigadora y promotora de la memoria del Camagüey. Un recuerdo amable y agradecido. (por Carlos A. Peón-Casas)

Homenaje del Blog Gaspar, El Lugareño, a Amparo Fernández, con cariño y admiración.


Los bisnietos del Médico Chino, Sian, 
 junto a la historiadora Amparo Fernández 
(de izquierda a derecha, segunda en la foto)
Foto tomada de Juventud Rebelde.
--------------


La reciente noticia de su partida a la Casa del Padre, al que sirvió desde su impronta de vida como creyente, y en su servicio callado y diligente en los Archivos del Arzobispado de Camagüey, antes solo humilde Obispado desde los tiempos del inolvidable Monseñor Adolfo, nos conectan ahora con su recuerdo, y con su diligente obrar, y también con el agradecido recuerdo de su invaluable ayuda, al remontar alguna escabrosa búsqueda de signo genealógico en aquel bien poblado Archivo donde habitaba y se movía con la diligencia y el atino que solo los años y la experiencia comunican.

De esa diligencia y de esa paciente mirada a la memoria y la historia, eclesial y no, del Camagüey, debemos valiosos aportes como acaso aquel entrañable: Cultura y costumbres en Puerto Principe (Siglos XVI-XVII), una obra de mayores pretensiones, que por razones a veces incomprensibles, no pudo ver publicado en su continuidad temporal, aunque según mi humilde saber y entender, en la que trabajaba con paz y ciencia espartanas, y que acaso, es un material que la sobre vive, esperando aun la mano de nieve, que pueda devolverle vida editorial.

Las manos prestas de un amigo me han rescatado aquel texto ahora en formato digital, gesto que agradezco, desde que en mis tiempos de paciente bibliotecario, lo recuerdo como parte del fondo de la Biblioteca Diocesana, entre otros valiosos y hasta ya incunables materiales alusivos a la historia y la memoria de la inolvidable comarca de Puerto Principe.

De su incansable labor investigativa, no dejo igualmente de recalcar, las coordenadas que la conectaron con la vida y obra del ya Beato Padre Olallo, al que sin dudas le profesara devoción, y a cuyo rescate, dedicara sus esfuerzos más fervientes. Recuerdo ahora mismo su Breve relato biográfico que viera la luz con la ayuda recopilatoria de Fernado Rivero Martin, en conmemoración del centenario de la muerte del Hermano Hospitalario José Valdés, promovido por la Orden Hospitalaria de Camagüey.


La magia de ChatGpt me permite ahora un rápido rastreo por otras evidencias de la interesante labor de rastreo historiográfico y cultural en que Amparo estuvo involucrada. Una nota de CiberCuba( Agosto, 2009) me recuerda ahora sus indagaciones sobre la vida de la comunidad china en la ciudad de los tinajones, y en especial la localización de un personaje de fama antológica en el Principe decimonónico: El Medico Chino, de apellido Sian, a quien logró rastrear en la línea familiar de los Pino Sian, y a quien finalmente pudo hacer visible desde la localización de su partida de Bautizo que se formalizara el 25 de Abril de 1850. Su paciente investigación aporto igualmente otros pormenores del afamado medico de Pekin, quien se casara y ejerciera la medicina en la ciudad del Principe, hasta su fallecimiento en 1885.

Siempre agradeceré, la amable disposición de Amparito como cariñosamente la conocíamos, para colaborarme en alguna que otra búsqueda, incluso ya cuando había dejado de acudir a su entrañable Archivo, y desde su casa, y por mediación del teléfono, me ayudara a echar luz sobre algún oscuro entresijo desde su memorioso recuerdo.

Que descanse en Paz.

Wednesday, April 8, 2026

El Reloj del Arzobispo. Otra memoria del Príncipe. (por Carlos A. Peón-Casas)


Tomemos esta interesante recreación como prueba indeleble de los innegables valores del raigal Puerto Príncipe.

