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Sunday, May 31, 2009

Apagón en La Habana (para los que siguen con la bobería de que los apagones se inician mañana)

Fotos/GettyImages
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Información relacionada (en el blog):
testimonio del apagón camagüeyano (email recibido hace varios días)
la prensa y los apagones en Cuba

(Kendall, Miami today, around 5. 30 pm) la tarde está llorando y es por tí...

Fotos/Blog Gaspar, El Lugareño (fotos by my cell)

(according to the Pew Research Center) El Nuevo Herald "copy" para llenar sus páginas

"In the Spanish-language papers in the U.S., one of the most striking findings was a heavy reliance by two of the three—El Diario and El Nuevo Herald—on U.S. wire service copy to fill their pages". (full text)

31 de mayo, Día Mundial Sin Tabaco (hoy no es mi día)

Foto/Blog, Gaspar El Lugareño
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Día Mundial Sin Tabaco 2009

Las Damas de Blanco


A esas mujeres valientes que recorren la Quinta Avenida de la Habana todos los domingos vestidas de blanco, en silencio, portando un gladiolo, desafiando a la dictadura mientras le piden al mundo que se solidarice con la liberación de sus esposos, padres, hijos, hermanos, amigos, presos por el solo delito de querer pacíficamente libertad de expresión, elecciones libres y una vida digna para el pueblo cubano. Para estas mujeres, con toda admiración, dedico un gladiolo cada domingo. (El Imparcial Digital)

Logo tomado del blog de Aguaya Berlín

Una lancha, please

Las FARC también matan por amor

Ver Los crímenes pasionales en las FARC

(acuse de recibo) The Brazilian Film Festival of Miami, June 5-13

click en la imagen

Saturday, May 30, 2009

(siempre) Se agradece II

A (todos) los "medios" que utilizan información, títulos de algún post (en sus comentarios a las noticias que seleccionan), titulares, ideas, fotos ... de Gaspar, El Lugareño en sus respectivos "lugares", (se agradece) que linkeen, mencionen la fuente, y todos los otros etcs, que hacen la comunidad más friendly, amable, ética ...
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Nota: Agradezco igualmente a quienes me han llamado y escrito por lo sucedido ayer. No pondré (esta vez) los comentarios que se refieran a persona o "medio" en particular, ...

Opera y Discurso Histórico-Narrativo en "Concierto Barroco" de Alejo Carpentier

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Nota mía: Agradezco a Roberto Méndez que haya concedido, a los lectores del blog Gaspar, El Lugareño, la primicia de la publicación del discurso que pronunció en el acto de ingreso como Miembro de Número de la Academia Cubana de la Lengua. La crónica y fotos de este acto se pueden ver aquí.
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Opera y Discurso Histórico-Narrativo en "Concierto Barroco" de Alejo Carpentier


Discurso pronunciado por el Dr. Roberto Méndez Martínez en su acto de ingreso como
Miembro de Número de la Academia Cubana de la Lengua el 28 de mayo de 2009.

Mis primeras palabras esta tarde han de ser en memoria de Lisandro Otero, ese narrador y gran periodista, a quien no voy a “sustituir” en el sillón D, porque Lisandro es insustituible, apenas, podría decir, ocuparé desde ahora su sitio. Él no sólo fue un intelectual notable y Director de esta Academia que tanto le debe, sobre todo era un hombre íntegro, gentil, caballeroso, con el que me siento en perpetua deuda. Si hoy estoy aquí, pronunciando este discurso, no sólo es por haber sido elegido por ustedes, sino también porque su generosidad y esa amistad de la que pude disfrutar tan brevemente, me acercaron a esta institución.

Quisiera, antes de entrar en materia, evocar o al menos nombrar a los intelectuales de mi tierra camagüeyana, que me precedieron en esta Academia. A riesgo de olvidar alguno, tengo presentes a Enrique José Varona, su fundador, Mariano Aramburo, Felipe Pichardo Moya, Su Eminencia Cardenal Manuel Arteaga y Betancourt, Raimundo Lazo y, más cerca en el tiempo, Ofelia García Cortiñas. Sirvan las p alabras que siguen de modestísimo homenaje a su recuerdo.

Hacia 1921 se presentó el Parsifal de Wagner en La Habana. Alejo Carpentier asegura que fue uno de los pocos en asistir a la cita en el Teatro Nacional, pues la mayor parte del los amantes del género lírico se había decidido por una función de zarzuela en el vecino teatro Payret. Como, al parecer, tampoco asistió la prensa, no sabemos quienes fueron los intérpretes, ni siquiera el director invitado. Más aún, se ignora si la representación concluyó, porque algunos de los escasos asistentes descubrieron pronto que la música era llevada por el conductor a un ritmo el doble de lento que el exigido por la partitura, de ahí que la representación, que debía durar unas cuatro horas, podría extenderse a más de ocho y se fueron marchando gradualmente hasta vaciarse la sala. ¿Todo esto es cierto? Como tal lo ha contado alguna vez el escritor, aunque los investigadores no han hallado rastros de esa noche wagneriana.

La ópera ha dejado importantes huellas en la cultura cubana desde inicios del siglo XIX, cuando las compañías francesas que se presentaban en New Orleáns hallaban en La Habana una plaza fuerte. A partir de 1838, el Teatro Tacón emula con los grandes coliseos del mundo. Los palcos se arriendan casi a perpetuidad y se forman bandos en torno a las divas de moda: la Gazzaniga – de cuyo apellido derivó el nombre de un dulce aún popular- la Gassier, la Frezzolini.

El fin de la dominación española no liquidó la fiebre operática. El Teatro Nacional, sucesor del Tacón, fue sede de aquellas temporadas que entre 1916 y 1921 propició el empresario italiano Adolfo Bracale, para las que trajo al país a muchos de los principales cantantes de la época: Tina Poli Randaccio, María Barrientos, Gabriela Bezanzoni, Hipólito Lázaro y hasta un tardío y ya enfermo Enrico Caruso al cual el propio Alejo recuerda en El recurso del método por el incidente del petardo que interrumpió la esperada función de Aída e hizo correr al divo, vestido de general egipcio, de manera nada marcial, por la calle Consulado(1).

En 1923, es precisamente un homenaje al célebre barítono Titta Ruffo el que reúne, por primera vez, al Grupo Minorista, conformado por intelectuales ansiosos de lograr cambios urgentes en el arte y la sociedad cubanos. Entre ellos se encuentra el propio Carpentier.

El género lírico atraía de manera poderosa al joven escritor. El 15 de mayo de aquel año, apenas un semestre después de su debut como periodista en La Discusión, aparece su primer artículo, dedicado a la ópera “La Bohème”(2), a este seguiría, apenas quince días después, uno más notable: “La monotonía de los repertorios” donde se queja de que siempre anunciaban los títulos más comunes del romanticismo y el verismo italiano lo que falseaba “las nociones musicales del público”(3). Otro artículo de esa etapa: “Las tendencias actuales del teatro lírico” concluye con una afirmación que Alejo va a fundamentar a lo largo de su vida: la ópera – en contra de lo que piensan los veristas – no debe ser una copia mecánica de la realidad, sino una realidad en sí misma, con la autonomía que le concede su condición de producto artístico y todo intento de reproducir con exactitud lo cotidiano en ella termina en el fracaso(4).

Su pensamiento está en función de la vanguardia, del “arte nuevo”. Él, Amadeo Roldán y Alejandro García Caturla organizarán en 1926 unos “Conciertos de Música Nueva” en los que se escuchan por primera vez en Cuba obras de Stravinski, Malipiero, Ravel, Poulenc y Satie. Este ambiente de efervescencia está muy bien retratado en el capítulo “La conjura de Parsifal” de su fallida novela El clan disperso, donde el protagonista repasa al piano una partitura, encontrada de manera fortuita, de la “Danza de los siete velos” de la Salomé de Strauss(5).

A partir de 1928, tras su espectacular fuga a París, Carpentier tiene sus propias experiencias en el arte lírico. Además de sus colaboraciones con el compositor Marius Francois Gaillard, supuestamente trabaja junto a Edgar Varèse en el libreto de la ópera The one all alone que quedó en proyecto. Aunque quizá la experiencia más definitiva sea la composición del texto para Manita en el suelo, ópera bufa en un acto y cinco escenas, dedicada al compositor Alejandro García Caturla, quien fue asesinado a punto de concluirla. Se trata de una obra que aunque sigue la pista del Stravinski de La historia del soldado, vence muchos prejuicios al vincular arte lírico y folclor afrocubano y unir el espíritu demoledor de la vanguardia con el más sano nacionalismo musical.

En este período, marcado por su contacto con lo más actual del género, Carpentier va a demostrar una especial intuición para discernir lo auténtico y renovador de lo que sólo ostenta una modernidad aparente, de ahí su rechazo a Johnny dirige la danza de Krenek, pues aunque la obra está llena de locomotoras, teléfonos y receptores de radio, su forma musical es “totalmente arcaica”(6). Se orienta hacia valores muy seguros, sea la promoción en Occidente de la ópera nacionalista rusa - especialmente Boris Godunov que tanto admiraba- o el estreno de partituras fundamentales, desde el Wozzeck de Alban Berg hasta el Edipo de Enesco.

Tras su intermedio cubano, entre 1939 y 1945, motivado por la Segunda Guerra Mundial, el intelectual se establece en Caracas. Comienza la madurez para un pensamiento que no excluye a la ópera de sus disquisiciones, así lo demuestran decenas de artículos dedicados al género en la sección Letra y solfa de El Nacional, pero el texto que resultará paradigmático, a pesar del olvido al que el propio autor lo condenara durante muchos años, es el ensayo Tristán e Isolda en Tierra Firme, publicado a mediados de 1949, en la revista Cultura Universitaria(7).

La motivación inicial para su escritura había sido el estreno del drama lírico Tristán e Isolda de Richard Wagner, en octubre de 1948 en el Teatro Municipal de Caracas. Hasta entonces había sido patrimonio de escenarios europeos y norteamericanos. Según Alejo, la obra del compositor alemán contiene un potencial revolucionario para los jóvenes de América. Si hacia 1921, los intelectuales de vanguardia eran antiwagnerianos, por defender a aquellos creadores europeos que les parecían más renovadores, desde Debussy hasta Stravinski, una década después, va haciéndose visible el valor de la raíz romántica, que, para Carpentier, lo mismo nutre la narrativa de Kafka que el atonalismo de Schönberg, pues mira al romanticismo no como un período artístico sino como una actitud ante la creación que encuentra en obras de épocas tan diversas como la música religiosa de Palestrina y Gabrielli, en la ópera Armida de Lully y en el propio Tristán.

