Wednesday, June 16, 2010

Con la verdad a cuestas ( Sección a cargo de Ena La Pitu Columbié)

Cauley Square & The Golden Raccoon*




Texto y fotos por Ena LaPitu Columbié
(para el blog Gaspar, El Lugareño)

Cauley Square fue en algún tiempo la última parada del tren de Flagler. Es una antigua y mágica villa, otrora refugio y vivienda de trabajadores del ferrocarril. Tiene en su entrada un edificio Art Noveau de hiedras y rejas añejas que muestran su pasado de restaurante y burdel; y antes de adentrarnos por los senderos adoquinados en busca de sorpresas, un tren detenido en el tiempo nos avisa que hemos llegado al paraíso.

Este viejo y clásico pueblito sureño de principios del siglo pasado, fue fundado en 1903 por William Cauley como base de embarque para el envío de su producción de tomate al norte. El multimillonario escogió 10 acres de terreno bordeados por las líneas de tren y creó una aldea de ensueños con casitas encantadas y pintorescas, hechas a mano para sus obreros blancos. Al frente, cruzando la US1, habitaban los negros, mismos que se rompían el lomo en las tomateras pero que nunca tuvieron oportunidad de entrada al lugar, ni siquiera al burdel en busca de desahogo. Cuenta la leyenda que hace unos pocos años atrás, uno de aquellos negros trabajadores cumplía su centenario, le dijeron que escogiera un regalo para festejarlo y casi sin pensarlo el anciano pidió visitar la villa, para saber, qué había escondido allí entre el follaje. Tanto fue el lastre y la ignominia del racismo, que en la actualidad los descendientes de aquellos negros esclavos y jornaleros ni siquiera miran hacia el lugar. En 1992 el huracán Andrew se ensañó con la zona dañándola casi totalmente, quedando en el abandono junto a sus ruinas como una venganza. Pero en el 2001 un rayo de luz alumbró a la hondureño-americana Frances Varela que adquirió la propiedad, y hoy esa mujer fuerte y decidida es la que dirige con una invisible batuta el concierto perfecto donde se esconde la paz; el oasis de la cosmopolita Miami.

Allí los turistas acuden buscando un día de asueto para conseguir antigüedades, y encuentran unos restaurantes con comida buena y fresca, en los que nos sorprende una Betty Boop auténtica y clásica que invita desde sus historias retenidas en las mentes. También hay obras de arte, una sala de té a la vieja usanza, en la que confluyen varios estilos como disputándose la primacía… pero sobre todo, espacios paradisíacos donde relajarse a la sombra de los jardines techados por frondosas ramas, bancas que invitan a la meditación con música clásica de fondo o sólo con el leve susurro del agua al caer de alguna de las antiquísimas fuentes. El aire que atraviesa sin perturbación las rejas y ventanales de hierro forjado, nos obliga a abstraernos frente a tanta belleza para luego preguntarnos ¿Cómo es que nadie habla de esto?

Una de sus mayores atracciones es The Golden Raccoon, la galería de Carlos Díaz Barrios y Ayessa. Esa boutique-galería de exclusividades debe su nombre a los mapaches (raccoons) casi amaestrados que campean en ese estupendo sitio. En el bazar podemos encontrar una gran variedad de diosas y dioses chinos, indios, griegos, latinos, africanos; un ambiente esotérico puro en el que los incienciarios expanden humo vivificador de salvia blanca y aromas tibetanos, y donde los emblemáticos libros de Carlos se ofrecen junto con sus pinturas y las de Ayessa. Ella es una joven de sonrisa perenne, artista, cartomántica y artesana que nos hace sentir que todo está bien o por lo menos, que los problemas siempre pueden solucionarse. Habla con sabiduría y mesura de todo lo relacionado con los misterios del hombre y la naturaleza, como si tuviera cien años vividos. Padre e hija comparten muchas emociones, desde la lacerante experiencia del Mariel —odisea que ya cumple 30 años— hasta el amor por el arte y la literatura. Pero ellos son sumamente diferentes:

Las Pinturas de Ayessa son muestras espirituales inspiradas en sentimientos, con el Sol representado en la mayoría de las piezas, son obras coloridas como tapices indios**. Según ella cada una es como una plegaria, o un deseo; pero Ayessa también hace joyas que hablan porque tienen significados independientes, y escribe —en inglés— poesía, narrativa y esoterismo. Cuando tira las cartas lo hace con un set de su autoría al que le ha hecho aportaciones de otras cartas, porque dice que son fundamentales y que el Tarot original no las posee. Trabaja las chacras con aromaterapia, terapia vibracional —con campanas tibetanas, piedras y cristales. En toda esta empresa le acompaña siempre sonriente su novio Enrique González quien desde sus ojos claros controla el mundo astrológico del lugar y de todo el que quiera conocer el propio.

