Wednesday, October 21, 2020

El Censo de 1943 en Camagüey. Algunos detalles sugerentes (por Carlos A. Peón-Casas)


Resulta interesante la cercanía al que fue un concienzudo estudio poblacional en la Cuba republicana, con una precedencia de interés: la de 1931, y otros dos anteriores en 1907 y 1919 y un par de estudios de carácter electoral en 1934 y 1938, respectivamente. 

La historia de tales conteos en el periodo colonial sumaba igual un número significativo principiando en el de los años 1774 y 1792, a finales del siglo XVIII, y los correspondientes a los años 1817, 1827,1841, 1877y 1887, ya en el XIX. Poniendo fin al siglo de marras, los norteamericanos condujeron el de 1899, a raíz de su intervención militar al final de la Guerra de Independencia. 

La Cuba de entonces registraba una población de 4.778. 583 habitantes. La Habana como capital pasaba ya del medio millón (676.376). La provincia de Oriente era la más poblada del país registrando 1.356.489 habitantes. 

Para 1943 la población de la provincia de Camagüey era de 487.701 habitantes. La ciudad como tal sumaba 80.509.Una distribución más especifica estaba de acuerdo a los nueve barrios que la componían entonces en el entorno citadino, siendo el quinto barrio, correspondiente a La Vigía, el más poblado con 18.221 habitantes. 

La ciudad sumaba igualmente un grupo de barrios rurales, estos eran a saber: el de Fernando de Zayas (Pueblo Nuevo), el de Gonzalo Aristegui (Vista Hermosa), el Ignacio Agramonte (Yeguas), el Javier de la Vega (Contramaestre), el Joaquín de Agüero (Caobillas), La Avellaneda (La Yaba) y el Paco Borrero (Altagracia); territorios de los que algunos, hoy día, son parte ya del entorno citadino. 

Otras ciudades y pueblos de la antigua provincia destacaban por albergar más de mil habitantes, entre aquellas: Agramonte, Baraguá, Cascorro, Chambas, Chaparra, Ciego de Ávila (23.802), Florida, Lugareño, Morón, Nuevitas, Sibanicú, Senado y Vertientes. 

En cuanto a la composición por sexo, raza y país de procedencia, la ciudad camagüeyana se comportaba de la siguiente manera: 

La población total de 80.509 se componía de 76.772 cubanos. De ellos 37.128 varones y 39.540 hembras. Los nacidos en Cuba eran 36.540 varones y 39.497 hembras. Los extranjeros residentes eran 3737, de ellos 2526 varones y 1211 hembras. 

Un apartado que nos luce muy revelador es el concerniente al número y extensión de las familias. En ese minuto, en la ciudad agramontina se contaban 16.704 familias. El término medio de extensión de aquellas era de 4.81 personas. Entre las más numerosas contaban 28 entre 21 y más miembros; 145 de 16 a 20; 935 de 11 a 15; 915 de diez; 1247 de nueve; 1729 de ocho; 2295 de siete; 2946 de seis; 3750 de cinco, y las de cuatro miembros eran 4200. Las de entre una y tres personas per cápita igualmente superaban las 2000. 

La información recabada en aquella mirada poblacional a la Cuba de 1943, era realmente muy abarcadora. Entre aquellos datos se incluía el de la cantidad de familias en propiedad de una vivienda, las que estaban convenientemente hipotecadas, y las que estaban alquiladas. En nuestra región los números se mostraban de la siguiente manera: 

Los propietarios de viviendas en la provincia eran 14.857, y en la ciudad 5080. Las hipotecas sumaban 293 y 158, y los alquileres 32.928 y 13.332, respectivamente. 

En el área rural el comportamiento era de la siguiente manera: las fincas propias libres sumaban 4222, las hipotecadas 194, y las alquiladas 4251. 

El recuento de este particular Censo arrojaba más de una singularidad a de nuestra otrora provincia. Una primera cercanía en lo concerniente al nivel educacional o de instrucción de la población en la provincia camagüeyana demostraba un crecimiento del porciento respecto al conteo de 1931 entonces de un 72.7 a un 75.5, contando ambos sexos, en 1943. Ese porciento solo era superado por el 87.8 de la Habana, y el 79.4 de Matanzas. 

Entre las ciudades de más de 25.000 habitantes Camagüey mostraba un 92.0%, que destacaba sobre el 90.4 de 1931, sólo superada por La Habana y Cienfuegos. 

