La noticia de la inauguración de un espacio donde el teatro pueda tener su casa es siempre motivo de regocijo tanto para los teatristas como para el público amante de esta manifestación artística, pero de igual manera debiera ser un hecho que regocijara a la comunidad donde tal suceso ocurra, porque sin duda alguna el que existan instalaciones culturales aumenta el valor social del área habitable en una barriada, una ciudad.
Es por ello que la apertura de La 4Pared Cultural Arts Center, instalación sede de la agrupación teatral MarGi Happenings -la cual que bajo la dirección de Marilyn Romero y Gigi González ha venido desde hace algún tiempo desarrollando un destacado trabajo- en la zona de West Kendall, representa un importante paso ante el inestable ambiente teatral de la ciudad, azotado por la desaparición de espacios de representación e incluso de proyectos creativos, es recibido como un nuevo esfuerzo por tratar de mantener con vida a dicha manifestación cultural, la cual exige tantos sacrificios, pero que agrega a su función de distraer, la de incentivar el pensamiento. Con el nombre escogido para dicha instalación se pone de manifiesto el fuerte compromiso con el hecho teatral al hacer referencia a esa pared imaginaria que divide al escenario del espectador, conocida en el argot teatral como ‘cuarta pared’; pero que en el caso del teatro cubano nos remite a la mítica pieza que con igual nombre provocara un fuerte terremoto artístico-político-social en los escenarios habaneros de finales de la década de los ochenta.
Este nuevo espacio de limitadas dimensiones se encuentra ubicado en un centro comercial donde el parqueo es gratis y abundante, además de encontrarse rodeado de restaurantes y cafeterías, que pueden convertir la ida al teatro en una salida de casa de mayor disfrute.
Su inauguración el pasado mes de diciembre tuvo lugar con la puesta en escena de una conocida obra del autor rumano-francés Eugene Ionescu, “Las sillas”, bajo la dirección de Marilyn Romero, contando con las actuaciones de Gerardo Riverón, Assad Mardelli y la propia directora. Dicha pieza del teatro del absurdo -estilo por el cual su autor ha pasado a la historia mundial del teatro- fue considerada por el mismo como ‘farsa trágica’, habiendo tenido múltiples y variadas representaciones desde su estreno acaecido en la ciudad de París el 22 de abril de 1952 en el Teatro Lancry, siendo su tercera obra dramática escrita.
Aquí en Miami, esta obra subió a escena hace más de una década, interpretada igualmente por Moreno y Riverón, pero en aquella oportunidad bajo la dirección de Rolando Moreno, en el lamentablemente desaparecido Teatro en Miami Studio, regentado por Sandra y Ernesto García, obra con la cual tuvieron la oportunidad de moverse por distintos escenarios.
La presente propuesta de “Las sillas”, respetó varias de las acotaciones hechas por el propio dramaturgo, sobre las que la actual directora añadió igualmente su propia visión, aunque sin duda alguna pudo reconocerse mucho de aquella anterior puesta de Moreno por parte de quienes en aquel momento tuvimos la oportunidad de disfrutarla. No obstante, el desempeño actoral ofreció la ocasión de ver nuevamente a dos experimentados actores, conocedores de sus personajes, dispuestos a recrearlos y aportándoles nuevas sensaciones, por lo que esta nueva oportunidad de disfrutarlos a ambos fructificó en un agradable encuentro con la experiencia de sus actores y el teatro de preocupaciones artísticas, algo que los escenarios no deben ignorar.
Para el recién concluido mes de febrero de este 2026, dicho espacio teatral nos brindó una obra de la dramaturgia norteamericana -prácticamente ausente de nuestros escenarios hispanohablantes- la que desde que fuera estrenada en 1988 ha tenido una gran trayectoria debido a su peculiar característica de ser una obra concebida para ‘ser leída’ y no representada en el más estricto sentido de dichos términos. Nos referimos a “Cartas de amor” (Love Letters), texto que fuera finalista del Premio Pulitzer en la categoría de teatro, del novelista, dramaturgo y académico Albert Ramsdell Gurney, el cual tuviera una primera presentación bajo la dirección del autor en la Librería Pública de New York, contando con las interpretaciones de la actriz Holland Taylor y el propio autor. Poco después subió al escenario del Long Wharf Theater en New Haven, Connecticut, para pasar seguidamente a los escenarios, primero del circuito Off Broadway y más tarde de Broadway, donde contó con numerosas representaciones y un extenso número de parejas de actores que la asumieran durante cada noche de representación. Por lo que por ambos personajes contaron con la incorporación de conocidos actores como George Sagal, Rebecca Cole, John Clark, Robert Vaughn, Lynn Redgrave, Candice Bergen, Angelica Huston, Carol Burnett, Christopher Reeve, Kathleen Turner, Elizabeth McGovem y muchos otros quienes por una noche dieron vida a estos dos personajes -Andrew y Melissa- quienes a través de carta y postales enviadas a través del transcurso de sus vidas -50 años- nos dejan saber como transitaron por ellas, sus encuentros y desencuentros, sus sueños, miedos, fracasos, compartiendo así mismo sus sentimientos del uno por el otro, dejando claras también sus diferentes maneras de enfrentarse a ellos.