Alejo destaca el poder de los dramas líricos wagnerianos cuyos argumentos conservan su vitalidad mucho después de que su escritura musical ha dejado de parecer agresiva, de modo que recomienda:
Hay que realizar con lo latinoamericano algo semejante a lo que Wagner realizó con lo romántico y lo alemán. Esto, desde luego, muy lejos del monstruoso intento de construir Tetralogías indias o de escribir dramas líricos en que veamos cantar a Bolívar en dúo con San Martín en la famosa entrevista de Guayaquil. Pero es indudable que Wagner se valió de sus mitos, de su patrimonio cultural, como nosotros, tarde o temprano, tendremos que valernos de nuestros mitos y de nuestro ubérrimo patrimonio cultural(8).
La defensa del Romanticismo como definitorio para el ser de América Latina quedaría relegada, en el propio año 1949, con la edición de su novela El reino de este mundo, precedida por el célebre prólogo en el que formula el concepto de “lo real maravilloso americano”, a la luz del cual su obra ha sido explicada y juzgada, a veces demasiado al pie de la letra.

Mas la influencia de la ópera en su escritura persiste, y aún se acrecienta en su narrativa. Baste con recordar, por sólo citar un par de ejemplos, en Los pasos perdidos la escenificación de Lucía de Lammermoor de Donizetti en un teatro estilo Segundo Imperio, donde, tanto los cantantes como el público encarnan una era romántica perdida ya en el ámbito de las ciudades modernas y, como acota Mouche, la función evoca “la Lucía vista por Madame Bovary en Rouen”(9); en El recurso del método la función de Peleas y Melisanda de Debussy que el Primer Magistrado contempla perplejo, como un signo de los nuevos tiempos en la escena y fuera de ella.10). Sin embargo es en Concierto barroco donde la presencia del género lírico llega a tener un rol definitorio.

Se ha repetido, una y otra vez que esta obra es un divertimento, tras el lugar común creo que se oculta cierta miopía: con ello se pretende asociar la breve extensión de la novela con una discreta “inferioridad” respecto a otras de mayor talla del autor como Los pasos perdidos y El siglo de las luces. Nada más lejos de la verdad. Lo que sí podríamos afirmar es que su estructura resulta cercana a dos géneros musicales: el concerto grosso típico del barroco y la ópera veneciana del mismo período.

El texto pudiera contemplarse como una representación operática – que incluye en su interior otra ópera, el Montezuma vivaldiano – y que tiene en el capítulo inicial su obertura, la cual reproduce el esquema italiano: un Allegro que comienza con el largo pasaje enumerativo de la platería: “De plata los delgados cuchillos, los finos tenedores; de plata los platos donde un árbol de plata labrada en la concavidad de sus platas recogía el jugo de los asados; de plata los platos fruteros…”(11) ; un tempo que se hace más lento en esa descripción de las horas nocturnas que preceden a la partida, e incluye la fiesta privada del Amo, Francisquillo y la “visitante nocturna” y una tercera sección, la más breve, que retoma en las líneas finales del capítulo el tema de la plata: “ya el Amo y su visitante nocturna habían marchado a la habitación de los santos en marcos de plata para oficiar los júbilos de la despedida en la cama de las incrustaciones de plata, a la luz de los velones puestos en altos candelabros de plata”(12), de un modo que nos recuerda también el esquema básico de la forma sonata: A-B-A’, que precisamente vino a extenderse en música a partir de las oberturas de ópera y los conciertos. Resulta evidente que entre el discurso narrativo y el musical existe en esta obra un diálogo continuo, una relación interdiscursiva que tiene su momento central en la representación del Montezuma.

Toda la novela es una puesta en escena de sesgo más o menos operático, como si la creación vivaldiana hubiera crecido desmesuradamente hasta devorar el resto del espacio narrativo. Teatral es la entrada que el Amo ha pretendido hacer en la Europa de sus antepasados: “ la gran entrada, la señalada aparición, que había soñado hacer en los escenarios a donde llegaría” (13) con la utilería y tramoya del caso, que incluían un servidor de aspecto exótico tañendo una vihuela mexicana; representación es la gran mascarada del carnaval veneciano que contiene toda la acción en los capítulos del IV al VII y que incluye dentro de ella otras representaciones: el concerto grosso que deriva en jam session en el Ospedale della Pietá, el diálogo en el cementerio donde los tiempos se invierten y los vivos en la novela dialogan sobre los muertos futuros, la función de ópera y el propio capítulo final, con su cambio de tiempo y decorado que es la preparación para un nuevo concierto, el de la trompeta que convoca al Fin de los Tiempos y anuncia otra representación: la del advenimiento de un Mundo Nuevo.

Más que una novela donde se discurre y discute sobre problemas musicales, Concierto barroco funciona como una ópera veneciana: Montezuma es una mascarada destinada a otra mascarada mayor, el Carnaval y con ella pretende el autor establecer de nuevo un contrapunto entre el Viejo y el Nuevo Mundo, su complicado diálogo cultural –que en Alejo nunca concluye en soluciones terminantes ni en definiciones maniqueas- además de dejar planteadas las principales cuestiones en las que insistió a lo largo de sus ensayos y conferencias: el Continente americano y lo maravilloso, la mirada a él desde la alteridad, las relaciones culturales entre antiguas metrópolis y las jóvenes repúblicas, los vínculos entre lo popular y lo culto, el papel del mito en el arte y la innegable influencia de ciertos períodos de la cultura europea, especialmente el barroco y las vanguardias, sobre el arte de este otro lado del Atlántico. De hecho, Alejo parece haber escrito en esta singular pieza una especie de testamento en clave operática.

Esta novela resulta ejemplar para quien desee estudiar el fenómeno de la intertextualidad en Alejo: no sólo están allí las habituales parodias, alusiones, imitaciones y homenajes a otros textos literarios, sino que se usa y abusa de ese peculiar forma de lo intertextual que es el procedimiento interdiscursivo: el diálogo de lo literario con otros discursos artísticos. El resultado no es un simple pastiche sino una representación que bajo la apariencia lúdica recapitula las principales interrogantes vitales y artísticas del escritor.

El cuadro que adorna el salón del Amo es el motivo anunciador – casi la fanfarria- de la futura representación de la ópera de Vivaldi:
Pero el cuadro de las grandezas estaba allá, en el salón de los bailes y recepciones, de los chocolates y atoles de etiqueta, donde historiábase, por obra de un pintor europeo que de paso hubiese estado en Coyoacán, el máximo acontecimiento de la historia del país. Allí un Montezuma entre romano y azteca, algo César tocado con plumas de quetzal, aparecía sentado en un trono cuyo estilo era mixto de pontificio y michoacano, bajo un palio levantado por dos partesanas, teniendo a su lado, de pie, un indeciso Cuauhtémoc con cara de joven Telémaco que tuviese los ojos un poco almendrados. Delante de él, Hernán Cortés con toca de terciopelo y espada al cinto – puesta la arrogante bota sobre el primer peldaño del solio imperial-, estaba inmovilizado en dramática estampa conquistadora. Detrás, Fray Bartolomé de Olmedo, de hábito mercedario, blandía un crucifijo con gesto de pocos amigos, mientras Doña Marina, de sandalias y huipil yucateco, abierta de brazos en mímica intercesora, parecía traducir al Señor de Tenochtitlán lo que decía el Español. Todo en óleo muy embetunado, al gusto italiano de muchos años atrás […] con puertas al fondo cuyas cortinas eran levantadas por cabezas de indios curiosos, ávidos de colarse en el gran teatro de los acontecimientos, que parecía sacados de alguna relación de viajes a los reinos de la Tartaria…(14)
Recuérdese el papel simbólico y premonitorio que el cuadro Explosión en una catedral de Monsú Desiderio tiene en El siglo de las luces. Este “óleo histórico” desempeña un rol semejante.

Representa para el artista que lo creó una ilustración de un hecho real pero lejano, tal y como puede imaginárselo a partir de una serie de paralelos que le permiten pintar lo que para él es ignoto: Moctezuma-César, Cuauhtémoc-Telémaco, trono pontificio-michoacano, romano-azteca, México-Tartaria. Europa mira al resto del mundo con una mezcla de perplejidad y suficiencia. Sólo puede, pues, explicar la otredad desde su misma tradición, por eso Moctezuma, si es emperador, tiene que tener impronta romana.

Para el poseedor de la obra, esta es una síntesis de sus orígenes, de su mezcla de sangre española e indígena y de su cultura, en la que los libros, la música y la pintura de allá, se mezclan con los alimentos, el modo de edificar y hasta las costumbres amatorias de un “acá” diverso. La pieza pictórica es también una advertencia: ha de viajar para conocer la verdad. Buscar en Europa la raíz de ese entendimiento de su mundo, asistir a la representación que ellos tienen de lo americano, para obtener sus propias verdades. Queda fuera de la novela el regreso del Indiano y con qué ojos podrá contemplar su tan preciada pieza pictórica, pero su juicio sobre la ópera de Vivaldi nos dará la pista de ello.

Cada uno de los momentos de la novela conduce al Señor hacia la representación mayor, la de la ópera que permitirá la purificación, el reconocimiento de su propio ser. Lo anuncia el aldabonazo nocturno que está a la mitad del primer capítulo – reminiscencia de aquel de Víctor Hugues que cambia el destino de una familia en El siglo de las luces, pero también de los primeros acordes de la Quinta sinfonía de Beethoven, expresión del “destino que llama a la puerta”- y seguirán anunciándolo sucesivos pasajes: la llegada a La Habana asolada por la peste y el obligado apartamiento en Regla, donde se produce el encuentro con Filomeno y la pequeña representación por éste de los sucesos que dieron lugar a Espejo de paciencia y que Alejo, en juego intertextual, nos hace asociar con el pasaje de “el retablo de Maese Pedro” cervantino y de paso, con la ópera de cámara homónima de Manuel de Falla. Aquí hay ya trasuntos de ese proceso de invención mitificadora que hace del esclavo Salvador Golomón, cantado por Silvestre de Balboa, “una suerte de Aquiles, pues donde no hay Troya presente se es, a proporción de las cosas, Aquiles en Bayamo o Aquiles en Coyoacán”(15).

La ruta indicadora prosigue en el periplo europeo: la España decadente en el capítulo tercero, que ahora se le aparece al Indiano deslucida y pobre desde la arquitectura de Madrid y los autos sacramentales hasta los prostíbulos. La llegada a Venecia no es más brillante “entre evanescencias, sordinas, luces ocres y tristezas de moho a la sombra de los puentes abiertos sobre la quietud de los canales”(16). Ya no es la Serenísima República opulenta de otros tiempos, sino una ciudad venida a menos cuya imagen puede encarnarse en la del Bucentauro “todo remendado de tablones disparejos y duelas de barril, maltrecho pero todavía vistoso y engreído”(17) que parece una parodia del lienzo La partida del Bucentauro de Francesco Guardi, en clave deconstructiva.

