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Tuesday, April 28, 2015

Cuba desde el aire


(BBC) El fotógrafo lituano Marius Jovaiša consiguió algo que parecía imposible cuando se lo propuso: convencer a las autoridades de Cuba para que le dejasen fotografiar la isla desde el aire, algo que no había hecho nadie antes.

La tarea le llevó cinco años y un gasto de US$1 millón. Ahora ha visto la luz su libro Unseen Cuba ("La Cuba nunca antes vista").
"Quería convertirme en el primer artista en fotografiar Cuba desde el aire", dice Jovaiša, que ha publicado libros similares sobre México y Belice. (Ver texto completo en BBC)

Monday, April 27, 2015

Un caso de narrativa naturalista y feminista de la mano de un escritor masculino: "Las Honradas" de Miguel de Carrión (por Antonio J. Aiello)



Las honradas (1918), del escritor cubano Miguel de Carrión (1875-1929), constituye una de las obras de la narrativa cubana e hispanoamericana representativa del quehacer literario y de la ideología de su época, junto a su continuación Las impuras (1919)(1). Ambas novelas están permeadas del pensamiento positivista triunfante en los umbrales del siglo XIX, ciegamente confiado en que en la asunción de la razón y la ciencia, estarían las vías para conquistar la justicia y un mejor orden social. En esta perspectiva científica, por las sendas de la Psicología ahonda en el pensamiento femenino trasluciendo una preocupación feminista insólita hasta ese momento en la voz de un hombre, quien ahonda en el ser femenino, revelando su psicología, sus insatisfacciones íntimas, sus problemas y sus derroteros, lo que hacen de Miguel del Carrión el primer escritor masculino feminista en la literatura cubana e hispanoamericana. Por ello resulta muy interesante y novedoso desde esta perspectiva prácticamente ignorada por la crítica feminista, el explorar esos condicionantes ideológicos en cuanto influyeron en la estructuración de esta novela, examinando los cuatro elementos de la situación comunicativa imaginaria en su relación: la voz narrativa, el discurso, la historia y el destinatario.

El autor, formado en las ciencias médicas, periodista y narrador por afición, se plantea una obra donde reuniría sus experiencias científicas, como médico en su constante trato con pacientes femeninas, cuyos problemas y psicología había observado minuciosamente, lo que favorece su formación literaria, si tenemos en cuenta que ya había escrito numerosos artículos periodísticos de profunda preocupación sociológica. Esta formación facilitará su propósito de escribir una obra narrativa apoyado en el discurso científico de la época, donde se des-cristalizará la imagen de la honradez de la mujer en una sociedad llena de prejuicios y falsedades, donde la apariencia es más importante que el ser. Con esta intención, se propuso el verificar su tesis de que los prejuicios sociales de la época, presentes en la educación de las niñas y jóvenes, conformaban un modelo de mujer con valores ideales e insostenibles en la sociedad donde se desarrollaban. Tesis que está muy a tono con su pensamiento positivista, y que aparece de modo implícito desde el prólogo y el capítulo primero.

Es de destacar cómo este escritor, siendo un hombre, pudo crear una voz narrativa femenina, representada en la protagonista de la novela, Victoria, que le permitió describir con gran efectividad el discurrir de la psiquis de la mujer, revelando todo un mundo interior al que no pudo llegar sólo por el tratamiento de sus pacientes, sin haber incluido una rigorosa labor de investigación que le proporcionara diversos casos psicosociológicos de la sociedad cubana del momento. Así a través de todos los personajes femeninos: Victoria, su madre, su tía, su suegra, su criada Julia, Alicia, Graciela, Georgina, Susana y la señora de Montalbán, se presentan modelos de mujeres coherentemente con el punto de vista de la tesis de la novela: la honradez, que en unos casos es real y en otros, aparente, dudosa o tabú, según el personaje. Desde el prólogo de la obra, aparece la voz narrativa representada en la protagonista como autora de la novela, revelando el fin que le asiste de contar su vida desde ese valor moral:
La sociedad ha querido dividir a las mujeres civilizadas en dos grandes grupos: las honradas y las impuras. Qué misterioso tabique del corazón femenino divide los dos órdenes de sentimientos que nos obliga a figurar en uno u otro bando, es cosa que la más minuciosa anatomía no ha logrado precisar aún. Balzac sólo descubre que una mujer honrada tiene “una fibra de más o de menos en el corazón”. Quiere esto decir que o tiene una voluntad superior a todas las tentaciones (fibra de más) o que su manera de sentir el amor es en extremo defectuosa (fibra de menos). De todas maneras, es algo que sale del marco de la normalidad. Claro está que el gran humanista se refería a la honradez real. Sin embargo, en sociedad, se hace necesario agrupar la honradez real y la aparente en una misma categoría. ¿De qué rincón del alma humana brotan los impulsos que mantienen a una mujer dentro de este estado, la más de las veces opuesto a todas las leyes del instinto? (7-8)
Con esta preocupación Carrión toma parte, quizás sin proponérselo y desde su perspectiva naturalista cientificista, en el discurso feminista, fundamentalmente abordado por mujeres latinoamericanas, que a partir del siglo XX modificó en la literatura la presentación del cuerpo femenino y su sexualidad(2). Dicho proceso corresponde “a cambios ideológicos con respecto a una concepción de lo que la mujer es” (Guerra 57), alejándose de la visión femenina vacía y bella de objeto de placer. La literatura anterior al siglo XIX nos había ofrecido una visión de la mujer honrada como un ser inmaculado e inocente, superficial, delicado, pasivo, dócil, débil, y sentimental cuya actividad usual debe ir dirigida únicamente a la procreación, siendo la maternidad la que hará posible su realización como mujer. 

Este período ha sido llamado por la crítica como el de la moralidad victoriana, en el cual la sexualidad es un tema tabú y deshonroso cuando se sale de los marcos de la reproducción de la especie. Por ello ese silencio sobre la naturaleza real de la mujer, ofreciendo una visión de la mujer honrada “como locus pasivo al placer. . . que también regían con respecto a su lenguaje y a los elementos que le estaba permitido representar en el texto literario.” (Guerra, 50). Así por ejemplo, en Aves sin nido (1889), de Clorinda Mato de Turner, la mujer es representada como un ser asexuado y eminentemente maternal. En Blanca Sol (1889), de Mercedes Cabello de Carbonera, impera el silencio en lo que se refiere a lo que acontece durante la primera noche que la protagonista ejerce su nueva profesión de prostituta (50). 

Existen muchos otros ejemplos que ponen de manifiesto esta tendencia a principios del siglo XX, de subversión del orden patriarcal silenciador de la realidad femenina en los cuales la protagonista se transforma de objeto del placer en un sujeto actuante, si bien delimitada en los bordes del texto, tal y como se puede observar en la novela Ifigenia. Diario de una señorita que escribió porque se fastidiada (1924), de Teresa de la Parra, la cual es considerada por Guerra como el comienzo trascendental de un discurso de la sexualidad dentro de la narrativa de las escritoras latinoamericanas (50). 

Por otra parte, la idea manejada por la voz narrativa, pone de manifiesto un determinismo social al que no escapa la mujer de esa sociedad, y que tiene sus raíces en los prejuicios sociales heredados por cierta interpretación del cristianismo(3), con la sumisión de la mujer al hombre, y otros valores modelados por la sociedad burguesa que implican que la mujer tenga un alto valor estético cuyos rasgos serían la belleza, la delicadeza, la ineptitud (salvo para el hogar), la ausencia de inteligencia, la mojigatería y sumisión perfecta.

Con esta óptica, Carrión crea una voz narrativa interior a la historia, desde la mirada de la protagonista Victoria, quien asume la narración en primera persona para narrarnos su vida “buena o mala” (8) como transcurre, fundamentalmente en tres puntos geográficos de la isla de Cuba: la calle Consulado y el Paseo del Prado en Centro Habana; la calle veintitrés, en el naciente reparto Vedado; una finca en Arroyo Naranjo, provincia de La Habana, la ciudad de Matanzas y la construcción del Central “La fraternidad” en la antigua provincia Oriente, cerca de terrenos de la costa que por ser pantanosos deben de ser de la costa sur.

Para ello elabora un discurso en el que la historia es anterior al tiempo de su su enunciación y que se remonta a la infancia de la protagonista, su juventud, su casamiento a los 19 años, su estancia de dos años en el batey del central azucarero donde trabajaba su esposo, su regreso a la residencia del Vedado pasando por Matanzas, los días de soledad de Victoria y su adulterio, su convalecencia después del aborto y el período de resignación desde el nacimiento de su primera hija hasta su edad de diez años, nuevamente en el Paseo del Prado. En cifras concretas, alrededor de 32 años. El tiempo es, pues, fundamentalmente lineal desde el pasado hasta el presente que coincide con la terminación de la historia:
No había cambiado de postura en el sillón, y ni siquiera advertí que Adriana había entrado en la casa y que la sala, detrás de mí, estaba a oscuras. Me di cuenta de ambas cosas cuando sentí que una mano se apoyaba suavemente en mi brazo, mientras la voz de mi hija me decía, por tercera vez, ahora un poco alarmada en presencia de mi abatimiento:
---Mamá, ¿estás mala? ¿Qué tienes? ¿En qué piensas? La besé con pasión en ambas mejillas.
---Nada, hija mía. ¡Pensaba en ti! (302)
Sólo en pocas ocasiones se altera para completar hechos del pasado, como los de sus estudios en los Estados Unidos o la historia de algún personaje que se incorpora, como en el caso de la señora de Montalbán. Las referencias al futuro son escasas y siempre desde el pasado.

