Monday, April 25, 2016

Última canción del caminante (un poema de Félix Luis Viera)

Nota: Cada lunes la poesía de  Félix Luis Viera.  Puedes leer todos sus textos, publicados en el blog,  en este enlace


Foto/Juan Carlos Agüero
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Última canción del caminante


                                                    Para Liset Trigo


Haría falta llegar hasta ti
y me siguieras.
He visto los pececillos de luz ardiendo en tu
vientre
cuando la noche apenas alcanza para el fragor
        de mi mano.
Dulce es tu boca, dulce
como un solo compás que llena por completo
       el pentagrama.
En el camino perdí el sombrero,
se me cuarteó la piel, también me creció la
       ponzoña y también
la perdí; qué recia brega.
En tus ojos vi que quedaba una curva en el
       camino,
haría falta llegar hasta ti
y consumirla.
Alguna vez tuve suerte y se me fue en una
        baraja marcada,
me quedé sin suerte y sin metal y con una
        pizquita de alma
y una amargura tan parecida al resquemor, que
       augura espanto.
Tu cuerpo es hermoso y perfecto porque tiene
       el justo alcance de mi lengua,
tu cuerpo es como la bujía solitaria en una
       pared solitaria
de cierto pueblito solitario,
tu cuerpo es también solitariamente una bujía
y se parece al agua que corre por las tejas.
Cuando pregunto por mí todo desaparece, no
        hay mí
ni nadie que responda,
he perdido la Rosa de los Vientos, el sentido de
        la quilla,
las aves de la costa.
Haría falta que las aves volaran y piaran
        anunciando un costa que es la tuya.
Desde un balcón te miro pasar desnuda en una
        carroza de girasoles
en la que vas sola y mis manos son el único
        aplauso
y el mundo está solo y sigue solo.
Hay un silencio como de pájaro que está
         naciendo
cuando abrevo en tu piel,
cuando en ella me lavo los ojos y las rajaduras
        del cansancio
y sé que debajo hay una campana que es mía
         y que no es,
que se va y se empequeñece tocando a rebato
        en una breve
nube que está naciendo allá en lo alto
        y que se va.
El jugo de tu entraña tiene un sabor agridulce,
        un sabor
a despedida que llega, a bienvenida que parte.
He de lamerte y te lamo como a un sueño cierto
       del que me alejo,
me alejan.
Tus senos son la alcancía donde ya no hay nada
       que depositar,
o quizás algo: la moneda que se diluye entre los
       dedos,
tus senos son la sincronía que el pincel no puede
       componer
y también la dinamita que sólo mi boca rectifica.
El vaivén de tu figura es la hoja que el viento
        mueve después
de hacerse humano y sabio y lascivo
y por eso las perforaciones que me quedan
        luego del Encuentro.
Cuando te penetro sé que hay un cometa que
        se va,
y un cometa que nace y que yo nunca veré.
La levadura que me depositas es de un pan que
        se cocerá a destiempo.
Mas ya sin suerte, sin sombrero,
sin metal, sin costa ni quilla ni Rosa de los Vientos
haría falta llegar hasta ti
y me siguieras,
haría falta hacer del ahora todo el tiempo,
el minuto eterno que ni el tiempo podría detener. 


Mayo de 1990


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Félix Luis Viera nació en Santa Clara, Cuba, en 1945. Ha publicado los libros de poemas: Una melodía sin ton ni son bajo la lluvia (Premio David de Poesía de la UNEAC 1976, Ediciones Unión Cuba); Prefiero los que cantan (1988, Ediciones Unión, Cuba); Cada día muero 24 horas (Editorial Letras Cubanas, 1990); Y me han dolido los cuchillos (Editorial Capiro, Cuba, 1991) y Poemas de amor y de olvido (Editorial Capiro, Cuba, 1994). Los libros de cuento: Las llamas en el cielo (Ediciones Unión, Cuba, 1983); En el nombre del hijo (Premio de la Crítica 1983, Editorial Letras Cubanas, nueva edición 1988) y Precio del amor (Editorial Letras Cubanas, 1990). Las novelas Con tu vestido blanco (Premio Nacional de novela, UNEAC 1987, Premio de la Crítica 1988, Ediciones Unión, Cuba), Serás comunista, pero te quiero (Ediciones Unión, Cuba, 1995); Un ciervo herido (Editorial Plaza Mayor, Puerto Rico, 2003, Editorial Eriginal Books, Miami, 2012) y la novela corta Inglaterra Hernández (Ediciones Universidad Veracruzana, 1997, Editorial Capiro, Cuba, 2002).
Su libro de cuentos Las llamas en el Cielo es considerado un clásico en su país. Sus creaciones han sido traducidas a varios idiomas y se han publicado en antologías en Cuba y otros países. En su país natal recibió varios reconocimientos por su trabajo en favor de la cultura. En Italia se le conoce por su novela Un ciervo Herido, editada con el título El trabajo os hará hombres (L’Ancora del Mediterráneo, 2008), que aborda el tema de la UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción), en realidad campos de trabajo forzado que existieron en Cuba, de 1965 a 1968, adonde fueron enviados supuestos desafectos a la revolución castrista, como religiosos de diversas filiaciones, lumpen, homosexuales y otros. Esta novela, con buena acogida de público y crítica, ha circulado en varios países de habla hispana y en la Florida.
En 2010, Félix Luis Viera publicó en México El corazón del rey, novela que incursiona en la década de 1960, cuando en Cuba se establecía la llamada revolución socialista, y que expone el mundo marginal de esa época. Ese mismo año dio a la luz el poemario La patria es una naranja (Ediciones Iduna, Miami), publicado posteriormente en Italia por ediciones Il Flogio y merecedor de uno de los Premios “Latina en Versos”, otorgados en aquel país. Su más reciente publicación es la reedición de sus cuentos "Precio del Amor" (Alexandria Library, 2015)
Es ciudadano mexicano por naturalización.

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