Friday, September 23, 2016

Crónica: "Cosa más grande". Memorias del legendario Tres Patines (por Waldo González López)

 
 
 
 
 
Fotos/Facebook de Isabel Riverón
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Con el título de esta crónica, el pasado lunes19 se celebró, en el Miami Dade College West Campus, de Doral, el justo homenaje a quien, sin duda, es el más grande comediante cubano: Leopoldo Fernández, cuya popularidad de alcance internacional impidió que fuera olvidado, a pesar del esfuerzo del maldito castrismo por silenciarlo, cuando en 1961, lo sometió injustamente a la cárcel (donde enfermara de bronconeumonía) tras su última presentación en el Teatro Estrada Palma, luego denominado García Lorca y hoy Alicia Alonso.

Cierto, no obstante la ilegal prisión a que fue sometido por el absolutismo castrista —que ya a inicios de los ‘60s, mostró su ferocidad y odio de fibra hitleriana, con la prohibición de ser escuchados en la radio y disfrutados en la TV los más destacados artistas (tal la icónica Celia Cruz, por poner un ejemplo), el siempre recordado creador de dos clásicos personajes: los canónicos Tres Patines y Pototo, míticas criaturas aun pasadas por la radio y vistas en la TV hispanoamericana, pues sigue vigente en los medios antes comentados, como gracias a sus seis filmes, dirigidos por Manuel Pedrosa: El vigilante Chegoya (1948), Música, mujeres y piratas (1950), Príncipe de contrabando (1950), Hotel de muchachas (1951), ¡Olé…Cuba! (1957) y Surcos de libertad (1959), en muchos de los cuales participara su inseparable colegamigo Aníbal de Mar.

TAMBIÉN LA PLÁSTICA
 
  
Sí, al ya mítico comediante (con su estrella en la Calle 8) una decena de artistas plásticos residentes en Miami le dedicaron obras: retratos, caricaturas, fotos…

De tal suerte, en la improvisada galería, ubicada en el espacio que antecede a la Sala donde se realizó el homenaje, se exponen piezas de los artistas cubanos: el caricaturista Arístides Pumariega, los pintores Yovani Bauta, Rogelio Serrano, Gustavo García y Emilio Héctor Rodríguez, como del venezolano Rafael Montilla, el colombiano Oswaldo Correa, William Vallenilla y Bryanna Jeffreys.

 
 

Además, se muestran las dos máquinas de escribir donde escribiera sus guiones el artista, su clásico traje y su sombrero, como documentos, premios, diplomas y proclamas otorgadas por su valiosa vida dedicada al humor.

Fue, en verdad hermoso el homenaje que, ideado y elaborado por su hija, la profesora universitaria de Historia del Arte y artista plástica, Vivian Pérez, contaría con el inestimable apoyo de la directiva del Miami Dade College y, en particular, del crítico de cine y presentador del programa “La mirada indiscreta”, de AméricaTV, Alejandro Ríos, quien fungiría como Maestro de Ceremonias; como por dos comediantes de la talla de Eddie Calderón (quien con su incambiable humor, dedicó hermosas palabras al homenajeado) y Olber Vargas (‘El Auténtico Imitador’), quien encarnó con su impecable carisma al genial Charles Chaplin, tal asimismo músicos de valía, como el multigenérico Víctor (‘Vitico’)Valdés, quien regaló un valioso arreglo suyo de uno de los números popularizados por Leopoldo Fernández y Aníbal De Mar: “Ahorita va a llover”, y el Combo de Jorge Triana y Bobby Ramírez, también destacados músicos cubanos que interpretaron con su grupo otros dos hits que hicieron época en las voces de los comediantes: “Chilindrón de jicotea” y “Boniatillo".

EL CINE

Y justamente, culminaría el hermoso homenaje con la cinta ¡Olé… Cuba! (1957), en la que actúan y cantan figuras de la música como Celia Cruz (“Pinar del Río”, tema luego popularizado por Benny Moré), Xiomara Alfaro, El cuarteto Los Llópis, la Orquesta Riverside y tantos otros valores de la Cuba durante la importante década del ’50 para la música cubana.