Esta novela, de acuerdo con los intereses que la dirigen emplea a través de la voz narrativa un discurso científico verdadero y de excelencia para su época, acorde con la terminología científica del momento, fácil de corroborar en el lenguaje de la época y por ser su autor un médico. Todos los casos que enuncia la voz narrativa pudieran haber ocurridos en la Cuba de esos años y aún después hasta entrado los años 80. El autor ha puesto en esta voz una síntesis de aquellos a los que había prestado atención y conocido en su vida de médico y periodista, con tal rigurosidad que logra darnos la voz narrativa todo su espíritu atormentado entre las leyes biológicas naturales, que exigen el sexo espontáneo, y las leyes sociales, que castran los instintos naturales de la mujer y exigen un encauzamiento para el cual la sociedad no las prepara. Asimismo, contribuyen a esta credibilidad los tipos de la narración, los acontecimientos tan comunes en la época, la vida social descrita, la historia en torno a hacendados, propietarios de centrales azucareros y el desarrollo de esta gran industria naciente tan importante en Cuba hasta la penúltima década del siglo XX(4). Por otra parte, merece especial atención el detalle de las descripciones en torno a los hechos de salud, hospitalización, operaciones quirúrgicas y el manejo de la terminología de los fármacos de la época. El capítulo IX de la segunda parte “La muerte de las ilusiones” es una buena muestra de ello. Y es interesante destacar cómo se propician las largas descripciones del quirófano a partir de una invitación traída por los pelos del Dr. Argensola para que la protagonista participara de la operación:
Alicia me había exigido que no me moviese de su lado, ni aún en el momento de la operación. Temía morir en el cloroformo, y obtuvo, no sin trabajo, de Argensola, que me permitiera estar junto a ella constantemente. (215)
Más adelante, y en este mismo capítulo, la voz narrativa recuerda todo lo que oyó de los incidentes de la operación desde las brumas de su conciencia alterada por el impacto de la operación quirúrgica presenciada:
Argensola resoplaba, como arrancando algo que estuviese fuertemente sujeto al cuerpo de mi hermana.
---Dame una pinza de Kocher para coger un vaso que me estorba ---decía.
Y un momento después:
--- Ahora la tijera curva.
Pasaron dos minutos, durante los cuales se oyó el ruido de la tijera mordiendo la carne. Al cabo de ellos Argensola habló otra vez.
---Dame el termon.
Sentí el chirrido de la parte quemada y llegó a mi nariz el olor nauseabundo de la carne que ardía. (218)
La cantidad y calidad de la información científica está al nivel de la época y su destinatario aparente es la propia autora, pues la narración se construye como un análisis de conciencia desde el prólogo. Y así lo dejan ver sus primeras palabras:
El que una mujer, que sólo ha escrito algunas cartas en su vida ---más o menos celebradas por sus parientes y amigos--- se resuelva a escribir un libro, que no habrá de publicarse jamás, puede ser considerado por más de una persona sensata como una verdadera majadería. Pero nadie ha de saber que lo hago, ¡Oh, de eso estoy segura!, y bien puede quedar mi inocente capricho entre el número extraordinario de cosas que se piensan, se proyectan o se hacen, sin que podamos decírselas a los demás. (7)
La motivación corresponde a la más usada en este tipo de novela: el error de comportamiento por ignorancia de las verdades de la ciencia. La cual radica en la terrible contradicción de una educación, conforme a una moral que no prepara a las jóvenes para su matrimonio sobre bases sólidas y reales, a sabiendas de que el sexo es una necesidad biológica para cuyo momento debe estar preparada la mujer con sentido de causa y consecuencia, lo que determina la causalidad de la historia narrada. Con esta intención desfilan diversos casos de mujeres acompañadas de sus hombres: la madre de Victoria (caso que se desconoce y es siempre aparencial) y su padre, la tía y la posibilidad de un fracaso que la ha mantenido solterona, Alicia (la honrada destruida) y Trebijo, Graciela (la honrada vengativa que al final encuentra su felicidad) y Pedro Arturo, Victoria (la honrada aparente, pero adúltera) en su triángulo amoroso con Joaquín y Fernando, Georgina (la honrada con pasado, pero que supo conducir su vida) y el joven extranjero, entre los fundamentales.

La historia de cada una de estas mujeres con sus respectivos amantes, deviene en un estudio de casos sociológicos de lo que podía observarse en la sociedad habanera de aquellos años en los espacios tangibles por la intimidad y el mundo interior de las mujeres, revelando su fruición científica un sondeo psicológico, a fin de trazar la problemática del discurso femenino y exigir la salvación ética de la mujer más allá de los “tropiezos” del sexo. 

La perspectiva de la voz narrativa nos revela la ideología positivista de la época a través de un acercamiento clínico, psicológico y sociológico al desarrollo del argumento a tenor con los avances de la ciencia en su momento. Sin olvidar los rasgos de una falsa moral burguesa que frena el desarrollo armónico de la mujer. Predomina la dimensión intelectual cientificista que valora la dimensión psicosocial de las féminas, mostrándose directamente en los diálogos de los personajes como los del doctor Argensola (ver cita 218) o indirectamente a través de la voz narrativa:
Hasta entonces no pude darme cuenta de lo que había hecho, del profundo cambio que acababa de realizarse en mi vida, de la falta gravísima que manchaba para siempre mi existencia de mujer honrada y que me haría tal vez indigna de ostentar en lo sucesivo ese título. (205)
Esta ideología positivista determina que la voz narrativa le dé forma de experimento al discurso, adoptando una estructura propia del método experimental. Así, la primera parte, “El reinado de las ilusiones” corresponde a la etapa de observación y en ella estará implícita la hipótesis que se vislumbra desde el prólogo; la segunda parte, “La muerte de las ilusiones” deviene en la experimentación, en la cual es controlada la hipótesis (Victoria, que es el caso central en estudio psicosociológico, es lanzada a la sociedad con el fin de poner a prueba su educación para una vida de esposa honrada); y en la tercera parte, “El renacimiento de la ilusión” se comprueba la hipótesis, demostrando como el caso estudiado (Victoria) reorienta su vida, más preparada después de su caída, como una honrada aparente. Lo que la educación falsa no le facilitó para la vida, tuvo que aprenderlo con golpes y adoptar una moral hipócrita. 

El análisis desarrollado de los cuatro elementos de la situación comunicativa imaginaria en su relación: la voz narrativa, el discurso, la historia y el destinatario en esta novela, demuestra cómo su creación se adhiere al canon de la novela naturalista, presentándonos una voz narrativa actualizada científicamente en lo que a psicosociología, clínica y pedagogía refiere; un discurso que adopta la forma de estudio o documento científico, el estudio del caso de Victoria; una historia que responde al caso citado; y un destinatario lego, lector ficticio que aparentemente es la protagonista según se enuncia en la cita del prólogo referida anteriormente (ver 7), aunque en el discurrir de su análisis no es difícil percibir cierto sentido dialógico que espera compartir con una segunda persona lo que narra, un lector real:
Tomé el partido de escapar, dejándolas entregadas a su charla, y fui a reunirme con mamá, en el comedor. Mi madre era el boletín que me informaba de todo lo que podía interesarme, y apenas había tenido tiempo de atenderla. Además quería que me diese noticias de la salud de Alicia, a quien encontraba demacrada, a pesar de sus carnes. (114)
Además, es obvio como este análisis psicosociológico de corte naturalista cientificista, que constituye Las honradas, expresa claramente su función de literatura para corregir el error y propagar la verdad, aspiración suma de los positivistas. Una intención pedagógica presente en toda la obra y que se pone de relieve en la siguiente cita de la voz narrativa, casi al final del último capítulo de la tercera parte:
Otra vez, cual si estuviera en presencia, no de la agonía de una tarde, sino de la agonía de un mundo, surgieron ante mí las ideas del profeta que vaticinaba siglos de amor levantándose de mares de sangre. Aquel sol, que se despedía de nosotros, iba a alumbrar también a los pueblos y a las generaciones que vendrían detrás de los nuestros, perpetuados incesantemente por el amor maldito. Y me pareció que presenciaba la gran cópula universal, y que de la trepidación de los hechos, donde se revolcaban hipócritamente las parejas de hoy, surgía al fin la nueva conciencia humana, pura como esa luz que se renovaba todos los días, bella como ese sol e indiferente como esas nubes, hechas y deshechas al azar y tan alejadas de nosotros como lo está la impávida naturaleza de nuestros pobres prejuicios de reyes de la creación. (300)
A modo de conclusión, y sin lugar a dudas, Las honradas de Miguel del Carrión se nos presenta, según el interés de su autor como una novela naturalista o del realismo científico por el empleo que su autor hace de los cuatro elementos fundamentales de la situación comunicativa de ficción en su relación: la voz narrativa, el discurso, la historia y el destinatario, arraigados en los cánones del positivismo como propiciador de una panacea: la razón y la ciencia, pero que sin proponérselo y de manos de esas preocupaciones emancipadoras de la sociedad con el apoyo del saber, toca el discurso feminista abierto desde principios del siglo XX por un avanzado grupo de mujeres, entre las cuales él es la primera voz masculina en participar y del que ha sido prácticamente olvidado pero que esperamos pronto alguien salde esa deuda con él.


