Monday, March 25, 2019

El tiempo, la vida, ah, la vida, el tiempo (un poema de Félix Luis Viera)

Nota: Cada lunes la poesía de Félix Luis Viera. Puedes leer todos sus textos, publicados en el blog, en este enlace. Traducción al italiano de Gordiano Lupi.
 

El tiempo, la vida, ah, la vida, el tiempo


Victoria:
hace tiempo que no llegan cartas tuyas.
Al parecer me has olvidado.
Haces bien.
Como solías decir mientras desangrábamos hoteles y
   posadas, malecones, parques, callejones, bares:
“Lo nuestro es algo solo con presente
y el amor se hace de futuro”.

Tampoco yo te escribiré. Mejor te dejo
—aun con cierta amargura—
que vueles o que ya estés posada en otros ojos.
Ojalá halles un hombre con el que compres una lámpara
   de noche, un mantel,
copas, copitas, platos, cubiertos, un sofá, etcétera,
y con él consigas varios hijos
que llevarán a jugar por las tardes
a ese mismo parque donde tú y yo nos amábamos.

Ojalá que mi recuerdo te proteja.
Ojalá me olvides para siempre.
Ojalá que no tengamos que llorar,
cada cual por su parte,
en una noche por venir.


Mayo de 1985




Il tempo, la vita, ah, la vita, il tempo


Vittoria:
da tempo non ricevo tue lettere.
Forse mi hai dimenticato.
Fai bene.
Come solevi dire mentre dissanguavamo hotel e
locande, lungomari, parchi, bar:
“Tra noi esiste solo il presente
e l’amore è fatto di futuro”.

Neppure io ti scriverò. Meglio lasciarti
- sia pure con una certa amarezza -
libera di volare e di posarti su altri occhi.
Spero che tu possa incontrare un uomo con cui comprare una lampada
  da notte, una tovaglia,
coppe, coppette, piatti, posate, un divano, eccetera,
e con lui mettere al mondo diversi figli
che nelle sere porterete a giocare in quei parchi dove noi ci vedevamo.

Spero che il mio ricordo ti protegga.
Spero che mi dimenticherai per sempre.
Spero che non dovremo piangere,
ognuno dalla sua parte,
in una sera del futuro.


Maggio 1985




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Félix Luis Viera, poeta, cuentista y novelista, nació en Santa Clara, Cuba, el 19 de agosto de 1945. Ha publicado siete poemarios; tres libros de cuento; cuatro novelas y una noveleta.

Entre los premios que recibiera en su país natal, se cuentan el David de Poesía, en 1976; el Premio Nacional de Novela, en 1987, por Con tu vestido blanco, que recibiera al año siguiente el Premio de la Crítica, galardón que ya le había sido otorgado a este autor, en 1983, por su libro de cuento En el nombre del hijo. 

Su poemario La patria es una naranja, que aborda el tema del exilio a la par que incursiona en la realidad mexicana, ha tenido una buena acogida de crítica y público y recibió en Italia el Premio Latina in Versi en 2013.

Es ciudadano mexicano por naturalización. Reside en Miami.

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Gordiano Lupi, periodista, escritor y traductor, nació en Piombino, Italia, en 1960. Fundador, en 1999, junto con Maurizio y Andrea Maggioni Panerini de la editorial La Gaceta Literaria, ha traducido del español a varios autores cubanos, como Alejandro Torreguitart Ruiz, Guillermo Cabrera Infante, Félix Luis Viera y Virgilio Piñera, entre otros. Cuenta en su haber con un amplio trabajo sobre figuras del cine, entre ellas Federico Fellini, Joe D´Amato y Enzo G. Castellari. Ha publicado más de una decena de libros que abarcan diversos géneros, como Nero tropicale, Cuba magica, Orrore, ertorismo e ponorgrafia secondo Joe d´Aamto y Fidel Castro – biografia non autorizzata.

Gordiano Lupi es un luchador por la democracia para Cuba y un promotor de las artes y la cultura de la Isla   

Carmen Maura: "...estoy un poquito cansada de tanto #MeToo"


Rechazando -sin citarlo- el actual movimiento feminista que llenó las calles el 8 de marzo, Maura opinó que "las jóvenes de ahora no se pueden ni imaginar cómo era la situación de la mujer antes de la democracia", por lo que insistió en homenajear, también, a todos los hombres relevantes que contribuyeron al éxito de su propia carrera: desde Adolfo Marsillach o Fernando Fernán Gómez -en sus pinitos en el teatro- como a Fernando Colomo y Pedro Almodóvar -en su salto a la gran pantalla- o Álex de la Iglesia (presente hoy en la Puerta del Sol) y Carlos Saura, entre otros. (Leer texto completo)

25 de marzo: Día del Niño por Nacer


"Déjale Nacer” es una canción a favor de la vida, interpretada por varios músicos de República Dominicana: Alba Pantaleón, Claudia Gil, Celinés Daz, Grupo DTB, D'FE y Ana Manzueta, quien escribió la letra y la melodía.


...

Déjale Nacer
que pueda respirar y ver la luz del sol,
tu rostro conocer.
Que pueda sonreír, sentir la libertad,
...

(Ver información completa en ACI Prensa)

Sunday, March 24, 2019

Jennifer Müller (por Florencia Guglielmotti)

Nota del blog: Sección semanal dedicada al Ballet y la Danza, a cargo de la la ballerina, coreógrafa y profesora Florencia Guglielmotti.

Los textos anteriores, se pueden leer en este enlace.


Nació en Nueva York el 16 de octubre de 1944. La danza fue su pasión desde temprana edad y ya creaba coreografías a los 7 años. Comenzó sus estudios formales en danza en la Juilliard School y, tras la finalización del curso, continuó su formación con José Limón, Martha Graham, Pearl Lang y Anna Sokolow. En 1963 ingresa en la compañía de Pearl Lang, su primer trabajo como bailarina profesional. Luego se desempeñó como bailarina principal en la compañía de José Limón durante 9 años.


En 1970 ingresa como directora adjunta en la compañía de Louis Falco, creando “Nostalgia” (1971), “Rust Giacometti Sculpture Garden” (1971), “Tub” (1973), “Biography” (1974) y “Speeds” (1974). Paralelamente, fue asistente de José Limón en el montaje de la obra “The Moor's Pavane” (1970) para el American Ballet Theatre.


En 1974 formó su propia compañía, The Works, actualmente con sede en New York, para la que creó más de cien obras originales, y con la que realizó innumerables giras, incluyendo los teatros más importantes de todo el mundo. Entre sus trabajos más reconocidos se encuentran “Predicament for Five” (1977), “Lovers” (1978), “Spotted Owl” (1995), “Moon” (2003), “Aria” (2008), “Grass” (2013) y “Working Title” (2016).