Las noticias de este valioso adminiculo, enviado a la entonces muy crecida villa, regalo de un arzobispo santiaguero a principios del siglo XIX, debió haber sido un suceso de relevante modernidad.

El relato del suceso, es de esos asuntos de nuestra otrora ciudad del Príncipe que solo se puede leer en antiguas actas capitulares, o en alguna otra evidencia epocal, a veces tan explícitas en sucesos de nuestra historia, pero tan difíciles de localizar y acaso ya ilegibles o inexistentes en el oscuro marasmo de un par de siglos atrás.

Hoy tenemos la suerte de rescatar esta memoriosa recordación en una edición de la Revista Bimestre Cubana, donde se recopila en extenso esta y otras “leyendas” en la recreación que hiciera de ella el muy enterado investigador René Ibáñez Varona, en su inestimable y ya rara avis: “Tradiciones y Leyendas Camagueyanas.”

Disfrute pues el lector de esta poco conocida perla de nuestra ancestral memoria camagüeyana tan oportuna como reveladora de nuestros mejores alientos:
En los comienzos del Siglo XIX el ilustrísimo don Joaquín Osés Alzúa y Cooparicio, primer Arzobispo de Cuba, remitió un reloj a la villa de Santa María de Puerto Príncipe, con el único propósito de que se pusiera en la torre de la iglesia de Nuestra Señora de la Soledad, dado lo costoso que eran los relojes de bolsillos y de pared en aquel entonces. "Una villa tan religiosa —-decía él— merece algo muy significativo, que no posean otras villas y ciudades."

Hasta ahora, que sepamos nosotros, este reloj público es el primero que se instaló en la torre de una iglesia cristiana, al servicio de la comunidad en un pueblo cubano. El señor Arzobispo envió el reloj el día 27 de enero del año 1807. Sin embargo, permaneció sin instalarse varios años.

Pero si examinamos las Actas Capitulares correspondientes a los días 18 de febrero y 3 de marzo del año 1820, se verá que "estaba el reloj en disposición de colocarse". Dos años después aún permanecía en igual circunstancia, hasta que en el Acta correspondiente al día 21 de mayo del año 1822, comprobamos que la demora de su instalación obedecía a la escasez de fondos de propios exclusivamente. Sin embargo, alégase en la misma por acuerdo que "notándose la exclusiva falta que hace en esta populosa ciudad, asi para al gobierno de los tribunales, corporaciones y oficinas, como para el público en general; atendiéndose también a que únicamente pende la colocación del referido reloj, pues yase haya arreglado y expédito por el facultitivo encargado de su composición"; se acordó comisionar al Señor regidor don Julian de Miranda para que en asocio del ciudadano don Pedro Recio, procediesen a abrir una suscripción voluntaria entre los generosos vecinos de esta población, a fin de que con su producido se pusiese en corriente una obra tan útil y tan necesaria, У para la cual cree el Ayuntamiento, que cada uno contribuirá gustosamente o graciosamente cuando lo permitan sus facultades. Asimismo se acordó que en caso de hallarse impedido el citado don/ Pedro Recio de aceptar el encargo que se le confía por sus ocupaciones u otro motivo, se subroga al ciudadano Francisco Betancourt y Gutiérrez, a quien adornan los mismos sentimientos patrióticos. Ciertamente, parece que esta cuestación voluntaria fue muy bien acogida entre la vecindad, ya que hojeando Actas Capitulares posteriores, encontramos la correspondiente al día 17 de agosto del precitado año, se dice: "que estaba el reloj ya puesto en la torre de la iglesia de Nuestra Señora de la Soledad, y que se hacía visible desde la plazoleta de igual nombre, en donde solían estacionarse quitrines y otros carruajes de alquiler", Este reloj costó subirlo e instalarlo trescientos cuarenta y cuatro pesos y cuatro reales y medio. Además, de los cuatrocientos pesos que se le pagaron al relojero por su composición y regulación técnica. Tenía diez pesos mensuales asignados en el presupuesto municipal el relojero Señor JoséAntonio Rodríguez, para el servicio de darle cuerda y mantenerlo iluminado, que se hacía con una lámpara de aceite todas las noches.

