Wednesday, January 15, 2014

De cuando la calle Joaquín de Agüero se convirtió en avenida (por Carlos A. Peón-Casas)

Vista actual de la calle  Joaquín de Agüero, La Vigía, Camagüey
Foto tomada de Panoramio
--------------------------------------------------------------------

Los que habitamos el Camagüey de ahora mismo, conocemos que la calle Joaquín de Agüero es una arteria vital para las comunicaciones citadinas, con el tráfago vehicular desde el sur hacia el norte de la otrora villa, a lo largo del barrio de La Vigía. 

Pero de allí a saber con propiedad que el tramo vial comprendido entre la línea férrea a la altura de la antigua y actualmente muy depauperada estación de ferrocarril, hasta las inmediaciones de la plaza homónima, haya sido elevada al rango de avenida, como las antológicas de los Mártires o de la Caridad, hay un trecho mayor de supina ignorancia al respecto.

Pero el hecho fue todo lo cierto que se quiera aunque ahora muy poco lo recuerden, y este escribidor haya tenido la fortuna, casi fortuita, de saberlo al rescatar del olvido una antigua edición del periódico Adelante, fechado en la ciudad el Jueves 13 de agosto de 1959, con el número 177, de aquel Año de la Liberación.

La inauguración de la “flamante avenida” acontecía como conmemoración de un aniversario más del fusilamiento del mártir Joaquín de Agüero y sus compañeros, sacrificados por sus ideales libertarios en las inmediaciones de la actual plaza que lleva su nombre, y la decisión incluyó la siembra de posturas de árboles a lo largo de la vía. Muchos de ellos todavía perduran a pesar de los casi seis lustros transcurridos, y son acaso el único recuerdo de aquella decisión municipal.

Terminada la siembra, se peregrinó a lo largo de la vía hasta la Plaza de Méndez donde se congregaron distintas instituciones cívicas, las autoridades civiles y militares del momento, y el público en general.

La composición gráfica que acompaña la noticia es altamente elocuente de la jornada, en aquella seguramente calurosa mañana del verano nuestro. Las autoridades y los vecinos lucen sus mejores galas, como si se tratara de un específico y rimbombante convite, y no de una simple acto, donde el pico y la pala eran los principales actores; hombres de guayabera o traje blanco, con la infaltable pajarita o corbata, según la costumbre veraniega; mujeres ataviadas con vestidos de colores claros y carteras; los niños endomingados a más no poder. Muchos de aquellos retratados duermen ya el sueño de los justos, y si aún están vivos, después de cincuenta y cuatro años, habitan con mucha probabilidad muy lejos de su natal ciudad agramontina. 

Si alguno se recordara partícipe del aquel suceso, esta crónica pudiera entonces haber cumplido con su cometido. Para el resto, es la oportunidad de descubrir memorias de la historia citadina, a pesar del tiempo y los olvidos voluntarios o no; y que parece diluirse en las páginas todavía nítidas de aquel diario Adelante, Órgano Oficial del Movimiento Reviolucionario 26 de Julio, dirigido entonces por Faustino Miró Martínez; que en su machón aclaraba igualmente la siguiente coletilla: “Bajo la orientación de la dirección provincial y secciones de adoctrinamiento y propaganda”, con una extensión en aquel tiempo de ocho páginas y vendido al precio de cinco centavos el ejemplar.

No comments:

Gaspar, El Lugareño Headline Animator