Jennifer Müller ha influenciado el mundo de la danza-teatro por más de 45 años, siendo reconocida por sus innovaciones, por el estilo de sus movimientos, el virtuosismo técnico de sus bailarines, las producciones multidisciplinares y dinámicas, a las que incorpora la palabra y el uso de elementos inusuales.




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Florencia Guglielmotti reside en la Ciudad de Buenos Aires (Argentina). Es Profesora de Danza (titulada en la Escuela Nacional de Danzas "María Ruanova"), Licenciada y Profesora de Artes (recibida en la Universidad de Buenos Aires). Cursó estudios en la Escuela Nacional de Ballet de Cuba. Es Miembro de International Dance Council CID (UNESCO).

Actualmente se desempeña como Profesora de Danza Clásica y como Profesora Titular de Historia de la Danza en la Escuela Superior de Enseñanza Artística "Aída V. Mastrazzi". Email: florenciagu@gmail.com

Miami 1934


(24 de marzo de 1956) Día de Batista en Daytona Beach

Cuban President Fulgencio Batista and his wife Marta
 wave to crowd along street during parade
 in Daytona Beach, Fla., March 24, 1956, starting ceremonies for
 "Batista Day" honoring the Cuban president.
 Beside Mrs. Batista is Mayor Frank Morrison. (AP Photo/Jim Kerlin)
------------------------------------------------------------------------------U.S. military vehicles are shown on parade in Daytona Beach, Fla.
during the "Batista Day" parade in honor of Cuban strongman
Fulgencio Batista, March 24, 1956. (AP Photo/Jim Kerlin)
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Crowds line streets to watch the Batista Day parade honoring Cuba's President
Fulgencio Batista in Daytona Beach, Fla., March 24, 1956. (AP Photo/Jim Kerlin)
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Crowds line streets to watch the Batista Day parade honoring Cuba's President
Fulgencio Batista in Daytona Beach, Fla., March 24, 1956. (AP Photo/Jim Kerlin)
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(Nota del blog: Los pie de fotos de AP los copio textuales como fueron publicados en ese momento por la agencia de noticias)

Let it be (by Paul McCartney)



When I find myself in times of trouble
Mother Mary comes to me
Speaking words of wisdom
"Let it be"

And in my hour of darkness
She is standing right in front of me
Speaking words of wisdom
"Let it be"

...

Saturday, March 23, 2019

Reflexión (por Orlanda Torres)

Nota del blog: Sección semanal en el blog Gaspar, El Lugareño, gracias a la cortesía de la psicóloga Orlanda Torres, quien ha aceptado la invitación a compartir con los lectores sus consejos y reflexiones sobre los conflictos cotidianos.


No es necesario volverse insensible ante el dolor.

No te conviertas en cómplice de la maldad humana, piensa antes de provocar un acto que cause daño a tu semejante.

Recuerda que no somos los encargados de hacer sufrir a nadie.

En la vida todo lo que lanzas se regresa y todo acto injusto que se le haga a cualquier ser humano, no nos permitirá alcanzar la felicidad.

Haz siempre el bien, extiende una mano solidaria para el que la necesite, ponte en el lugar de la otra persona, produce la empatía.

No cometas el mismo error que te lastimó, conviértete con ese aprendizaje en un ser portador de luz y de grandes sentimientos solidarios.

Recuerda que nada en la vida dura para siempre, todo se mueve, todo evoluciona y todo cambia.

Protégete para que no seas tú la persona que el día de mañana estés en desventaja.

Por eso, nunca olvides hacer el bien, provoca la unión y siembra amor para que la vida te regale momentos de satisfacción y dicha, y así puedas vivir en sosiego.

No existe nada más saludable y placentero en la vida que llegar a casa y poder dormir en paz.


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Orlanda Torres: Psicóloga, Escritora, Educadora, Orientadora Motivacional.
Autora del libro "Volando en Solitario" año 2015, Guayaquil - Ecuador. (Disponible en Amazon Kindle)
-Estudió en Miami Dade College: Certificate of Florida “Child Development Associate Equivalency”. Maestra de Educación Preescolar e Infantil en la ciudad de Miami.
-Licenciada en Psicología graduada en el 02/2017 - Atlantic International University.
-Orientadora Motivacional y Conferencias pueden contactar a Orlanda Torres a través de la página que administra www.fb.com/vivencialhoy
Publicaciones en Revista Sapo - Santiago de Chile – 2016
-La Estancia en el Paraíso de los Sueños
-Relación de Pareja y su gran Desafío
-Es la Felicidad una Elección
Conferencia en Radio - Miami, Florida
-Positivo Extremo Radio: Entrevista 123Teconte “Regreso a Clases y La Adolescencia”
-¿Como aprender a ser feliz?- Edificio Trade Building-.Innobis Coworking, Guayaquil - Ecuador
-La Inteligencia Emocional en la Relacion de Pareja- WENS Consulting Group, Guayaquil - Ecuador
Publicaciones en Revista Sapo - Santiago de Chile – 2018
Ser Mujer

Administra:
Facebook.com: Orlanda Torres
Instagram: orlanda.torres.3

Visita Médica (por Víctor Mozo)

Nota del blog: Sección semanal a cargo de Víctor Mozo. Cada sábado comparte un texto, de lo que será un libro sobre sus vivencias durante los primeros años de la llamada "revolución cubana" y su cautiverio en los campos de trabajo forzado, conocidos como UMAP.

Los textos anteriores se pueden leer en este enlace.


Gracias al sanitario del campamento de Méjico, un nuevitero de apellido Landry y gracias también –por qué no decirlo– al sargento jefe de personal Lázaro Laborí pude lograr que se me permitiera ir a ver el médico en el hospital militar de Jaronú. Cierto era que padecía de migrañas, las mismas que años después en mayor o menor grado, me siguen acompañando. Para escoltarme me habían asignado al cabo Roberto, un mulato ojiverde que era un pan de bueno. Roberto no tenía mucha conversación, pero lo prefería como acompañante que a cualquiera de los otros.

Para ir a Jaronú habíamos cogido el tren que pasaba por el ramal de Méjico. El corto viaje entre caseríos y cañaverales era más agradable que cortar caña y mi plan era tratar de conseguir sobre todo otro pase para ir a Camagüey y consultar un especialista. El cabo Roberto me había dicho que no me hiciera ilusiones porque eran médicos militares y con ellos no había arreglo. En fin, tendría que hilar fino.

Llegamos al hospital que se encontraba en una de esas casas típicas del central, si recuerdo bien toda de madera. Al llegar había bastante movimiento, los médicos algunos con sus batas blancas encima de los uniformes y otros sin ellas. Luego de habernos presentado alguien nos indicó un sitio para sentarnos y esperar. No lejos de donde estábamos había uno de esos viejos teléfonos de manivela encima de una mesita y al parecer el artefacto de marras era el único que servía para comunicar con el exterior. El dichoso teléfono no paraba de sonar y hasta alguna disputa que otra había para ver quien lo cogía primero para pedir su llamada.