La armonía que se respira en The Golden Raccoon se exporta, ellos hacen lanzamientos de libros, crean grupos de meditación y celebran los solsticios y equinoccios; realizan ceremonias a la Luna llena e imparten talleres de auto ayuda, estudios de plantas y otros temas; pero sobre todo siempre reciben al visitante con algo muy parecido a lo que llamamos alquimia.


*The Golden Raccoon: ubicada en la histórica villa Cauley Square: 22400 Old Dixie Hwy, Miami, Fl. 33170
(Turnpike South Exit 11, West to US1, South to 224 St.)

**Una de esas pinturas y dos de las de Carlos, puede verse también en la exposición Farewell to the sea: Remembering el Mariel, 30 years later. En Zu-Galería, 2248 SW 8th St, Miami Fl. 33135









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el website de Ena La Pitu Columbié

Ena Columbié, “LaPitu” Guantánamo, Cuba. Poeta, ensayista, crítica, narradora y artista. Licenciada en Filología. Ha obtenido numerosos premios en crítica literaria y artística, cuento y poesía. Ha publicado los libros: Dos cuentos (Narrativa. Cuba 1987), El Exégeta (Crítica literaria. Cuba 1995), Ripios y Epigramas (Poesía Cuba 2001) y Ripios (Poesía. USA 2006) y en las antologías: Lenguas Recurrentes (1982), Lauros (Cuba 1989), Epigramas (Cuba1994), Muestra Siglo XXI de la poesía en español (USA 2005), La Mujer Rota (México 2008). Dirige la editorial, Ediciones EntreRíos. Ha colaborado como editora en la editorial La Araña pelúa de París y en La Peregrina Magazine, así como en diversos proyectos privados independientes.Como fotógrafa ha publicado en revistas y periódicos de USA. Reside en Miami, Florida. USA.

Tuesday, June 15, 2010

Monseñor Mamberti llegó a Cuba en visita oficial y pastoral

Fotos/Reuters
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15 de junio de 2010, 19:32La Habana, 15 jun (PL) El Secretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, Monseñor Dominique Francois Joseph Mamberti, llegó hoy a Cuba en visita oficial y pastoral.

Mamberti fue recibido en el Aeropuerto Internacional José Martí por el canciller Bruno Rodríguez y la jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Caridad Diego.

En la terminal aérea esperaron a Su Excelencia Reverendísima el Cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de La Habana, el Monseñor Giovanni Angelo Becciu, Nuncio Apostólico, y otras autoridades de la iglesia y el gobierno de la Isla.

Mamberti cumplimenta invitaciones del gobierno cubano y de la Iglesia Católica y su estancia aquí se extenderá hasta el próximo domingo 20 de junio.

El Trago de los Tigres (Novela inédita de Sindo Pacheco)

Comienza hoy una nueva sección en el blog Gaspar, El Lugareño, gracias a la cortesía de Sindo Pacheco, quien ha aceptado la invitación a compartir cada martes un capítulo de su novela inédita El Trago de los Tigres.

Las otras secciones fijas que tiene actualmente el blog son: La Luz Reconciliada (Lunes); Con la Verdad a Cuestas (Miércoles), Cubanos (Jueves), Ley en el blog (Viernes), Oikos (Sábado) y Damas de Blanco (Domingo)

También, se estuvieron publicando de manera sistemática: Orígenes (Martes), Camagüey visto por Reynier (Miércoles) Fotos de Ninon Lavallee (Jueves) y Estampas Camagüeyanas

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El Trago de los Tigres.
Capítulo I: Donde una vez hubo una Virgen

por Sindo Pacheco
(para el blog Gaspar, El Lugareño)


Éramos Pirolo, y Rony, y Santiago y Manet, y alguno más que no me acuerdo.

Íbamos allí, donde una vez hubo una Virgen. Antes fue un sitio luminoso: una fuente circular cuyas luces coloreaban el agua que llovía sobre ella como si estuviera lloviendo lluvia de colores. Muchas veces los niños echábamos centavos que se hundían titilando en mil brillos, hasta caer entre las otras monedas, tapizando de círculos el fondo de la fuente. Era una forma de ayudar a los pobres, decían, y así la Virgen a su vez nos ayudaba a nosotros, Virgencita, que no nos arrolle un carro, que no nos inyecten, que no se nos parta un pie, Virgencita, que no nos ahoguemos en un río.