NOTAS

  1. Entre ambas novelas se da una paradoja: Las honradas trata simbólicamente la historia de mujeres que han seguido una vida honrada de pureza a la vista de la sociedad patriarcal, siguiendo todas las apariencias, pero en el fondo impuras, adulteras; mientras que Las impuras, desarrollada en el mismo universo que la anterior y con personajes tabúes de aquella, relata la vida de mujeres repudiadas por esa sociedad, pero con un alma honrada. 
  2. Citemos los casos de Gabriela Mistral (Chile, 1889-1957), Alfonsina Storni (Argentina, 1892-1938), Juana de Ibarborou (1892-1979), Dulce María Luisa Loynaz (Cuba, 1902-1997), María Luisa Bombal (Chile, 1910-1980), Rosario Castellanos (1925-1974) entre otras muchas más de principios del siglo XX.
  3. Interpretación que se ha tomado literal, sin deslindar su esencia y que hoy los cristianos comprendemos en otra dimensión y de reciprocidad entre el hombre y la mujer.
  4. Cuando el dictador Fidel Castro decidió cambiar los rumbos azucareros del país, en una de sus siempre lerdas estrategias económicas que han hundido a la Isla, sin antes haber previsto vías de modernización y eficientización de la industria azucarera. Tuvo que esperar a que el ex presidente de EE.UU. Jimmy Carter le recordara que tenía una industria anticuada y obsoleta.


OBRAS CITADAS

Cabello de Carbonera, Mercedes. La novela moderna. Estudio filosófico. Santiago de Chile: Editorial Nascimento, 1975. Impreso.

Carrión, Miguel del. Las honradas. México: Editorial Lectorum, S.A. de C.V., 1998. Impreso.
---. Las impuras. México: Editorial Lectorum, S.A. de CV., 1989. Impreso. 

Gagrrandés, Alberto. “El arte de la seducción”. Cubaliteraria. N.p.. 10 Dic. 2004. Web. 28. Feb. 2006.

Guerra Cunningham, Lucía. “Invasión a los cuarteles del silencio: estrategias del discurso de la sexualidad en la novela de la mujer latinoamericana”. Inti: Revista de literatura hispánica. No. 40. (1994): 49-58. Impreso.

Martínez, Adelaida. “Feminismo y Literatura en Latinoamérica. Un balance histórico”. Mujer, creación y problemas de identidad en América Latina. Comp. Roland Forgues. Mérida, Venezuela: Consejo de publicaciones de la Universidad de los Andes, 1999: 260-296. Impreso.

Zola, Emilio. La novela experimental. Santiago de Chile: Nascimento, 1975. Impreso.

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Dr. Antonio J. Aiello is a faculty at the College of Charleston, SC. He also has taught as visiting assistant professor at Oregon State University, graduate associate teaching in the University of Arizona and New Mexico State University, adjunct faculty at Pima Community College in Tucson, Arizona,assistant professor at University of Kabul, Afghanistan and assistant professor at University of Camaguey, Cuba. He has taught Spanish language as second language in basic, intermediate and upper levels; Spanish and Spanish American Literature, and Hispanic Linguistics since 1977 to students from various countries from America, Europe, Africa and Asia.
His formation began in the Higher Pedagogical Institute “José Marti” in Camaguey, Cuba as a Bachelor in Spanish and Literature. He got his Master in Latin American Studies in the University of Camaguey. Later he took different courses about Semiotic and Theory of Information with the University of Valencia, Spain, and University of Oriente, Cuba. Finally he got his Ph. D. in Spanish at the University of Arizona, with a major in 20th - 21st centuries Spanish American Literature, and two minors in 20th – 21st centuries Spanish Literature, and Hispanic Linguistics.
His researches have been related with the Postmodern Literature, the Spanish and Spanish American Literature, the literature in the cinema, the Hispanic Linguistics and the process of languages acquisition,. Their results have been presented at various international events and at various universities and associations in the United States. He is also author of the book Presencia de la episteme posmoderna en el discurso narrativo hispanoamericano de los umbrales del siglo XXI: Carlos Fuentes Macías, Mario Vargas Llosa y Leonardo Padura Fuentes, and some textbooks for the Spanish as second language teaching. Besides, he has published several articles with the results from his investigations. Furthermore, he has collaborated with publishing house like Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies, John Wiley and Sons, Inc.; Hispania a Journal of AATSP; La gota de agua, Philadelphia, PA. and the journal Mexican Studies/Estudios Mexicanos of The University of California Institute for Mexico and the United States, and the Universidad Nacional Autonoma de Mexico’
His current research focuses on postmodern Spanish American Literature about narrators as Zoé Valdés, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa and Leonardo Padura. He expects to fulfill soon some books called Lezama recipe book, The Postmodern Narrative from Zoé Valdés and The postmodern narrative in Cuba. A reality: Leonardo Padura.

Esteban Santiago Aguilar: La danza es la respiración del alma


GUANTÁNAMO.— El joven bailarín guantanamero Esteban Santiago Aguilar Domínguez se siente como si fuese el hijo pródigo que parte de casa para emprender un camino en pos de la realización de un sueño. No debió resultar una decisión fácil y así lo hizo saber. Para ello tuvo que separarse de la compañía Danza Fragmentada (CDF), institución a la que lleva ligado más de 13 años como profesional y a la que tantos buenos recuerdos lo unen.

Allí se inició en el mundo fascinante de los giros y saltos, montó sus primeras coreografías y con ellas ganó sus premios con tan solo seis años, pues desde entonces sentía que el baile formaría parte del resto de su vida. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) desde el 2003 y de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba desde el 2010, acaba de obtener el Premio de Interpretación Masculina de Danza Contemporánea Ramiro Guerra por la obra del año.

Esteban asegura que la pasión por el baile la lleva en la sangre por herencia de su madre (Esther Domínguez Pineda, profesora y regisseur de la compañía), quien prematuramente lo puso en contacto con Fragmentada, donde creció. También por eso ve en el director de este colectivo, Ladislao Navarro Tomasén, a un padre y un amigo.

«Yo estoy montando coreografías desde mi infancia; una práctica que siempre nos ha inculcado Ladislao, quien nos motiva a crear y experimentar desde que formamos parte de la Academia Infantil, donde matriculé desde su primer curso en 1996. Desde el principio él nos dejó muy claro que no quería máquinas para moverse, sino personas que pensaran, que crearan. Esa filosofía se la agradeceré toda mi vida.

«Así surgió mi primera obra. La titulé Buscando el venado, inspirada en el filme 1492: la conquista del paraíso, donde Gerard Depardieu asume el rol de Cristóbal Colón a su llegada a América... Las películas son fuentes de inspiración para mí. Gracias a ellas obtuve el Gran Premio en las cinco ediciones del concurso Mi mundo de fantasía, en el que participé, interpretando mis propias obras».


¿Cuál es tu metodología para montar una coreografía?

Es un proceso algo raro, por lo menos conmigo sucede así. En mi cabeza se diseña la coreografía, cómo son los pasos, pero después el proceso es medio loco, las imágenes fluyen solas. En ocasiones quito, otras veces pongo algún movimiento, hasta que la obra queda lo más acabada posible, porque nunca me siento satisfecho.

«Cualquier cosa me puede inspirar: el ser humano, los sentimientos, el medioambiente, una partitura, el cine, una pintura..., la vida. Luego los movimientos se acoplan con la música y lo último que escribo es el guión. Tengo varias obras donde utilizo los elementos de la naturaleza y la teatralidad, algo que asumí de Fragmentada.

«La danza teatro es una de mis líneas estéticas. Por eso para mí resulta muy importante el uso del silencio, de la gestualidad. Cuando hay un silencio total se puede sentir la respiración y el movimiento del bailarín. En ese momento me siento muy libre, es también genial crear sin estar atado a una música creada, sino aprovechando la energía que surge en ese instante. Pienso que utilizar todas las posibilidades del cuerpo forma parte ya de mi sello como coreógrafo».

¿Cómo debe ser el entrenamiento del bailarín?
Como el de un deportista de alto rendimiento. Hay que ser muy exigente y responsable con tu cuerpo. La carrera del bailarín es muy corta y si no nos cuidamos dura mucho menos. En el caso de danza contemporánea, lo que pierdas un día por haber dejado de entrenar, después resultará difícil recuperarlo. (ver  entrevista completa en Juventud Rebelde)

Sunday, April 26, 2015

(acuse de recibo) Inicia colecta Pro escultura de Mons. Román


Inicia colecta pro escultura en bronce de Monseñor Agustín Román, que será develada el próximo 5 de septiembre a las 4. 00 p.m. en el malecón de la Ermita de la Caridad. 


Se puede apoyar directamente en la Ermita o a través de http://www.ermitadelacaridad.org/SantuarioNacional.asp?op=Donations (PayPal).

También llamando al (305) 854 2404.



Les mantendremos informados sobre los avances de este proyecto, a cargo de "R.U.N. Art Foundry" https://www.facebook.com/runartfoundry.