Roberto y yo nos entreteníamos viendo aquel va y viene de enfermeras, laboratoristas y médicos. Al parecer el centro de atención no eran los pacientes, sino el teléfono. Debo decir para defender tantas idas y venidas que el personal médico, sobre todo, venía de otras provincias y era lógico, dada la precariedad de las comunicaciones, que ese teléfono fuera objeto de codicia.

Había un médico que parecía más preocupado que los demás cuando sonaba el teléfono. Era nada más y nada menos que el director del centro hospitalario. Intentaba hablar con alguien y cuando casi tenía la comunicación esta se caía u otra persona lo ocupaba.

En una de esas en que había perdido la comunicación, se volvió hacia mí y me dijo en tono que no sé si era de orden o de súplica: Si suena, agárrelo porque es mi esposa que está embarazada y necesito hablar con ella. Usted dele conversación hasta que yo llegue para mantener la comunicación. Y ¿qué le digo? Le respondí cándidamente. Pues cualquier cosa, háblele de lo que quiera, pero háblele y que el cabo me avise para venir. Mi consulta está allí, dijo para terminar indicándonos una puerta.

No habían pasado diez minutos que ya el teléfono sonaba y cumpliendo instrucciones, respondí. Mi interlocutora preguntaba por el director diciéndome su nombre y título. Sin mucho preámbulo le dije que alguien lo iría a buscar pero que debía seguir conversando conmigo para no perder la comunicación. Recuerdo que empezó a reírse a la vez que me preguntaba que quien era yo.

¿No es empleado del hospital?
- No.
- Tampoco puede ser un paciente.
- Vine  ver un médico, soy recluta de la UMAP
- ¿Cómo?
- Su esposo me dijo que le diera conversación.
- ¡No me diga!
Aquello no dejó de ser gracioso y benéfico para ambos. Su esposo llegó momentos después y pudieron conversar. Pude ver en su mirada el reconocimiento por aquella conversación que se lograba gracias a mi inesperada intervención.

Cuando colgó el teléfono el médico me dijo, ¿en qué lo puedo ayudar? Me sorprendió tanto la pregunta viniendo de parte de un militar por muy médico que fuera, que ante mi asombro, añadió. Usted vino a verse con un médico, ¿no?
- Sí.
- Venga, yo lo voy a atender.
Ya a puertas cerradas en su consulta, me dio las gracias por haber hablado con su esposa. Me contó que estaba embarazada, que él era de La Habana y que se le dificultaba mucho hablar con ella. Gracias a usted estoy más tranquilo porque hacía días que no sabía de ella y estaba preocupado.

Luego le hablé de mis migrañas, me examinó tomando todo su tiempo y al final me dijo que efectivamente debería ver un oftalmólogo porque según él, quizás era hora de cambiar la graduación de mis espejuelos. Por el momento le voy a dar una semana de reposo para que pueda ir a Camagüey. Llévele este papel al sargento Laborí, me dijo. Cuando regrese de Camagüey me viene a ver de nuevo, yo me ocupo de todo con Laborí.

Al salir de la consulta me reconcilié de inmediato con la profesión médica. Era cierto que le había hecho un pequeño favor, una nadería, a fin de cuenta. Lejos de actuar como militar, actuó como médico y con compasión otorgándome un descanso que era codiciado por muchos y muy mal visto por otros, sobre todo por aquellos que nos avasallaban.

Cuán lejos estaba de aquellas visitas médicas en el comité militar en las que un veterinario habría podido tratarnos mejor.

Cuando se lo dije al cabo Roberto este lanzó un “coñó” más que estridente. Usted sí que tiene suerte compay. Animados por la conversación nos fuimos a tomar el tren de regreso para el campamento. Dos días después, iría a Camagüey y sin acompañante esta vez, gracias a ese médico cuyo nombre olvidé y al que siempre le estaré agradecido.

En defensa de la Peregrina (por Roberto Méndez Martínez)


La poetisa, narradora y dramaturga Gertrudis Gómez de Avellaneda (Puerto Príncipe, 23 de marzo de 1814- Madrid, 1 de febrero de 1873),  aunque se le incluye en los libros de texto de Cuba y España, aunque en muy diversas universidades del mundo, especialmente en las norteamericanas, su obra despierte cierto interés entre los académicos, ella está muy lejos de gozar del reconocimiento que merece.

Muy alabada por los más exigentes escritores de su siglo, desde Juan Nicasio Gallego hasta Marcelino Menéndez y Pelayo, Tula ha tenido muy mala fortuna con los jueces posteriores. A pesar de su voz universal, de sus protestas de cubanía, de la amplitud de una obra que incluye alguno de los más intensos poemas de amor de la literatura hispanoamericana y una autobiografía sentimental redactada en forma de cartas a uno de sus amantes, el esquivo andaluz Ignacio de Cepeda, que puede ser leída como un apasionante folletín romántico, la Avellaneda es evaluada casi siempre en función de su conducta personal, sea en el plano íntimo o en el social.

José Martí, quien rehabilitó a Heredia para la historia cubana y pronunció tan certeros juicios sobre otros poetas románticos de la Isla como Juan Clemente Zenea y Luisa Pérez de Zambrana, apenas dedicó unas líneas a la poetisa principeña y en ellas no brilla precisamente lo mejor de su genio. Cuando en 1875 comenta, bajo el seudónimo Orestes, para la Revista Universal de México, el volumen Poetisas Americanas, compilado por José Domingo Cortés, se empeña en comparar a esta escritora con su contemporánea Luisa Pérez de Zambrana, de un modo tal que la camagüeyana no queda muy bien parada: “La Avellaneda es atrevidamente grande; Luisa Pérez es tiernamente tímida.” El retrato de la autora de Amor y orgullo parece elaborado con el sólo propósito de caricaturizarla:
No hay mujer en Gertrudis Gómez de Avellaneda: todo anunciaba en ella un ánimo potente y varonil; era su cuerpo alto y robusto, como su poesía ruda y enérgica; no tuvieron las ternuras miradas para sus ojos, llenos siempre de extraño fulgor y de dominio: era algo así como una nube amenazante.
La imagen debió serle muy cara, pues al año siguiente, cuando dedica un extenso poema a la poetisa cubana Rosario Acuña, autora del drama Rienzi, el tribuno, laureado en Madrid, advierte a la escritora contra el abandono de su tierra, en busca de los laureles “amarillos y pálidos de España” y pone ante ella una especie de espectro admonitorio: “¿No se yergue ante ti, sombra de espanto,/ Pecadora inmortal, nube de llanto, /La sombra de la augusta Avellaneda?”