Estábamos allí, bajo el techo que sostenían seis columnas. Ya no había Virgen, ni fuente, ni luces de colores; pero aún quedaba la base de cemento donde siempre se apoyaba, y sobre ésta, la punta de acero que la sostuviera.

Hacia allí lanzábamos un sombrero que surcaba el aire, y se enganchaba del metal como si fuera una argolla.

Ya nos habían botado de la escuela, y del grupo, casi de la familia.

No teníamos novias ni nos importaban.

Tirábamos uno a uno el sombrero y llevábamos la cuenta: de cinco cuatro, de seis cinco, de ocho seis. Y ganábamos, y perdíamos, y matábamos el tiempo. Eso era lo que más nos dolía: el tiempo. Nos dolía que fueran las nueve, o las diez, o las dos de la tarde, cuando debían ser las doce o la una o las cincuenta de la noche. Siempre nos estaba doliendo eso, que fuera tan temprano. Queríamos tener cuarenta, o sesenta o cien años, Virgencita, y estar muertos.

Hubo un tiempo en que no fue así. Entonces éramos Juanco en primera base; Frank Caballero en tercera; en segunda, Santiago; Juan Ramón, Rony y Marcelito en los files; Manet en el siol; y Ale, que era el cácher. Así gordo y sin careta era el cácher del equipo, y cerraba el home y no dejaba pasar a nadie, aunque lo picaran con los spikes. Entonces nos importaba jugar, nos importaba ganar, y éramos invencibles. Queríamos que la semana tuviera no más que cinco días, o tal vez cuatro como los puntos cardinales, o que siempre fuera domingo, y enfrentarnos a los Ratones del Pedro Pena, que a veces no eran tan ratones nada y nos ganaban, o nos hacían pasar un buen susto; o sucedía que nos confiábamos demasiado y podían darnos una buena paliza, ganarnos un doble juego que ya era demasiado, y oír a Juan Ramón: nos ganaron el primero y perdimos el segundo, porque no le importaba tanto el equipo, o la vergüenza de perder se le pasaba enseguida; no como a nosotros que nos duraba la vida, y cambiábamos el orden al bate, y pasábamos a Juanco para tercera, y poníamos a Omar a pichar, que tenía buen control y no daba base por bolas… La vez que perdimos el doble juego, el luto nos duró una temporada. Era algo que nos impedía mirarnos a los ojos, como un dolor muy hondo que nos hacía desgraciados, pero después cerramos bien la bola con el pecho, con los brazos, con las rodillas, con toda la vergüenza, y recuperamos aquella normalidad de vencedores que siempre nos acompañaba.

Lo que más deseábamos entonces era llegar al noveno ining empatado a cinco o a seis carreras, y embasarnos por un Toque de Bola o por un Error o una Base, y seguidamente robarnos la segunda base y la tercera y tirarnos de cabeza en el home, casi junto con la bola y dejar al campo a los ratones, para que supieran de una vez quiénes eran los tigres.

Ahora no teníamos equipo. La gente se había ido dispersando; unos nos quedamos allí en el pueblo, sin saber qué hacer con los días, con las horas que no pasaban como si el mundo se hubiera detenido; otros nos fuimos a estudiar, a graduarnos en cualquier mierda y nunca más jugar pelota; y al resto nos botaron de la Secundaria y nos citaron para el Servicio Militar.

Pero antes, un día, se aparecieron dos buldózer y arrancaron la media luna, la segunda base, el césped, removieron la tierra; y el terreno de juego fue llenándose de hoyos, de orificios, de materiales de construcción, de feos edificios de viviendas que iban creciendo, rompiendo el aire por donde único había pasado la pelota, y los pájaros, y nuestras exclamaciones de alegría o de tristeza, según el momento del partido.

Y decidimos irnos a estudiar:

Técnicos en Contabilidad: llevaríamos la cuenta de todo, del Debe y del Haber, y de todo lo que debe haber y tiene que haber. Pero luego nos asustó la idea de ponernos viejos, y obesos y todo barrigones haciendo cálculos detrás de un escritorio; y calculamos que debía haber o tenía que haber algo menos aburrido.

Técnicos de Refrigeración quizás podíamos ser, y enfriaríamos todas las cosas que hacía falta enfriar. Y llegamos a Santa Clara donde quedaba la escuela, pero ya había empezado el curso y no nos quisieron admitir. El director era un tipo tieso y refrigerado que ni siquiera nos prestó la más mínima atención.