De tal suerte una tabla relataba el número de personas con títulos académicos y profesionales que en Camagüey sumaban números no despreciables. 

Veamos algunos de los más significativos. Transcribimos textualmente la distribución por sexo y raza que allí se recogía. 

Los abogados eran 321, de ellos 266 varones blancos y 25 del sexo femenino de igual raza. Los de color sumaban 17 varones y 2 mujeres. Los arquitectos eran 8, divididos en cinco hombres y tres mujeres de la raza blanca. Los dentistas eran 109: 90 hombres y 8 mujeres de la raza blanca; y entre los de color: 10 y 1 respectivamente. Los que ejercitaban la profesión médica sumaban 223, la mayoría hombres blancos (204), solo seis mujeres de igual raza y 12 hombres de color. 

El oficio de comadronas y parteros era muy popular. La cifra de aquellos era en total 1125, las primeras sumaban 449; 38 eran de color y 16 extranjeras; los hombres en aquel oficio eran mayoría a pesar de lo que siempre se ha creído que era un oficio absolutamente dominado por las féminas. Las cifran no mienten al respecto, lo ejercían 676 hombres blancos, 43 de color, 12 extranjeros blancos y 4 de color 

El oficio de maestro si era netamente dominado por las féminas. Las Maestras Hogaristas eran 126. De ellas sólo 10 eran de color, y una extranjera. Las de Kindergarten: 30, sólo una de color; y las Normalistas sumaban 641 blancas y 128 de color, los varones en tales funciones eran minoría y no sobrepasaban las dos centenas. Igualmente, 47 féminas habían obtenido un Doctorado en Pedagogía. 

Los farmacéuticos sumaban en total 159. De ese total se incluían 52 mujeres, sólo 4 de color. 

En el tan demandado y necesario oficio de la enfermería, las mujeres eran igualmente mayoría. De un total de 111; 75 eran mujeres. 

Con otras titulaciones las féminas se destacaban igualmente en los campos de Ciencias Comerciales, asuntos mercantiles e industriales, ciencias sociales y como optometristas, con una mujer en cada rama; y entre los veterinarios en activo se incluían también dos mujeres, algo realmente llamativo para la época. 

Otras ocupaciones profesionales sumaban quizás un menor número pero igualmente eran notorias en el territorio de la legendaria provincia como el caso de los aviadores o pilotos con 7 registrados, de ellos dos mujeres. Los atletas sumaban 28, y la mayoría (17) eran del sexo femenino. Los bibliotecarios solo eran 5, de ellos, todos del sexo masculino, y dos de origen extranjero. Los autores o escritores: 4, incluyendo a una fémina. Un número más crecido era el de los profesores de música y los músicos: 243 en total, incluyendo a 76 mujeres. 

Había alusiones igualmente para al amplio sector de los obreros calificados. Los más numerosos eran los mecánicos en general con un gremio de 3244. Le seguían los carpinteros y carroceros con 3119; luego los albañiles y ayudantes con 1388; les seguían a estos los zapateros y talabarteros con 1727, los dulceros y panaderos sumando 1142 eran los siguientes en la lista, seguidos de los tabaqueros y cigarreros (1082), y las bordadoras, costureras y modistas (962). Los cajistas y encuadernadores (429), los herreros y herradores, los electricistas (366), los sastres (321), los maquinistas y conductores de ferrocarril (306) eran un grupo considerable. 

Las profesiones con menos quórum incluían a los fotograbadores y litógrafos (23), los mecánicos de aviación (22), los canteros y marmolistas (20), los afinadores de pianos (21), los vidrieros, los escogedores y recolectores de esponjas, y los escogedores de tabaco, todos con siete. Con el oficio de anillador sólo se registraba una persona. 

Los obreros no profesionales eran otro grupo de significativo impacto económico en la otrora provincia camagüeyana. La cifra total ascendía a 26,588. El mayor número eran los criados y cocineros de servicio doméstico con 4196 y los choferes con 2211. Los grupos intermedios lo constituían los pintores (534), los lavanderos (329), los estibadores (308), los carniceros y matarifes (313), mineros (263) y marineros (279); y en un número más reducido los oficios de conductores de ómnibus, despalilladores y pescadores. 