Más cerca de nosotros, la escritora parece haber seguido concitando rencores nada disimulados. En su Historia de la literatura cubana –cuya primera edición data de 1954- Salvador Bueno es capaz de afirmar que la novela Sab “difícilmente puede estimarse como novela de tesis antiesclavista, pues el problema social de la esclavitud está fuera de las preocupaciones de su autora”. No debe olvidarse que esta pieza narrativa había sido publicada en 1841, apenas dos años después de que Juan Francisco Manzano escribiera su autobiografía como documento abolicionista y tres después de la primera redacción de Francisco de Anselmo Suárez y Romero, que sólo vio la luz en 1880. Pero La Avellaneda había llegado en ese libro al colmo del atrevimiento, no sólo se había cuestionado a la esclavitud como institución social, sino que había defendido las relaciones íntimas a nivel interracial, a lo que no se atrevería, que sepamos, ningún otro escritor de su siglo, ni siquiera Harriet Beecher Stowe en su muy aclamada Cabaña del tío Tom (1852).

Tampoco Cintio Vitier hará justicia a la poetisa, en Poetas cubanos del siglo XIX, donde deja páginas memorables sobre Zenea y Juana Borrero, apenas hay tres párrafos para la Avellaneda, titulados “La retórica” , el último de los cuales concluye:
En realidad, no tengo nada que decir. Confieso mi fracaso y doblo con pena la hoja de La Avellaneda sin haber podido recibir de ella ninguna enseñanza, como sea la del poder aniquilador que a veces tienen las más seguras y sólidas palabras.
Tampoco la juzgó con mayor equidad Rine Leal en La selva oscura cuando señala que “su teatro nada añade a nuestra escena” y mucho menos un crítico como José Antonio Portuondo, quien, al pronunciar el discurso central en la velada con motivo del centenario de la muerte de la escritora, en el Teatro Principal de Camagüey, el 1 de febrero de 1973, lanzó su tesis de la “dramática neutralidad de Gertrudis Gómez de Avellaneda” apoyada en un precario “análisis marxista” de aquella mujer frente a sus circunstancias, a la que consideraba al margen de los principales problemas de su tiempo. Lo llamativo es que una figura tan denostada aún pueda ser nombrada.

Sin embargo, un análisis más sereno de su vida y obra, nos lleva a constataciones más sólidas. La primera de ellas: las Avellaneda vivió con la más absoluta autenticidad el romanticismo, sin necesidad de poses o escenografías teatrales. Lo mismo sacudió al Puerto Príncipe de su adolescencia con amores que sólo ella creía ocultos, que fue capaz de romper pronto con su medio familiar en la Península e inclusive, llegó a tener una hija fuera de matrimonio con el superficial poeta sevillano García Tassara. Sin necesidad de vestirse de hombre como George Sand, motivó que Bretón de los Herreros pronunciara su célebre frase: “Es mucho hombre esta mujer”.

Se le ha reprochado su constante vinculación con la corte española, pero no hay que olvidar que desde Sor Juana Inés de la Cruz, las mujeres de América tenían vedadas las puertas de academias y universidades y sólo podían lucir su ingenio en salones mundanos o en conventos y la principeña no tenía la menor inclinación por lo segundo. No fue una marioneta en los reales alcázares - como lo demuestran las cartas de Fernán Caballero, quien se refiere a ella despectivamente como un ejemplo de “mala educación”- sino una testigo sumamente crítica que encontró allí material para sus dramas y novelas: el mundo vano y verbenero de Isabel II alienta en la atmósfera decadente de su Saúl y su Baltasar.

Es asombroso que pueda hablarse de una Avellaneda neutral cuando su obra fustiga a cada paso los problemas esenciales de su tiempo: la censura se cebó en Sab porque comprendió que la defensa de los amores de un esclavo negro con una joven blanca eran demasiados subversivos, y con Guatimozín porque ese relato de la conquista de México, nada favorable a Cortés, parecía una lógica explicación de los motivos de la independencia americana. No se olvide que su temprano drama Leoncia, estrenado en Sevilla cuando la autora apenas contaba 26 años, es ya una abierta crítica contra una sociedad machista que marca a las mujeres por sus “debilidades” morales y que, con pequeñas variaciones, volverá sobre el tema en Errores del corazón y en La aventurera. En una de sus piezas más duraderas, la tragedia Munio Alfonso (1844) hace un desgarrador juicio sobre el mundo donde la justicia tiene signo masculino y puede resultar aniquiladora aún a nivel de las relaciones paterno filiales.

También resulta disparatado el reprochar a la escritora el tener por modelos a escritores europeos, desde Alfieri hasta Quintana y Gallego, en una época donde había un solo autor cubano digno de imitar: José María Heredia, de quien la Avellaneda aprendió todo lo que era posible en materia de poesía y a quien dedicó una elegía excepcional. Es cierto que a veces la retórica al uso lastró su verso y su prosa, pero lo mismo ocurría con sus contemporáneos, desde el Duque de Rivas hasta Joaquín Lorenzo Luaces. Lo admirable es la singular variedad de su escritura que se ejercitó no sólo en una poesía de gran variedad de metros, sino en la prosa novelística, en las leyendas y tradiciones y hasta en el género epistolar.

Más allá de su denegada candidatura a la Real Academia Española, Doña Tula defendió la dignidad de la escritura como ocupación femenina y llegó, sin apenas concesiones, a una altura no esperable en el mundo de su tiempo. Son muy pocos los que hoy se atreven a reprocharle sus amores desordenados, pero se ensañan en otros flancos más débiles de la escritora. Sin embargo, la saludable labor crítica que sobre ella ejercieron hace casi un siglo Menéndez y Pelayo, Aramburo, Cotarelo y Piñeyro, no ha tenido justos y serenos continuadores.

Quien en un tiempo se firmó “La peregrina”, sigue hoy en el camino, sin techo propio. Valdría la pena traer a colación una conferencia – o más bien alegato- que le dedicara otra poetisa, Dulce María Loynaz, titulada La Avellaneda, una cubana universal, en el Liceo de Camagüey, el 10 de enero de 1953. Allí reclamaba de aquel auditorio formado por las familias de apellidos más tradicionales de la región y de gran parte de los intelectuales de la localidad:
Ha llegado el momento de definirse. Cada uno tiene su modo de servir y si pensamos que dentro del suyo, Tula no sirvió a la gloria de Cuba, cedámosla de una vez, a quienes no andan con tantos remilgos para brindarle y muy contentos, sitio de honor entre sus filas. (...)

Ved que es vuestra Tula a quien se llevan entre ruindades y pequeñeces.

[...]

Es a ella a quien nos arrebatan, y esta vez para siempre.

No lo permita Dios, amigos presentes. Ni lo permita el Camagüey bravío.