El Cabildo del Ayuntamiento acordó sufragar sus gastos de sostenimiento y reparación a que fuere menester. A los pocos meses de estar el reloj sirviendo a la población, y siendo para más precisar el día 17 de diciembre del año 1822, se le aumentó cinco pesos más a la dote inicial con que el Ayuntamiento sufragaba los gastosde conservación, manutención y observación del mismo, a través de su fiel custodio el relojero. Este reloj fué una atracción pública, tanto para los principeños como para los extranjeros. Estuvo este reloj en servicio público continuadamente hasta el día 20 de mayo de 1825, que sufrió una interrupción que duró varios días.

Notándose siempre por los vecinos de otros barrios de la necesidad de trasladarlo a otra iglesia de torre más elevada. Un regidor haciéndose eco de este clamor público, llevó el asunto al Cabildo, consiguiendo que el Muy Ilustre Ayuntamiento acordara el día 10 de junio del año 1825, su traslado a un sitio más visible u observable a mayor distancia de todos los vecinos de esos contornos. Eligiéndose la iglesia de La Merced por estar situada casi en el centro de la periferia, y además por poseer la torre de más altitud o elevación de ese tiempo. 

Hizóse y se logró que los vecinos de toda la barriada de la Merced, sufragasen los gastos de traslación e instalación del reloj, y siguiéndose por cuenta del erario capitular el sostenimiento del mismo. Este reloj se hizo tan indispensable a los principeños o camagüeyanos, que cuando se apagaba su iluminación en el año 1869 —por motivo de la guerra— se producían grandes protestas públicas. Todos los vecinos o moradores veían en su iluminación una atalaya de luz, que rendía un excelente servicio a toda la comunidad principeña.

Tomado de: Revista Bimestre Cubana
VOL. LXIX 1952-1953-1954.

Friday, April 3, 2026

Décimas de Viernes Santo (por Carlos A. Peón-Casas)



Despaciosa la marea
Vuelva a la playa tranquila
Y en la arena sometida
Una cruz se reverbera
De la nada se recrea
Con el sol reverdecido
Un acaso un sinsentido
Una madeja de flores
Y el acento y los rumores
De un Cristo que ha padecido

Lejos de la orilla austera
La fe se debate airosa
En batalla procelosa
Contra oscura costanera
Pero la buena madera
Perdura desde el cimiento
Y gana afán y da aliento
Y recurre al imposible
Dejando De Dios audible
El salvifico argumento.

Wednesday, March 18, 2026

Los “idos”de Marzo. Con motivo de los "Idus de Marzo" en su edición cubensis. (por Carlos A. Peón-Casas)


Parafraseando a Shakespeare en su formidable tragedia Julio César, solo atinó a recordarles su aviso: Ojo con los “idos”.

Y por supuesto que hay que cuidarse. Los que serán “idos”, antes fueron “puestos”. Y ahora cuelgan de un hilo ya casi invisible, que es lo ùnico que los salva de despeñarse por un abismo.

Pero “beware”, oh incautos cubiches: no siempre se cae “para abajo” como insinúa la newtoniana ley de la gravitación universal.

En Cuba, las leyes gravitatorias tan exigentes, no parecen tener en cuenta los axiomas de aquel señor que acabó con la manzana sobre su cabeza, y un sonoro chichón: no, acá estipulan otra cosa, y también, acaso sin dudarlo, muchos bien acomodados y engordados por las mieles del poder, suelen al final y al principio, caer “para arriba”.

Wednesday, March 11, 2026

El Puerto Príncipe de 1890. Según los anuncios de "El Combate". Periódico Independiente. (por Carlos A. Peón-Casas)



Resulta muy interesante rastrear al legendario Puerto Príncipe en este número suelto de El Combate. La ciudad de antaño, sigue teniendo para el imaginario de cualquier época posterior una pátina de elocuente modernidad.

