Friday, October 4, 2019

Teatro Avellaneda, recuerdos de la infancia (por Joaquín Estrada-Montalván)


El Teatro Avellaneda de Camagüey (nombrado en honor a Gertrudis Gómez de Avellaneda), centro cultural construido en la esquina de la cuadra donde está la casa de la Avellaneda, en la calle Avellaneda (se le recuerda a la Tula, en su lugar).

Teatro de estilo neoclásico o ecléctico, edificado a inicios del siglo XX (inaugurado el 20 de mayo de 1913), con sobriedad y elegancia, diría con "alma camagüeyana".

Lo conocí de niño (inicio de los 70), ya venido a menos (más allá de su otoño).

Era el cine infantil de la ciudad. La entrada 20 centavos. Las butacas de madera, cada semana quedaban menos. Gigantescos ventiladores al frente (combinaban mucho ruido y poco aire). La programación que recuerdo, fragmentos de películas de Chaplin (silentes ellas, como para no interrumpir el aeroruido de los ventiladorsones), y materiales audiovisuales soviéticos, que en el aburrimiento nos hermanaba a los niños cubanos y postrusos.

En especial recuerdo (como pesadilla, a veces, como sueño) una película, o algo así, soviética que mostraba un grupo de campesinos con trajes típicos que lo mismo vivían dentro y fuera del mar, de donde entraban y salían cantando y bailando, uno de ellos tenía como barriga una pecera y esa imagen y "canción", me ha acompañado toda mi vida.

Los sábados en la tarde, eran de cine, mi mamá me dejaba en el Avellaneda, me entraba, me sentaba y se iba al Casablanca, a ver el estreno de la semana. Cuando su película terminaba, regresaba por mi y al Coppelia, sunday o copa lolita yo pedía siempre. Chocolate y Almendra, mis sabores preferidos.

Luego crecí (o gané en años) y ya iba solo al cine, historias muchas por contar.

A la misma vez que fui adolescenteando, el cine teatro Avellaneda desaparecía en su interior, hasta que fue clausarado y habitado por gente sin casa.

Relativamente hace poco tiempo fue reconstruido (reabierto en octubre de 2016), con colores estridentes, kitsch no bonito, distante del "alma sobria y elegante del Camaguey" que fue.

Tampoco volvió a ser el cine infantil, donde repetían los fragmentos silentes de Chaplin y de los soviéticos con pecera de barriga, que entraban y salían cantando del mar.

Pero aun existe el Teatro Avellaneda, donde transcurrió parte de mi infancia.

A Camagüey se le conoce como la ciudad de las iglesias, de los tinajones, de Agramonte. También, pudo ser conocida ... de los cines (aunque pocos queden, numerosos fueron).

Foto tomada del Adelante
-----------


---------------------------------
Notas: 

- Según refiere el blog de TV Camagüey, el Avellaneda fue construido "con una capacidad, que era de un total de 1006 personas, entre lunetas, palcos, galerías y entradas generales" Datos de un estudio de Yuldys Márquez Díaz.

- Según refiere el blog Radio Camagüey la capacidad actual es de 500 espectadores. En algunos otros sitios web dice 600 espectadores.

- "El  público pudo apreciar allí Ana Bolena (1923), La dama de las Camelias (1923), El león del desierto (1925), El acorazado Potemkin (1928), El rescate de Sanguily o esto sí es Cuba Libre (1928), La quimera de oro (1930) y Luces de la ciudad (1931), entre otras cintas." Yuldys Márquez Díaz. Adelante.

No comments:

Gaspar, El Lugareño Headline Animator