Sunday, March 15, 2020

Ballet "Le papillon" (por Florencia Guglielmotti)

Nota del blog: Sección semanal dedicada al Ballet y la Danza, a cargo de la la ballerina, coreógrafa y profesora Florencia Guglielmotti.


El ballet “Le papillon” es la única creación coreográfica de la reconocida bailarina romántica Marie Taglioni. Fue estrenado el 26 de noviembre de 1860 por el Ballet de la Ópera de París en la Salle Le Peletier, con partitura de Jacques Offenbach y libreto de Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges. Los roles protagónicos estuvieron a cargo de Emma Livry (Farfalla, la mariposa), Louis Mérante (príncipe Djalma), Louise Marquet (hada Hamza) y Mme. Simon (hada Diamante).


Taglioni se había retirado de los escenarios y desde 1859 se desempeñaba como “inspectrice de la danse” en la Escuela de la Ópera. Emma Livry, que había sido su alumna, era su protegida y para ella creó esta obra, con la que obtuvo gran reconocimiento. Lamentablemente, Livry falleció trágicamente tres años más tarde, cuando su tutú se prendió fuego durante un ensayo, al entrar en contacto con una de las luminarias del escenario.


Este ballet-pantomima se desarrolla en Circasia, en el Cáucaso. La versión original está estructurada en dos actos y cuatro escenas. La primera escena del primer acto inicia en la casa del hada Hamza. Se escucha una fanfarria sonando en el bosque y el hada siente curiosidad. Camina con dificultad, apoyándose en su muleta mágica, hasta su grimorio para averiguar quién está en el bosque. Descubre que es un apuesto príncipe que está cazando. Entusiasmada, se arregla, toma una mantis de un cofre gótico, la coloca sobre sus hombros y gesticula frente a su espejo. Entra sin ser vista Farfalla, su joven sirvienta, que retiene una carcajada al ver a Hamza haciendo caras en el espejo. El hada, furiosa por ser sorprendida, persigue a su sirvienta, levantando su bastón mágico sobre ella. Pero en ese momento llega corriendo Patimate, el leñador, y recibe en su espalda los golpes destinados a la joven. Patimate anuncia que en el bosque están cazando el sobrino del emir y su corte. Señalando el grimorio asegura que el príncipe va a llegar a la gruta del hada. Farfalla pregunta para qué iría el príncipe allí y el leñador responde que para ser besado, así el hada volvería a ser joven y encantadora nuevamente. Ambos ríen a expensas de Hamza.

Patimate atiende a los golpes en la puerta. Abre y es el Príncipe Djalma, Mohamed, su tutor, y su brillante corte. Farfalla parece muy conmovida al ver al Príncipe, quien, a su vez, la encuentra encantadora. El leñador saluda cómicamente a todos, incluso a quienes se ríen de él. - “¿Podemos refrescarnos en tu casa, bella niña?”, le pregunta el Príncipe a Farfalla. - "Ciertamente..." responde. Comienza a poner la mesa para servirles cuando reaparece el hada asustando a todos.

Al ver al Príncipe, Hamza se ablandó, se inclinó ante él y le agradeció el honor de la visita. Al ver lo modesta de la cena que se le ofrecía, el Hada toca la mesa con su muleta mágica y aparecen floreros dorados y una comida magnífica. El Príncipe está asombrado por esa metamorfosis. El hada le dice que nada es demasiado hermoso para él y se sientan a la mesa. Mientras tanto, el tutor señala a Farfalla y comenta que le recuerda a la hija del Emir, que había sido secuestrada. Se escucha una música campestre y, por la ventana, se ve pasar en procesión una boda. El Príncipe y los señores van a la ventana y les indican que entren en la casa.

Los recién casados y sus amigos entran. El Príncipe los saluda con amabilidad e invita a la bella sirvienta a bailar, para decepción del hada. Se hace de noche y el tutor insta a su alumno a retirarse. Djalma besa a la novia y Hamza acerca su mejilla para recibir el mismo favor, sin embargo el príncipe la saluda respetuosamente y va a besar a Farfalla. El Príncipe y su corte se alejan, escoltados por el leñador que se burla de la desdicha del hada.