Los anuncios de esta publicación, no dejan dudas de esas realidades vitales de la antigua comarca. Hay una sensación de certidumbres que apuntan al buen vivir de aquellos conciudadanos que nos precedieron. Así lo delatan. Dejamos algunos como botones de muestra, que hablarán con elocuente simplicidad. Vea y compare, amable lector:


“Música y pianos. Sucursal de A. Marín y Compañía. Obras musicales de todo tipo. Aquí hay para el gusto más exquisito. (Padre Valencia 4 y medio )”

“Herrería. Manuel Belmas. Se Hierra a fuego y frío con prontitud y equidad que hace años tiene acreditadas” (Caridad No. 1)

“OJO, OJO!

Se venden plantas y flores finas de todas clases. Santa Ana 86. Esquina a Carmen.”

“Se Solicita

Un muchacho de 13 a 15 años, para hacer mandados, y una niña de 11 a 14 para los cuidados de un matrimonio sin hijos.

Se les da de vestir y calzar, y la comida, así como una gratificación.

En esta Redacción-Mayor 44- Información”

“Saben ustedes una cosa, queridos lectores? Pues... que el mejor Restaurant que hay en la ciudad, es del amigo Don José Segura, situado en la esquina de Soledad esquina a Merced. Allí come usted con magnificencia de Príncipe, y modicidad de pobre... No hay quien sirva más baratos ni más exquisitos platos. Vaya Usted a El Gran Oriente querido lector y se convencerá de la verdad de mi acerto. Vaya, vaya, lo verá. “

“ Curiosos trabajos

“Recomendamos los exquisitos labores de pelo que la Sra Doña Rosario de Zayas de Sanfelices ejecuta, tales como leontinas, leopoldinas, crises de pecho, dormilonas, aretes, sortijas, pulsas y otros caprichos que hemos visto algunos encargos, y no dejan nada que desear. Su morada, Ángel 9. Acudid y os convenceréis.”

Wednesday, March 4, 2026

Domitila Garcia de Coronado y sus “Consejos y Consuelos de Una Madre a su Hija”. (por Carlos A. Peón-Casas)


Revistamos hoy una creadora y una obra de singular importancia para las letras de la Isla cubensis.

Se trata de una intelectual camagüeyana, tan auténtica como las llanuras que distinguen aún en lontananza el siempre recordado Puerto Príncipe de siempre. Su labor precursora del saber la dotan de un siempre revelador pedigree, tristemente opacado y diluido en el tiempo literario de la literatura cubana.

Dejamos que ChatGPT nos auxilie en recordar sus datos biográficos:
Domitila García Doménico nació el 7 de mayo de 1847 en la ciudad de Camagüey, entonces llamada Puerto Príncipe, en la Cuba colonial española. Procedía de una familia estrechamente vinculada al mundo de la imprenta y el periodismo. Su padre, de origen español, era impresor y periodista, lo que permitió que Domitila creciera en un ambiente intelectual poco común para una mujer de su época. Desde niña tuvo acceso a libros, talleres tipográficos y discusiones políticas y culturales, lo que marcó decisivamente su formación. En el siglo XIX la educación formal femenina en Cuba era muy limitada. Domitila se formó en gran medida de manera autodidacta. Su ingreso al mundo del trabajo intelectual ocurrió cuando aún era adolescente. En una época en que el periodismo era casi exclusivamente masculino, ella redactaba artículos, corregía pruebas e incluso participaba en la impresión. Durante las guerras de independencia, se ha señalado que la imprenta familiar llegó a producir materiales vinculados a la causa patriótica, lo que implicaba riesgos frente a las autoridades coloniales. Domitila no se limitó a escribir. También Fundó escuelas y proyectos educativos, y promovió la alfabetización femenina En 1923 fue delegada honoraria al Congreso Nacional de Mujeres, reconocimiento a su trayectoria pionera.
La obra que hoy nos ocupa data de 1881, y varias reediciones posteriores.  Es en sí misma un compendio de excelsas enseñanzas que una madre hubiera siempre deseado transmitir como herencia a su prole. Domitila lo hizo desde su cercanía maternal a su hija. Hoy por hoy, tal cúmulo de sapiencia sería tan deseable como nunca, para paliar las ingentes y cada vez más desmesuradas desmemorias del buen saber.

