Friday, August 16, 2013

Padre Tomás Macho Castillo, SJ (por Frank de Varona)

El Padre Tomás Macho, sacerdote jesuíta, quien fue capellán de la Brigada de Asalto 2506, falleció en la República Dominicana el 15 de octubre de 2011 a la edad de 96 años. Nació este ejemplar y dedicado sacerdote en Santander, España y estuvo unido a la Compañía de Jesús durante 79 años.

El Padre Macho fue profesor del colegio Belén en La Habana, Cuba y en Miami. También impartió clases en la universidad. Fue un gran patriota y amó mucho a Cuba. Se inscribió en la Brigada de Asalto 2506 y fue uno de los tres sacerdotes que estuvieron en los campamentos en Guatemala, participaron en la invasión de Bahía de Cochinos y subsecuentemente fueron encarcelados en inhóspitas prisiones cubanas durante dos años. 

El Padre Macho llegó al campamento de la brigada el 26 de enero de 1961. Conocí al Padre Macho en Guatemala cuando yo llegué el 1 de abril de 1961 a la edad de 17. Fui a misa allí varias veces y comulgué en una modesta capilla en la Base Trax cerca de Ratalhuleo cuando me preparaba para invadir a Cuba. Fuimos juntos en el barco Houston que salió de Puerto Cabezas, Nicaragua rumbo a Playa Larga, Cuba, lugar donde mi batallón, el Quinto, iba a desembarcar junto al Segundo batallón. Nuestro barco fue hundido el 17 de abril de 1961 y se encalló a una milla de la playa. El Padre Macho antes de abandonar el Houston en un bote salvavidas rezó por nuestros hermanos muertos por la metralla de los aviones enemigos. La mayoría del Quinto batallón nos tiramos al mar y nadamos a tierra. Muchos se ahogaron o fueron devorados por tiburones.

Recuerdo como si fuera ayer haber visto al Padre Macho cargando una pequeña maleta negra por los pantanos de Bahía de Cochinos. El jueves 20 de abril, cuando ya llevábamos cuatro días sin agua y comida, el Padre Macho abrió su maleta, la cual se convirtió en un pequeño altar. Nos dijo que ofrecería una misa especial que se daba en tiempos de máximo peligro. Sacó una copa de plata, un crucifijo y un misal. En el momento que comenzó la misa llegó una lancha de soldados enemigos. Un grupo de nuestros solados les hizo una emboscada y mató a varios milicianos. Después dieron la orden de que nos tratáramos de escapar.

Volví a ver a nuestro capellán de la brigada en la cárcel. El Padre Macho nos dio clases de religión y estudios de biblia y también nos confesaba. El 7 de abril de 1962, después de un juicio de varios días, un tribunal militar presidido por el comandante Augusto Martínez Sánchez nos condenó a 30 años de prisión con trabajo forzado. A un grupo de unos 200 brigadistas se nos asignó un rescate de $100,000 y nos enviaron a la prisión de Isla de Pinos. Al Padre Macho, a mi hermano Jorge Luis, y a mi primo José Raúl (Yayo) de Varona y a mí nos asignaron a ese grupo. Nos pusieron en un pequeño cuarto en el cual cabían unas 40 personas, dormíamos en el suelo y nos privaron de jabón, pasta de dientes y papel de inodoro. Nos mataron de hambre y a veces nos envenenaban la comida. El Padre Macho afrontó esta terrible situación con una gran valentía. 

Fue de gran consuelo y apoyo espiritual tener al Padre Macho a nuestro lado durante estos años en prisión. Por la noche rezábamos el rosario e invocábamos la ayuda de San Judas Tadeo, patrono de los casos desesperados.

Al día siguiente de ser liberados de la prisión de Isla de Pinos, el 25 de diciembre de 1962, el Padre Macho me dio la comunión en la iglesia jesuíta de Gesu en Miami. El Padre Macho continuó participando en todos los actos de la Brigada 2506 a través de los años y especialmente en todos los aniversarios del 17 de abril. El Padre Macho iniciaba los actos con una invocación a Dios y decía algunas palabras. También el brigadista que se hizo sacerdote en Miami, Sergio Carillo, participó en estos actos patrióticos y ofició una misa en la Casa de la Brigada el 17 de abril de 2011 durante la conmemoración del 50 aniversario de la invasión. Ocasionalmente invitaba al Padre Macho a almorzar o cenar y siempre disfrutaba oyéndolo hablar de temas filosóficos, políticos y religiosos.

Después de anular mi primer matrimonio el Padre Macho me casó con mi segunda esposa Haydée en la pequeña iglesia de Santa Cecilia en Hialeah. Lo visité en su pequeño y modesto apartamento frente a la iglesia varias veces. Tenía siempre en el comedor una mesa llena de recortes de periódicos y le gustaba discutirlos. Con el pasar de los años sufrió demencia y vivió algún tiempo en la casa de retiro de los jesuítas en Miami. Posteriormente fue a pasar sus últimos años en la Casa Manresa en la República Dominicana, lugar de tranquilidad y retiro para padres jesuítas.

Algunos brigadistas pudieron visitarlo en ese apacible lugar donde vivió sus últimos años. Allí cobijado por los frondosos almendros y encumbrados de pinos, rodeado del mar, cocoteros y palmeras y en compañía de otros padres jesuítas retirados fue bien atendido. Después de entregar su alma a Dios el Padre Macho fue enterrado en el cementerio Manresa. 

El Padre Tomás Macho fue un gran predicador y llevó una vida ejemplar, productiva, fructífera, valiosa e útil. Nosotros los brigadistas lo queríamos mucho y siempre lo recordaremos por su optimismo en la adversidad y por su elocuencia. Sus aportes a la Brigada de Asalto 2506 fueron innumerables.

¡Que descanse en la paz de Dios el alma noble de nuestro querido capellán de la Brigada 2506 Padre Tomás Macho!

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Frank de Varona is an educator, historian, journalist, and internationally known expert on politics, economics, foreign affairs and national security issues. He was born in Cuba and, at the age of 17, he participated on the Bay of Pigs invasion in an effort to eradicate communism in Cuba. After spending two years in prison, he returned to the United States, where he earned three college degrees. He is married and has a daughter and a grandson.

Mr. de Varona had a 36-year career in the Miami-Dade County Public Schools as a social studies teacher, principal, region superintendent, and associate superintendent of instruction. He also was an associate professor of social studies in the College of Education at Florida International Education for seven years. Currently, he is a part-time Adult Education Coordinator in the Miami-Dade County Public Schools.

He has written 20 books and many articles in newspapers and magazines. Among his books are Hispanics in U.S. History Volume 1 and Volume 2 (1989), Hispanic Presence in the United States (1993), Latino Literacy: The Complete Guide to Our Hispanic History and Culture (1996) and Presencia hispana en los Estados Unidos: Quinto Centenario (2013). Mr. de Varona is the only Hispanic in the nation who has written three books in Spanish about Barack Obama: ¿Obama o McCain? (2008), El verdadero Obama (2010) and ¿Obama o Romney? (2012).

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