Caricaturas aparecidas en la Revista Bohemia. Febrero 19, 1961
(Imagenes tomadas del website www.latinamericanstudies.org. H/T Guamá)
-------------------------------------------------
Cada 8 de Septiembre es un día entrañablemente mariano para la nación cubana. Vengan los católicos, vengan los cristianos. Honrar honra, y honrar a la Madre de Jesús honra al Salvador. Vengan los no creyentes, los agnósticos y los ateos, el pueblo de Dios les da la bienvenida ya que la Virgen de la Caridad es madre de todos, madre de la humanidad entera. Vengan los norteamericanos y vengan todos los latinoamericanos alégrense con los que se alegran en el Magnificat y únanse en la intercesión por los presos de conciencia, los enfermos y los que nos oprimen. Somos un solo cuerpo. Y por lo tanto todo don—y la Virgen de la Caridad es regalo—es para poderse intercambiar en un dar y recibir recíproco.
No tienen vino. Esla Virgen de la Caridad que le dice a su tierra: no tienen libertad ni democracia, los jóvenes no tienen esperanzas de cambios verdaderos y creíbles. Es grande el desamparo de los ancianos y los enfermos. Pero este pueblo te tiene a ti antes de ser pueblo o nación, Virgen peregrina y orante, Virgen del amor y la concordia, Virgen de todos, Virgen de la Caridad.
No tienen vino. Es la Virgen de la Caridad que le dice a los desterrados por el exilio y la dispersión y el desarraigo familiar y cultural. Faltan los valores, falta la fe, falta la armonía y el respeto mutuo. Falta la obediencia a la palabra de Dios, faltan los matrimonios fuertes y las familias unidas. Este pueblo te responde, no nos abandones nunca, acompáñanos siempre a nosotros de este lado de acá.
En Caná por tu discreta intercesión sucedió el milagro, signo de nuevo y abundante vino, y con el vino la fiesta y la alegría para los nuevos esposos y la familia entera. Hoy aquí en esta solemne Eucaristía se hace de Nuevo el milagro de la presencia de tu Hijo en el pan consagrado y la copa de la salvación y tu, mujer eucarística, nos das una vez más a tu Hijo para que sea también nuestro y renueve nuestra espera por un mejor porvenir para Cuba, su pueblo y su Iglesia, para que Cuba sea más dichosa y creyente, un porvenir en que todos participen en paz.
En las plegaria y oraciones de la eucaristía se rezó por los presos politicos, el descanso de aquellos que salieron de la Isla en balsas y no llegaron a esta orilla, porque en los Estados Unidos se mantengan fuertes y vigentes los principios de democracia que son la columna vertebral de esta gran nacion, tambien se oró por todos los pueblos latinoamericanos.
Esta celebración ocurre en la antesala del gran jubileo del 400 aniversario del hallazgo de tu bendita imagen en la Bahía de Nipe. El Cobre nos llama a la peregrinación, al reencuentro, a la renovación de los valores patrios. A Jesús por María, la Caridad nos une! Nos une a nuestra familia donde quiera que se encuentre, nos une a los obispos y sacerdotes en Cuba nos une a la tierra que desde la ciudad ancestral de San Agustín el anciano Padre Varela añoraba en lo más profundo de su corazón de padre de un pueblo libre.
¡Ciento treinta y un curas falangistas fueron remitidos ya hacia España! Sin embargo, en prueba de que la Revolución sabe distinguir y que no es contra la religión la lucha, han permanecido en el país sacerdotes cubanos y sacerdotes extranjeros contra los cuales no hay ninguna acusación, contra los cuales no hay ninguna medida. ¿Por qué? Porque se han limitado a ejercer el culto, y mientras lo respeten, serán respetados; el que falte, sea extranjero o sea cubano, va para España, o va para cualquier otro lugar. Le privaremos de la ciudadanía, privado de la ciudadanía todo aquel sacerdote nacional que, al servicio del extranjero, conspire contra la patria. Así que le quitaremos la ciudadanía.Esa será nuestra actitud. Y los sacerdotes que actúen correctamente y se dediquen al culto, serán respetados, los que ejerzan su verdadera misión. Los que la alteren, tendrán que salir del país. Si, desgraciadamente, se redujera el número de sacerdotes tanto que no pudieran permitir los servicios, trataremos de resolver de alguna manera, o que algún sacerdote revolucionario dé sus misas todos los domingos, y le brindamos incluso la televisión para que la dé y no se quede nadie sin misa . Es decir que el pueblo, la parte creyente del pueblo, no se vea privada del culto.Ahora, esa es nuestra actitud. Conforme es una actitud razonable, una actitud de principios que hemos mantenido, también nosotros actuaremos enérgicamente frente a la contrarrevolución, y le vamos a dar batalla dondequiera que salte. Y entonces, cuando quieran “show”, ¡tendrán las masas en la calle!; y si los permisos que se concedieron para la procesiones han sido utilizados por los contrarrevolucionarios para crear “show”, ¡se acabaron los permisos para procesiones! Se acabaron, sencillamente, los permisos; que ejerzan su culto dentro de la iglesia, que actúen dentro de la iglesia, ¡y se acabó!Porque no les vamos a estar autorizando a los agentes de la Agencia Central de Inteligencia los permisos, porque con la ayuda de la Revolución no van a hacer nada aquí; para hacer algo aquí, ¡tiene que ser peleando, a brazo partido, contra la Revolución! (Discurso de Fidel Castro el 19 de setiembre de 1961, Texto Completo)