Esta entrega fue muy bien acogida en su minuto. Muchas mentes, las mejores amuebladas de su época así lo testimoniaron: Luisa Pérez de Zambrana y Bachiller y Morales, tuvieron palabras de elogio.

El libro se compone de muchos Consejos esparcidos como capítulos de una escala del buen saber.

El lector tendrá a su mano un botón de muestra que nos regala esa parte tan juiciosa de la sabiduría, que la autora quiere obsequiar como resguardo de permanencias. Dejo pues de cierre, un capítulo de entre tales: el que dedica la autora a la Poesía con todas sus letras:


LA POESIA.

La poesía es la voz de la humanidad. Con frecuencia oirás calificar con desdén a los poetas, y con indiferencia a la poesía, como si fuese una cosa frívola insustancial.

Pero no estimes eso en nada, ni detenga el natural temor que inspira una crítica sangrienta, los vuelos de tu imaginación, si te favorece con sus dones la poesía: ella es y será siempre la voz de la humanidad, ya proclame libre y ufana sus triunfos, ya gima sus miserias oprimida.

¡Todo en el mundo tiene su propia y natural Poesía!

Se le da el primer puesto entre las artes de imitación, por su antiguo y remoto origen, por lo agradable de sus impresiones, por su dignidad e importancia en la historia, y por la universal extensión que abarca en su objeto.

No hay un ramo del saber e ilustración en que la poesía no desempeñe algún ministerio, y ejerza influjo poderoso y directo.Bajo el velo de la poesía es menos austera la verdad; menos áspera la voz del deber, encanta con su deliciosa rima a la infancia, y despierta emociones en la juventud naturaleza: luego las pasiones, modificar el espíritu.

El objeto primitivo de la poesia fué pintar la condición del hombre.

Las máximas vagas, las endechas sentidas, los romanos caballerescos, por insignificantes que nos parezcan a primera vista, siempre que llenen los preceptos del arte y expresen una idea, tienen mérito relativo, como lo tienen en su calidad de los cuadros complicados de la Eneida, y las narraciones patéticas de la Iliada.

Hay naciones privilegiadas para la poesía, y de la aurora del ensayo han corrido veloz al esplendor del claro día. Grecia produjo a Aquiles, y junto a sus hazañas gloriosas se vio brillar la inmortal figura de Homero, cantando con valeroso acento las virtudes del vencedor de Príamo.

Novecientos años después, bajo el reinado de Augusto, aparecieron Ovidio, Tíbulo y Horacio, como tres astros, y sus fulgores nos deslumbran todavía.

Eurípides, educado para las armas, trocó la espada por el arpa sonora de la musa épica, y esclareció su siglo creando la tragedia. Entre las heladas brumas de los picos del norte de Escocia, se escucha un acento penetrante y dulce, como la luz de una estrella vespertina; así diviniza nuestra fantasía el genio triste de Ossiam, el apasionado cantor de Oscar y Malvina.

Milton, Byron y Shakespeare, dan honor y encanto a la nación británica. Racme, Lebrum y Moliere, abrieron luminosas sendas a la grandiosa fantasía del genio, trancés. A mediados del siglo XI apareció en Castilla el primer ensayo tragico en verso; llamase Poema del Cid, cuyo autor no se ha descubierto jamás. Grandes comentarios se han hecho sobre este asunto, y ni ellos ni los estudios históricos de hombres investigadores del origen de la literatura española han descubierto nada sobre el.