Friday, April 24, 2015

Poemas (de Lizette Espinosa)

Nota del blog: Agradezco a  Lizette Espinosa que comparta con los lectores del blog esta selección de sus poemas.



 

DONDE SE QUIEBRA LA LUZ

Donde se quiebra la luz
afloran desafiantes los abismos.

Es llano el sendero hacia sus lindes,
angosta su garganta.

Llevo de compañera una cigarra
en este andar a ciegas
donde solo se palpan las entrañas.

No sé qué encontraré entre la maleza,
temo a las alimañas que las pueblan.

Pero heme aquí de nuevo
con la boca repleta de mendigos
que imploran su sombra.

(Poema que da título a su cuaderno inédito)



EL LOCO Y SU PERRO

Retazos de linaje cubren sus huesos.
(El perro le sigue)

El héroe loco.
El loco Coronel
con el pecho repleto de medallas.
Ristras de ajo.

Aplaude su lucidez, y le apena
el funeral del mundo.

El perro le sigue,
lame muertos de sus manos.


HERENCIA

Heredé los viejos agujeros de la casa.
Por donde el viento ruge me deshago.

Todo lo que temo aguarda,
me acecha en la noche con su único ojo.

No basta traer las manos limpias,
lustrada la templanza, el buen vivir.

He sido nombrada.
Soy el eslabón de un tiempo herido.

He llegado y eso importa,
he vendado las faltas con esmero.

Todo lo que no he dicho, me persigue.



TIEMPOS

Tiempo en el tiempo
cuando escapamos de la propia mirada.

Dibujas tu verdad y te acomodas
donde no te salpiquen las palabras.

Tiempo en que el tiempo
se oculta como animal herido
que no verá pasar las estaciones.

Y van cayendo días, lentamente,
como un polvo muy fino sobre los viejos muebles.

Y van cayendo muertes.



I

Tú te escapas del viento y pronuncias mi nombre.
Descifras mis enigmas más oscuros.
Dibujas un camino para mis pies sin mundo.
Eriges una sombra donde luego te escondes.


_________________________
Lizette Espinosa: Poeta cubana nacida en La Habana, Cuba, (1969).

Ha desarrollado su vida profesional en el campo del diseño aplicado a la arquitectura y la ingeniería. Es co-autora de: Pas de Deux, libro de poemas y relatos publicado en el año 2012 por Snow Fountain Press.

Poemas suyos han sido incluidos en diferentes blogs y revistas literarias como Baquiana, Conexos, Nagari, Suburbano, Dominicana en Miami, ProjectZu, y Gaspar, El Lugareño.

Actualmente reside en Miami, Florida.


Ver Lizette Espinosa en el blog

Thursday, April 23, 2015

El Ballet de Camagüey rinde homenaje al coreógrafo José Antonio Chávez

Camagüey- El próximo 29 de abril se celebra el Día Internacional de la Danza, fecha para la cual el Ballet de Camagüey -compañía insigne de esa manifestación del arte en nuestra provincia- ha preparado un programa especial.

La cita incluye una invitación a compartir escenario con las agrupaciones Andarte, el Ballet Contemporáneo Endedans y el Conjunto Artístico Maraguán, que mostrará al público algunos de los exponentes más diversos de la danza en el territorio.

El programa terminará con la presentación de la Suite del ballet "Don Quijote", con versión sobre la obra original de Marius Petipa, que será interpretado por las figuras principales de la compañía Laura Rodríguez, en el personaje de Kitri; y Yanny García en el rol de Basilio.

En el contexto de esta celebración, el Ballet de Camagüey comenzará una jornada de homenaje a los 40 años de vida artística de maestro y coreógrafo José Antonio Chávez. (Tomado de Portal Cultural Príncipe)

Día del Libro: La Biblia no fue el primer libro impreso por Gutenberg


(ACI).- Aunque el dato más difundido es que la Biblia fue el primer libro reproducido con la imprenta de Johannes Gutenberg, lo cierto es que el inventor alemán reprodujo previamente otra obra católica.

En el año 1449 Gutenberg reprodujo -como ensayo- en la imprenta de Mainz el llamado “Misal de Constanza”, del que ahora existen solamente tres ejemplares en el mundo. Un misal es el libro católico en el que están los textos que se utilizan para la celebración de la Misa.

Un año después, en 1450 Gutenberg imprimió la llamada Biblia de 42 líneas o Biblia de Gutenberg, una versión de la llamada Vulgata, una traducción al latín usada por la Iglesia Católica. Por su importancia y amplio tiraje -unos 180 ejemplares-, este texto logró el estatus de icono del inicio de la “edad de la imprenta”. (Tomado de ACI Prensa)

Calles y callejones de Camagüey: Callejón de Correas, Narciso López (por Marcos A. Tamames-Henderson)


Nota del blog: Cada jueves se publica en el blog, gracias a la cortesía de Marcos Antonio Tamames-Henderson, una selección de su nuevo libro Calles y callejones de Camagüey. Entre la leyenda y la historia.   



Eje de una cuadra que conecta a de la Reina con San Juan, un callejón que tenía por nombre inicial de Correas, como consta en el registro de anotaduría desde 1850-1855 y en el padrón de fincas urbanas de 1865. Lasqueti lo señala como “De las Correas”, detalle que hace comprensible lo asocie al hecho de que sus primeras vecinas ostentaban ese apellido. ¿Teniendo en cuenta el nombre podría descartarse la posibilidad de la existencia en él de un establecimiento que trabajase los cueros para la elaboración de correas como parte de los aparejos para la cabalgadura?

Con respecto al rebautizo, este callejón guarda un cierto paralelismo con el de las Apodacas, localizado entre Santa Ana y la plazuela de Isabel II, pues como aquella se inicia el 24 de noviembre de 1921 por intervención del señor Mariano Agüero Poveda, quien muestra interés en honrar en la ciudad “la memoria del General Venezolano Narciso López y la del coronel del Ejército Libertador Fermín Valdés Domínguez”, indicando además para tal empeño los callejones de Correas y de las Apodacas, respectivamente. El 16 de diciembre se da lectura a esta moción en el seno del Ayuntamiento y se aprueba de manera inmediata. Es firmada por el alcalde municipal tres días después, el 27 de noviembre. Sin embargo, un año más tarde, el 9 de noviembre de 1922, se reitera el acuerdo, muestra de la lenta apropiación del moderno topónimo. De hecho, la memoria colectiva lo sigue reconociendo como callejón de Correas. 

La biografía de Narciso López Uriola (1798-1851) no ofrece información que lo relacione con el territorio camagüeyano; de modo que la incorporación de su nombre al sistema toponímico de la ciudad tiene como fundamento su repercusión en la historia nacional de la cual bastaría señalar que a pesar de sus intenciones anexionistas, se le debe el patriótico acto de enarbolar por primera vez la bandera tricolor con la estrella solitaria que devino luego enseña nacional cubana. De hecho, con anterioridad a esta propuesta, en sesión del 20 de abril de 1910, ya habían solicitado los vecinos de la calle Pobre que se le pusiere a ese eje el nombre de Narciso López, bajo el argumento de “ser el primero que enarboló victoriosamente el año de 1850, la bandera libertadora, que más tarde nos dio una patria libre e independiente”. 

Aunque es uno de los callejones que se integran a la definición de la traza irregular de Camagüey, y forma parte del área declarada MN desde 1878, dista considerablemente de la zona PCH. 


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Marcos Antonio Tamames-Henderson (Jamaica, Guantánamo, 1961). Lic. Historia del Arte (1997), MSc. en Historia del Arte y en Conservación y Rehabilitación de Centros Históricos (2007). Miembro de la Uneac, Unaic, Unhic. La Editorial Ácana ha publicado sus libros De la Plaza de Armas al Parque Agramonte. Iconografía, símbolos y significados (2001, 2da ed. 2003); Tras las huellas del patrimonio (2004); La ciudad como texto cultural. Camagüey 1514-1837 (2005); Una ciudad en el laberinto de la ilustración (2009) y La cofradía de los signos urbanos (2012). Premio Especial Roberto Balmaceda (Uneac, 2002), Juan Marinello (2006), Juan Torres Lasqueti (2005, 2010, 2011 y 2012), Ensayo Histórico Enfoque (2007), Crítica Histórica José Luciano Franco (2005), Publicaciones, teoría y crítica en el V Salón de Arquitectura (2005) y Jorge Enrique Mendoza (2004), entre otros.

Wednesday, April 22, 2015

El hombre que intentó evitar que Elián González regresara a Cuba


Desperté como a las cinco de la mañana. En ese minuto no sabía qué hora era. Afuera se escuchaban unos gritos diciendo: "Agáchense o disparamos, agáchense o disparamos". Pensé que estaba soñando.

[Un operativo que involucró más de un centenar de agentes liderado por ocho agentes federales de la Unidad Táctica de la Patrulla Fronteriza (BORTAC) tenían la casa rodeada].

Al principio no entendía nada. Ahora sé quiénes eran, pero en ese minuto no tenía idea. Estaba en el living de la casa. Había tanto caos que nadie estaba pensando.
En eso yo miro a Elián, que estaba gritando y llorando y nadie se daba cuenta. Fue increíble. Debe haber habido entre 10 y 12 personas dentro de la casa. Todos estaban corriendo de un lado a otro, asustados, sin saber qué iba a pasar.