El carnaval veneciano es para el novelista, en realidad, la oportunidad para mostrar las máscaras con las que se encubre la fatiga de una sociedad que ha ido perdiendo una serie de paradigmas. Todo se resume en ese “universal fingimiento de personalidades, edades, ánimos y figuras”(18) . Él mismo se ha vestido con las ropas de un Moctezuma semejante al de su cuadro: se ha hecho personaje dentro de la representación y lo caprichoso del traje es muestra de su propia condición: mixtura de elementos auténticos con falsificaciones.

Entonces, ya en su marco ideal, aparece la ópera en una taberna, de la mano del Fraile Pelirrojo medio borracho, quien después de escuchar el relato hecho por el Indiano de la conquista de México, llega a la conclusión:
-“Buen asunto; buen asunto para una ópera…”- decía el fraile, pensando, de pronto, en los escenarios de ingenio, trampas, levitaciones y machinas, donde las montañas humeantes, apariciones de monstruos y terremotos con desplome de edificios, sería del mejor efecto, ya que aquí se contaba con la ciencia de maestros tramoyistas capaces de remedar cualquier portento de la naturaleza, y hasta de hacer volar un elefante vivo, como se había visto recientemente en un gran espectáculo de magia.(19)
Efectivamente, la ópera veneciana se había convertido en las primeras décadas del siglo XVIII en un espectáculo sui géneris. Quedaban atrás los empeños del siglo anterior por resucitar la tragedia griega y dar jerarquía a la palabra por encima del lucimiento vocal. El desarrollo de la técnica del canto convirtió a la voz humana en instrumento dominante y a ella subordinaron el resto de los elementos de la representación: comenzaba el imperio de las primas donnas y los castrati. Por otra parte, mientras en Roma la ópera seguía siendo cosa de las élites, en Venecia ella se aburguesó y sentó sus reales en los teatros públicos. Los asistentes de cualquier condición estaban interesados solamente en los pasajes de virtuosismo cantados por los solistas y en la brillantez y variedad de las tramoyas. El argumento pasó a ser apenas un pretexto.

Vivaldi, que fue un gran impulsor de la música instrumental, hasta el punto de que sus conciertos fueron tomados como modelo por otros compositores como Juan Sebastián Bach, en el teatro se comportó como un empresario. Compuso casi medio centenar de óperas, de las que ha sobrevivido apenas la quinta parte y muchas de ellas carecen de un interés especial. Quizá lo llamativo es que, a diferencia de otros colegas a quienes bastaban los asuntos de la historia y la mitología clásicas, el compositor encontraba sus asuntos en orbes diferentes: había estrenado en 1719 un Teuzzone, con libreto de Apostolo Zeno, que se desarrollaba en un imaginario Imperio de China, antes de que para su Griselda de 1735 encargara al mismo escritor la adaptación de un cuento del Decamerón. De ahí que al Vivaldi histórico, tanto como a su alter ego de la novela carpenteriana, no le pareciera extraño el componer en 1733 un Montezuma.

No es posible seguir paso a paso la novela de Alejo en este discurso: el encuentro del Indiano en la Botteghe di Caffé con tres compositores: Vivaldi, el napolitano Domenico Scarlatti y el sajón residente en la corte británica Federico Handel, todo en un hipotético carnaval de 1709. En ese año, transcurre el más célebre de los capítulos de la obra, el quinto, donde la sala de música del Ospedale sirve de escenario para un concierto en que participa Vivaldi con su orquesta femenina, Scarlatti en el clave, Handel en el órgano y Filomeno con toda una batería improvisada. En aquel “concertante”, que deviene antecedente de las jam sessions o “descargas” de jazz, se improvisa una de esas danzas corales conocidas como farandole que es en realidad una versión, a lo barroco veneciano, del antiguo “Canto para matar culebras”, de origen afrocubano, en estilo de comparsa habanera, que aquí alterna su estribillo criollo: “La culebra se murió / Ca-la-ba-són,/ Son-són”(20) con las inflexiones pseudolatinas de Kábala-sum-sum-sum. Lo que Handel llama al final “algo así como una sinfonía fantástica”(21) en anacrónica anticipación de la obra del romántico Berlioz.

Sin embargo, el capítulo sexto, es mucho más importante para nuestro propósito. Los personajes, para descansar después de la fiesta, se van a desayunar y reposar al Cementerio. El tiempo, que desde el inicio de la novela ha fluido de forma lineal, en un hipotético 1709, se detiene, más aún, desaparece, para propiciar un diálogo donde los supuestos vivos juzgan a muertos que en realidad vivirán en tiempos venideros. Como en las novelas de aprendizaje, el personaje tiene que pasar por varias pruebas: el carnaval de la calle, un interregno de placer musical y erótico en el Ospedale y desembocar en la tierra de los muertos para presenciar un diálogo filosófico sobre el arte, la cultura y la posteridad.

Aunque no hay que desechar otras fuentes literaria para este capítulo, desde la Divina comedia, pasando por los diálogos filosóficos del Renacimiento y Los sueños de Quevedo, hasta el Adán Buenosayres de Marechal, es inevitable recordar la comedia Las Ranas de Aristófanes, donde Dionisos desciende a los infiernos para buscar a un autor dramático que impida la decadencia de la tragedia y se produce la disputa entre Esquilo y Eurípides, dirimida a favor del primero. Carpentier conocía la pieza porque le había dedicado, cuando contaba apenas dieciocho años, el tercero de sus artículos periodísticos conocidos(22).

¿Qué muertos son “evocados” en este diálogo? Dos de las figuras paradigmáticas de la Modernidad: Richard Wagner, de quien ya Carpentier se había ocupado en su ensayo de 1949 e Igor Stravinski, el autor de la partitura más audaz y discutida de las primeras décadas del siglo XX, el ballet La consagración de la primavera -1913-, pero también el hombre que transita muy rápidamente de la cima de lo moderno a la posmodernidad, con su supuesto retorno al clasicismo a partir de 1920 y que fue el primero en hacer un escándalo de procedimientos hoy comunes como la apropiación, la imitación, el homenaje, la parodia, el pastiche, en obras que confundieron por igual a los conservadores y a los partidarios de la música de vanguardia, baste con recordar la ópera The Rake's Progress, estrenada, precisamente en Venecia, en 1951.

Alejo, con su pensamiento tan apegado a la vez al racionalismo y a la vanguardia, no comprende la filosofía esencialmente posmoderna que anima a este creador, y en Concierto barroco decide ajustarle cuentas, aprovechando que el compositor hubiera sido enterrado en el cementerio de la isla San Michele. De ahí ese diálogo entre Vivaldi y Handel ante su tumba:
“Buen músico – dijo Antonio-, pero muy anticuado, a veces, en sus propósitos. Se inspiraba en los temas de siempre: Apolo, Orfeo, Perséfona - ¿hasta cuándo?”-“Conozco su Oedipus Rex – dijo el sajón-: Algunos opinan que en el final de su primer acto -¡Gloria, gloria,gloria, Oedipus uxor!- suena a música mía.”-“Pero…¿cómo pudo tener la rara idea de escribir una cantata profana sobre un texto en latín? – dijo Antonio. – “También tocaron su Canticum Sacrum en San Marcos(23)- dijo Jorge Federico-: Ahí se oyen melismas de un estilo medieval que hemos dejado atrás hace muchísimo tiempo.”- “Es que esos maestros que llaman avanzados se preocupan tremendamente por saber lo que hicieron los músicos del pasado – y hasta tratan, a veces, de remozar sus estilos. En eso, nosotros somos más modernos. A mí me importa un carajo saber cómo eran las óperas, los conciertos, de hace cien años. Yo hago lo mío, según mi real saber y entender, y basta”(24).
En el diálogo, se encadena la crítica a Stravinski con la vuelta a la mirada sobre América, la alusión de Handel a una afirmación del ruso: el que Vivaldi había escrito en realidad seiscientas veces el mismo concierto, el Cura Rojo replica que aún así, él no había llegado a componer una polca de circo para elefantes, refiriéndose a la Circus polka que Stravinski creó en 1942 en Estados Unidos, por encargo del empresario Barnum. Sin embargo eso hace afirmar a Handel: “Ya saldrán elefantes en tu ópera sobre Montezuma”(25). Cuando el Indiano protesta de que en México no hay elefantes, el sajón se apoya en las tapicerías del Quirinal dedicadas a “los portentos de las Indias” donde estos paquidermos aparecen junto a panteras, pelícanos y papagayos. Una vez más se reitera el motivo de la “invención de América” que presidirá toda la representación.

Como el tiempo está detenido, o perfectamente invertido, cuando los trasnochados conversadores regresan a sus hospedajes, pasan por el palacio Vendramin-Calergi, justo para presenciar la traslación del cadáver de Wagner, allí fallecido el 13 de febrero de 1883. La sintética descripción del cortejo es un homenaje de Carpentier al ambiente finisecular, a la pintura y la prosa modernista: “varias figuras negras – caballeros de frac, mujeres veladas como plañideras antiguas- llevaban, hacia una góndola negra, un ataúd con fríos reflejos de bronce.”(26) . Aunque el escritor cubano admire al creador de Parsifal no puede evitar ironizar a su costa: el barquero que los conduce – una especie de Caronte en ese mundo subterráneo- es quien pronuncia una especie de “despedida de duelo” por el músico alemán: “Parece que escribía óperas extrañas, enormes, donde salían dragones, caballos volantes, gnomos y titanes, y hasta sirenas puestas a cantar en el fondo de un río. ¡Díganme ustedes! ¡Cantar debajo del agua! Nuestro Teatro de la Fenice no tiene tramoya ni máquinas suficientes para presentar semejantes cosas.”(27)

Por cierto, la alusión a La Fenice es posible porque supuestamente han pasado durante la noche del 1709 en que ocurre la acción al amanecer de 1883, pues ese teatro se inauguró en 1792, cuando ya los tres compositores de la novela llevaban décadas verdaderamente muertos. Se trata de un juego como el de hacer trasladar el féretro de Wagner en “la locomotora de Turner con su ojo de cíclope ya encendido”(28), evidente homenaje a un cuadro del pintor inglés Joseph Mallord William Turner, pintado en 1844, que llevaba por título el muy singular de Lluvia, vapor y velocidad: el camino de hierro de la Great Western. Como podrá suponerse la tal locomotora jamás pasó el Canal de la Mancha, pero como este paisajista, una de las figuras singulares del impresionismo inglés, había pintado en 1835 su óleo El Gran Canal de Venecia, no estaba de más incluirlo en el pastiche.