Y nos fuimos poniendo descreídos y desconfiados, con muchos problemas de disciplina, hasta que un día por fin nos expulsaron de la Secundaria. Allí estaba la mamá de Manet, la de Santiago, el papá de Pirolo, el de Frank Caballero, el de Rony, el tío de Ale el gordo, y alguno más que no me acuerdo. Todos tristes, avergonzados, casi arrepentidos de haber tenido hijos como nosotros. Faltábamos mucho. No atendíamos a clases. No nos importaban las asignaturas. No participábamos. Molestábamos a los demás, a los que sí tenían interés. Casos perdidos. Todo.

Y vinimos a parar aquí, donde una vez hubo una Virgen.

Inicia hoy visita a Cuba Mons. Dominique Mamberti

15 de junio de 2010, 03:10La Habana , 15 jun (PL) El Secretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, Monseñor Dominique Mamberti, llega hoy a Cuba en visita oficial y pastoral.

Mamberti cumplimenta así invitaciones del gobierno cubano y de la Iglesia Católica y su estancia en la Isla se extenderá hasta el próximo domingo 20 de junio.

La visita está enmarcada en las actividades por el 75 aniversario de las relaciones entre Cuba y la Santa Sede iniciadas el 7 de junio de 1937, por lo cual participará en un concierto organizado en homenaje a la fecha y en una recepción en la Nunciatura Apostólica.

En el ámbito pastoral, Monseñor Mamberti ha sido también invitado con motivo de la celebración de la X Semana Social de la iglesia católica, que se desarrollará a partir de mañana en esta capital y ofrecerá una conferencia en el Aula Magna del Colegio Universitario San Gerónimo.

(tonight) Conversando con Elena Tamargo

Mujeres Latinas Impulsando Mujeres Latinas
se une al Sistema Universitario Ana G. Méndez
en su

Coloquio Cultural de Junio con:

Elena Tamargo

hoy 15 de junio de 2010
Hora: 7:00 p.m.

Sistema Universitario Ana G. Méndez
Centro de Recursos para el Aprendizaje
Miramar Park of Commerce
3520 Enterprise Way
Miramar, FL 33025

www.suagm.edu/florida

El ejército de Colombia liberó a cuatro secuestrados

La operación Camaleón, que tuvo lugar el pasado domingo día 13 de junio, significó la libertad para el general Luis Mendieta, el coronel Enrique Murillo, el coronel William Donato Gómez y el sargento Arbey Delgado. (ver detalles en Semana)

Monday, June 14, 2010

Eduardo Sarmiento expone en Miami

El sábado en la noche fue el opening de la expo BURNING IN HIS OWN HELL, Paintings & Drawings de Eduardo Sarmiento. La curaduría estuvo a cargo de Carlos Luna y Joaquin Badajoz. La galería que acogió la muestra fue Edge Zones Art Center.

Les dejo con un reportaje fotográfico que permite tener una idea del éxito de Sarmiento en su segunda muestra personal miamense y las palabras que Joaquín Badajoz escribió para el catálogo y amablemente comparte con los lectores de Gaspar, El Lugareño.

Además. les recomiendo el texto que Heriberto Hernández publica hoy en su blog: CRIPTOMNESIA (o, para una reescritura de la sensación de placer).


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Fotos/Blog Gaspar El Lugareño

Nota: Si utiliza alguna de estas fotos en su website o en sitios como Facebook, debe mencionar: foto del blog Gaspar, El Lugareño, o foto por Joaquín Estrada-Montalván
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BURNING IN HIS OWN HELL
Paintings & Drawings by Eduardo Sarmiento
www.eduardosarmiento.com

Curated by Carlos Luna & Joaquin Badajoz
June 12 - June 26, 2010

Edge Zones Art Center (www.edgezones.org)
47 NE 25th ST
Miami, FL

OPENING RECEPTION
Saturday, June 12, 2010
7:00 PM - 10:00 PM

The melody of the devil is a candid whisper

This is advice I followed myself. Play Joe Bonamassa’ s sicaliptico and über vertiginous Burning Hell in your iPod, stay awaked reading Bukowski’s poems —If you are as fortunate as me, a friend might have sent you Charles Bukowski’s At Terror Street and Agony Way, a double CD that allows you to hear his alcoholic-and-chain-smoker’s voice as a soundtrack… as you sip a beer—, or perhaps pick up Hermann Hesse’s Steppenwolf from your bookshelf… Whether you follow my advice or not, under any circumstance, avoid watching Estus Pirkle’s 1974’s cinematic version of the place of punishment, religious suffering and perpetual fire before viewing Sarmiento’s Burning in His Own Hell. For what you will find here is more real and hurting and in some way enjoyable than all that 70’s hell-for-dummies. Where you’ll go after death is less important than what clearly enliven your life. These earthly sins could save you if you satiate your own thirsty hells.