Yo soy de esas personas muy racionales que pueden parar un momento y pensar qué es lo que hay que hacer.

Díaz, el fotógrafo, logró colarse entre las decenas de personas que estaban en la entrada e ingresar a la casa.

Entonces corrí y agarré a Elián en brazos. Me fui hacia los dormitorios. Es una casa muy pequeña, no debe haber más de tres metros entre el living y los dormitorios.
Intenté entrar a una de las habitaciones. Estaba cerrada. Entonces fui a otra habitación y golpeé, abrieron, entré, cerraron la puerta y lo próximo que oí fueron unos golpes.

Era Alan Díaz, el fotógrafo de AP quien entró. Yo le dije: "Alan, tienes que salir de acá, estos tipos pueden disparar".

La foto del Pulitzer


Entre que yo entré y llegó Alan fueron segundos. Habrá sido un minuto, 50 segundos. Él estaba afuera con otros fotógrafos y de alguna manera tuvo el suficiente coraje para saltar la cerca, entrar a la casa y llegar donde estábamos nosotros.
Yo le digo: "Tenemos que salir de aquí, de alguna manera". Él me dice que van a entrar en cualquier momento, que van a estar aquí en dos minutos. Ni siquiera fueron dos minutos. Y el resto es lo que ves en la foto.

Yo estaba parado al lado del clóset, no adentro. No sé de dónde salió la versión de que yo estaba escondido en el clóset. Por la manera en que se ve en la foto creo que fue fácil para los medios asumir que estaba en el clóset, pero no. No estuve nunca dentro, estaba al lado.

Estábamos discutiendo con Alan qué hacer cuando la puerta se abrió. Creo que entraron tres hombres armados y empezaron a gritarme: "Pásame al niño" y otras cosas que no voy a repetir. Empezaron a maldecir, a insultar.

Donato Dalrymple hoy recuerda esos minutos como "una pesadilla".

Yo les dije que pararan, que iban a herir a un niño pequeño. Si tú miras la foto te das cuenta de que yo tenía al niño en un brazo y con el otro lo estaba apuntando (al patrullero), mi boca está abierta, tratando de dialogar con él. Le decía que no le pasaría al niño mientras siguieran apuntándolo.

Elián estaba completamente en shock. No entendía qué pasaba. No hablaba inglés, entonces tampoco entendía lo que decían. Imagínate, un niño de esa edad… ¡era una pesadilla!

"Bingo"


Así el agente se da vuelta hacia Alan y le dice que baje la cámara. Ahí es cuando Alan para de tomar fotos. Vuelve a apuntarme a mí y en eso una mujer aparece en la habitación. Otra agente. Ahí le digo al agente: "No te paso el niño a ti, pero sí a ella".

Entonces yo me acerco y le paso a Elián a ella. Es la agente mujer que aparece después en las fotos cargando a Elián. Entonces uno de los agentes grita "Bingo". Bingo significa "lo tenemos".

El niño fue sacado llorando por una agente mujer, a la que Dalrymple le pasó a Elián luego de una breve negociación.
Ella nunca dijo nada, ni media palabra. Recibió al niño y salió en medio segundo.
Los agentes nunca bajaron las armas. Del momento que los escucho gritar afuera hasta que entran en la habitación fue muy rápido. La operación completa, desde que desplegaron los agentes hasta que salieron a la calle con el niño en brazos no duró más de tres minutos, pero para mí fue eterno.

Elián fue llevado a Washington, donde lo esperaba su padre para llevarlo de regreso a Cuba. Allí compartió con el propio Fidel Castro.

Por un buen rato seguí pensando que era un sueño. Levantarse al medio de la noche, a los gritos, con gente diciendo "agáchate o disparamos". Entonces entran tres hombres armados… no sabía si era verdad o producto de mi imaginación.(Leer texto completo en BBC Mundo)

Otras vistas aéreas del Camagüey que fue (por Carlos A Peón-Casas)




Descubrimos en este bojeo aéreo de finales de los cincuenta del siglo pasado, dos vistas correlacionadas entre sí de la otrora ciudad, ambas tomadas al sobrevolar la zona del Casino Campestre. 

La primera nos descubre el ya citado parque urbano, que distinguimos por el arbolado intenso que lo caracterizara hasta que el temible ciclón Ike diera cuenta de una parte considerable de su preciado maderamen. La vista lo retrata desde la esquina de Javier de la Vega y la carretera central este, casi en primer plano aparece el antiguo edificio del Tennis Club, con sus zonas aledañas dedicadas a la práctica deportiva, y colindante con aquellas, todo un enorme espacio correspondiente hoy día al Stadium Cándido González, la Plaza de la Revolución y la Sala Polivalente. 

Dividiendo el enorme vacío, cruza impertérrito el Juan de Toro, que va a juntarse en el margen izquierdo de la foto con el Hatibonico, ambas corrientes son identificables por la línea de vegetación que las circunscribe.

Al fondo de la foto discurre con rumbo norte la ciudad de entonces, y la vista del anónimo fotógrafo se pierde en lontananza en aquella coordenada.

La segunda instantánea corresponde a las márgenes del ya mentado Hatibonico después de cruzado el puente de la Caridad, girando al sur y al oeste bajo el puente de la carretera vía Habana. Esta vista como la anterior parecen tomadas el mismo día, en un pase del aeroplano por sobre el área. 

El primer plano fotografiado corresponde a la antigua barriada del Matadero, por la calle homónima, y que se extendía hasta las mismas márgenes del río, donde cuenta la leyenda urbana que el santo varón Olayo, acudía a lavar las ropas de sus enfermos. 

En el lado derecho descubrimos con el comienzo de la calle Lugareño, en la intersección con la del Matadero ya mentada, y fuera del recuadro se intuye la cercana y conocida plaza de las Cinco Esquinas.

En esa misma zona, conoceríamos años después el ya inexistente Mercado del Río, que hoy echa de ver tiempos mejores, cuando se compraban allí por precios entonces módicos, lateríos sin cuento y las cajas de la famosa cerveza Tínima que se expendía entonces aquellos “botellones” tipo Came, que un solo bebedor no podía dar cuenta de la largura de su contenido.

Al fondo de la imagen congelada en el tiempo, se esbozaba la incipiente urbanización del conocido reparto Vista Hermosa, con algunas de las primeras residencias que se empezaban a levantar en ese espacio urbano que se extendía más allá en lo que conocemos hoy día como la populosa barriada de El Jardín, donde también fue proverbial una famosa “candonga” donde en el período especial más álgido se podía conseguir lo que había y lo que no en aquellos fechas de escaseces sin cuento.

A la altura del giro del curso del río, y en el extremo derecho del fotograma, se esboza la frontera de Sánchez Soto cerrando la mirada de aquel instante citadino de hace ya mas de cinco décadas.

Francisco confirma que visita Cuba en septiembre

Ciudad del Vaticano, 22 de abril de 2015 (Zenit.org)  El santo padre Francisco, acogiendo la invitación de las autoridades civiles y el episcopado de Cuba, ha decidido visitar la isla antes de su viaje a Estados Unidos ya anunciado con ocasión de la Jornada Mundial de las Familias.

Por tanto, se confirma el viaje del Pontífice a Cuba y que será antes de su llegada a Estados Unidos del 23 al 27 de septiembre. El programa y los días exactos serán publicados más adelante. (Tomado de Zenit)

Cuba: The Accidental Eden



(The Telegraph) In Cuba: The Accidental Eden, PBS’s Nature series presents a glorious look at how Cuba’s wetlands, coral reefs, and crocodile population have thrived in the absence of human interference. Bringing to mind the History Channel’s extraordinary 2008 documentary, Life After People, The Accidental Eden offers a glimpse of what these ecosystems still have the potential to be. But fears are also raised by interviewed biologists and environmentalists that with an inevitable onslaught of American tourists this wildlife paradise may be short-lived.

Scientists attribute Cuba’s stellar natural ecosystem to two factors: legitimate government policy and an accident of history. Only 90 miles from the coast of south Florida, the clock appears to have stopped ticking in Cuba almost 50 years ago when the United States imposed a near-total embargo against its island neighbor in 1962. Since that time Cuba, which occupies nearly half of the Caribbean’s land mass, has maintained its thousands of miles of unspoiled coastline, pristine forests, and over a million acres of wetlands.(read full text)

Tuesday, April 21, 2015

Waldo y Mayra, un matrimonio admirable en la vida y en las letras (por Baltasar Santiago Martín)


Tertulia de APOGEO del mes de abril, con el escritor, poeta y crítico Waldo González, y la editora Mayra del Carmen Hernández

El sábado 18 de abril del 2015 tuvo lugar, en el Centro Cultural CubaOcho, la Tertulia de APOGEO del mes de abril, con el escritor, poeta y crítico Waldo González y la editora Mayra del Carmen Hernández, los cuales fueron entrevistados por Baltasar Santiago Martín y conversaron con el público presente.




Waldo y Mayra, un matrimonio admirable en la vida y en las letras




por Baltasar Santiago Martín



Waldo González López y Mayra Hernández Menéndez cumplieron 38 años de casados el 17 de abril del 2015, justamente el día antes de esta Tertulia de Apogeo que decidí dedicarles en el Centro Cultural CubaOcho de la ciudad de Miami, donde residen desde el 2011, y les aseguro que no sabía nada de la feliz celebración, así que parece que Dios y los orishas se pusieron de acuerdo para que su presencia en esta tertulia fuera precisamente al otro día de su aniversario de boda.