La puesta de la ópera Montezuma, está situada en el séptimo capítulo de la novela y ocurre entre dos sueños simbólicos del narrador. El primero de ellos significa un salto temporal – hacia delante y relativamente modesto, si se supone que va entre el 1709, año en que transcurre la acción hasta el Cementerio y el 1733 en que realmente se estrena la obra en el Teatro Sant Angelo – dejando de lado el intermezzo wagneriano. El segundo es un salto más audaz, pues el capítulo último ocurre ya en el siglo XX y podría ubicarse entre 1932 y 1934, en que el trompetista negro de New Orleáns Louis Arsmtrong (1901-1971) realiza una gira triunfal por Europa y tiene un éxito sin precedentes en París, donde se encontraba el propio Alejo en esos momentos, la hipótesis se puede apoyar además en un disco que la RCA Victor lanzó, precisamente en 1933, titulado Louis Armstrong Sings the Blues, donde están esas piezas tradicionales, de inspiración bíblica y protestante, a las que alude el escritor allí.

Este juego temporal es un modo de reforzar la importancia de la representación dentro de la representación, que debe producir un efecto catártico. La ópera, seguida casi al detalle durante un capítulo completo, es a la vez la exposición de un suceso trágico – la conquista de México-, la prolongación de la “invención de América” presente en la plástica europea y un pasaje del carnaval veneciano, signo de esa decadencia que alcanza a la cultura del Viejo Mundo, manifestada en ese juego de simulación, que es en último caso “carnavalización” bajtiniana.

El libretista Alvise Giusti había tomado como fuente la Historia de la conquista de México, población y progresos de la América septentrional, conocida con el nombre de Nueva España del escritor español Antonio de Solís y Rivadeneyra (1610- 1686), poeta gongorino, dramaturgo imitador de Calderón y Cronista Mayor de Indias. Para cumplir con ese cargo redactó su Historia… aparecida en 1684. Solís simplemente tomó la crónica, de por sí manipulada, de Francisco López de Gómara y la mezcló con las cartas de relación de Cortés, el testimonio de Bernal Díaz y su propia imaginación, pues lo que le interesaba no era la verdad del discurso, sino su elegancia. El libro es un ejercicio de estilo. Su labor es en gran medida escénica, lo que cuenta sobre todo es la gran tramoya barroca del lenguaje.

Giusti coloca esta imagen manipulada ante el espejo deformante de los cánones del libreto operático, para satisfacer al compositor. De este modo, Moctezuma es homologado con Julio César, con Mitrídates, con Jerjes, con Aquiles, con Príamo, personajes habituales de los escenarios líricos y por tanto debe sufrir el mismo entramado de conspiraciones, sacrificios, delaciones, hasta su destrucción o triunfo final. Lo llamativo, tanto en la crónica como en la ópera, es la dignificación del monarca azteca, no porque se acepte su problemática otredad ante los invasores, sino porque se ha acudido a un procedimiento que viene de la épica: la aceptación de la grandeza de los vencidos. Moctezuma, en último caso, se ha convertido en un héroe troyano.

De hecho son pocas las huellas que hemos podido rastrear de la Crónica en el libreto. La acción propiamente dicha del drama lírico deriva de los libros cuarto y quinto. El capítulo inicial del IV muestra a Moctezuma prisionero de los españoles y podría corresponder lejanamente con la escena inicial del primer acto, a lo que se asociaría el capítulo XV, donde alude a varios intentos de suicidio del soberano destronado y al dedicarle un panegírico, a propósito de su muerte, se refiere a las dos o tres hijas que casaron con españoles y a las “reinas que residían en el palacio real con igual dignidad”, una de las cuales, soberana de Tula, era la madre de Guatimozín, pero no hay rastros de la Mitrena de Giusti.

Aunque Moctezuma ya ha muerto en la crónica, el libretista le adjudica acciones posteriores a su deceso: en el capítulo XVI del Libro Cuarto está la batalla por la toma de la torre o “adoratorio” y la orden de Cortés de darle fuego, de lo que se deriva parte de la acción de la última sección del acto segundo y el inicio del tercero, aunque se adereza con una serie de fantasías como la prisión en la torre de Ramiro – hermano de Cortés en la ópera, nunca nombrado en el libro histórico- y se atribuye el incendio, desde luego, al general azteca Asprano, para reforzar su “barbarie”. El capítulo final del novelesco relato de Solís – el XXV del V Libro- se refiere a la batalla en la laguna, decisiva para la toma de la capital del imperio y la prisión de Guatimozín y sus familiares entre ellos a “la emperatriz” – sobre lo que forja el libretista italiano su final feliz con las bodas de Ramiro y Teutile y la reconciliación entre Fernando – que es Hernán Cortés- con Montezuma y Mitrena.

Alejo no conoció la música de esta ópera pero llegó a sus manos el programa del estreno, con su relación de “escenarios” y el libreto o al menos la relación de números, por lo que puede seguir la representación con cierta fidelidad aunque se tome, a su vez, libertades sobre la ya libérrima adaptación de Giusti. Ejemplo de ello es el intento de sacrificar a Teutile al que alude Carpentier, que viene a suplantar el que en el libreto se procura hacer con Ramiro. Ella, desde luego, tampoco aparece en la crónica, pues también es un personaje imaginario. ¿Por qué se empeña Alejo en un hipotético holocausto de la hija de Montezuma? Por una simetría clásica piensa en el mito griego de Ifigenia. Teutile e Ifigenia son candidatas a víctimas del pragmatismo de un padre fanático y en circunstancias de guerra semejantes, una es sustraída del cruento ritual por la intervención divina, la otra, porque el escritor cubano añade un enredo más a los muchísimos del libreto de Giusti: “Bueno: como ocurrencia de clásica inspiración puede pasar”-opina el indiano”(29).

La representación de la ópera permite al narrador acudir a una serie de procedimientos, destinados todos a lograr un objetivo superior: la “purificación” del Indiano a partir de los ecos que en él despierta la historia propia narrada por el Viejo Mundo. El primero de estos recursos es el de las afinidades o equivalencias a nivel de contexto, con esa capacidad asociativa que es uno de los rasgos más fácilmente reconocibles en su narrativa, puede, a través de los ojos de su personaje, mostrarle que el escenario que representa la ciudad de México y el palacio del Emperador es equivalente a una visión del puerto de Barcelona, mientras que el puente que comunica con la mansión regia es “harto parecido, tal vez, a ciertos puentes venecianos”(30) y la ficticia Emperatriz Mitrena tenía “un traje entre Semíramis y dama del Ticiano”(31). Europa sólo puede representarse a América a través de sustituciones, de metáforas más o menos afortunadas, pero raramente puede o quiere acertar con el recto sentido histórico.

Un detalle que no puede pasarse por alto es la recurrencia al paralelo entre Montezuma y Jerjes, que ha aparecido en el capítulo anterior cuando el Preste Antonio ante la historia del primero exclama: “ese personaje de emperador vencido, de soberano desdichado, que llora su miseria con desgarradores acentos…Pienso en Los Persas, pienso en Jerjes”(32), lo que motiva la indignación del sajón Handel, quien en 1738 va a producir precisamente un Jerjes que ha quedado como una de sus óperas más famosas. Este nexo se reitera en un momento del acto segundo de la ópera de Vivaldi, en el diálogo entre Cortés y la Emperatriz – que debe corresponder a la escena cuarta que comienza con el recitativo “Fernando il gran momento” – allí “se entrega la mexicana a un patético lamento donde un acento evocador de la Reina Atossa de Esquilo se mezcla (en ese comienzo que escuchamos ahora) a un cierto derrotismo malinchero”(33) . Y, ya cerca del fin de la ópera, en la escena décima del tercer acto – donde están el recitativo y aria “Stelle vinceste, Dov’e la figlia” que Carpentier traduce y transcribe parcialmente en su texto- viene a decirnos que el intérprete del Emperador “acudiendo a las últimas energías de una voz seriamente fatigada por la desbordada inspiración de Antonio Vivaldi, larga en heroico y sombrío esfuerzo, un lamento en todo digno del caído monarca de Los persas.”(34)

¿Por qué tanta obsesión con la tragedia de Esquilo? En primer término porque funciona como una de esas equivalencias que facilitan la visión europea de lo americano, pero en segundo lugar, esto viene a asociarse con el contacto al que nos hemos referido al hablar de la huella de Las ranas de Aristófanes en esta novela: Alejo, como Dionisos en los infiernos, elige a Esquilo en detrimento de Eurípides, porque ve en el primero la grandiosidad, la fe en el arte, incontaminadas por el escepticismo y la sofística de las épocas de decadencia. Si en Tristán e Isolda en Tierra Firme se cuestiona: “Las Antígonas peinadas al gusto del día, los Edipos sin cadáveres de apestados, las guerras de Troya demasiado inteligentes”(35) en franca alusión a la Antígona de Jean Anouilh, el Oedipus rex de Cocteau y Stravinski y La guerra de Troya no tendrá lugar, comedia de Jean Giraudoux, en Esquilo y especialmente en Los Persas, encuentra esa renovada fe en el arte, que puede retratar con grandiosidad los sucesos contemporáneos y elevarlos a la altura del mito – de ahí su inequívoca atracción por el parlamento inicial de Atossa y por la escena final en que Jerjes sale con los vestidos desgarrados y todavía el arco en la mano para entonar con el coro el lamento por su derrota.

En último caso, la desigual y carnavalesca ópera de Vivaldi importa menos que la recepción que de ella hace el Indiano, capaz de lanzar “bravos” y gritar “Así fue” ante la naumaquia de la laguna de Texcoco y por el contrario, de indignarse ante el final feliz con sus gritos de “Falso, falso”. De ahí que su diálogo con el músico al final del capítulo sea imposible, el Cura Rojo no ha cambiado, simplemente ha producido una pieza más para el carnaval, para lo ilusorio: “No me joda con la Historia en materia de teatro. Lo que cuenta aquí es la ilusión poética” que complementa con la burla a los desatinados anacronismos de la tragedia Zaira de Voltaire y a esa América donde “todo es fábula” con sus Eldorados y Potosíes. La indignada réplica del Indiano es todo un juicio contra los autores de esas fábulas. Al remitirlo al Orlando furioso de Ariosto, lo está haciendo al pensamiento del Viejo Continente que quiso situar en las tierras recién descubiertas el asiento de muchos mitos del pasado y utopías futuras, a la relación entre la imaginación desatada en el poema del italiano y lo que los europeos atribuyen al Mundo Nuevo, pero que en realidad llevan con ellos.