Hamza descarga su desavenencia en la joven, se sienta y se queda dormida. Farfalla deja su tarea y molesta a la anciana, tocando su rostro y dando vueltas alrededor de ella, como una mosca o una mariposa. La vieja se despierta colérica y la persigue para castigarla. Sin saber dónde esconderse, se mete dentro del cofre. El hada lo cierra, llega Patimate e intenta salvarla. El hada con un toque de su vara lo inmoviliza y conjura a Farfalla, convirtiéndola en mariposa. Al abrir el cofre, revolotea por toda la sala mientras Hamza intenta atraparla. Rápidamente la habitación se llena de mariposas y el hada escapa de la cueva seguida por las mariposas y el leñador.


El segundo cuadro se desarrolla en un claro del bosque. Por un lado del camino se acerca el Príncipe con su corte, por el otro el cortejo de la boda, en el centro un campamento gitano. Djalma es invitado a bailar con las doncellas del campamento, para disgusto de su tutor. Sin embargo, miembros de la corte se distraen con las mariposas que llegan y comienzan a perseguirlas. Una joven atrapa una bella mariposa y se la lleva al Príncipe quien, al verla, nota una asombrosa similitud con Farfalla. Para evitar que escape, la pincha en un árbol, atravesando su cuerpo. Asombrado, observa como se transforma en una bella joven. Se acerca, quita la aguja de su pecho y confirma su primera impresión: es la joven sirvienta del hada. Ella despliega sus alas y vuela entre los árboles, seguida por Djalma.

Farfalla se dirige al claro del bosque, donde bajo un rayo de sol otras mariposas revolotean. Todas huyen cuando se escucha llegar al tutor en busca del su alumno. Djalma intenta explicar la transformación de Farfalla pero, ante tan increíble historia, Mohamed piensa que el joven está enloqueciendo. Llega Patimate también buscando a Farfalla y contando la misma historia. Inmediatamente llega Hamza, corriendo, buscando a su sirvienta convertida en mariposa. El tutor cree que el bosque está enloqueciendo a todos, incluso a él mismo, por lo que se retira junto a su corte, llevando al Príncipe con él. El leñador se marcha amenazando al hada con decir que fue ella quien secuestró a la hija del Emir. El hada ve a lo lejos a su criada mariposa, la llama pero ésta la ignora y le da vueltas alrededor. La anciana no puede atraparla y cae exhausta. Ante esta situación, decide usar su bastón mágico para crear una red que atrapa a la mariposa y la inmoviliza. Todos los seres alados intentan liberar a Farfalla y le piden a Hamza que la suelte. Patimate, que presenció todo escondido tras un árbol, aparece para quitarle la vara y con ella liberar a Farfalla e inmovilizar a la vieja malvada. Pero el talismán mágico cae y es tomado por un genio misterioso. El leñador avisa al tutor para que tome al hada prisionera.

El segundo acto se inicia en el palacio del Emir Ismael. Llega Mohamed con su séquito e informa al Emir que han encontrado a la responsable del secuestro de su hija. Hacen entrar a Hamza y el Emir la interroga hasta que ella asume la culpa. Sin embargo, sin el talismán no puede revertir el hechizo. En ese momento aparece el genio misterioso y le entrega la piedra mágica al hada. Hamza coloca el talismán y, orientando la vara hacia el este, cargando un palanquín, llega una multitud. Ingresan al palacio y al correr las cortinas, desciende la bella princesa Farfalla. El Emir abraza a su hija, los cortesanos se inclinan ante la princesa y los esclavos caen a sus pies.

Ismael se dirige a su sobrino, Djalma, para cumplir su palabra y entregarle a su hija en matrimonio. El joven se niega ya que se ha enamorado de otra mujer. Sin embargo, no tarda en descubrir que es la misma Farfalla que él ama. Ella no comprende, él la abraza con pasión. El dolor de la herida en su pecho regresa y se desmaya. Al volver en sí recuerda lo sucedido y le niega su amor. Djalma intenta besarla pero Hamza interpone su cara y recibe el beso destinado a Farfalla. Inmediatamente comienza su transformación y se convierte en una bella joven. El Príncipe que no tolera la indiferencia de la Princesa, decide besar a la joven hada, lo que despierta los celos de Farfalla que rompe el llanto. Las lágrimas han cicatrizado las heridas y el amor surge nuevamente entre Djalma y Farfalla. El hada, al sentirse utilizada por el Príncipe, jura vengarse de ambos.