Presentada por Alejandro Ríos, la definiría como “una comedia sencillamente deliciosa”, porque con su también deliciosa sencillez, recoge la veta popular del cubano, para enseguida ampliar sobre el filme, el director y la producción cinematográfica antes de 1959, que, tal igualmente refirió el crítico, no es de tan bajo nivel, como la catalogaron los voceros del séptimo arte castrista del entonces recién creado Instituto Cubano de Arte e Industrias Cinematográficas (ICAIC).

Y este cronista añade ahora que el ¿célebre? Alfredo Guevara, quien —tras estudiar en la meca del cine italiano: Cineccitá, a su regreso apenas colaboraría con la ¿creación? del mediocre documental “La ciénaga”, que pasaría sin penas ni glorias al basurero del peor cine cubano— sería el aurea mediocritas de la institución que hoy está en crisis, pues los realizadores de mayor prestigio, con Fernando Pérez a la cabeza, están realizando sus propios filmes de manera independiente.

Fue, sin duda, una jornada inolvidable la disfrutada en la tarde-noche del lunes pasado por quienes asistimos al homenaje dedicado al icono de la comedia Leopoldo Fernández y sus dos personajes: Tres Patines y Pototo, por cuyos meritos se publicaría el volumen Leopoldo Fernández Trespatines. El Gran Cómico de América, del escritor cubano Luis González-Lalondry.

LEOPOLDO FERNÁNDEZ

 
 
Leopoldo Augusto Fernández Salgado (‘Tres Patines’), nació en Jagüey Grande, Cuba, el 26 de diciembre de 1904. Cuando era todavía un niño debió abandonar sus estudios y trabajar como repartidor de pan, para ayudar a la economía familiar.

El afán de superación llevó al adolescente Leopoldo a laborar como telegrafista y luego tabaquero, oficio que cambió por el de lector de tabaquería en la pequeña ciudad de Güines al sur de La Habana, oficio que, como en la capital, era muy socorrido, pues en estos centros el lector ponía al día a los trabajadores, leyéndoles el periódico mientras ellos torcían las hojas de tabaco.

Su gracia natural y su espíritu lúdico lo acercaron al mundo de los espectáculos y, en 1926, Leopoldo regresa a Jagüey Grande y forma una compañía teatral junto a varios amigos. En ese mismo año es contratado con Blanquita Gómez a una gira nacional. Al terminarla, retorna a su ciudad natal, se reincorpora a su compañía y viaja a La Habana, donde conoce a Candita Quintana, Federico Piñero, Alberto Garrido y Mimí Cal, quien sería su esposa durante dieciséis años.

En 1931 (en plena época de oro de la zarzuela cubana), hizo su debut teatral en el Teatro Martí, en la comedia lírica Frivolina, presentada por la Compañía Cubana de Zarzuelas.

Leopoldo sustituyó temporalmente al actor Alberto Garrido, titular de los papeles de «negrito». Integraría la Compañía de Revistas y Zarzuelas de Robreño-Grenet, en el Teatro Payret. A su labor actoral añadió las de director artístico y autor dramático. En 1939 regresa a la Isla y conoce al escritor español Cástor Vispo y al productor Mario Barral. Mas, parte a Venezuela por varios años y, en 1941, presenta en el Teatro Hispano de Nueva York a su Gran Compañía Cubana de Leopoldo Fernández, con éxito de público y crítica. Sus actuaciones lo llevarían a Puerto Rico, Venezuela, Colombia, Perú y la República Dominicana, países donde actualmente continúa su popularidad.

TRES PATINES


Es en 1941 (o 1942) cuando la emisora radial RHC "Cadena Azul" inaugura "La Tremenda Corte". Su facilidad para causar la risa en los auditorios que acudían a sus espectáculos, lo convirtió en figura insuperable dentro del teatro popular cubano. Su secreto estaba en el contraste entre su gracia verbal y su carácter ríspido enmarcados en el rostro poco expresivo y la figura magra. Su fuerza estaba en la palabra, en el chiste repentino o la frase chusca dicha en el momento justo, y que consistía en decir las cosas más hilarantes y disparatadas con sólo mover las manos y sin variar la expresión. Los deliciosos libretos de Castor Vispo satirizaban el desempeño de los Juzgados Correccionales y tenían como principal resorte malabarismos de lenguaje, a partir de anfibologías y retruécanos, a los que se sumaban la capacidad de improvisación de Fernández y su excelente química con Aníbal de Mar. El programa alcanzó elevados índices de audiencia y llegó a ser muy popular.