¡A rescatar a vuestra Tula, aunque sea como en la gesta heroica, con un puñado de corazones!

¡A rescatar vuestra amazona, aunque sea como dijo Agramonte, solo con la vergüenza!

Friday, March 22, 2019

Fragmento de "El diario de Lola" (por Thelma Delgado)

Nota del blog: Selección de textos, que serán parte del libro (en preparación) El diario de Lola, de Thelma Delgafo.

Para leer sus escritos en el blog, en este enlace.


Querida Mimí: hoy me voy a la cama con tristeza en mi corazón; esta tarde conversé con Berenice, y después de saludarnos la noté un poco triste y le pregunté que la tenía así; Berenice está actualmente casada con un hombre bueno, que la quiere y la consiente en todo lo que ella quiere, de manera que su esposo no era el problema. -Hace unos días hablé con Abel, me dijo; y desde ese día mi mundo está al revés pues ha removido sentimientos que creí ya olvidados. Es mi culpa, pues fui yo quien lo llamó. Yo soy feliz con Norberto, pero la necesidad de saber de Abel fue un poco por curiosidad y mucho de nostalgia. Vivimos un romance bello, pero los dos sabíamos que era eso solamente, un romance; algo que tendría un final. Después de saludarnos me preguntó que como me iba la vida y le dije que estoy felizmente casada y la vida va bien; Me dijo que estaba bien también y poco a poco caímos en los recuerdos de lo vivido. Recordamos cuando nos conocimos. Yo hice un servicio de Catering en un evento donde él fue uno de los invitados y en algún momento se acercó a pedirme una tarjeta de presentación. Días después me llamó y solicitó mi servicio para un evento que, en esa ocasión el mismo organizaría; llegué puntual al lugar del evento, preparé con esmero todo para la reunión y los invitados, que de antemano yo sabía serian pocos, nunca llegaron; Él lo había planeado todo para estar solos; así comenzó nuestro romance. Abel había llegado a la ciudad solo para ultimar los detalles antes de la apertura de una tienda y se iría a otra ciudad para hacer lo mismo, recorriendo así todo el país. Pero al conocernos decidió quedarse por un periodo de tiempo más. Yo me enamoré de él y sé que él también se enamoró aunque nunca me lo dijo abiertamente; por orgullo quizá, porque sabía que su estancia en la ciudad sería temporal, no lo sé, pero nunca me lo dijo. Pero disfrutaba mucho de cómo lo atendía; con esmero, me dediqué a cuidarle y hacerle compañía cuando estuvo en el hospital. Disfrutamos mucho nuestro romance, mucho. Pero llego el momento de la despedida. Los dos aparentamos estar en control de nuestros sentimientos y nos dijimos adiós sin voltear hacia atrás. Él se fue de la ciudad y yo traté de rehacer mi vida lo mejor que pude. Han pasado los años y ahora, Abel me dijo que había tenido una relación pero no duró pues ella no era yo, que nunca habría otra como yo. Y yo, estoy casada, pero añorando lo vivido con él. Berenice hizo una pausa y suspiró, y yo callé por un momento y luego le dije: –Tú estas bien como estas ahora; no mires hacia atrás; valora y disfruta lo que tienes hoy; Norberto te adora y tú lo quieres también, así que adelante. Mimí, la charla con Berenice hizo sangrar mis propias heridas pues, aunque su historia no es igual que la mía, es parecida porque yo sigo enamorada de Quien ya tú sabes, y sé que nunca pasará nada más que ser amigos. Que un viejo amor, ni se olvida ni se deja, que un viejo amor, de nuestra alma si se aleja pero nunca dice adiós, que un viejo amor…




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Ver
Página de Thelma Delgado en el website del Cultural Council of Palm Beach County

Primavera (Fragmento de "Las Estaciones", un poema de Fed. Henríquez Carvajal. Revista Social. Habana, Agosto 1923)


Demo -Letzter Tag- (Herbert Grönemeyer and Polina Semionova)


Thursday, March 21, 2019

La pérdida del padre en épocas feministas (por Christina Balinotti)

Nota del blog: Sección semanal dedicada a la familia por la Dra. Christina Balinotti (https://www.facebook.com/christina.balinotti), quien ha aceptado la invitación a compartir cada jueves, un tema relacionado con su proyecto Universidad de la Familia. Los libros de la Dra. Christina Balinotti se pueden adquirir en Amazon en este enlace. Para ver sus videos y suscribisrse a su canal www.unifamilia.com y visitar su website http://www.balinotti.com/

¿Cómo se estructura el psiquismo humano de acuerdo con los planteos de Margaret Mahler? ¿Qué es la simbiosis materna y su articulación con la función del padre? ¿Sabías que existe un cordón umbilical psicológico que une al niño con la madre? ¿Por qué Jackes Lacan afirma que el padre ubica al niño en la sociedad y en el lenguaje? ¿Cómo se valida y se hace presente la función del padre en ausencia del mismo?



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Christina A. Balinotti: Escritora, Personalidad de Televisión y Radio. Experta en temas de Cultura y Psicología. Mujer de la Semana 2015 CNN Español. Pionera del Movimiento y Organización Femenidad Holística.

Fundadora/Directora del programa académico Universidad de la Familia, Ahora Sí, Miami 2016. Para ver sus videos y suscribirse a su canal www.unifamilia.com y visitar su website http://www.balinotti.com/

Ensueños (un poema de Luis Felipe Dessus. Revista Social. La Habana, Diciembre 1920)


(Miami) Tertulia de la Fundación Apogeo


Invitación para la Tertulia de APOGEO del mes de marzo, con la gran actriz Marta Velasco

La Galería de Arte y Centro Cultural “Art Emporium”, dirigido por Vivian Pérez; la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Miami (ACE), presidida por Paulina Fátima Aly, y la Fundación APOGEO para el arte público tienen el gusto de invitarles a la Tertulia de APOGEO del mes de marzo, con la gran actriz Marta Velasco como invitada, quien será entrevistada por Baltasar Santiago Martín, director y editor de la revista CARITATE –en cuya portada de febrero/marzo aparece Marta– y de la Fundación APOGEO.

Viernes 22 de marzo de 2019, a las 8 30 p.m.

Art Emporium.
710 SW 13 Ave
Miami, FL. 33135

Como si fuera la primavera ...









Canción
(Nicolás Guillén)

¡De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera
la primavera!
(Yo, muriendo.)

Y de qué modo sutil
me derramó en la camisa
todas las flores de abril.

¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
(No soy tanto.)

En cambio, ¡qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!

¡De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera
la primavera!
(Yo, muriendo.)

Wednesday, March 20, 2019

La poesía hemingwayana. Coordenadas imprescindibles para una traducción (por Carlos A. Peón-Casas)

Nota del blog: Este miércoles en la sección de Carlos A. Peón-Casas, se inicia la publicación de una serie de ensayos que formarán parte de su próximo libro, el cuál estará dedicado a la obra poética de Ernest Hemingway.