Waldo y Mayra son de esas personas que uno quiere desde que los conoce, y hablo de cariño, porque cuando Waldo fue operado a corazón abierto, no tuve la menor duda de que esta pareja había conquistado el mío, pues en todo momento, durante su difícil proceso de recuperación, sentí que me importaban –y mucho– y su exitosa recuperación me llenó de felicidad.

Me encanta cuando Waldo me llama colegamigo –un término de su invención–, porque efectivamente hemos coincidido como jurados en varios festivales de teatro, y como espectadores en numerosas obras teatrales, al igual que Mayra, quien si bien no ha sido jurado todavía como nosotros, es una prolija y delicada editora, cuyo impecable trabajo con la obra de la poeta absoluta –como yo la llamo– Carilda Oliver Labra es otra de esas causalidades –que no un Error de magia, el título de la antología poética de Carilda que compiló y editó– que nos hacen más afines todavía.

 
 
 
 Fotos cortesía de Baltasar Santiago Martín
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Monday, April 20, 2015

Gertrudis Gómez de Avellaneda: Entre los lauros y las displicencias (por Antonio J. Aiello)



A dos siglos de su nacimiento, Gertrudis Gómez de Avellaneda (Puerto Príncipe, Cuba 1814 - Madrid, España 1873) prosigue sosteniéndose tristemente en un ámbito controversial. Su fama y su talento no han podido negársele desde que dio a la publicidad su excelente obra lírica, dramática, narrativa y ensayística, pero ese reconocimiento le ha llegado siempre tristemente acotado junto al esplendor, aunque la fuerza de su legado literario se ha impuesto por sí sola en estos dos siglos. Nadie pudo obviar su talento, su inspiración, su buen gusto, su elegancia, ni la pureza de forma de sus composiciones que, cargadas del pathos del romanticismo y atrevidas transformaciones formales, velaban por la forma académica del neoclasicismo, del cual provenía su desmesurado afán de corrección(1) y maestría; sin embargo tanto talento y fama despertaron envidias, temores a la sombra de su genio literario, a elucubrar historias retorcidas sobre su vida íntima de mujer, aún cuando se divulgaron sus confesiones a Cepeda(2) por su esposa, y hasta el especular de su patriotismo y ciudadanía. Un balance de las principales aristas en que la recepción y valoración de su figura ha estado enfocada, desde la perspectiva actual, nos permiten develar en ese sentido cómo su personalidad y su obra han medrado entre los lauros y las displicencias.

Desde su llegada a Sevilla entre 1837 y 1838, atrae el reconocimiento de escritores, críticos, académicos e instituciones que pronto le dan acogida en los Liceos de Sevilla, Málaga y Granada, y ya en Madrid después de 1840 su fama alcanza un insólito apogeo con la publicación de su Poesías (1841) y el estreno de su obra dramática Munio Alfonso (1844). Además, el liceo de Madrid la recibe como socia de Literatura. En ese entorno se rodea de grandes escritores neoclásicos y románticos como Lista (1775-1848), Gallego (1777-1853), Quintana (1772-1857), el Duque de Frías (1783-1851), Bretón (1796-1873), Hartzembusch (1806-1880), Espronceda (1808-1842), Pastor (1811-1863) y Zorrilla (1817-1893). Dentro de este representativo grupo no faltaron tampoco las pocas voces femeninas del momento como las de Cecilia Bölh de Faber (1796-1877), Concepción Arenal (1820-1893), Carolina Coronado (1820-1911) y Rosalía de Castro (1837-1885). En ese universo, como señala María Luz Morales en su Libro de oro de la poesía en lengua castellana, fue "desaforadamente elogiada por los críticos de su época" (12).

Una prolífica labor literaria, lírica, dramática y narrativa, así como la valoración de los críticos, académicos e instituciones del momento así lo atestiguan. Teodoro Guerrero en su nota necrológica “Gertrudis Gómez de Avellaneda” recoge una serie de epítetos y valoraciones encomiásticas que en vida le dedicaron personalidades de la época:

…eminente poeta a quien Mr. Durien llamó la Melpómene castellana, era el privilegiado ingenio, según Gallego, <>; era la escritora laureada que había debido tantos elogios al académico francés Mr. Joly, que tradujo algunas escenas del Baltasar; era la que había merecido de otra dama, ilustración del siglo, de Carolina Coronado, las siguientes frases: <>; era la célebre contemporánea a quien la gran autoridad de Mr. Villemain, en su introducción de las Obras de Píndaro, había llamado la heredera de la lira de Fray Luis de León; era en una palabra, la autora de Saúl, de Baltasar y de Catilina. (3)
Tal fue su notoriedad en esos años que un mes después de la jura de Isabel II en el Liceo Artístico y Literario de Madrid, durante la celebración con motivo de la declaración de la mayoría de edad de la reina, Gertrudis Gómez de Avellaneda brilló hasta ser llamada por los románticos de la época como “la otra reina” (Lorenzo, Preludio V)(3).

Sin embargo algunos críticos han querido restarle importancia a estos triunfos, estimando que esa notoriedad se debió a implicaciones políticas que la beneficiaron, tal es el caso de Manuel Lorenzo Abdala, quien en un notorio esfuerzo por revivir la obra de GGA trata de justificar el vertiginoso ascenso de la principeña en la sociedad madrileña de su tiempo, señalando que “Detrás de todas aquellas noticias que los periódicos se empecinaban en publicar estaba la mano oculta del capitán general de Madrid, Ramón María de Narváez” (Preludio VI), el cual había recibido órdenes de La Casa Real - principalmente de Isabel II - para enaltecer la figura de la joven GGA y “demostrar a los mil y un detractores, carlistas y de otras tendencias políticas, que el bello sexo podía sobresalir, gobernar y hasta reinar, igual que hacían los hombres” (Preludio VI), pues “El genio y talento, que la criolla desbordaba por los cuatro costados, no eran lo suficiente para alcanzar la cúspide de la fama en un mundo gobernado por hombres, aunque reinara una mujer” (Preludio VI). Otros van más allá de esta opinión y aún recientemente establecen la sospecha de que Narváez sostuvo amores con La Avellaneda(4) después de que esta tuvo su fracasada relación con Gabriel García Tassara y a sostener que sus cartas a Cepeda fueron solo una estrategia para desviar la atención de su relación con Cepeda, lo que no se documenta en ninguna parte, ni remotamente es una presuposición en las abiertas confesiones de su autobiografía epistolar a Cepeda, pero si nos parece una elucubración infundamentada y retorcida(5).

Sea cierto o no este apoyo, inconsciente para La Avellaneda, su triunfo no hubiera sido posible sin su genio como escritora, el cual le permitió crear una obra universal que aún no ha perdido su interés, citemos los casos de una parte de su poesía lírica(6), la mayor parte de su narrativa(7), algunas obras dramáticas como Errores del corazón (1852) y La hija de las flores o todos están locos (1852), y su epistolario amatorio a Ignacio de Cepeda (1816-1906) devenido en novela epistolar, según Emil Volek(8), al contrario del interés de la obra de sus contemporáneos, que salvo contadas excepciones, la mayor parte solo son leídas en un curso de literatura(9). Del mismo modo, cuando se habla del triunfo de la puesta en escena de Munio Alfonso (1844), se trata de restarle importancia a la obra dramática, dándole primacía al espectáculo teatral e ignorando las posibilidades del texto dramático que propulsaron ese espectáculo. Con menos interés para hoy, dado su tema histórico(10), aunque el gusto por el pasado es de interés hoy en día con la neonovela histórica posmoderna.

Su biógrafo y amigo don Nicomedes Pastor Díaz (1811-1863)(11) ofrece un testimonio de ese entorno lleno de disquisiciones que rodearon a La Avellaneda durante su vida en la biografía que encabeza la última compilación realizada por la autora de sus escritos en sus últimos días (1869-1871), dedicados con ternura y pasión a cerrar su excelsa obra literaria:
A pesar de las prevenciones que reinan en la sociedad contra la mujer escritora, Tula, dominó todos los recelos y acalló todas las antipatías con la superioridad reconocida de un inmenso talento, con el poder de una inspiración vigorosa y viril, con el clasicismo, buen gusto y elegancia de una forma siempre pura y correcta, de un lenguaje cuyo fácil manejo y singular maestría contrastaban ciertamente en una mujer con los descuidos o extravíos que se permitían, o de que no sabían prescindir, muchos hombres. (Obras T.1 XXIX)
Tal vez uno de los estigmas sobre su personalidad y talento de escritora se expandieron a partir de la anécdota contada por José Zorrilla (1817-1893) en su colección de artículos Recuerdo de los Tiempos Viejos en la que hacía una excelente descripción de Gertrudis Gómez de Avellaneda, quizás la mejor que se haya hecho de la escritora destacando su belleza y femineidad, pero estigmando su figura al considerarla que “era una mujer; pero lo era sin duda por un error de la naturaleza, que había metido por distracción un alma de hombre en aquella envoltura de carne femenina” (1052). Luego en esa dirección se sucedieron numerosos juicios en los que reincidió su biógrafo Nicomedes Pastor Díaz, quien calificó la fuente de su numen “con el poder de una inspiración vigorosa y viril”. Juan Nicasio Gallego, que fue uno de sus mentores literarios, en el prólogo a su primer libro de poesías, dice: «Todo en sus cantos es nervioso y varonil: así cuesta trabajo persuadirse de que no son obra de un escritor del otro sexo» (Poesías de la Señorita Doña Gertrudis Gómez de Avellaneda, Madrid, 1841, p. IX). Y se hizo famosa la exclamación de Bretón de los Herreros al oír la lectura de unos poemas de la escritora: «Es mucho hombre esta mujer»(12) el cual fue repetido por representativas figuras de las letras, entre las que está la de José Martí, quien aunque reconoció su grandeza calificó su talento como el de un hombre(13) e ignoró que más representan la nacionalidad y la cultura de un país una pléyade de poetas con su visión complementaria de esa realidad, que una sola que dé una fracción de ella(14).