La poesía trasmitió a las nuevas generaciones el compendio de las proezas del insigne D. Rodrigo Diaz del Vivar, con más prestigio que las de algún otro héroe castellano, realzada la narración por la rima. Se resiente la obra de los defectos innatos al idioma incorrecto y confuso de aquella época pero Rioja, Cervantes y Mariana han cincelado la primitiva, y de ella nos legaron clásicos modelos. España ha sido próspera en ciencia y letras, y su esplendente pasado es casi una acusación a su decadencia presente. Fray Luis d e León, era digno émulo de Horacio.

Hasta la época de Garcilaso y Argensola, no se notó variación en la poesía castellana. Los reyes de Aragón, desde el siglo XV, atrajeron a su corte los cancioneros y trovadores, despertando así el entusiasmo por lo bello, y protegiendo el talento con manifiesta adhesión. En aquella época, Tolosa, a imitación de Italia, había establecido la celebración de Juegos Florales, y siempre había paladines vencedores en la justa literaria. En una de ellas se distinguieron los trovadores Santillana y Jorge Manrique, siendo los primeros poetas laureados que con mas empeño, propagaron en su país el deseo de celebrar certámenes públicos; pues si bien era verdad que no habia competidores, pensaban con justicia que una vez "creada la escuela acudirán discipulos"

Demos ahora una mirada rápida sobre nuestro país. Todos los hijos de la América son amantes de la poesía; principalmente en Cuba se manihesta mas que en ninguna otra parte una decidida vocación por ella: hay hombres rústicos, nacidos y criados en la soledad del campo, que no solo ignoran las reglas del arte poético, sino hasta el nombre de las letras del alfabeto, y sin embargo, bajo el calor de sentimiento entusiasta improvisan versos sentidos que halagaron con su cadencia e l oido, y llevan al ánimo la convicción porque expresan ideas. -

No puede citarse ese ejemplo como regla general, ni porque se tenga como poeta a todo el que hace versos, sino para reconocer las facultades que se revelan…

La Avellaneda, para quien todos los géneros de la poesía, ya arrogante, ya ligero, descriptivo objetivo, eran tan seductoramente amoldados asilestro, maravilla y extasía el pensamiento en la romántica cantinela, y embriaga, fascina en el himno.

Oigamos su voz siempre grata y querida en el inmortal canto a la poesía

A LA POESIA
 
¡Oh tú, del alto cielo
Precioso don al hombre concedido!
¡Tú, de mis penas íntimo consuelo,
De mis placeres manantial querido!
¡Alma del orbe, ardiente poesía,
Dicta el acento de la lira mía!
 
Díctalo, sí, que enciende
Tu amor mi seno, y sin cesar ansío
La poderosa voz, que espacios hiende,
Para aclamar tu excelso poderío,
Y en la naturaleza augusta y bella
Buscar, seguir y señalar tu huella.
 
¡Mil veces desgraciado
Quien -al fulgor de tu hermosura ciego-
En su alma inerte y corazón helado
No abriga un rayo de tu dulce fuego;
Que es el mundo, sin ti, templo vacío,
Cielo sin claridad, cadáver frío!
 
Mas yo doquier te miro;
Doquier el alma, estremecida, siente
Tu influjo inspirador; el grave giro
De la pálida luna, el refulgente
Trono del sol, la tarde, la alborada...
Todo me habla de ti con voz callada.
 
En cuanto ama y admira,
Te halla mi mente. Si huracán violento
Zumba, y levanta el mar, bramando de ira;
Si con rumor responde soñoliento
Plácido arroyo al aura que suspira...
Tú alargas para mí cada sonido
Y me explicas su místico sentido.
 
Al férvido verano,
A la apacible y dulce primavera,
Al grave otoño y al invierno cano
Me embellece tu mano lisonjera;
¡Que alcanzan, si los pintan tus colores,
Calor el hielo, eternidad las flores!
 
¿Qué a tu dominio inmenso
No sujetó el Señor? En cuanto existe
Hallar tu ley y tus misterios pienso:
El universo tu ropaje viste,
Y en su conjunto armónico demuestra
Que tú guiaste la hacedora diestra.
 