Leopoldo Fernández también popularizó durante fines de la década de los cincuenta y principios de la siguiente, otros personajes humorísticos con gran aceptación, como el Vigilante Chegoya del programa radial “El Precinto Competidora” y “Domitilo” en la producción televisiva “Los Ricachos”. Pero junto a Tres Patines, el personaje de Pototo, fue el que nuevamente lo condujo a cimas de popularidad. El programa pasó de la radio a la televisión, y al mismo tiempo los solicitados personajes aparecían en los shows de los centros nocturnos de La Habana y en la cinematografía de la época. El personaje de El Vigilante Chegoya que aparece en radio, es el mismo del film con ese propio nombre, realizado en 1948: trata de una recopilación de “sketchs” humorísticos que ya habían aparecido intercalados en el “Noticiario Royal News”. La aparición de este tipo de películas era bastante común en esa época. Sus productores aseguraban un público basado en la popularidad de los personajes de la radio que aparecían en esos films con divertidos asuntos. En esta cinta también participan Aníbal de Mar, Mimí Cal y otros actores.

La película Música, mujeres y piratas (1950) fue otra comedia musical realizada por Manuel de la Pedrosa. En ella figuran como protagonistas Leopoldo Fernández (Pototo) y Aníbal de Mar (Filomeno), quienes encarnan a dos individuos en la búsqueda de un fabuloso tesoro, pero lo que encuentran es un grupo de piratas. Además también participaron Rosendo Rosell, Minín Bujones, Lina Salomé, Mimí Cal, Gil Mar y los bailes de Isoraysus Puñales. En la parte sonora intervienen la Sonora Matancera y la orquesta Cosmopolita. El público cubano tuvo buena recepción con esta y el resto de los films.

De nuevo Leopoldo junto con Aníbal son llevados de la mano del director Manuel de la Pedrosa en el film Príncipe de contrabando, donde Pototo simula ser un príncipe hindú que llega con su secretario a un hotel de lujo. Durante la película los simpáticos pillos obtienen una fabulosa cantidad de dinero presentando espectáculos musicales en el cabaret del hotel.

Este comediante excepcional, uno de los más raros talentos cubanos de todos los tiempos, pues hizo reír durante décadas a varias generaciones de cubanos e hizo del humor todo un estilo de vivir. Según testimonios, Leopoldo Fernández no era como tantos, ya que era la comicidad misma. Jamás dijo una mala palabra en televisión o radio y su humor hoy en día no pasa de moda, demostrando que para hacer reír, no hace falta ser grosero.

En su vida pública, Leopoldo se caracterizaba por ser muy desenvuelto en la escena, pero en su vida particular tenía más bien un carácter serio y hasta callado, rasgo muy frecuente en muchas figuras cumbre del humor.