Carlos A. Peón-Casas publicó, en el año 2017, El Vino MejorEnsayos sobre Ernest Hemingway. (Ver información en este enlace)


El asombro marcará para muchos su cercanía, a esta tan deseada y a la vez precaria aproximación a algunos de los poemas traducidos del autor norteamericano.

Pero tal sentimiento es perfectamente entendible, aún entre los que se califiquen como buenos conocedores de la obra del gran narrador Ernest Hemingway.

Su poesía, que indudablemente tiene un peso específico dentro de su obra, aunque aún se le desconozca, es a no dudarlo, la asignatura pendiente de ese corpus total, un fragmento ineludible de ese todo, aún mejor, un imprescindible complemento, en ese inquietante entramado que toda obra creativa lleva implícito, a veces sin que el propio creador llegara a ser del todo consciente, durante el demandante proceso de su forja.

Valorarla en su justa dimensión no es óbice para seguir las pistas del poeta que siempre habitó el alma hemingwayana, a lo que ya hemos apuntado antes cuando afirmamos que:
aunque no llegue a tener el grandeur de su prosa, (…) Hemingway sabe de esos efluvios reconfortantes que nacen al calor del sentimiento poético y los recrea, y se vale de ellos, no ya en sus textos poéticos, sino en muchos sitios de su poderosa prosa. Por ello, no dejaré de insistir que conocer al poeta que lo habitó entre pecho y espalda, ayuda a desentrañar al narrador, al cuentista impecable, incluso al corresponsal impenitente, que abre su alma en un poema, que muy bien pudiera funcionar como una muy efectiva corresponsalía. Leer su poesía, como Paris, bien vale una misa…(1)
Una experiencia de exquisita degustación de unos textos demandantes y exigentes, un proceso de incesante lecturas y relecturas, y una búsqueda a veces escabrosa entre el casi siempre agitado y proceloso mar de las equivalencias entre el Inglés original, y nuestra rica lengua.

El resultado es el fruto, a ratos agridulce, de una rigurosa, pero ineludible discriminación; estos ensayos sobre sus poemas, pudieran servir para cualquier lector asombrado, ante este Hemingway poeta, como oportuno báculo, para el viaje sugeridor a través de unos textos, que el rimador enmarca en las inevitables coordenadas de su excitante vida.

Todos se mueven en el espectro de los tiempos biográficos del autor: desde sus primeros poemas juveniles en su natal Chicago, hasta sus penúltimas creaciones, en su entrañable refugio cubano de Finca Vigía.

Remiten, con toda precisión, a un minuto específico de la vida del adolescente, del joven soldado, del periodista, del escritor en ciernes en aquel París que siempre fue un convite inenarrable, del ya establecido narrador, del novelista de pesos pesados, del corresponsal de guerra, del hombre enamorado, en suma del poeta con todas sus letras, de ese que siempre se puede afirmar con el adagio que “nace y no se hace”(2).

Todos y cada uno lo acompañaron en un minuto de su meteórica carrera, y como ya hemos apuntado antes en un ensayo precedente:
Aunque su producción poética decrecería a partir de sus años parisinos, justo con la emergencia del narrador de altos quilates que ya no dejaría de ser, aún en ese bien ganado limbo literario, no dejaría de expresarse poéticamente como un ser total (…)(3)
Si bien es cierto que como apunta su muy lucido crítico, y editor de su obra poética, Nicholas Gerogiannis: “Sería un error atribuirles mucha importancia a estos poemas en el desarrollo artístico de Ernest Hemingway”(4), no deja de ser un hecho incontestable que su primera obra conocida fue una colección donde la narrativa y la poesía compartían en igualdad de términos, referimos a sus tempranos Tres Relatos y Diez Poemas(6), que viera la luz editorial en 1923.

Y aunque suscribamos otra vez la autorizada voz de Gerogiannis, respecto a que “su poesía temprana fuera claramente el trabajo de un aprendiz”(5). Podemos entender igualmente el valor intrínseco que para el poeta-narrador tenía aquel primer libro suyo, cuando escribiera en 1951 a Charles Fenton que: “El único trabajo de mi autoría que reconozco y firmo como mi verdadera obra es lo que he publicado en Tres Historias y Diez Poemas (…) Y en otro lugar le hacía participe a Edmund Wilson de su satisfacción interior: “Estoy feliz de darlos a la luz(…)”(7)

Media docena de aquellos textos recogidos en ese libro, ya habían empero visto la luz en 1922, en una publicación norteamericana de Chicago: Poetry: A Magazine of Verse. La editora, Harriet Monroe, no tuvo objeción para que fueran añadidos al nuevo libro(8).

De este mismo período parisino, el más prolífico del autor, destaca otro poema como reveladora descripción de ambientes vitales de la propia Ciudad Luz, en aquellos roaring twenties, en atención a las funciones reporteriles que para entonces, todavía desempeñara como modo de vida, para el Toronto Star.

Montparnasse es el título de este texto complementado con una crónica(9)  alusiva al minuto en que recreara también aquellas circunstancias en forma poética, “otra interesante mezcla entre dos estilos en las mismas antípodas de la creación literaria, pero que logran fusionarse bajo el hacer inconfundible de Hemingway”(10).
No ocurren muchos suicidios entre la gente que uno conoce
No suicidios exitosos
Un niño chino se mató y está muerto
(Todavía le siguen poniendo su correo en la casilla del Dome)
Un niño noruego se mató y está muerto
(nadie sabe donde ha ido el otro niño noruego)
Encontraron una modelo muerta (…)
Cada tarde uno encuentra a la gente que conoce en el café.(11)
La voz poética del narrador fluye con alusiones, desgranando a su vez, los pormenores de aquella circunstancialidad vital sin cortapisas:
(…) a ese paisaje de la vida más anodina, en medio del concurrido barrio latino parisino en que se mueven los personajes más disímiles, los expatriados, los inmigrantes de todas las naciones que hacen lo indecible para sobrevivir, entre calles atestadas y malolientes(…)(12)
Hemingway dejará Paris, pero igual, nunca dejará de volver a la ciudad que lo marcaría como siempre para la Literatura con mayúsculas. Desde 1926, con la aparición de su novela Fiesta, se le reconocerá y se le admirará como un reconocido escritor. Su evolución posterior en el mundo de la narrativa, lo confirmará como uno de entre los más reputados creadores literarios del siglo XX.

Pero Hemingway, el poeta, no dejaría de existir, a pesar de que su elaboración poética pareciera decrecer y, hubiera períodos incluso de sequía extrema. La poesía le servirá de complemento, y a veces le funcionará como un mecanismo rememorativo, donde visualizar su existencia, siempre agitada por ese tremendo elan vital que lo lanzará impenitente a las más inopinadas aventuras humanas, y a la creación como ejercicio de inevitable y recurrente perennidad.