Tras la representación, el Indiano cae en un sueño todavía más prolongado y profundo, del que despierta como Orlando – no el de Ariosto sino el de Virginia Wolf- si no cambiado de sexo, sí de siglo. Y se levanta para una especie de Apocalipsis, como anuncia la propia cita que abre el capítulo final, tomada de la primera carta de San Pablo a los Corintios, “Y sonará la trompeta…” de un versículo que sigue así: “y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados”(37) .

La referencia no tiene un sentido religioso, sino alude a dos transformaciones que corren simétricas: una, la interior que se produce en el Indiano, al que la representación de ópera ha demostrado su alteridad respecto a la vieja Europa y lo ha incitado a retornar, transformado, a su tierra: “Y me di cuenta, de pronto, que estaba en el bando de los americanos, blandiendo los mismos arcos y deseando la ruina de aquellos que me dieron sangre y apellido”(38); otra, apenas enunciada, que es la revolución social, encarnada en Filomeno, devenido trompetista, que con su toque preludia un Juicio Final o como dice él “Juicios de Gran Instancia” que son el ajuste de cuentas a las desigualdades sociales. Los personajes ahora marchan en dos tiempos diversos: el Indiano regresa a casa, habiendo redescubierto su “pasado” mientras que el servidor negro devenido músico se queda temporalmente en Europa, en espera de la revolución futura.

En realidad, Alejo nos regala en este capítulo otra representación: el homenaje a sí mismo. Ha hecho un nuevo arco en el tiempo y se vuelve a encontrar hacia 1939, cuando emprende un regreso a América que va a transformar su vida y obra. Pero él está en ambos personajes: en parte es el Indiano que mira su historia y realidad maravillado, después de desengañarse de ciertas fórmulas del Viejo Mundo y también el Filomeno que se queda en Venecia para escuchar la trompeta de Armstrong y luego irse a París, como alter ego del escritor, quien conoce y disfruta la cultura del otro lado del Océano como pocos y sabe conciliar erudición, belleza y justicia social.

De hecho, las reflexiones finales de Filomeno son algo así como la prolongación de aquellas que en El reino de este mundo dan sentido final a la trayectoria de Ti Noel y a toda la novela. El gran trompetazo a la Modernidad, el desplome de la Europa mecanicista y racionalista, no llevan a Carpentier a un cerrado pesimismo, comprueba el fin de la historia, o mejor dicho, de cierta historia y la apertura a infinitas posibilidades en las que el arte participa. Su representación, más o menos posmoderna del Carnaval, tiene su punto final con una nueva profesión de fe en la obra humana:
[…]la Tierra esta, bastante jodida a ratos, no era ni tan mierda ni tan indigna de agradecimiento como decían algunos – que era, dijérase lo que se dijera, la Casa más habitable del Sistema- y que el Hombre que conocíamos, muy maldito y fregado en su género, sin más gentes con quienes medirse en su ruleta de mecánicas solares (acaso Elegido por ello, nada demostraba lo contrario) no tenía mejor tarea que entenderse con sus asuntos personales. Que buscara la solución de sus problemas en los Hierros de Ogún o en los caminos de Eleguá, en el Arca de la Alianza o en la Expulsión de los Mercaderes, en el gran bazar platónico de las Ideas y artículos de consumo o en la apuesta famosa de Pascal & Co. Aseguradores, en la Palabra o en la Tea – eso era cosa suya. Filomeno, por lo pronto, se las entendía con la música terrenal – que a él, la música de las esferas, lo tenía sin cuidado(39).
La novela concluye con una estruendosa coda en la que se mezclan: la trompeta de Armstrong tocando sus blues apoyada por un jazzband, que se confunde con el motete del Espejo de paciencia, el “Aleluya” del oratorio Mesías de Handel, referencias musicales bíblicas(40) y la propia trompeta de Filomeno. No es posible desechar la idea de que en la imagen final de este haya un inconsciente homenaje intertextual al final de la ópera Johnny dirige la danza de Krenek, en el que el músico negro toca su violín sobre el reloj de la estación de trenes, que se convierte en globo luminoso y desde allí conduce a todos en el baile.

Podríamos concluir aquí, con esta apoteosis, pero no es posible sustraerse a lo sucedido después de la aparición de Concierto barroco. La “moda Vivaldi” acabó de imponerse en el mercado del disco y la escena. A comienzos de los años noventa del pasado siglo, el “experto en Vivaldi” Jean Claude Malgoire preparó una puesta del Montezuma, pronto se descubrió que en realidad era un zurcido de pasajes musicales del compositor, adaptados como se pudo al libreto original. La obra apócrifa fue rechazada y se dio por perdida definitivamente la partitura.

Sin embargo “lo real maravilloso” comenzó a funcionar lejos de América: en el año 2002, nada menos que en Kiev, capital de Ucrania, el musicólogo Sthephen Voss encontró una partitura manuscrita del Montezuma, que había sido sustraída por las tropas soviéticas de la Sociedad Coral de Berlín, tras su entrada en esa ciudad al fin de la Segunda Guerra Mundial. La obra tenía ciertas lagunas y el experto en música barroca Alan Curtis se encargó de su reconstrucción con la ayuda de otro especialista, Alessandro Ciccolini. El 11 de junio de 2005 en el Concert Hall De Doelen en Rotterdam se llevó a cabo una versión en concierto de la ópera, dirigida por Federico Maria Sardelli y la primera representación escénica tuvo lugar el 21 de septiembre del mismo año en Düsseldorf, dirigida por el mismo Sardelli.

Mas allí no concluían las peripecias: el músico mexicano Samuel Maínez, quien conoció de estas puestas, quedó escandalizado, como el Indiano, con las mixtificaciones del libreto, e indignado con Solís tanto como con Giusti, decidió rescribir la ópera desde una visión más exacta de la historia con la colaboración de dos compatriotas :Antonio López Austin y Miguel León Portilla, sustituyó la lengua italiana por el náhuatl, y añadió a la orquestación original instrumentos prehispánicos. Le sirvió de musa en tal empresa la joven violinista tlalpeña Audrey Toxcatl de Schmilker, descendiente del rey Moctezuma. Se puso un fragmento en concierto en la Sala Nezahualcoyotl en México en 2007 y para el año en que vivimos se proyectaba una puesta nada menos que en el teatro La Fenice de Venecia que quién sabe si tendrá lugar.

Todo esto hubiera proporcionado nuevo material novelesco a Carpentier, después de todo, esa colección de historias no es más truculenta que aquel Parsifal que él asegura que presenció hacia el año 1921, casi solo en el teatro, como un nuevo Luis de Baviera y cuya realidad sólo puede probarse, paradójicamente, desde su delirante fantasía.

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1.Véase la recreación de aquellas temporadas de ópera fomentadas en La Habana por el empresario italiano Adolfo Bracale en El recurso del método, Habana, Editorial de Arte y Literatura, 1974, Capítulo Cuarto, 13, pp.215-232.

2.Alejo Carpentier: “La Bohème”. La Discusión, Habana, 15 de mayo de 1923, p.3.

3.AC: “La monotonía de los repertorios”. La Discusión, 31 de mayo de 1923, p.3.

4.AC: “Las tendencias actuales del teatro lírico”. El Heraldo, Habana, 19 y 28 de octubre de 1924, p.7.

5.AC: “La conjura de Parsifal” En: Revista de la Biblioteca Nacional José Martí, Habana, enero-abril, 1975, pp.25-30.

6.AC: “Johnny dirige la danza”. Carteles, Habana, 12 de agosto de 1928, pp.14, 56-57.

7.AC: “Tristán e Isolda en tierra firme”. Cultura Universitaria, Caracas, mayo-junio de 1949, pp.23-61.

8.AC: “Tristán e Isolda en tierra firme”. Citado por: Leonardo Acosta: Alejo en Tierra Firme. Intertextualidad y encuentros fortuitos.Habana, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, 2004, Anexos, p. 292.

9.AC: Los pasos perdidos. Habana, Editorial Arte y Literatura, 1976, Capítulo Segundo, V, p.72.

10.AC : El recurso del método. Capítulo Segundo, 2, pp.46-50. Las reacciones del Dictador ante el extraño drama lírico de Debussy reproducen la actitud del público de la Ópera Cómica de París, cuando esta partitura se estrenó en 1902. La función de la novela tiene lugar en el Metropolitan Opera House , con la participación de Mary Garden, que fue la gran difusora de la obra en Estados Unidos. Alejo dedicó a esta ópera el artículo “1902- Peleas y Melisenda-1952”, El Nacional, Caracas, 18 de mayo de 1952.

11.AC: Concierto barroco. México, Siglo XXI Editores, 1974, p. 9. Todas las citas de la novela se hacen por esta edición.

12.Ibid, p.16.

13.Ibid, p.19.

14.Ibid, p.11.

15.Ibid, p.24.

16.Ibid, p.33.

17.Ibid, p.34.

18.Ibid, p.35.

19.Ibid, p.36.

20.Alejo se vale del tradicional “Canto para matar culebras” que fue transcrito y arreglado por Ramón Guirao. Posiblemente lo consultó en: José Lezama Lima: Antología de la poesía cubana. Habana, Editora del Consejo Nacional de Cultura, 1965, tomo III, pp.177-179. El estribillo según Guirao es: “¡Calabasó-só-só!”.

21.AC: Concierto barroco, p.47.

22.AC: “Las ranas, de Aristófanes”. En: La Discusión, La Habana, 3 de diciembre de 1922, p.2.

23.El Canticum Sacrum fue estrenado en la Basílica de San Marcos en Venecia en 1955. Allí Stravinski mezcló elementos de la técnica dodecafónica con otros provenientes del canto medieval y su propio estilo.

24.AC: Concierto barroco, p.53.

25.Ibid, p.54.

26.Ibid, p.56.

27.Ibidem.

28.Ibidem.

29.Ibid, p.66.

30.Ibid, p.60.

31.Ibid, p.61.

32.Ibid, p.50.

33.Ibid, p.64.

34.Ibid, p.67.

35.AC: “Tristán e Isolda en tierra firme”. En: Leonardo Acosta: Alejo en Tierra Firme, p.291.

36.AC: Concierto barroco, p.69.

37.I Cor 15,52.

38.AC: Concierto barroco, p.76.

39.AC: Concierto barroco, pp. 81-82.

40.Especialmente del libro de Daniel ( Dn 3,10).