The moans of fiery, sinful souls on fire and their grinding teeth are by far, less scary than the living inferno where we along with Sarmiento are burning alive. Somehow, we feel sympathy for this devilish painter, for in his magic theatre of pain and redemption every painting and drawing is a window and every hole in the wall is a mirror in which the devil’s face reflect an uncanny resemblance of yourself. As a veiled, postmodern Dante, Sarmiento is an impersonator, an egocentric cicerone of many faces. His binnacle and compass could be yours if you are honest enough to accept that hell is in your head. What you see it’s not always what you get, however, what you get it’s what you deserve. He pretends to be the leading man but observe more deeply and you will be swiftly dragged into an abyss of changing roles.

Sarmiento’s Inferno is a personal belonging, an accessory, no different than a toothbrush or pantyhose, more of a kitchen than a hell. Intimate in such a great extend that will give you goose bumps arousing sexual obsessions as desire and lust and dissatisfactions perch on your back, eating you alive. Is there anything worst than that? I don’t think so.

Like heaven, hell is among us. We eat from hell and even enlighten our lives with its sort of dark illumination. Some may get singed, other just tanned. In the end it’s just a matter of perspective. This is the bottom line of Cuban-American artist Eduardo Sarmiento second show in Miami, just two years after his first exhibition Erotica (2008), at A. Dale Nally Studio.

But don’t get fooled. Sarmiento’s Inferno is not a pessimistic approach to hell as a metaphysical realm. Instead, he aims to reveal the dark side of man’s ordinary life: brimming with pleasure, counting emotional failures and fruitful conquests. It is a thought-provoking inner voyage in which the irreverent and scandalous artist proceeds to peel himself like an onion whilst finally encountering his bloody flesh. He’s the witness, the victim and the murderer, the hooker and her pimp; and like Baudelaire and Bukowski a chaste lover and a pornographer: poetry and obscenity are the two halves of Sarmiento’s Paradise, since he bridges the antipodes. His painting The brutality of love or his drawings Portrait of a man in love with three women (the solitude of a faceless man like a condemned soul jumping trough a ring of fire) and All the beauty and the obscenity (a woman, or a “bitch” since she is giving birth to a dog or “a mad dog from hell”), remind us of the Bukowskian definition of love. Each work is a beautiful example of this duality.

Everything in Sarmiento’s work transpires in pairs, as a manifold of Manichean values. In The brutality of love, to mention one example, the devil gives a star to a “virgin” (a flying bunny girl) receiving in return a bonfire from her. Could the worship of Love find better retribution? Light and warmth, as metaphors of love… had he not had his heart broken beforehand, had he not surrendered at first sight exhibiting his inner foolish devil, exposed by the girl reclaiming submission, demanding total devotion. Paraphrasing Bukowski’s Ignus Fatuus: “Let it be known that a man need not to be Christ to be crucified.” Let it be known that he could indeed be a devil and still be crucified. Let it be known that the man can feel a passion and love and love and love “and still feel the pain.” “We were not clever enough.”

You will find the objects of desire and the desire itself surprisingly asexual, as the artist explore issues of identity. As the son-of-the-lesbian, the pussy hunter, the oxymoron, he is the man faithful to his unfaithfulness, a loveless lover. In his artwork love is also asexual. Portrait of my mother, her girlfriend & their dog is a conspicuous addendum to the closet theory. Exposing oneself has always been easier than bringing family’s taboos to the spotlight. In the Freudian labyrinth, showing off your dark side could be considered a brave and honest closet exit; yet, revealing dirty familial secrets no one talks about is practically treason to the memory of the blood. Save your solace though, Sarmiento skillful navigate his emotional baggage and approaches the subject with a vivid and flamboyant pride, even tenderness.

Still, keep in mind that the only difference between pain and paint is a letter T —perhaps a cup of tea? Once you have faced life in coexistence with plight and pain, it is recommended one take a brake, boil water and scrub the china so to speak. You can live in torture, rejoicing in the démodé ethical commandment of suffering to achieve, or just transform what is hurting you most in the raw material of enjoyment.

Sarmiento’s art neither encourages one to abandon the self to the fatuity of instant gratification or a pusillanimous life. Fight and enjoy, and die and revive in canvas, as in life, he seems to be telling us. His Hell-Heaven guide us to free our demons while still keep them in reins, to kill the mockingbird and yet still listen for the rest of our life to his innocence song.