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WALDO GONZÁLEZ LÓPEZ (Puerto Padre, Las Tunas, Cuba, 1946).
Poeta, ensayista, crítico literario y teatral, editor, antólogo y periodista cultural.
Cursó estudios de idioma Francés en el Instituto de Idiomas «Máximo Gorki» (1964-1966).
Se graduó en 1970 en la Escuela de Teatro (Escuela Nacional de Arte), donde creó el Archivo de Dramaturgia e impartió clases de Historia de la Literatura para Niños y Jóvenes, en la Cátedra de Teatro para Niños (cofundada por él) y de Historia del Teatro Universal y Cubano.
En 1979, se licenció en Literatura Hispanoamericana, en la (Universidad de La Habana, 1979).
Integró el Centro Cubano de la Asociación Internacional de Teatro y de Teatristas para la Infancia (ASSITEJ, auspiciada por la UNESCO), como asimismo las Asociaciones de Teatristas y de Escritores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en sus Secciones de Crítica Teatral, Poesía, Traducción Literaria y Literatura para Niños y Jóvenes.
Fue Asesor del Teatro Nacional de Cuba y de los Centros Iberoamericanos de la Décima (en la capital, La Habana, y en la ciudad de Las Tunas). 
RESUMEN DE SU TRAYECTORIA LITERARIA:
Ha publicado una veintena de poemarios, un volumen de ensayo, tres de crítica y otro de crónicas, así como una treintena de antologías de poesía y poesía para niños, décima, cuento y teatro de autores extranjeros (William Butler Yeats, Jacques Prévert, García Lorca, Rafael Alberti...) y dos de teatro cubano.
Sus versos han sido traducidos a varias lenguas y publicados en Francia, Estados Unidos, México, Colombia y Argentina. Ha traducido del francés a poetas como Marie de France, Molière, Joachim du Bellay y Jacques Prévert, y realizó versiones de poetas para la antología Poesía polaca.
Su labor como poeta, crítico teatral y literario, antólogo y ensayista ha sido reconocida, entre otros estudiosos extranjeros por las pedagogas y antólogas puertorriqueñas Flor Piñeiro e Isabel Freire de Matos en su volumen Literatura Infantil Caribeña; el profesor y ensayista jamaicano Keith Ellis, en su estudio Cuba’s Nicolás Guillén: Poetry and Ideology, y el antólogo y ensayista español Antonio Merino en el prólogo de su antología Nueva poesía cubana.
Prestigiosos ensayistas y críticos cubanos, como, entre otros: los doctores Salvador Bueno y Virgilio López Lemus, los destacados escritores: Adolfo Martí, Imeldo Álvarez y Antonio Gutiérrez Rodríguez se han ocupado de sus múltiples libros.
Ensayos suyos fueron incluidos en las antologías Nuevos críticos cubanos, Acerca de Manuel Cofiño y Valoración múltiple: Onelio Jorge Cardoso.
Fue jurado consuetudinario en eventos literarios, teatrales y de periodismo cultural, y participó en varios Congresos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), foros y otros encuentros con especialistas de Cuba y otros países. 
OBRAS:
Entre sus numerosos libros, resaltan: 
POEMARIOS: 
Que arde al centro de la vida
Salvaje nostalgia
Casablanca
Las palabras prohibidas
Estos malditos versos
Ferocidad del destino
El sepia de la nostalgia
Umbral de la nostalgia (libro de arte, con sus poemas ilustrados por la destacada artista plástica cubana Julia Valdés). 
POEMARIOS PARA NIÑOS: 
Poemas y canciones
Donde cantan los niños
Jinetes del viento
Libro de Darío Damián
Voces de la querencia. 
ANTOLOGÍAS POÉTICAS (CON SELECCIÓN Y PRÓLOGO SUYOS):
-Preciosa y el aire (textos de García Lorca, 1976)
-Los versos de tu amigo (textos de García Lorca para jóvenes, 1978)
-Que soy marinero yo (textos del español Antonio Machado, 1984 , Premio de la Crítica de libros para la infancia, 1985).
-Cazador de colores (poemas del cubano Emilio Ballagas; 1986).
-Paris at night (poemas de Jaques Prévert, con traduc. y pról. suyos, 1993).
-Y Dios… (poemas de William Butler Yeats, 1993).
-Añorado encuentro. Poemas cubanos sobre boleros y canciones (2001).
-Viajera intacta del sueño. Antología de la décima cubana (2001).
-Este amor en que me abraso (décimas de José Martí; 2003).
-De tu reino la ventura. Décimas a las madres (2003).
-Que caí bajo la noche. Panorama de la décima erótica cubana (2004). 
ENSAYOS: 
Escribir para niños y jóvenes (1983).
ESTUDIOS: 
-La lectura, ese esplendor (ensayos sobre lectura y literatura) publicado por Campaña Nacional por la Lectura, Quito, Ecuador (2009).
-Navegas, Isla de Oro. Panorama de la décima para niños (en colaboración con Mayra Hernández; 2009).
-Esta cárcel de aire puro. Panorama de la décima cubana en el siglo XX (en colaboración con Mayra Hernández, en 2 tomos: 2009 y 2010).
CRÍTICA LITERARIA: 