Oikos


Sección Oikos, con fotos de Juan Carlos Agüero. Dedicada a mostrar la wildlife del Sur de la Florida, es el espacio green (cada sábado) del blog Gaspar, El Lugareño. Agradezco a Juan Carlos que haya aceptado tener una sección fija en nuestra casa virtual. (ver website Anhinga Wildlife)

Friday, May 29, 2009

Cubaencuentro.com reporta inundaciones inexistentes y de las reales no informa

Foto/AP. La Habana (28 de mayo)
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Cubaencuentro reportó, el pasado día 22, inundaciones que nunca existieron en la ciudad de Camagüey, y de las de ayer en La Habana nada dijo. Quizás, una nueva manera de ¿comunicar?.

Gaspar, El Lugareño

Chávez y chaviztas v/s intelectuales no chaviztas este sábado en Aló, Presidente (aquí lo podrá ver en vivo) (update)

“Yo acepto participar en un debate. A los señores que están participando en el Foro de CEDICE, en verdad os digo, señores de la derecha, Aló Presidente abre las puertas al debate. Yo ofrezco este programa y pudiera ser mañana sábado a las 11 de la mañana [hora de Venezuela] ahí donde el tirano aquel se juramentó, en el salón Ayacucho. Me encantaría”, declaró Chávez.

ver en vivo en Globovisión

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update 1: Al parecer no habrá debate, pues los "contrarios" a Chávez cambiaron las reglas y este dijo que no, aunque deja las puertas abiertas por si deciden regresar al acuerdo original. (los detalles en El Universal y en la Agencia Bolivariana de Noticias)

Un punto de vista (con el que coincido)

"Al respecto, es posible admitir que Estados Unidos puede mostrar simpatía para con el deseo de cambios en la sociedad cubana, lo cual nadie puede negar que son necesarios y urgentes. No obstante, no debe hacer de esos cambios una condición para normalizar las relaciones entre los dos países. Únicamente serán lícitas, por ambas partes, las condiciones que se encaminen a promover una relación fructífera desde el respeto a la soberanía de las dos naciones. Y esto último invalida cualquier empeño de negociación acerca del orden interno del Estado y de la sociedad en Cuba, como requisito para el restablecimiento de relaciones". (ver Editorial de Espacio Laical # 67)

testimonio del apagón camagüeyano (email recibido hace varios días)

...OK, Después de las 3 ya que cortan la corriente a las 12 ...

El cardenal Cipriani se refiere al celibato y a la visita de Obama a Notre Dame

--América Latina ha vivido en los últimos meses los escándalos del presidente de Paraguay Fernando Lugo, quien ha reconocido la paternidad cuando todavía era obispo, y del padre Alberto Cutié. Ambos han dado tanto de qué hablar sobre el celibato sacerdotal. ¿Por qué viven este consejo evangélico los sacerdotes?

A los sacerdotes se les pide esa castidad que se le pide también al matrimonio. Hay una castidad conyugal y hay una castidad en el celibato. Quien sabe amar y quien tiene la experiencia de un amor matrimonial sano y estable sabe de qué le estoy hablando. Es lo mismo que la Iglesia nos ofrece a quienes entregamos todo por amor a Dios. No es menor ni es más difícil, pero ese producto de ese amor hoy escasea y, por lo tanto, en un mundo materialista y un poquito hedonista, es difícil explicar el celibato, que es un tesoro de la Iglesia. Por este motivo, se quiere convertir ese tesoro en barro, porque quien tiene los ojos sucios, no distingue ni la verdad, ni el amor, ni la belleza.

--Continuando con los temas de actualidad, vemos cómo el pasado 17 de mayo la universidad de Notre Dame en Estados Unidos condecoró al presidente Barack Obama pese a sus políticas contrarias a la vida humana. Las universidades católicas, ¿están renegando de su fe?

--Cardenal Juan Luis Cipriani: Yo creo que hay que volver a las fuentes. La identidad católica no es propiedad de una universidad, ni del rector, ni del ministro de educación. La identidad católica está acreditada por la Iglesia católica. Lo que no se puede y no se hace en ninguna institución es decir "este es un automóvil Toyota", si la fábrica Toyota no le pone la marca.

Creo yo que hace falta un poquito más de claridad y de autoridad. De claridad por parte de quienes son responsables para poder decir: "si usted no quiere, deje de ser católico". Pero lo que no podemos es vender un producto malogrado. Pensar que los padres y los hijos van a una universidad que tiene el letrero de "católica" y luego resulta que enseña lo contrario a la fe. Es una confusión o un abuso. Creo que la Iglesia tiene el deber de llamar a las cosas por su nombre.

Lo que no me parece bien es que haya un presidente de Estados Unidos, con todo el respeto que merece el señor Obama, que vaya a una universidad católica a explicarle a los católicos qué es ser católico y, en su discurso, haga toda una clase de teología vacía, llena de relativismo, muy peligrosa, convocando a los disidentes de la Iglesia católica. Es una vergüenza. (ver entrevista completa en Zenit)

Foto/Blog Gaspar, El Lugareño

Desaparece Cubalse

los detalles en Penúltimos Días

La Diócesis de Holguín celebra los 30 años de creada

detalles en el website de la COCC (ampliar)

(en primicia) Acto de ingreso como Académico de Número de la Academia Cubana de la Lengua del Dr. Roberto Méndez Martínez



Ayer jueves 28 de mayo, a las cinco de la tarde, en el Paraninfo del Colegio San Jerónimo – situado en el emplazamiento del primitivo Convento de Dominicos, donde se fundara la Universidad de La Habana- tuvo lugar el acto de ingreso como Académico de Número de la Academia Cubana de la Lengua del Dr. Roberto Méndez Martínez. A pesar de que apenas un par de horas antes intensas lluvias azotaban la Ciudad, inundaban diversas vías de comunicación e incluso una tormenta local severa había tenido lugar en una zona de la Avenida del Puerto, no demasiado lejos del lugar fijado para la ceremonia, esta contó, sin embargo, con una apreciable presencia de académicos, intelectuales y amigos.

Por encontrarse fuera la Ciudad el Director y el Subdirector de la institución, la sesión fue presidida por Monseñor Carlos Manuel de Céspedes García Menocal.

Antes de comenzar su disertación sobre el tema “La ópera en la novela Concierto barroco de Alejo Carpentier”, el Dr. Méndez evocó al fallecido narrador y periodista Lisandro Otero, quien era titular del sillón D que él pasaba a ocupar. Destacó no sólo su valor intelectual y lo fructífero de la etapa en que fue director de la Academia, sino también su gentileza, caballerosidad y sentido de la amistad. Así mismo evocó a los camagüeyanos que en diversas épocas habían formado parte de la institución: su fundador Enrique José Varona, Mariano Aramburo, Felipe Pichardo Moya y Su Eminencia Manuel Arteaga y Betancourt, entre otros.

Las palabras de respuesta estuvieron a cargo de la Dra. Luisa Campuzano Sentí, quien destacó los aportes de Méndez al estudio de esta novela de Alejo en lo que calificó como su “tercera entrada a la Academia”, pues la primera fue en sus años de estudiante universitario, cuando visitaba las sesiones públicas de esta, en casa de la poetisa Dulce María Loynaz, la segunda ocurrió en septiembre de 2006, cuando pronunció su discurso como Miembro Correspondiente, esta era pues “la tercera, y definitiva”.

Como cierre del acto Monseñor Céspedes impuso a Méndez la medalla de plata o pectoral, con la letra D, que deberá usar en ceremonias solemnes de la institución y conservar mientras viva. Tras su deceso, sus herederos tienen la obligación de devolverla a la Academia para que pase al nuevo titular.

Para este poeta, ensayista, crítico de arte, investigador literario y narrador, este el segundo suceso de gran relevancia que vive en este año, pues hace pocos meses fue designado por SS Benedicto XVI como Consultor del Pontificio Consejo para la Cultura, en representación de Latinoamérica.

(Texto y fotos enviados para el blog Gaspar, El Lugareño)

Cubaencuentro.com saca la pelota del campo ...

Cubaencuentro.com no descansa en sus esfuerzos por confundir realidad y ficción en sus titulares ¿informativos?.

Esta vez fue en la pelota.

Leo el siguiente titular: Marineros doblegan a Atléticos 6x1 con bateo de Yunieski Betancourt.

... pero Yunieski Betancourt en ese juego bateó de 4-0.

Gaspar, El Lugareño

Alberto sorprende a Favalora (update)

Alberto Cutié sorprendió a todos (incluyendo al arzobispo Mons. Favalora) en el día de ayer, al convocar a una Conferencia de Prensa televisada para anunciar que abandona la Iglesia Católica y que se decidió (finalmente) a formar parte de la comunidad de la Iglesia Episcopal.

Cutié luego de los sucesos de principios de mes, participó en un retiro espiritual de varios días dirigido por un sacerdote jesuita, que labora en una escuela católica de Miami, y acompañado por otros sacerdotes de esa misma orden religiosa.

Luego de ese tiempo de oración y reflexión (al parecer) se trasladó a California en compañía de su novia (según reporta la revista TV Notas). Su estancia en California fue descubierta, esta semana, en el canal Univisión y debió ser este suceso lo que precipitó los acontecimientos que estremecieron la opinión publica el pasado jueves.

Normalmente este tipo de situación (sacerdote que decide cambiar de Iglesia, ...) se desarrolla sin mayores espavientos, pero al ser Alberto Cutié una persona con gran presencia en los medios de comunicación, el hecho se ha convertido en un escándalo mediático muy bien aprovechado por la prensa (en general) y muy mal manejado por parte de la arquidiócesis de Miami.

Gaspar, El Lugareño

Foto/AP

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Declaración de Monseñor John C. Favalora, Arzobispo de Miami, sobre la
Separación del Padre Alberto Cutié de la Iglesia Católica Romana en el website de Radio Paz

¿Es realmente Sotomayor la primera persona "hispana" vinculada a la Supreme Court de los EUA?

(Quizás) el primero fue Cardozo

Carilda Oliver no es alegre

—¿Por qué dice usted que no es alegre?

—Porque deberíamos vivir siempre, y en la misma carne que trajimos. Que no cambie, que no envejezca, que se parezca a esa que tú tienes ahora. (entrevista completa en Juventud Rebelde)

Thursday, May 28, 2009

Fuego en el Batey

Foto/Website of Christie's
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Foto/Getty Images
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La pintura redescubierta del artista cubano-chileno Mario Carreño, Fuego en el batey, fue la estrella de la subasta de arte latinoamericano celebrada hoy en Christie's en Nueva York, al venderse por US$2.188.100. (sigue)

La Habana (today)

Fotos/Reuters

Juani presenta su blog en forma de libro

(Agradezco a Juan Antonio García que haya enviado la Introducción de su nuevo libro Bloguerías - presentado ayer en Camagüey-, para ser publicada en el blog Gaspar, El Lugareño).