Un texto de tal signo es Poema, 1928. Lo firmaría en Berlín en 1929, y al recorrerlo sentimos a un narrador que nos alude al hombre, y que va denudando los espacios más autobiográficos del propio Hemingway, como quien hace un inventario de lo vivido y lo contrasta con cualquier posible futuro. Citamos algunos fragmentos del texto que ofrecemos íntegro como oportuna overtura palatal según el buen decir Lezamiano:
Dijeron se acabó (…)
Debemos estar llenos de gracia, o en camino a estarlo (…)
Pero nosotros
Que hemos matado a otros hombres
Y luchado en guerras extranjeras
Enterrado a nuestros amigos
Y a nuestros padres cuando se dispararon por razones económicas (…)
Hemos sido curados, nos hemos casado y engendrado hijos (…)
Que hemos estado en Troya
En Flandes, En Artois y en Picardy
Durante batallas allí acaecidas (…)
Que hemos vivido en otros países lo mismo que en el nuestro (…)
Tenemos algo que no nos pueden quitar (…)
Pero si perduramos y no somos destruidos
Y somos duraderos porque hemos sobrevivido (…)
Escribiremos los libros
Que ellos no leerán
Pero puede que sí sus hijos
Si acaso tienen hijos.(13)
La suma de todas las composiciones poéticas conocidas de Hemingway, ascienden a 88 en total, y permanecieron totalmente inéditas hasta el año de 1978, los criterios para darlas a la luz, las había fijado Mary Welsh, esperando al minuto a que ninguna persona aludida en aquellos estuviera viva.

Pero aún así, otros textos, controvertidos, no vieron nunca la luz, atenidos al principio antes citado, y de que obviamente no fueran a herir susceptibilidades. En una segunda edición de su poesía.

Leer pues a este Hemingway poeta, que sigue sorprendiendo a los lectores que lo descubren como tal, y que se muestra con una sugerente vitalidad a pesar del tiempo y sus desvanecidas señales, conlleva además de un acto de re-conocimiento, el inevitable placer que suele siempre acompañar a lo que es bueno y perdurable. Que sirva entonces last but not least:
como introito necesario al conocimiento más completo de su vasta obra creativa, en la que también la poesía tuvo sus coordenadas singulares dentro del corpus monumental de un autor al que la Literatura (siempre con mayúsculas), sigue reverenciando por sus dotes de inigualable signo.(14)






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  1. “Carlos Peón: “Leer su poesía, como París, bien vale una misa…” (Entrevista). Por Gladys Rodríguez Ferrero. Fuente CUBARTE 18.06.2015
  2. Poeta nascitur non fit (El poeta nace, no se hace) Frase atribuida al poeta latino Publio Annio Floro. Citado por Fletcher, Robert M.D. The Poet is he born, not made. En The American Antropologist. Washinton D.C., April., 1893
  3. "Los Poemas Cubanos de Hemingway" en El Vino Mejor. Ensayos sobre Ernest Hemingway. Carlos A. Peón Casas. Create Space Publishing Co (Amazon Company) South Caroline, U.S.A, 2017. p.106
  4. Complete Poems. Ernest Hemingway. Edited by Nicholas Gerogiannis. Univesrity of Nebraska Press, 1992. p.xxi
  5. Ibíd. p.xv
  6. Ibíd.
  7. Ibíd.
  8. Ernest Hemingway. A Life Story. Carlos Baker. Charles Scribner's Sons. NY, 1969. P.100
  9. Bohemios norteamericanos en París. Toronto Star Weekly,25 de Marzo de 1922. Ci En Un Corresponsal llamado Hemingway. Felipe Cunill (selección y edición). Arte y Literatura. La Habana 1984. p.24
  10. "Entre Textos y Contextos. La Imprescindible cercanía entre la Poesía y la Prosa Hemingwayana. Reflexiones desde una Traducción". En El Vino Mejor. Ensayos sobre Ernest Hemingway. Op. cit. p. 84
  11. Tres Relatos y Diez Poemas (1923) en
  12. Entre Textos y Contextos…Op. cit. p.85
  13. Poema, 1928 En Complete Poems..Op cit. p.
  14. "Ernest Hemingway: El poeta que todavía no conocemos". En El Vino Mejor. Ensayos sobre Ernest Hemingway. Op. cit. p. 124

Spring is here ...

 

Tuesday, March 19, 2019

Ocho consejos para no ofendernos fácilmente (por Cecilia Alegría, La Dra. Amor)

Nota del blog: Espacio semanal de Cecilia Alegría, La Dra. Amor, dedicado al amor de pareja.


Estimada Dra. Amor,

Tengo 59 años y nunca fui tan irritable en mi vida como lo soy ahora. Mi esposa dice que me molesto de todo y que ya está harta porque no sabe cómo hablarme para evitar que yo reaccione mal, agresivamente, enojándome con ella. ¿Qué me aconseja?

Estimado amigo que me escribes,

Tu caso es representativo de millones de hombres en el mundo en la etapa de la Andropausia. La “menopausia masculina” existe y tiene sus síntomas, entre ellos, la irritabilidad.

El Síndrome de Irritabilidad Masculina (SIM, o también llamado “el hombre gruñón”), se manifiesta principalmente en hombres mayores de 40 años y se caracteriza por cuatro elementos:

• Hipersensibilidad (respuesta excesiva ante mínimos estímulos)
• Ansiedad
• Frustración
• Cólera (rabia o ira)

Hoy se sabe que estos elementos del SIM pueden estar vinculados a cambios hormonales que empiezan tempranamente y empeoran con el tiempo. Los hombres suelen desfogar o desahogar sus frustraciones y tensiones a través de la ira, a lo largo de sus vidas, porque la sociedad les enseña que ése es el camino correcto y no el del llanto y esta tendencia empeora en la ANDROPAUSIA. Pero no hay excusa alguna para abusar de tu esposa psicológicamente y eso es lo que, lamentablemente, estás haciendo.

La solución empieza por reconocer el problema y decidir hacer cosas concretas para cambiar.

Decide:

1) Reconocer que tu pareja no quiere herirte o molestarte a propósito.

2) Reconocer que lo que ella hizo o dijo lo hizo desde su propia herida.

3) No reaccionar, mantener la calma, demostrar dominio propio.

4) Dejar ir, dejar pasar, hacer borrón y cuenta nueva.

5) Después de un tiempo, no permitir que el recuerdo de la ofensa te atormente. Decide no vivir en el pasado. Sepúltalo, intenta no traerlo al presente.

6) Decide mirar más las virtudes de tu ser amado que sus defectos.

7) Aprende a pedir perdón usando palabras como las siguientes:

Perdóname... me equivoqué.