Enrique Piñeyro(15) es quien más temprano discute esa injusticia, defendiendo que no se le llamó poetisa, por la ausencia de ternura y melancolía que es muy sutil en su poesía lo que constituye una “paradoja que nada expresa ni puede significar gran cosa” (147). Además resalta que Gertrudis “Fue mujer, muy mujer en todos sus escritos, como en sus cartas privadas, como en su vida entera; mujer del tipo y carácter de que tantas otras ha debido haber: altiva, orgullosa, de corazón entero, que no se dejaba dominar y difícilmente cedía a sus sentimientos dulces y apacibles” (147).

Tantos lauros tampoco fueron suficientes para lograr la aprobación de su solicitud de ingreso a la Real Academia Española en 1853. Se le había reconocido de sobra su talento, brillaba con una sólida reputación como literata; pero la Academia no contemplaba plazas para mujeres. Ella fue la primera mujer a la que la Academia dijo no, luego le siguieron Emilia Pardo Bazán y María Moliner hasta que en 1979 se le dio entrada a Carmen Conde; en 1984, a Elena Quiroga y en 1998, a Ana María Matute. Sin embargo, ningunos de los académicos de aquel momento han trascendido en vigencia y fama a La Avellaneda. Sus figuras quedan como hitos de lo que fue la literatura de su época, generalmente sus obras han perdido la frescura que las haría interesantes a los lectores de hoy, salvando a los estudiosos y académicos.

Su gloria había traspasado las fronteras de la península ibérica extendiéndose principalmente a Francia y a América, pero al lado de esa gloria iban acompañados los reparos. En su Cuba adorada, donde siguió publicando en periódicos y revistas y fundó la revista quincenal: Álbum Cubano de lo Bueno y lo Bello(16), las mayores personalidades literarias del momento se aprestaron a recibirla y homenajearla. En La Habana, José Ramón Betancourt (1823-1890), director del Liceo de La Habana, organizó el principal homenaje donde Luisa Pérez de Zambrana le ciñó una corona de Laureles. Asimismo en su Puerto Príncipe nativo el presidente de la Sociedad filarmónica, Salvador Cisneros Betancourt, marqués de Santa Lucía, organizó un homenaje en el que intervinieron numerosos artistas, entre ellos Amalia Simoni (1842-1918). Lo significativo del hecho es que todos eran independentistas y más tarde se vieron involucrados en las luchas libertadoras. Salvador Cisneros Betancourt llegó a ser Presidente de la República en armas y Amalia Simoni, la esposa de Ignacio Agramonte, el organizador de aquella gesta en la provincia de Camagüey. Ninguno tuvo reparos en homenajear ni reconocer la grandeza literaria de Tula, como le llamaban sus familiares y amigos. Sin embargo la crítica posterior ha especulado sobre el consenso de ese homenaje, sobre su cubanía y su patriotismo. Citemos el caso de Ana dolores García que en su artículo “Gertrudis Gómez de Avellaneda” conjetura refiriéndose a los homenajes brindados a La Avellaneda que “La recibieron, algunos con entusiasmo, otros con recelo”. ¿Existe alguna fuente que pueda justificar esta valoración? Por supuesto que no, son solo los estigmas que tratan de dejar para la posteridad los que se acercan a su figura, sin valorar a la mujer y la escritora que es, orgullo de España, Cuba, Hispanoamérica y de la Literatura Universal.

En ese sentido también ha avanzado el tratar de negársele su cubanía y patriotismo, dos conceptos que se rozan, pero que no hay que alinearlos, lo que es una tendencia insertada por el régimen cubano en la cultura cubana actual, que parte del totalitarismo reinante en Cuba con el fin de justificar su absolutismo. Pero, aunque la idea ha cobrado fuerzas en algunos círculos desde fines del siglo pasado, la idea tiene su origen en la exclusión que se hizo de La Avellaneda para figurar con sus composiciones en el libro La Lira Cubana por el Areópago literario de La Habana, ya fuera por envidia entre los escritores del patio que conocían de su fama o por sentirla como extraña después de 25 años fuera de la Isla; así como a un artículo publicado en La Habana en el periódico El Siglo, en la cual la excluyen entre los poetas cubanos por “no ser cubana sino madrileña” (Mujica). No obstante la queja de La Avellaneda se hizo sentir en una carta del 3 de enero de 1868 a ese diario y al Fanal de Camagüey, que demuestra lo al tanto que ella estaba de los acontecimientos en la Isla, recalcando: “Amo con toda mi alma la hermosa patria que me dio el cielo… Tales acusaciones, señor director de El Siglo, solo debían hacer reír a quien como yo ha hecho gala en muchas de sus composiciones de tener por patria la de Heredia, Palma, Milanés, Plácido, Mendive, Agüero, Zenea, Zambrana, Luisa Pérez… y tantos otros verdaderos poetas, con cuya fraternidad me honro” (Mujica).

Si bien el dilema de la cubanía de GGA quedó esclarecido sabiamente por el periodista Antonio Martínez Bello (1910-19--) a finales de la primera mitad del siglo XX(17), ya desde finales del siglo XIX se habían levantado voces defendiéndosela. El propio J. Martí, quien simplemente repitió lo que se decía sobre su talento viril, en 1891 llamó “hispanófobos y literatos de enaguas” (Obras VI 98) a aquellos que querían negarle la gloria de su Patria como cubana, pero las displicencias en este sentido siguieron y nuevas voces del siglo XX se levantaron para reivindicar tal verdad, entre ellas las de Mariano de Aramburo y Machado (1872-1941), Dulce María Loynaz (1992-1997), Salvador Bueno y Cira Romero entre otras muchas más contemporáneas.

Paralelo a este regateo de su nacionalidad ha avanzado el de su patriotismo, concepto que no parece claro en la actualidad y al que aparentemente se le quiere sumar otros significados como el de militante de un movimiento, revolución o partido. Realmente “patriotismo”, según el Diccionario de la RAE, alude a “Amor a la patria” y “Sentimiento y conducta propios del patriota”. ¿Quién puede dudar de ello después de haber leído su obra literaria y constatar los hechos de su vida? Exigirle ahora a doscientos años de su natalicio su afiliación a la Revolución de 1868 a cuatro años y tres meses y veintiún días de su muerte, cuando estaba retirada de la vida social y entregada a una vida espiritual intensa, enferma y casi ciega, resulta disparatado y necio. No tienen justificación los intelectos que se dedican a crear sospechas y a afirmar incongruencias. No olvidemos las palabras de José Ortega y Gasset en Meditaciones del Quijote: “Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo” (Obras I 332). Gertrudis Gómez de Avellaneda no necesita ser salvada, ella misma lo hizo en vida creando una obra paradigmática del primer romanticismo hispano, sea español o cubano o hispanoamericano o universal, pues cuando se hable del romanticismo en cualquiera de esas literaturas no se podrá soslayar su obra, también se salvó como mujer con su firme, decidida y apasionada vida femenina romántica, que desde la publicación de su Autobiografía y cartas de la ilustre poetisa, en 1907, nada deliberado por ella, su figura de autora trascendió a la de personaje de una novela epistolar, granjeándose la inmortalidad que ya estaba asegurada con su obra.

Esta es la talla de la excelsa Gertrudis Gómez de Avellaneda, la querida Tula para sus familiares, amigos y los que más allá de su época la reconocemos en las aristas de su universo, sin quererle apostar nada de lo que no tuvo ni hizo falta para lograr su grandeza e inmortalidad. Aún en su plena juventud a los 37 años, en la segunda edición de sus poesías(18), su amigo y sacerdote académico Nicomedes Pastor Díaz vislumbró esa inmortalidad profetizando: “su decadencia y su muerte… no han aparecido todavía; esas no se presentan nunca en la vida de aquellos talentos que desaparecen en el cielo, como Elías en su carro: la decadencia y la muerte pertenecen a la vida física y mortal; y la severidad de la crítica arranca siempre, de las flores queridas de su edén literario, aquellas lacias y amarillentas hojas que nacen al fin del otoño para anunciar la hora de retirar la maceta espléndida al invernáculo de la gloria.” (Obras Literarias XVII). Este Bicentenario de su natalicio así lo ha demostrado, destapando la caja de Pandora repleta de los lauros y las displicencias que la han rodeado.