Introducción en forma de post


En los momentos que escribo estas líneas, todavía en el mundo se suele pensar en un blog como si fuese una actividad propia de un aficionado. De un diletante. De alguien que, ante la imposibilidad de publicar en las editoriales convencionales, apela a este soporte.

Desde luego que algo de eso hay también en la viña del Señor. Pero el fenómeno es mucho más complejo, y va exigiendo un acercamiento menos superficial. Según las cifras que se han estado manejando en estos días, actualmente existen más de 600 000 bitácoras en Internet. Y esa cifra es de suponer que se incrementará cada vez más, con su consiguiente influencia en la esfera pública. Este último dato lo toma en cuenta, de forma creciente, el llamado “periodismo oficial”. Periódicos de grandes tiradas como el “New York Times” o “El País”, ya le han creado sus respectivos nichos digitales a aquellos blogueros que, de manera totalmente independiente, expresan su visión de la realidad.

En el primer post que publiqué en el blog “Cine cubano, la pupila insomne”, y que no sin poco entusiasmo titulara “Otros modos de pensar el cine cubano”, anunciaba:

“Este blog será un intento de enriquecer las miradas en torno al cine cubano. Seguramente se recuerda aquella secuencia de "Memorias del subdesarrollo" donde uno de los personajes cuestiona el modo en que la Revolución insiste en utilizar "las mesas redondas", incapaz de encontrar fórmulas más acordes con las rupturas que ella misma proponía a nivel social.

Creo que el cine cubano también está necesitado de dejar atrás maneras ya fosilizadas de estudiarlo. Dejar atrás el enfoque "icaicentrista" que cuenta la historia del cine nacional como si se tratara solo de la historia del ICAIC. Hablar del cine cubano sumergido (el que se ha realizado más allá del ICAIC, ya sea en los Estudios Fílmicos de la FAR , o en los cine clubes de creación) pero también de ese que se ha realizado fuera de la isla, y que es ahora mismo un cuerpo fílmico absolutamente desconocido.

Desde aquí intentaremos fomentar lo que otras veces hemos llamado "la cultura de la polémica", hablando del cine cubano, pero también de su crítica y de su público. Será un intento de aproximación a la cultura cinematográfica, entendida como un conjunto de prácticas donde es posible percibir la existencia de las películas, pero también la influencia de estas sobre la época (o de la época sobre ellas)”.

Probablemente se interprete como un gesto de vanidad, pero pienso que las expectativas, en mi caso personal, no solo han sido cumplidas, sino superadas. Bastaría mirar las estadísticas, y asombrarse de que algo tan puntual como el “cine cubano” (nada que ver con Hollywood) pueda haber llamado la atención de tantos usuarios de Internet. Por otro lado, el sitio ha servido para alojar polémicas donde, más allá de las diferencias de ideas, encontramos el respeto a la persona que expresa una opinión contrapuesta (a mi juicio, una asignatura pendiente entre cubanos).

En el orden académico, el blog ha recibido el respaldo de investigadores de varias partes del mundo. En este sentido, me gustaría reproducir un fragmento del comentario colgado por la estudiosa Laurence Mullaly, porque nos confirma que las nuevas tecnologías pueden contribuir a borrar esa convicción decimonónica, en la cual se invoca la presencia física como una condición sin la cual no puede prosperar el aprendizaje. Dice una parte de su mensaje:

“Estimadísimo critico,

Te escribo desde Francia donde por cierto nos sigue interesando, a algunos diría que apasionando el cine cubano. Te escribo desde un país donde el conformismo y la autocensura ganan terreno y resulta sano y vital deleitarse con las delicias que nos proporciona “La pupila insomne”. Me refiero a la libre y entusiasta reflexión que reina en tu blog y contamina a los estudiosos y estudiantes que se lanzan a (re)descubrir el cine cubano.

El blog fue una herramienta muy eficaz a la hora de demostrar a los estudiantes las posibilidades intelectuales y artísticas que concede la red a los que se dignan en hacer algo más que intercambiar deseos ultra efímeros. A lo largo del año, me refería a los artículos que leía en “La pupila insomne” sobre el cine cubano de 1959 a 2003 (ya sabes, el tema del examen nacional al cual se someten los aspirantes a profesores de español, ese mismo tema que inició tu gira francesa el año pasado) y logré suscitar la curiosidad, el interés e incluso a veces el debate acerca de tal comentario sobre tal película. El blog fue un formidable incentivo.”.

Creo que aún hay muchas cosas por aprender. En el plano formal, por ejemplo, una de las cuestiones que más trabajo me costó asumir es esa que se relaciona con la necesaria brevedad del “post”. Hoy sé que mientras más breve el post, mejor. Y si lo que se expresa prescinde de la prosa académica, y habla desde el intimismo, desde la duda personal, tendrá más posibilidades de llegar a los otros.

Esa visión más personal (que podría leerse incluso como una suerte de blogonovela escrita en primera persona) está presente en varias de las viñetas que he seleccionado para este libro, donde priorizo mi memoria afectiva como espectador nacido y criado en Camagüey (Cuba). Al principio temí que hablar de Camagüey (desde Camagüey) le restase proyección al blog. Que los lectores que no conocen esta localidad se sintiesen menos interesados. Pero he tenido el privilegio de vivir casi un año y medio en España, y visitar varios lugares del mundo, y eso me ha permitido comprobar en carne propia que el ser humano, viva lo mismo en Nueva York o en las favelas de Río de Janeiro, en Huesca o en Viña del Mar, en Miami o en París, tienen como denominador común la angustia que provoca “existir”. Un domingo en Málaga, para poner un ejemplo, es lo más parecido que hay a un domingo en Camagüey: el tedio no tiene sexo ni idioma.

“Ninguna época ha sabido tanto y tan diversas cosas del hombre como la nuestra… Pero ninguna otra época supo menos, en verdad, qué es el hombre”, escribió en algún momento Heidegger. No sé hasta qué punto un blog pueda ayudarnos a conocer un poco más al hombre de carne y hueso, pero por lo menos, al hablar de angustias más cercanas a nosotros mismos, contribuirá a llenar esas inmensas lagunas que los políticos y los medios de comunicación masiva, con sus retóricas saturadas de vacuas abstracciones, han legado a quienes dentro de tres o cuatro siglos pretendan comprender cuáles han sido nuestros tragedias puntuales.

De hecho, un bloguero que en algún momento no hable de aquello que le enoja sencillamente no tiene razón de existir. Los blogs comenzaron siendo una actividad catártica, y todavía es una práctica más familiarizada con la inconformidad que con la lisonja. El optimismo no es algo que abunde en la blogosfera, porque la esperanza ahora la venden en “El Corte Inglés” (o sucedáneos). Y en términos económicos, un blog deja más pérdidas que ganancias. Es más: ninguna ganancia, a no ser la cívica. Esa evidencia invita a parafrasear aquella idea del novelista norteamericano James Branch Cabell: están los blogueros optimistas (aquellos que pregonan que vivimos en el mejor de los mundos posibles), y están los pesimistas (los que temen que eso sea verdad).

Sin embargo, como Lennon, ahora me gustaría soñar un poco: imaginemos que, gracias a los blogs, dentro de un tiempo se hablará más de los seres humanos concretos, y menos de eso abstracto que llaman “humanidad”. Los nombres propios gozarán de más valor que los nombres con mayúsculas, pero ajenos. La pretensión de ser buena persona tendrá más urgencia que la de ser buen político, y tal vez entenderemos mucho mejor las aprensiones de Joyce cuando manifestaba: “Me dan miedo esas grandes palabras que nos hacen tan infelices”.

Ya sé que no estoy hablando de una revolución social, sino en todo caso, de una revolución muy, pero muy personal. De una utopía que, como la de Borges, podría ser la utopía de otro hombre extenuado. Lo sé: soy otro soñador trasnochado, aunque por fortuna, sospecho que tampoco soy el único.


Juan Antonio García Borrero (En Bembeta 723, el 2 de octubre de 2008)

La OEA debería ...

La OEA debería tomar seriamente su Carta Democrática o de otra manera cambiar oficialmente de propósito y convertir su majestuosa sede de Washington en un salón de fiestas para causas de caridad. (Andrés Oppenheimer)

(nominado) Cubano embajador de los EUA ante la Santa Sede

Obama propuso (al Senado) al teólogo cubano Miguel Díaz para representar a los EUA ante la Santa Sede. Esta denominación se produce luego que la prensa comentara que el Vaticano habría vetado a Caroline Kennedy, hija del ex presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy y de confesión católica, por sus opiniones sobre el aborto.

Bromas que no dan risa ...

(La Nación). El gobierno de Argentina dio por superado el entredicho con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez , después de que aclarara públicamente, por pedido de Cristina Kirchner, que había hecho en "broma" al presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, al decirle que sólo las empresas brasileñas quedarían excluidas del proceso de nacionalización . (sigue)

Festival Wemilere (Guanabacoa, La Habana)

Fotos/Getty Images
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El Wemilere en sus 20

la guagua

Foto/Reuters

la foto frente al Capitolio (de La Habana)

Foto/Reuters

Wednesday, May 27, 2009

calentando los cueros para el San Juan (camagüeyano)

Fotos en Con Ojo de Gato
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Nota mía: Las paredes que se ven tiznadas, son producto del humo del cocinar con leña en la escuela primaria Renato Guitar (el edificio en la época pre-1959 era un Convento de Monjas de Clausura), en la calle Emilio Luaces esq. San Pablo.

post-Pánfilo (y sus crónicas cotidianas)



Nota: El primer video de dyonnegalata (en Youtube) lo vi en el blog de Enrisco

la prensa y los apagones en Cuba

Veo por todos lados (mediáticos) anuncios de apagones que se avecinan en Cuba. En realidad los apagones (que nunca se extinguieron del todo) ya regresaron (con mucha fuerza) desde hace varias semanas, y en algunos lugares de la Isla se extienden por varias horas.

Estrenan mañana el documental “My Suitcase Full of Hope” (narrado por Willy Chirino)

(Canal Documental TV). Mañana jueves 28 (a las 8 pm) estrenarán en el Canal 2 WPBT, “My Suitcase Full of Hope: The Story of the Cuban Freedom Flights" (2009), documental que revive uno de los capítulos más importantes en la historia del exilio cubano, los llamados "Vuelos de la Libertad". (sigue)

Felicidades a Erick Hernández (V)

El escritor húngaro György Ferdinandy ilustra la portada de
su última novela Az amerikai menekült, con un dibujo de Erick Hernández.
(detalles en La Primera Palabra)
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Información relacionada (en el blog):
Felicidades a Erick Hernández (IV)
Felicidades a Erick Hernández (III)
Felicidades a Erick Hernández (II)
Felicidades a Erick Hernández

Tuesday, May 26, 2009

Radio Vaticano emitirá publicidad

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 26 mayo 2009 (ZENIT.org).- Si bien nunca la había condenado, por primera vez en su historia de ochenta años Radio Vaticano ha decidido transmitir anuncios publicitarios.