El Emir organiza un festejo por el regreso de su hija y el compromiso con su sobrino. Cuando lo jóvenes están por recibir la bendición del Emir, aparece Hamza y toca con su vara a Farfalla quien vuelve a convertirse en mariposa. Todos tratan de atraparla, pero ella escapa.

Djalma consternado corre tras su novia, cuando el Hada lo detiene. Ella le dice que tiene algo mejor que una esposa para ofrecerte y lo invita a sus jardines encantados, donde reina el placer y el amor. El Príncipe se resiste y se niega, pero Hamza lo toma y lo hace caer en un sueño magnético que se apodera de sus sentidos. El hada golpea el suelo con su vara, el palacio desaparece y es reemplazado por magníficos jardines, deslumbrantes con oro y luz.

En la última escena vemos al hada en su jardín, rodeada de sus sirvientes. El príncipe despierta lentamente de su sueño y aun sin comprender dónde está o qué sucede, ve a lo lejos, en una cascada a su amada Farfalla, revoloteando entre las gotas de agua, posándose en todas las flores. Djalma lentamente se acerca y consigue atraparla. Al ver que regresa el hada, la esconde.

Hamza vuelve acompañada por sus hermanas, el Hada Diamante, el Hada Perla, el Hada Flor y el Hada de la Cosecha. Además están presentes genios, ninfas y diferentes deidades, todos invitados a la boda del hada y el Príncipe. Un querubín va delante llevando una antorcha, al verla Farfalla escapa de su escondite atraída por la luz, pero el fuego quema sus alas y cae en los brazos del Príncipe.


El encantamiento se destruye como las alas de la mariposa y Farfalla se convierte de nuevo en una hermosa joven. La varita mágica del hada se rompe en su mano y ésta se enfurece. Todas las hadas se convierten en protectoras de los amantes y, para destruir para siempre la maldad de su hermana, la transforman en una estatua. En este momento, un magnífico palacio emerge en los jardines. Todas las hadas llevan a los dos novios a esta espléndida morada, donde consagrarán su unión.

En 1874, Marius Petipa reversionó “Le papillon” a fin de adecuarlo al gusto de la época. Para ello realizó una puesta en escena en cuatro actos con adaptación musical de Ludwig Minkus, agregando algunos fragmentos, quitando otros y alterando el orden de las escenas. Se estrenó el 19 de enero de 1874 en el Teatro Imperial Bolshoi Kamenny en San Petersburgo. Petipa añadió una variación especialmente para Ekaterina Vazem, que luego fue conocida como “Pas Vazem”, muy celebrada entre público y críticos de la época.

Ronald Hynd realizó una adaptación para el Houston Ballet, reorquestada por John Lanchbery, a modo de homenaje para Emma Livry, que se estrenó el 8 de febrero de 1979. Un año más tarde, ingresó al repertorio del Sadler’s Wells Ballet, el 7 de febrero de 1980. Así mismo, Pierre Lacotte realizó la reconstrucción de la obra original de Taglioni para la Ópera de Roma, en 1982.





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Florencia Guglielmotti reside en la Ciudad de Buenos Aires (Argentina). Es Profesora de Danza (titulada en la Escuela Nacional de Danzas "María Ruanova"), Licenciada y Profesora de Artes (recibida en la Universidad de Buenos Aires). Cursó estudios en la Escuela Nacional de Ballet de Cuba. Es Miembro de International Dance Council CID (UNESCO).

Actualmente se desempeña como Profesora de Danza Clásica y como Profesora Titular de Historia de la Danza en la Escuela Superior de Enseñanza Artística "Aída V. Mastrazzi". florenciagu@gmail.com

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