¡Hablas! ¡Todo renace!
Tu creadora voz los yermos puebla;
Espacios no hay que tu poder no enlace;
Y rasgando del tiempo la tiniebla,
De lo pasado al descubrir ruinas,
Con tu mágica luz las iluminas.
 
Por tu acento apremiados,
Levántanse del fondo del olvido,
Ante tu tribunal, siglos pasados;
Y el fallo que pronuncias -trasmitido
Por una y otra edad en rasgos de oro-
Eterniza su gloria o su desdoro.
 
Tu genio, independiente
Rompe las sombras del error grosero;
La verdad preconiza; de su frente
Vela con flores el rigor severo,
Dándole al pueblo, en bellas creaciones,
De saber y virtud santas lecciones.
 
Tu espíritu sublime
Ennoblece la lid; tu épica trompa
Brillo eternal en el laurel imprime;
Al triunfo presta inusitada pompa;
Y los ilustres hechos que proclama
Fatiga son del eco de la fama.
 
Mas, si entre gayas flores,
A la beldad consagras tus acentos;
Si retratas los tímidos amores;
Si enalteces sus rápidos contentos;
A despecho del tiempo, en tus anales,
Beldad, placer y amor son inmortales.
 
Así en el mundo suenan
Del amante Petrarca los gemidos;
Los siglos con sus cantos se enajenan;
Y unos tras otros -de su amor movidos-
Van de Valclusa a demandar al aura
El dulce nombre de la dulce Laura.
 
¡Oh! No orgullosa aspiro
A conquistar el lauro refulgente,
Que humilde acato y entusiasta admiro,
De tan gran vate en la inspirada frente;
Ni ambicionan mis labios juveniles
El clarín sacro del cantor de Aquiles.
 
No tan ilustres huellas
Seguir es dado a mi insegura planta...
Mas, abrasada al fuego que destellas,
¡Oh, genio bienhechor!, a tu ara santa
Mi pobre ofrenda estremecida elevo,
Y una sonrisa a demandar me atrevo.
 
Cuando las frescas galas
De mi lozana juventud se lleve
El veloz tiempo en sus potentes alas,
Y huyan mis dichas como el humo leve,
Serás aún mi sueño lisonjero,
Y veré hermoso tu favor primero.
 
Dame que puedas entonces,
¡Virgen de paz, sublime poesía!,
No transmitir en mármoles ni en bronces
Con rasgos tuyos la memoria mía;
Sólo arrullar, cantando, mis pesares,
A la sombra feliz de tus altares.


Alentada por tan consoladores conceptos, si poseyendo tan bello dón no se escuchan tus cantos con ternura ni entusiasmo, recuerda que para Miguel de Cervantes Saavedra, el modelador de la sonora lengua d e Castilla, y autor de la hermosa leyenda de la Edad de Oro, el Quijote, no hubo más premio que una prisión: para Milton y Camoens, no hubo más gloria que la del apoteosis, y icanta siempre, hija.”




* Obra laureada en el Certamen Literario de Matanzas en 1881. Premiada con medalla de plata en la Feria Exposición de Santa Clara en 1889, y con Diploma de Honor a su autora por la Sociedad Artística y Literaria "El Progreso" de Sancti-Spiritu en los Juegos Florales celebrados en 1890. Declarada de texto para lectura en los colegios de Cuba y Puerto-Rico, por Real Orden del 24 de febrero de 1882"
Click here to visit www.CubaCollectibles.com - The place to shop for Cuban memorabilia! Cuba: Art, Books, Collectibles, Comedy, Currency, Memorabilia, Municipalities, Music, Postcards, Publications, School Items, Stamps, Videos and More!

Gaspar, El Lugareño Headline Animator

Click here to visit www.CubaCollectibles.com - The place to shop for Cuban memorabilia! Cuba: Art, Books, Collectibles, Comedy, Currency, Memorabilia, Municipalities, Music, Postcards, Publications, School Items, Stamps, Videos and More!