Joaquin Badajoz, Fairlawn, May 18, 2010

La Luz Reconciliada (sección a cargo de Delio Regueral y Heriberto Hernández)

Foto/Blog Gaspar, El Lugareño (by Delio Regueral)
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OROGRAFÍA
por Heriberto Hernández

…furnia, barranco, valle, delta, desfiladero,
arrecife, llanura, meseta, acantilado,
cuesta, colina, playa, río, glaciares, vado,
montaña, cuenca, lago, isla, terraza, estero,

archipiélago, cueva, pantano, sumidero,
meandro, oasis, lago, manantial, escarpado,
ciénaga, istmo, cárcava, promontorio, nevado,
península, risco, sierra, altiplano, otero,

gruta, arroyo, pantano, costa, túmulo, islote,
peña, cascada, cerro, planicie, farallón,
quebrada, arroyo, monte, cordillera, cenote,

cabo, loma, pendiente, ensenada, cañón,
volcán, páramo, rambla, talud, valle, mogote,
cima, cuesta, desierto, meseta, depresión…

Olga Guillot saluda a los lectores de Gaspar, El Lugareño

Restaurant Versalles, Miami, Junio 12/2010

Sunday, June 13, 2010

(Miami) Carlos Díaz Barrios en Zu Galeria: "el que ha habitado una isla sabe lo que yo quiero decir"

En la noche del pasado viernes Carlos Díaz Barrios estuvo leyendo, en Zu Galería, una selección de sus poemas.

Acá les comparto el texto de Elena Tamargo Los Poetas y los Barcos, que escribió para presentar a Carlos (y a la llamada Generación del Mariel) y un reportaje fotográfico.

Recomiendo volver a disfrutar del post de Ena LaPitu Columbié: Una torre de colores y Carlos A. Díaz Barrios


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LOS POETAS Y LOS BARCOS

por Elena Tamargo


Vengo a hablar de un hombre que ha dicho: "huir de algo, creo que fue lo único que aprendimos mirando el mar". Y es nuestra única forma de estar en el mundo, Carlos Díaz Barrios, uno de los pocos poetas de nuestro tiempo que vive, como los hombres primitivos, manipulando el misterio, que sabe que siempre se escribía de lo que no se podía explicar; un hombre ocupado por la poesía, y que como pocos hombres, está dispuesto a vivir de este modo, y transferir a los demás, a sus amigos, a mí, lo que se le está revelando, un hombre que confía en las huellas de las lágrimas, en el lenguaje como inscripción, como derramamiento de sentido; él mismo dice, "el hombre sufrió y enseguida escribió poesía". Carlos sabe que el origen de la poesía es magia, la magia de detener en el tiempo una experiencia que no se va a repetir. Por eso es un poeta solitario.

Dentro de la poesía actual, Carlos es un caso de poeta aislado, por algunas razones que merecen un estudio crítico, pero en este caso esta afirmación tiene que ver con el gusto estético, que es una especie de sentido superficial y reacciona como una piel sensible a todo contacto. No llega sin embargo, a agotar todo lo que en el arte es arte, algo que en el caso de Carlos es necesario comprender antes de entrar a su obra; distancia que con respecto a la orientación del gusto de nuestros días es enorme, por estar el gusto inclinado al reportaje, a la desilusión provocadora, a la destrucción de las formas poéticas, y a la biografía. Pero ante la obra de Carlos Díaz Barrios nos hallamos frente un arte de orfebrería de la palabra, de la imaginación, un arte del trance, la locución mágica que encierra una extraordinaria concentración de voluntad, y Carlos es todo voluntad en su obra.