La décima dice más (2005)
La décima, ¿sí o no? (2006), ambos con sendas reediciones. 
CRÍTICA TEATRAL: 
La soledad del actor de fondo. Monólogos cubanos (1989)
Cinco obras en un acto (2001). 
CRÓNICA: 
Niebla de la memoria. 
TERTULIAS:
Entre 1990 y 2010, creó y condujo cinco (5) Tertulias de Poesía, Teatro y Música en importantes centros e instituciones culturales de la capital, como, entre otros: la Fragua Martiana, el Museo Nacional de la Música, el Museo Napoleónico y la UNEAC, donde invitó y presentó importantes poetas, escritores, cantantes, actores, narradores orales y demás artistas cubanos y latinoamericanos. 
DISTINCIONES: 
Diploma al Resultado Científico por su Colaboración a la nueva Historia de la Literatura Cubana, en tres volúmenes, otorgado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente; el Laúd y la Medalla del Cucalambé (Las Tunas); Diploma por la Labor Realizada en Apoyo a la Décima (Universidad “Camilo Cienfuegos”, de Matanzas); Reconocimiento como Escritor y Crítico Literario (Presidencia del Instituto Cubano del Libro) y Distinción por la Cultura Nacional. 
EN MIAMI
Desde su arribo a Miami (julio de 2011), ha sido jurado en dos Concursos Internacionales de Poesía: el de la Editorial Voces de Hoy (2012) y «Facundo Cabral», del Gremio de Artistas Latinoamericanos (GALA, 2013).
Asimismo, ha fungido como jurado de los eventos escénicos: I Festival Internacional de Obras de Pequeño Formato (Compañía teatral ArtSpoken, 2011) y Primer Festival Internacional de la Comedia (Compañía Havanafama, 2013). Fue Jurado de Teatro durante dos ediciones de los Miami Life Awards.
Ha participado, como ponente, en dos importantes eventos teórico-escénicos: con una ponencia sobre la dramaturgia de Cristina Rebull, en el «Congreso Internacional de Dramaturgia y Artes Escénicas. Teoría y Práctica del Teatro Cubano del Exilio Celebrando a Virgilio Piñera, en su Centenario» (Universidad de Miami, 2012) y, con el también crítico Luis de la Paz, realizó la edición de la laureada pieza de Héctor Santiago: Vida y pasión de La Peregrina (Premio Letras de Oro de Teatro, 1995) para su lectura dramatizada, en el Congreso Internacional «Peregrinar sin ausentarse: Gertrudis Gómez de Avellaneda y Gastón Baquero, un puente perdurable entre Cuba y España», efectuado entre los días 5 y 8 de junio, 2014, en la Universidad Internacional de La Florida.
Integró los Consejos Asesores del Festival Internacional de Monólogo “A una voz” y del Gremio de los Artistas Latinoamericanos (GALA).
Mereció el 3er. Premio de Poesía en el Concurso Internacional «Lincoln-Martí» (mayo, 2012).
En julio de 2015, Ediciones Baquiana publicó, en su Colección Caminos de la Poesía, la antología poética Trazo estos signos en la arena, presentada en el Koubek Center por la poeta, narradora, dramaturga y profesora universitaria Dra. Maricel Mayor Marsán, el narrador y dramaturgo Rodolfo Pérez Valero y el poeta y periodista Baltasar Martín.
Miembro-Colaborador de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y su revista (RANLE, en Nueva York; 2014) y Miembro del Pen Club de Escritores Cubanos del Exilio (2016), asimismo colabora con diversas publicaciones internacionales, como las webs Encuentro de la Cultura Cubana (España) y teatroenmiami.com (Miami); las revistas digitales Otro Lunes (Alemania), Palabra Abierta (California) y Letra Urbana (Miami), como el blog Gaspar. El Lugareño.

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