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Citas y Notas

  1. Téngase en cuenta que su poesía lírica fue retocada y pulida para cada edición que hizo GGA de ellas (las de 1841, 1850 y 1869-1971). Además, para esa última edición de 1869-1871, revisó todas sus obras, desechando por ese afán de pureza algunas de gran valor que luego fueron incluidas en la edición de sus Obras Completas de 1914, entre ellas: los dramas Egilona y El donativo del diablo; las novelas Sab, Guatimozín y Dos mujeres; su relato Mi última excursión a los Pirineos y su Epistolario amatorio con Ignacio de Cepeda y Zúñiga al que fue inútil negarle cabida en esa edición, pues la voluntad de la escritora de mantenerlo en secreto había sido violada por la esposa de Ignacio, publicándolo en Huelva el año de 1907 . (Ver OC., edición de 1914, T. I, P.V.).
  2. A la muerte de Cepeda (1906), su viuda María de Córdova y Govantes sufraga la edición de este epistolario que su esposo había conservado por casi sesenta años fiel al pedido de GGA de que “nadie más que usted en el mundo tenga noticia de que ha existido.” (Gómez, Diario 19). Sin embargo esta petición le fue negada y su mundo intimo revelado a la publicidad.
  3. “El periódico El Laberinto en su edición del 16 de enero de 1844 da testimonio gráfico de dicho acto, celebrado el 23 de diciembre de 1843. De la misma manera el famoso crítico literario artículos publicados en 1911 analiza en profundidad todo lo acontecido durante aquellos días” (Lorenzo, Preludio VI). Consultar la serie de estudios presentada por Manuel Lorenzo Abdala “La Divina Tula: Detractores Avellanedianos (II)”).José Augusto Escoto en una serie de artículos publicados en 1911 analiza en profundidad todo lo acontecido durante aquellos días” (Lorenzo, Preludio VI).
  4. Tal es el caso de la prestigiosa crítica española María del Carmen Simón Palmer, quien especula sobre esta relación amorosa de Narváez con La Avellaneda. (Lorenzo, “La Divina Tula: Detractores Avellanedianos (II)”).
  5. Consultar la serie de estudios presentada por Manuel Lorenzo Abdala “La Divina Tula: Detractores Avellanedianos (II)”).
  6. Principalmente la recogida en su edición de 1850 que Anderson Imbert considera la mejor versión de su poesía por su lirismo, algo perdido en la edición de 1969 por su afán estilístico de perfección (246).
  7. Constituida por novelas como Sab (1841), Dos mujeres (1842-1843), La baronesa de Joux (1844), Espatolino (1844), Guatimozín (1846), Dolores (1860), El donativo del diablo (1858), La mano de Dios (1853), y un grupo de leyendas al estilo de las de Bécquer entre las que sobresalen La flor del ángel (1857) y El aura Blanca (1859).
  8. Consultar la introducción del prólogo de Emil Volek a su edición de Cartas de amor. Novela Epistolar. pp. 9-47..
  9. Entre estas excepciones del romanticismo español están Espronceda y a Bécquer; y el grupo de mujeres citadas que han redoblado su interés actual desde la perspectiva feminista de la literatura y son reconocidas por su entrega y dedicada labor a la literatura y defensa de la mujer en un mundo que las asfixiaba.
  10. Alfonso Munio vincula a los antecesores de la autora con la historia de las guerras entre dos antiguos reinos de la península ibérica, Navarra y Castilla, antes enemigos y víctimas de enfrentamientos armados hasta lograr la paz, mediante un acuerdo que determina que la infanta Blanca de Navarra y el príncipe Sancho de Castilla se unan en matrimonio. Pero Blanca no ama realmente a Sancho y este, a su vez, delira de amor por Fronilde, la hija de Munio. El conflicto va creciendo en la medida que Sancho lucha por su amor y Blanca por lograr su matrimonio, lo que concluye con la tragedia de la muerte de Sancho de manos de Munio al creer deshonrada su hija.
  11. Un influyente amigo y admirador de GGA de cuya autoría es la biografía que encabeza sus Obras Literarias. Fue rector de la Universidad de Madrid desde 1847 a 1850 . En 1856 fue nombrado Consejero de Estado. Fue ministro de Estado en 1856 con la Unión Liberal de Leopoldo O'Donnell. Fue elegido miembro de número de la real Academia de Ciencias Morales y Políticas en 1857. Fue nombrado senador del Reino en 1858. Embajador en Cerdeña (1854) y Lisboa (1859-1861). Consejero de Estado y ministro de Gracia y Justicia con O'Donnell durante dos meses en 1863, antes de su muerte.
  12. Véase E. Cotarelo y Mori, La Avellaneda y sus obras, Madrid, 1930, p. 78.
  13. A pesar de su formación krausista que le abre las puertas a la mujer y que está patente en su ideario, abogando por el derecho a la instrucción y el trabajo de ella.
  14. Aludo al paralelo que José Martí escribe entre Gertrudis Gómez de Avellaneda y Luisa Pérez de Zambrana, nada favorecedor para Doña Gertrudis aún cuando la califica de “atrevidamente grande”, en una breve reseña del libro Poetisas americanas, y proponiendo a la Zambrana como la más representativa para la poetisa nacional por sus modos delicados y más afines con el canon patriarcal de fines del siglo XIX. (Ver José Martí, Obras Completas Vol. 13. 1914: 96-99).
  15. Junto a Enrique Piñeyro la crítica más favorable de su obra ha sido ejercida por Menéndez y Pelayo, Aramburo, Cotarelo , Enrique José Varona, Dulce María Loynaz, Salvador Bueno y algunos más, aunque no han sido la mayoría sus seguidores.
  16. El Álbum Cubano lo Bueno y de lo Bello fue una revista quincenal de La Habana, Cuba cuyo primer ejemplar salió a la luz pública el 15 de febrero de 1860. Dejó de publicarse en agosto de 1860.
  17. Consultar al respecto su artículo “La Cubanidad de la Avellaneda” en la revista Carteles del 31 de agosto de 1947.
  18. Ver nota 6.



Obras citadas

Anderson-Imbert, Enrique. Historia de la Literatura Hispanoamericana. México: Fondo de cultura Económica, 1954. Impreso.

Aramburo Machado, Mariano. “Discurso pronunciado en el homenaje popular efectuado en el Malecón de La Habana, el 22 de marzo de 1914, con motivo del Centenario de La Avellaneda”. Obras de La Avellaneda T. I. Imprenta de Aurelio La Habana Miranda, 1914: VII-XIII. Impreso.

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Gómez de Avellaneda, Gertrudis. Cartas desde la Pasión. Comp. Mónica Olivera Guerra. La Habana: Editorial Letras Cubanas, 2007. Impreso.
---. Diario de amor. Comp. Bernardo Callejas. La Habana: Editorial letras Cubanas, 1981. Impreso.
---. La Avellaneda. Autobiografía y cartas de la ilustre poetisa, hasta ahora inéditas, con un prólogo y una necrología por D. Lorenzo Cruz de Fuentes. Huelva: Imprenta de Miguel Mora, 1907. Impreso.
---. Obras de La Avellaneda 6 t.: Imprenta de Aurelio La Habana Miranda, 1914. Impreso.
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Dr. Antonio J. Aiello is a faculty at the College of Charleston, SC. He also has taught as visiting assistant professor at Oregon State University, graduate associate teaching in the University of Arizona and New Mexico State University, adjunct faculty at Pima Community College in Tucson, Arizona,assistant professor at University of Kabul, Afghanistan and assistant professor at University of Camaguey, Cuba. He has taught Spanish language as second language in basic, intermediate and upper levels; Spanish and Spanish American Literature, and Hispanic Linguistics since 1977 to students from various countries from America, Europe, Africa and Asia.
His formation began in the Higher Pedagogical Institute “José Marti” in Camaguey, Cuba as a Bachelor in Spanish and Literature. He got his Master in Latin American Studies in the University of Camaguey. Later he took different courses about Semiotic and Theory of Information with the University of Valencia, Spain, and University of Oriente, Cuba. Finally he got his Ph. D. in Spanish at the University of Arizona, with a major in 20th - 21st centuries Spanish American Literature, and two minors in 20th – 21st centuries Spanish Literature, and Hispanic Linguistics.
His researches have been related with the Postmodern Literature, the Spanish and Spanish American Literature, the literature in the cinema, the Hispanic Linguistics and the process of languages acquisition,. Their results have been presented at various international events and at various universities and associations in the United States. He is also author of the book Presencia de la episteme posmoderna en el discurso narrativo hispanoamericano de los umbrales del siglo XXI: Carlos Fuentes Macías, Mario Vargas Llosa y Leonardo Padura Fuentes, and some textbooks for the Spanish as second language teaching. Besides, he has published several articles with the results from his investigations. Furthermore, he has collaborated with publishing house like Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies, John Wiley and Sons, Inc.; Hispania a Journal of AATSP; La gota de agua, Philadelphia, PA. and the journal Mexican Studies/Estudios Mexicanos of The University of California Institute for Mexico and the United States, and the Universidad Nacional Autonoma de Mexico’
His current research focuses on postmodern Spanish American Literature about narrators as Zoé Valdés, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa and Leonardo Padura. He expects to fulfill soon some books called Lezama recipe book, The Postmodern Narrative from Zoé Valdés and The postmodern narrative in Cuba. A reality: Leonardo Padura.

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