Quienes hemos sido sus amigos por muchos años sabemos que es el mismo como hombre cotidiano, es el amigo, que mientras cocina y abre una tras otra cuantas botellas de vino le hagan falta a los poetas, siempre se apodera de la palabra mágica, que es además, una palabra que transforma, que no sólo se escucha y se comprende, sino que la convierte para nosotros al oírla como en una conjuración de espíritus, y algo hasta ese momento ausente, se torna presente, y así, yo he sido víctima del llanto, después que Carlos ha contado en su mesa los días de su amigo Reynaldo Arenas en Miami, o de pánico mientras describía sus experiencias en Haití, cómo ha visto levantarse los muertos en una ceremonia budú o su exquisita forma de hablar de lo oriental, la historia del opio y sus efectos, todo eso mientras comíamos, con los poetas, Osvaldo Navarro, entonces, Raúl Ortega, ahora, mientras comemos codornices o polenta, en una sala de Coral Gables o a la orilla del mar en Hollywood, uno de sus refugios favoritos. Quiero decir con esto, que Carlos tiene una virtud, conoce el valor de la amistad, y una certeza, que la vigencia poética de los creadores no es del orden de la poesía política, ni siquiera allí donde aparezcan visiblemente las huellas indelebles de los acontecimientos políticos, silencio y exilio, el repaso de los años amargos y el renovado temor a la libertad. Ni siquiera cuando uno se da cuenta de que el suave aliento de los versos anima constantemente a creer en el regreso, porque el regreso para él y para otros poetas es algo más que la arriesgada aventura de alguien que una vez partió al exilio, y el balance de ese destino, algo más que la suma de las experiencias de pérdida y de despedida, de lo extraño y lo lejano; peregrinaje, amistad, amor y todo lo que quepa en la lista de las experiencias que el exilio evoca. El asunto es que la obra de Carlos habla de todos nosotros, pero de otro modo: Todos nosotros tenemos que aprender todavía qué es el regreso, así nosotros mismos nos encontramos en esos libros, aprendiendo lo que ya sabemos. Tal vez el regreso sea para este poeta una doble despedida, porque quien regresa debe despedirse de algo que ha comenzado a ser.

De esto dice Carlos en Un verano en Okala: "Sigo detrás del timón/ Con los oídos llenos de cera/ Para no oír el canto de las sirenas amarrado al mástil/ Amarrado a las lenguas mudas de la ley/ Amarrado a la humildad que tienen los emigrantes/ cuando limpian un baño en la noche/ con la familia afuera/ esperando que sea buena la limpieza para poder comer".

Las generaciones literarias las inventan los críticos, casi siempre; porque Enríquez Ureña nombró al Modernismo, tenemos una generación de poetas que en su mayoría ni siquiera se conocieron, pero que fueron fundamentales para la lengua lírica que hoy hablamos; porque España pierde a Cuba, la última de sus colonias, surge la Generación del 98, dispuesta a recuperar el ánimo y la autoestima de un país deprimido; en el Café de Nadie del México porfiriano se juntaron los poetas afrancesados y más cultos para salvar su poesía, sobre todo del estridentismo de moda, y se llamaron a sí mismos Los contemporáneos; y un barco, para navegar de noche por el Guadalquivir, fue el origen de la Generación del 27, que juntó tal vez la más completa nómina de extraordinarios poetas del siglo XX español, y que hizo la lectura vanguardista de la tradición que asumen Luis Cernuda, Jorge Guillén, Pedro Salinas, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre y Emilio Prados, para recuperar a un poeta muerto en el siglo XVII, Luis de Góngora. Pero todas las generaciones han sido dueñas de alguna transformación, los poetas del 27, por ejemplo, que se subieron a ese barco, lo hicieron para reivindicar la palabra pura y la mirada racionalista que se imponía entre los discípulos de Juan Ramón Jiménez y Ortega y Gasset en la segunda década del siglo XX. Los jóvenes del 27 encarnaron la confianza que tuvieron la cultura y la política del país en la posibilidad de alcanzar una modernidad definitiva. El lluvioso mes de Diciembre de 1927 produjo una renovación estética de la literatura española sin renunciar a la tradición.

No ocurre lo mismo con nuestra Generación de Mariel, aunque haya habido un barco y poetas y escritores y artistas grandes como aquellos del 27, sin embargo, la Generación de Mariel es tal vez la generación que más justificadamente lleva el nombre de generación, porque una generación lo es porque comparte algo sustancialmente importante y trascendente, y la de Mariel comparte el dolor, el miedo, el misterio, la noche, el riesgo, la ruptura, el vómito, el llanto. Una generación de la que nadie puede, ni siquiera los críticos, borrar a nadie, porque quién puede bajar del barco del sufrimiento a alguien, quién puede decidir sobre esa nómina. La generación de escritores de Mariel no pudo como la del 27 reivindicar nada, ni la tradición ni la libertad ni la poesía, y está pendiente para los críticos la obra magna que les de su lugar. Ninguna otra generación cubana, ni en la lengua, ha padecido y temblado más que esa. Con ninguna estamos tan en deuda como con ellos. Y si hoy estamos aquí, haciéndole un homenaje a Carlos, en Miami, una ciudad tan paradójica, que fue fundada por el dolor y hoy está simbolizada por el placer, por cierto, es porque Carlos, y aquellos escritores que llegaron como él, y siguen llegando, porque lo del barco no se ha terminado, lo merecen, y ya no por esos extraordinarios valores literarios y humanistas que referimos antes, sino por su valor, por su dolor, por sus lágrimas. En La Canción de Icaro Carlos dice que "Oscuro es el sabio que predice el futuro, pero sabe que el pasado es el verdadero futuro". Ese es el sentir de Carlos, que tal vez intuye que algunos cubanos ya no tienen futuro, pero sí son dueños de lo que ya pasó, él mismo dice: "el corazón no es la verdad, ni nunca su decir, es un fragmento de cualquier memoria".