Lo siento mucho.

A pesar de todo... te sigo amando

No te dejaré... saldremos adelante.

Necesitamos ayuda… busquemos y recibamos ayuda juntos.

8) Acércate a Dios para que te enseñe a no OFENDERTE fácilmente.

Hazlo por tu propia paz interior. Hazlo por tu propia relación con Dios.



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Cecilia Alegría, La Dra. Amor (www.ladoctoraamor.com): Consejera de Parejas, Love and Life Coach, Conferencista Internacional, Periodista y Conductora de Radio y TV. Destaca en los Medios Latinos en Miami dando consejos sobre cómo triunfar en el terreno amoroso y ayudando a miles de parejas a resolver sus problemas. Forma parte del grupo fundador de profesores del programa Universidad de la Familia.
Ha publicado diez libros entre los que se encuentran: Comunicación Afectiva=Comunicación Afectiva (Espasa Calpe, España, 2000). 120 preguntas y respuestas para ser mejores personas (Editorial Norma, Colombia, 2004), No hay amor más grande (Editorial Aragón, USA, 2012), Amando un Día a la Vez (Ediciones Varona, U.S.A. 2015), Al rescate de tu comunicación de pareja (Ediciones Varona, USA 2017), Sexo Sagrado y Lazos del Alma (Indie Publishingnbsp, 2018), Alessia (2018)

"Le papillon", otro precioso ballet de Arts Ballet Theatre of Florida para niños de todas las edades (por Baltasar Santiago Martín)

Fotos/Patricia Laine.
 Cortesía de Arts Ballet Theatre of Florida.
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No es la primera vez que Arts Ballet Theatre of Florida (ABTF), dirigido magistralmente por el talentoso coreógrafo y maitre Vladimir Issaev, me obliga a emplear el adjetivo “precioso” al reseñar uno de sus ballets, pues ya cuando la puesta de Chipollino tuve que emplearlo, al considerarlo el más apropiado, y ahora, después de gozar Le Papillon, tengo que repetir el elogio, por la exquisita y cuidada puesta que pude ver el sábado 2 de marzo de 2019 en el Aventura Arts & Cultural Center.

Le papillon (La mariposa) es un ballet fantástico en dos actos (cuatro escenas), coreografiado originalmente por Marie Taglioni, con música de Jacques Offenbach y libreto de Jules-Henri Vernoy de Santo-Georges, que fue estrenado por el Ballet de la Ópera de París, en la Sala Le Peletier, el 26 de noviembre de 1860, después de una interpretación de la ópera Lucia de Lammermoor. Los bailarines principales fueron Emma Livry (Le papillon/La mariposa), Louis Mérante (Príncipe Djalma), Louise Marquet (Hamza), y Mme. Simon (Hada de Diamante).

Arts Ballet Theatre of Florida (ABTF) ha rescatado este valioso ballet, ahora con coreografía de Vladimir Issaev, para beneplácito de los muchos que hemos podido disfrutarlo, y como dato interesante comparto con los lectores que nuestra prima ballerina assoluta Alicia Alonso escogió para culminar su carrera de 64 años en activo –para mí la más grande de todos los tiempos– el 28 de noviembre de 1995, en el Teatro Masini de Faenza, Italia, bailando precisamente el rol de la volátil Farfalla en Le papillon.

La historia implica a una vieja hada llamada Hamza, quien ha secuestrado a la princesa Farfalla y la tiene como criada. Patinate, el jardinero de Hamza, está enamorado de Farfalla, siendo correspondido por ella. Llega el príncipe Djalma a los predios de la bruja y se deslumbra con Farfalla, pero Hamza, despechada, la convierte en una mariposa y …

Janis Liu (ya convertida en mariposa por Hamza)
 y Johnny Almeida (Djalma)
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No voy a cometer el imperdonable error de contar el argumento completo, para que mis lectores se sientan motivados a ver el ballet, y puedan así conocer en qué termina todo esto, o sea, si Farfalla deja a Patinate por Djalma; si la bruja acaba seduciendo al príncipe…; en fin, solo les diré que Keisuke Nishikawa, como la bruja Hamza, reinvidicó con creces la tradición de que un hombre encarne un personaje femenino, sobre todo cuando este es el de una bruja o un carácter a ridiculizar –como lo es en este caso por partida doble–, pues Keisuke no solo lo satisfizo completamente desde el punto de vista dramático, sino que se calzó una zapatillas de punta y hasta logró unos gran jettés y unos giros impecables, como toda una “primera bailarina”.

Keisuke Nishikawa
 como la bruja Hamza
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La sufrida y asediada Farfalla tuvo en Janis Liu a una intérprete consumada, con todo el rigor técnico que demanda su elaborada coreografía; mientras que Johnny Almeida, como el veleidoso príncipe Djalma, le imprimió a su personaje la altivez y la elegancia requeridas, amén de una admirable bravura técnica, y no puedo dejar de mencionar su excelente pantomima cuando fue paralizado por la bruja.

Janis Liu como Farfalla
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Johnny Almeida 
como el príncipe Djalma
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Hamza (Keisuke Nishikawa) 
cuando paraliza a Djalma (Johnny Almeida)
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El enamorado y fiel Patinate no podía haber encontrado mejor intérprete que Kevin Zong –a la altura del resto del elenco, a pesar de ser un personaje menor–, y Taiyu He, como Mohamed , el amigo de Djalma, y Ayami Sato, como su pareja, bordaron su pas de deux con maestría y total precisión.

Janis Liu (Farfalla)
 y Kevin Zong (Patinate)
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Taiyu He, como Mohamed, el amigo de Djalma,
 y Ayami Sato, como su pareja, en el pas de deux.
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Solo me queda por celebrar a Wendy Guo, como la bella y rejuvenecida (solo por un breve rato) Hamza, quien, al igual que Kevin, le sacó lascas a su breve papel, y reiterar mi admiración por este excelente trabajo coreográfico –y en general– del Maestro Vladimir Issaev; desde la agradable y melodiosa música de Offenbach–; hasta las coreografías grupales, tan simpáticas y bien coordinadas (una verdadera hazaña del Maestro Vladimir, con tantas niñas pequeñas en escena, sin caer ni tropezar); en fin, una delicia total.

Alumnas de la escuela de ballet Vladimir Issaev, 
en una escena de Le papillon
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Johnny Almeida (Djalma)
 y Wendy Guo (como la bella y rejuvenecida Hanza)
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Todo el elenco en escena al final de función
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Muchas felicidades, Maestro Vladimir Issaev, por esta exquisita fiesta del buen gusto, el profesionalismo y el rigor, así como por su visión de traer ballets nuevos a nuestro público del sur de la Florida.


Baltasar Santiago Martín
Hialeah, 18 de marzo de 2019





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