Llevar a las tablas dicho texto resulta siempre una muy cómoda y económica manera de hacer una presentación teatral, pues ahorra la necesidad de largas sesiones de ensayos y de una elaborada concepción de puesta en escena, además que ofrece la oportunidad de permitir a una variada cantidad de actores subir a escena sin dedicar tiempo alguno preparando su personaje. Es por lo que cuando se habla de esta obra se dice que es para actores de ‘renombre muy ocupados’ -busy name actors- ya que así se les permite subir a las tablas sin mucha preocupación y tal vez hasta como mero disfrute.
Debemos destacar que esta presentación se convirtió en la primera vez que dicha obra era presentada en español dentro de los escenarios de los Estados Unidos, aunque la misma si posee un largo camino de puestas en el resto del mundo hispanohablante. Para esta ocasión fueron anunciadas las actuaciones de los conocidos actores de nuestro medio artístico, Osvaldo Strongoli, Xavier Coronel, Grettel Trujillo y la propia Romero, aunque esta última finalmente no llegara a escena. La obra que solo se mantuvo en cartelera por dos fines de semana, desaprovechó la oportunidad de hacer subir a escena a un variado elenco -como es habitual- lo que tal vez podría haber provocado un mayor interés y curiosidad por parte del público por ver sobre las tablas a varios de sus actores conocidos en el mismo trabajo, trayendo como consecuencia una temporada más extensa, aspecto de lo que se encuentra necesitado el teatro en nuestros escenarios.
Con esta propuesta la directora tuvo a bien tratar de construir una cierta puesta en escena que se alejara dentro de lo posible del carácter estático y aburrido que caracteriza a los numerosos montajes de la misma, que en la mayoría de las ocasiones se limitan a sentar a ambos actores en una mesa pasando las páginas de un libreto de donde van leyendo dicha correspondencia. Romero crea dos espacios muy definidos donde ambos personajes se moverán, sumergiéndose en sus respectivos ambientes, en los cuales quedan marcadas sus respectivas personalidades. Con dicho tratamiento la pieza recobra algo del movimiento y la calidez imprescindible en el teatro. Un aspecto valioso además en este trabajo estuvo presente en que las cartas y postales que constituyen el intercambio epistolar entre ambos personajes lo son en realidad, quedando ello a la vista del espectador.
Otro detalle que contribuyó a darle la condición de puesta elaborada fue la utilización de música en vivo a cargo del violinista Janser Trujillo y el chelista Alain Ortiz, quienes alternaban sus presentaciones en los diferentes días de funciones, ayudando a crear un ambiente sonoro que reforzara el profundo carácter sentimental que recorre la pieza.
Con estas dos primeras presentaciones teatrales, La 4Pared Cultural Arts Center se reafirma en su interés por promover la dramaturgia universal y norteamericana, pero además se abre al desarrollo y promoción de la cultural en general mediante la realización de diversos talleres enfocados en la formación y superación actoral, así como en la oportunidad de ofrecer presentaciones musicales, ayudando con ello a la diversificación de escenarios artísticos a través de todo Miami, los cuales además se encuentren dentro de las posibilidades económicas que permitan poder llevar a cabo su trabajo a nuestro talento local, tan golpeado por los exagerados costos de los espacios de presentación disponibles.
Como no podría ser de otra manera, recibimos con un fuerte abrazo este nuevo recinto cultural y esperamos que con el mismo amor y tesón de siempre mostrado por sus anfitrionas el mismo continúe por un exitoso camino, que sabemos no estará exento de obstáculos.
Wilfredo A. Ramos.
Miami, marzo 7, 2026.
Fotos/Julio de la Nuez.



















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