Wednesday, November 21, 2018

"Una habitación del lado del jardín", otro relato inédito hemingwayano que ve la luz (por Carlos A. Peón-Casas)


La noticia de la publicación de un relato hasta aquí desconocido de Hemingway: A Room on the Garden Side, en la revista literaria norteamericana The Strand Magazine, nos pone otra vez en sintonía con el tema siempre recurrente de los inéditos hemingwayanos, que al decir de la fuente(1)  que citamos durmió el sueño de los justos en la papelería que atesora la Biblioteca John Fitzgerald Kennedy de Boston, hasta su reciente publicación.

Como aquel texto, otros tres esperan prontamente ser develados y son a saber igualmente relatos cortos: Indian Country and the White Army, The Monument, and The Bubble Reputation, un cuarto relato The Cross Roads, ya había sido publicado con anterioridad.

Todos los citados junto con el que nos ocupa de inicio, fueron completados en el año de 1956(2) y confiados a su editor Charles Scribner Jr, con la recomendación expresa que no fueron aireados hasta después de sus muerte(3).

En aquella comunicación a su editor, Hemingway le puntualizaba además los contenidos algo inquietantes de aquellas producciones:
Supongo que (los cuentos) son un poquito impactantes porque lidian con tropas y combates irregulares y con gente que de hecho mato gente(4)
A Room on the Garden Side, es un texto que apenas ha tenido alguna prensa inicial entre la comunidad académica. Se trata de un short story o relato corto, cuyo setting se enmarca en el Paris recién liberado de 1944, a donde Hemingway habría llegado al frente de una pequeña tropa irregular de partisanos franceses, y luego de una escaramuza, había “liberado” el Hotel Ritz, (en verdad a Hemingway le gustaba decir que el había liberado el bar del hotel(5)), el mejor espacio hostelero de la ciudad, donde habría instalado su “cuartel general”(6).

De hecho el texto alude indirectamente al Ritz, desde donde el narrador, claramente un alter ego de Hemingway, que responde al nombre de Robert, y a quien igualmente todos conocen por el apelativo de Papa, otra clarísimo e inequívoco guiño del autor, desgrana los argumentos de esta historia. Acaso como el propio Hemingway, todos gustan del vino que beben a profusión, mientras “citan a Baudelaire y debaten sobre el sucio oficio de la guerra”(7)

El texto, al decir de Andrew F. Gulli, editor del Strand y responsable de su reciente publicación realza:
El profundo amor de Hemingway por su ciudad favorita cuando apenas esta emergiendo de la ocupación nazi se exhibe a cabalidad, al igual que los sellos distintivos e su prosa(8)
Por su parte, Kirk Curnutt, miembro de la junta directiva de la prestigiosa Hemingway Society, en un epilogo para la reciente edición apunta que:
la historia contiene todos los elementos característicos que los lectores adoran de Hemingway. (…) Cargada de conversaciones sobre Marcel Proust, Víctor Hugo y Alexandre Dumas, y con un largo pasaje en francés de Les Fleurs du Mal de Charles Baudelaire, la historia pregunta implícitamente si la herencia de la cultura parisina puede recuperarse de la oscura mancha del fascismo(9)
La génesis de aquella historia que Hemingway vuelve literatura una década después de vividos los hechos, la ofrece justamente en su comunicación a su editor en 1956 cuando le puntualiza que:
Lo hice para salvar las vidas de personas que no habían ofrecido sus servicios para luchar (…) Era eso y el hecho de que había aprendido a conocer y querer una división de infantería y deseaba servirle de cualquier manera útil posible(10)
En la realidad de los acontecimientos de aquel tardío verano de 1944, Hemingway hubo prontamente de levantar su campamento parisino, y dar por concluida aquella romántica experiencia, para volver a unirse a las tropas del Coronel Lanham, cercanas ya a la frontera belga.

Lanham, al mando de la Cuarta División, a la que Hemingway acompañara, antes de su aventura parisina, lo conminaba a unírsele en un críptico mensaje que Baker nos transcribe:
Cuélgate tu mismo bravo Hemingstein. Hemos luchado en Landrecies y tu no has estado con nosotros(11)
Baker sigue relatándonos que justo al amanecer del día siguiente:
Aunque Ernest pensaba que había agotado toda su racha de buena suerte en la marcha hacia Paris, este era un reto demasiado grande como para ignorarlo. Resolvió, volver a tentarla. A la mañana siguiente, armado hasta los dientes, partió de la plaza Vendome en su jeep y puso rumbo al norte(12)
El texto, revelado recién, es sin dudas un testimonio que realza desde la ficción, las inestimables labores que Hemingway ejerció como corresponsal de guerra para la revista Colliers durante los difíciles días de Normandía, la liberación de Paris, y su posterior presencia en combates diversos en Bélgica, y en el propio territorio alemán. Su re-descubrimiento sigue siendo un acicate muy genuino para quienes pretendan conocer a cabalidad toda su obra, y degustar de primera mano el genial buen hacer, de aquel artesano inigualable de la narrativa con mayúsculas.



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  1. Vanguardia MX. Agosto 8, 2018. El artículo al que referimos sale bajo el título de “A casi 60 años, relato inédito de Hemingway es publicado hoy”
  2. Todas estas historias, que giran sobre el conflicto bélico de la Segunda Guerra Mundial, y la cercanía de Hemingway, en su experiencia francesa, fueron escritas en Cuba, durante el verano de aquel año, y en la opinión autorizada de Baker: “estos relatos de la guerra estaban en bruto, algunos sin pulir…” Hemingway, sin embargo, entregó una copia a su amigo Buck Lanham diciéndole que “lo había inmortalizado en aquellos, al igual que al Regimiento 22 de Infantería y a la Cuarta División. Aunque Lanham los leyó con gran interés, no las encontró lo suficientemente impresionantes para sugerir la inmortalidad” En Ernest Hemingway. A Life Story. Scribner, NY, 1969. p.534
  3. “Cuento de Hemingway de 1956 se publica por primera vez.” Periodico Excelsior. AP. Agosto 2, 2018
  4. Vanguardia MX op. cit.
  5. Ibid.
  6. Baker nos recuerda la llegada de Papa al Ritz: “hallaron el hotel sin daño alguno y completamente desierto, excepto por la presencia del manager que los recibió e la puerta. Ellos pidieron alojamiento y enseguida se los otorgaron…a la pregunta de si necesitaban algo mas, respondieron pidiendo cincuenta martinis…” De igual forma narra la experiencia de Mary Welsh al visitarlo por vez primera en su propia habitación, así como la anécdota siempre teñida de sarcasmos, de su encuentro con André Malraux. En Ernest Hemingway. A Life Story. Op cit. pp. 417 y 419
  7. Vanguardia MX, op cit.
  8. Cuento de Hemingway de 1956 se publica por primera vez. Periódico Excelsior. AP Agosto 2, 2018
  9. Ibíd.
  10. Ibíd.
  11. Ernest Hemingway. A Life... op cit. p.420
  12. Ibid.

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