Respecto a las ocupaciones laborales en la agricultura, Camagüey mostraba el mayor índice nacional con un 50.2 % en población de trece años de edad o más. El hecho se explicaba por la mayor presencia de mano de obra extranjera haitianos y jamaiquinos, braceros al servicio de las labores de la zafra primordialmente, de allí igualmente el porciento de extranjeros en la provincia era el más alto del país con un 17.5%, contra un 82.5% de los residentes cubanos. Le seguían en orden Oriente y La Habana con un 8.3 y 8.4% respectivamente. Pinar del Río mostraba la tasa más baja con solo un 2.3%. 

La cifra de obreros agrícolas ascendía a 7407, la tercera de Cuba después de Oriente y Pinar del Río. 

Del grupo de los industriales, comerciantes, transportistas y de servicios personales y similares destacaban cifras elocuentes del desarrollo de la región agramontina. 

Los comerciantes encabezando la lista. Los de carácter mayorista solo sumaban 1278, pero los minoristas eran 12.374, entendiéndose de allí la enorme cantidad de establecimientos comerciales en la ciudad y el volumen de sus empleados en funciones. 

En un segundo orden clasificaban los dedicados a servicios domésticos, de hotelería, lavanderías, tintorerías, barberías y peluquerías. El total de empleados superaba los 6600. Sólo en el servicio domestico eran más de 4000, y más de mil en las barberías y salones de belleza. La hostelería reportaba dos centenas de personas en tal giro, y la las lavanderías más de 500 

En el rubro del transporte y comunicaciones se empleaban más de tres mil personas, la mayoría empleados de los pujantes servicios ferrocarrileros con más de 2000 empleados; otra cifra destacada era la de los empleados en el servicio marítimo sobrepasando los cuatrocientos. Los camioneros y choferes de ómnibus eran también dos grupos representativos con 219 y 119 empleados respectivamente. 

La provincia de Camagüey tenía inscriptas seis empresas de ómnibus a saber en Morón, Camagüey y Nuevitas. Otros 5 porteadores de ómnibus de servicios particulares, servían a dos colegios, una clínica, una asociación de beneficencia, y la Asociación de Defensa del Término Municipal de Florida. Los porteadores del servicio público en la modalidad intermunicipal, servían en el tramo Florida- Camagüey con 12 ómnibus propiedad de Rodolfo Rodríguez, y el tramo Camagüey-Vertientes con otros tres vehículos propiedad de Lluy. 

La ciudad se conectaba además interprovincialmente con la capital y otras ciudades del oriente y occidente por medio de las empresas: La Flecha de Oro, S.A con su ruta Habana-Matanzas-Santa Clara-Camagüey con 82 ómnibus; La Santiago-Habana, S.A con viajes Habana-Santa Clara-Camagüey- Santiago de Cuba con 32 ómnibus; La Cubana, S.A con igual recorrido y 40 ómnibus en servicio, y la Cooperativa de Ómnibus Aliados, S.A ídem a la anterior. Las Líneas Hood y General por su parte servía el tramo Camagüey-Bayamo con 15ómnibus. 



Para la época igualmente se contaban en Camagüey con carreteras de segundo orden con más de cinco kilómetros. Al norte de la Carretera Central se ubicaban la de Camagüey a San Miguel pasando por San José, Minas y Nuevitas; y la de Camagüey a Guarina. Al sur de la Central: la de Camagüey a Carrasco; Camagüey hacia el Sur (Martí a Francisco hacia Guayabal); y de Marchena a Siboney. 

La aviación civil ya llegaba a Camagüey por mediación de tres aerolíneas la Compañía Cubana de Aviación, S.A; la Pan American Airways, Inc; y la Real Holandesa de Aviación mejor conocida como K.L.M, estas últimas tenían a Camagüey como destino y escala con vuelos de pasajeros, expreso y carga 

Cubana de Aviación prestaba servicios aéreos postales, de pasajeros y de carga, y tenía a Camagüey por destino intermedio directo en su ruta Habana-Guantánamo, volando luego a Manzanillo, Antilla y Santiago de Cuba; y en otra enlazando la costa norte de Cuba, con paradas en Varadero, Caibarién, Sagua la Grande, Morón, Camagüey, Puerto Padre, Holguín, Banes y Antilla. 

Otro rubro contabilizado en el Censo fue el de los servidores del gobierno que sumaban 4321 funcionarios Los empleados del Estado en la provincia y los municipios eran 2361. Las funciones de la defensa eran cubiertas por 1960 efectivos entre ejército, policía y guardia rural. 