Carlos Díaz Barrios, treinta años después, lleno de premios, con 28 libros publicados, una obra editorial invaluable por exquisita, y una vida con honor, es uno de los escritores más importantes de la Generación de Mariel, el más importante poeta de esa generación, es al decir del sabio ruso George Gurdjieff, un hombre despierto, que sabe mirar con la inteligencia de los ojos, que en las noches de insomnio pinta exquisitos monstruos y en el día observa y disfruta la naturaleza de la cual se rodea, en una ciudad de signos tan urbanos y al mismo tiempo ocupada por pájaros, serpientes, cocodrilos, invasiones de libélulas, una ciudad por donde pasa el mundo y al mismo tiempo las auras tiñosas vuelan bajo, vienen a los jardines y pisan el asfalto con curiosa arrogancia.

Antes que como heurística, la razón poética es la expresión de una ambivalencia original hondamente padecida; razón y poesía, tan presentes en el arte no sólo poético de Carlos, sino también en su plástica y en su visión naturalista del mundo, que representan para él el padecimiento y el gozo de la ambigüedad en la génesis de la escritura. Quien de este conflicto sufre no puede retroceder. Carlos encontró su Selva Negra y vive legítimamente como artista, y quien quiera verlo tiene que ir a allí, a recorrer de su mano los ¨caminos de bosque¨, y a escucharle estas palabras: "el que ha habitado una isla sabe lo que yo quiero decir".


En Kendall, en verano, en 2010

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Fotos/Blog Gaspar El Lugareño

Nota: Si utiliza alguna de estas fotos en su website o en sitios como Facebook, debe mencionar: foto del blog Gaspar, El Lugareño, o foto por Joaquín Estrada-Montalván

Saturday, June 12, 2010

Oikos ...

Sección Oikos, con fotos de Juan Carlos Agüero. Dedicada a mostrar la wildlife del Sur de la Florida, es el espacio green (cada sábado) del blog Gaspar, El Lugareño. Las fotos de Juan Carlos en el website Anhinga Wildlife.

(Cuba) Primera liberación de preso político, post diálogo Iglesia-Autoridades

Nota de prensa del Arzobispado de La Habana

En horas de la noche de hoy, viernes 11 de junio de 2010, el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, ha sido informado por las autoridades que mañana sábado 12 de junio, se procederá al traslado de seis (6) prisioneros hacia sus provincias de residencia. Ellos son:

1- HÉCTOR FERNANDO MACEDA GUTIÉRREZ, de Matanzas a Ciudad de La Habana.

2- JUAN ADOLFO FERNÁNDEZ SAINZ, de Ciego de Ávila a Ciudad de La Habana.

3- OMAR MOISÉS RUIZ HERNÁNDEZ, de Sancti Spiritus a Villa Clara.

4- EFRÉN FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, de La Habana a Ciudad de La Habana.

5- JESÚS MUSTAFÁ FELIPE, de Guantánamo a Santiago de Cuba.

6- JUAN CARLOS HERRERA ACOSTA, de Holguín a Guantánamo.

Asimismo se ha informado que recibirá licencia extrapenal el prisionero ARIEL SIGLER AMAYA, con residencia en Matanzas, quien actualmente se encuentra ingresado en el Hospital "Julito Díaz" de Ciudad de La Habana.

Orlando Márquez Hidalgo.

La Habana, 11 de junio de 2010

(Cuba) Nuevo ministro de Agricultura

La Habana, 11 jun (PL) El Consejo de Estado de Cuba, a propuesta de su presidente, Raúl Castro, acordó promover al cargo de ministro de Agricultura a Gustavo Rodríguez, actual viceministro primero del organismo. (sigue)

Friday, June 11, 2010

Lloviendo en estos momentos en Camagüey (by Annette Pichs Sánchez)

Calle Príncipe entre San Ramón y Hnos. Agüero
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Calle Príncipe esq. San Ramón
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Fotos blog Gaspar, El Lugareño (by Annette Pichs Sánchez)

Ley en el blog ... Artemisa y Mayabeque

click en la imagen

ver Leyser Martínez en el Blog, Gaspar El Lugareño
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Gaspar, El Lugareño Headline Animator

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