Los servicios de recreo y similares incluían a los teatros y cines con 179 personas a cargo, y otros servicios misceláneos que empleaban a 239. 

Del acápite de los ingresos mensuales generados por las distintas profesiones quedó igualmente recogida en el Censo mucha evidencia. Veamos algunos pormenores: 

En la agricultura un salario mínimo de menos de treinta pesos mensuales era el sustento de 20.000 campesinos; mientras el más elevado de más de 300 pesos correspondía a sólo a 53 empleados. 

Un gran número de 21.870 trabajadores devengaban entre 30 y 59 pesos. Un grupo mucho menor de solo 1426 individuos percibían un salario entre 60 y 99 pesos. 

En general la presencia de personas de otras nacionalidades en Camagüey tenía igualmente cifras no despreciables. Los ciudadanos españoles en ese minuto ascendían a 20.677. De otras naciones europeas se contabilizaban 18 alemanes, 58 italianos, 271 ingleses, 168 franceses, y un grupo de 599 de otras naciones. Los norteamericanos sumaban 256 y provenientes de otras Naciones de América eran 17.839. Los chinos por entonces eran 1924 junto a 205 de otras naciones asiáticas, 194 africanos y 205 de nacionalidades desconocidas. 

En cuanto al tema de la densidad poblacional Camagüey se consolidaba con la tasa más baja de Cuba, en sus 26.346 km2, se contabilizaban 487.701 habitantes para una densidad de 18.51 %. La provincia de mayor tasa era La Habana con un 150.34 % en sólo 8221 km2. 

En la tabla que recogía la densidad de población en cada uno de los Términos municipales de la Republica la provincia camagüeyana mostraba los siguientes datos: 

La ciudad y el municipio de Camagüey solo mostraba un 8.5%, superada por Morón con un 13.6, Ciego de Ávila con un 13.4%, Santa Cruz del Sur con un 11.4%, Guáimaro (12.9%), Florida (10.9) y Jatibonico (9.9). Nuevitas y Esmeralda eran los de menor tasa con un 3.1 % y un 7.8% respectivamente. 

Una mirada a otros detalles de la vida social y cultural del Camagüey en 1943 nos muestra los más significativos arrojados por el Censo de marras. 

Las revistas y periódicos de entonces en nuestra ciudad incluían El Camagüeyano, el Boletín de la Ciudad de Camagüey, Heraldo Ferroviario, Acción, El Detallista, Cooperación, P.U.N, El Noticiero, Colombinas, Patria, Antorcha y el Bayardo. 

De acuerdo al período de publicación Camagüey mantenía ocho publicaciones diarias, cinco semanales, una decenal, y 6 con frecuencia mensual. Eso la colocaba en un tercer lugar solo superado por La Habana y Oriente. 

Otros avatares del mundo de la cultura eran significativamente reseñados. Por solo citar el de la música clásica, mostraba ya avances significativos, para aquel año lucía la ciudad una Orquesta Sinfónica dirigida por el destacado pianista clásico y excelente pedagogo musical, el Sr. Luis Aguirre Orio. La radio local, con múltiples estaciones, empleaba entonces un centenar de trabajadores. 

A no dudarlo aquel Censo de 1943 nos marca una pauta interesante. Aquella Cuba de entonces que rozaba entonces los cinco millones de habitantes a casi ocho décadas de distancia, pasa discretamente de los once, y según las predicciones más realistas nos advierten, se mantendrá en ese rango, o con mucha lógica tenderá al inevitable decrecimiento. 

Un último censo, el de 2012, mostraba a la otrora provincia camagüeyana, ya compelida a sus actuales dimensiones, con una población de 771.905, cifra que no llegó a doblar la registrada en 1943. 

El crecimiento poblacional de la ciudad capital si fue notable registrando en este último conteo 303.309 habitantes, cifra más de tres veces superior a la contabilizada casi ochenta años atrás. 

Para aquel minuto del 2012 la población femenina en la ciudad era ligeramente superior a la masculina por casi tres puntos porcentuales. 

Un dato interesante es el que corroboraba la existencia de un grupo significativo de personas centenarias en la provincia (226) y 88 en la ciudad, todos ellos oportunamente recogidos en el censo ya citado de 1943. 

Igualmente la provincia camagüeyana acusó el menor índice de densidad poblacional con solo un 50.2%.

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