Lo anunció este martes el director de la emisora pontificia, el padre Federico Lombardi S.I., en una rueda de prensa celebrada en la sede central.

La apertura de la radio del Papa a la publicidad "no es una novedad, pero es una noticia", dijo el padre Lombardi, explicando que no se darán cambios en los fines de la emisora, dedicada a la difusión de las palabras y las actividades del pontífice y de su magisterio. (sigue)

Debutó conjunto sinfónico infantil y juvenil camagüeyano

La información en el blog de TV Camagüey

Tango en La Habana

Fotos/AP
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Inauguración del 2do Festival del Tango.
Casa de la Música. La Habana (hoy)

Acuse de recibo

Sr. Joaquin Estrada:

Tiene mi autorización para incluir este comentario en su blog. Amplié algo la parte que aclara que Mons. Boza no fue el que lidereó la procesión que se realizó ese día. El que le escribe fue testigo y participante de estos hechos debido a mi pertenencia a la Juventud Católica de la Iglesia de la Caridad. Lo que le indico a continuación puede leerse también en un folleto autobiográfico que escribió Mons. Boza,

Muy agradecido por su magnífica labor informática.

Atentamente,

Antonio Fernández
Doral, FL
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En el sumario del papel "The Dissident Cross..." de Robert Portada III, entre otras cosas se dice: "A dispute over permission for a religious procession led by Mons. Boza Masdival in Havana in August 1961, during which participants shouted antirevolutionary slogans, erupting in a melee that resulted in the death of a passing teenager and led to the expulsion of 130 priests and religious to Spain in 1962." Quisiera corregir que la procesión estaba autorizada para el domingo 10 de septiembre (no agosto). Después que Mons. Boza, Obispo Auxiliar de la Habana y párroco de la Iglesia de la Caridad había obtenido de las autoridades el permiso necesario para sacar una procesión con la Virgen de la Caridad el domingo 10 de septiembre a las 5 de la tarde, se le notificó que se personara en el Ministerio del Interior donde le indicaron que la procesión tendría que salir dicho domingo a las 7 de la mañana. Mons. Boza se negó a dicho cambio pues descubría la intención de las autoridades en desacreditar la fe del pueblo en la Virgen. Ninguna procesión salió de la iglesia de la Caridad ese día y por tanto Mons. Boza no fue responsable ni estuvo presente en la manifestación que se produjo por iniciativas del pueblo que se había congregado alrededor del templo y que al ser informado que no se le había concedido el permiso oficial y por tanto no saldría de la iglesia la imagen de la Virgen en procesión por las calles aledañas, organizaron una de tipo popular y espontáneo. El joven muerto era Arnaldo Socorro y no era simplemente uno que pasaba por allí sino que era el que llevaba un cuadro de la Virgen de la Caridad en esta procesión surgida del pueblo. La expulsión de 132 sacerdotes (incluyendo a Mons. Boza) fue el 17 de septiembre de 1961 (no el 1962).

Es también de interés señalar que al Padre Agnelio Blanco, vicario de Mons. Boza se le acusó de haber sido el que disparó fatalmente contra el joven Arnaldo Socorro. El chiste de muchos de nosotros era que este fue el disparo más largo de la historia, pues el Padre Agnelio estaba esa tarde en Isla de Pinos (hoy Isla de la Juventud) visitando a su familia y prueba del viaje se pudo documentar y guardar en lugar seguro. Posiblemente esto y la posición valiente de Mons. Boza de negarse a plegarse a la voluntad del gobierno dió lugar a la drástica expulsión de los 132 sacerdotes a bordo del vapor Covadonga una semana más tarde.

Gracias,

Antonio Fernández

Primera latina en la Supreme Court de los EU

(The Washington Post). President Obama this morning will announce that U.S. appeals court Judge Sonia Sotomayor of New York is his pick to replace retiring justice David Souter on the U.S. Supreme Court, White House officials said. (read more)

(acuse de recibo) Invitación de Roberto Méndez

click en la imagen

The Dissident Cross: The Catholic Church and Political Confrontation in Cuba (full text)

Aunque había anunciado que presentaría, este trabajo dividido en cuatro partes, les presento (en primicia del blog Gaspar, El Lugareño) el paper "The Dissident Cross: The Catholic Church and Political Confrontation in Cuba" by Robert A. Portada III, PhD in Political Science (University of Notre Dame, In, 2009), de manera completa (debido a que varios se han comunicado solicitando que sea de esta manera).

Este texto es una síntesis de la disertación que escribió Portada, para obtener su grado académico en ND.

Entre los numerosos valores de este trabajo se encuentran las entrevistas que pudo realizar Portada en Cuba (y fuera de ella), a personas con diversos criterios y relacionadas de manera diferente tanto con la Iglesia católica, como con el llamado proceso revolucionario cubano.

Conocí a Portada en el año 2004 en una de sus visitas a Cuba, y luego desde 2005, tuve la oportunidad de colaborar en alguna medida en este trabajo, fundamentalmente sugiriéndole bibliografia y en la coordinación de varias de las entrevistas.

Le agradezco a Robert A. Portada III, que comparta el resultado de su labor con los lectores del blog, Gaspar, El Lugareño.

Recomiendo esta investigación sobre la relación Iglesia Católica- Sociedad Cubana contemporánea (específicamente en el área de la disidencia/oposición al gobierno), tema del que mucho se especula, pero del que escasean las aproximaciones en serio. Les dejo a Uds. el análisis, las opiniones coincidentes y los puntos de vistas que difieran de las conclusiones a las que llega el autor de este trabajo.

Esperemos que no se haga esperar la publicación en forma de libro de la disertación The Dissident Cross: The Catholic Church and Political Confrontation in Cuba" by Robert A. Portada III (University of Notre Dame, 2009).
Gaspar, El Lugareño

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The Dissident Cross: The Catholic Church and Political Confrontation in Cuba

Paper Presented at the Bildner Center for Western Hemispheric Studies.
The Graduate Center, CUNY. April 23, 2009

by Robert A. Portada III, PhD in Political Science (University of Notre Dame, In, 2009)


Abstract


A great deal of scholarly attention has been focused on the role of the Catholic Church in leading the fight against authoritarianism in Latin America and elsewhere. However, there has been relatively less attention paid to how confrontational church strategies have changed over time. Focusing on the contemporary case of the Cuban Catholic Church, I use evidence gathered from extensive fieldwork in Cuba to create a new set of definitions that distinguishes between strategies of direct and indirect confrontation and in so doing offer a new framework for comparative theory about religion and contentious politics.

This article constitutes a close examination of the Cuban Catholic Church based on original research conducted in Cuba, a case for which few political scientists have devoted rigorous academic attention, especially for comparative study. The arguments and evidence presented here demonstrate not only the importance of the institutional independence of the Cuban Catholic Church and its innovative confrontational strategy for the development of dissident movements in Cuba, but how vital the church and its laity will be in the building of democratic institutions and a democratic political culture should Cuba transition toward democracy in the near future.

Introduction

Around the globe, religious institutions and religiously based social movements often mobilize opponents of authoritarian regimes. A great deal of scholarly attention has focused on the role of the Catholic Church in leading the fight against authoritarianism and communism in many Latin American and Eastern European countries, a direction that in Latin America at least prompted these churches to leave their traditional, conservative roles behind and move in a more politically progressive direction. Though scholars have debated the factors that led some national churches to move into opposition while others remained loyal to authoritarian states, there has been relatively less attention paid to how churches have responded to different kinds of authoritarian regimes and how confrontational church strategies have changed over time. Focusing on the contemporary case of the Cuban Catholic Church, I use evidence gathered from extensive fieldwork in Cuba to create a new set of definitions that distinguishes between strategies of direct confrontation and indirect confrontation, and in so doing offer a new framework for comparative theory about religion and contentious politics.

First, I argue that a political opportunity opened in the early 1990s that allowed the Cuban Catholic Church to adopt a confrontational posture in a favorable environment. The causes of this development can be traced to the structural reconfiguration of both Cuba’s international position and its domestic political environment at the time, which began with the collapse of the Soviet Union and extended through the revolutionary regime’s worst economic crisis during the 1990s. The Cuban Catholic Church strongly condemned the course taken by the new revolutionary regime from 1959-1962, and was subsequently marginalized while suffering severe losses to its clergy, its faithful on the island, and its institutional resources. Though Cuban church leaders harbored a contentious sentiment toward the revolutionary government since its inception, it was not until the regime found itself in a comparatively weakened position 30 years later that church leaders chose to re-enter the realm of contentious politics. By choosing to act contentiously in favorable environments, the Cuban Catholic Church has displayed a cautious approach to contention, its strategy varying with corresponding changes to the prevailing political environment.

Second, I argue that the Cuban Catholic Church’s politically contentious strategy can be characterized as one of indirect confrontation. Cuban church leaders have sought to formulate a strategy that simultaneously serves their institutional, moral, and political interests. Though offering broad solidarity with dissident activists, the Cuban Church has not explicitly aligned itself with any dissident group that might put its institutional integrity in danger. Rather, it recognizes with solidarity the overall aims of the dissidents, such as peaceful political reform and a broader extension of human rights. Furthermore, while maintaining this distance from dissident social movements, church leaders do not directly criticize the Cuban government, the Cuban Communist Party (PCC), or iconic political figures like Fidel and Raul Castro. Instead, certain features of authoritarian rule are criticized, including the lack of political pluralism, the state-controlled economy that eliminates private property, and the absence of a legal, nongovernmental civil society. Cuban church leaders are promoting a democratic political culture within their temples without calling for the outright downfall of the government. Yet, they call on their laity to stay active in the political life of the nation.

In this way the Cuban Church is outsourcing dissidence to laypersons that are called upon to act as part of their Christian social duty. This strategy is meant to insulate church leaders from charges that they are conspiring against the Cuban government. By choosing to indirectly confront the state, the Cuban Church is promoting a Christian morality, mobilizing its faithful to engage in political activities, and protecting its institutional integrity.

A church that responds to changing opportunity structures and carefully chooses its methods of confrontation can be characterized as a strategically oppositional institution. The Cuban Catholic Church has become an innovator in church strategy in a region where the once hegemonic social influence of the Catholic Church has eroded significantly. It operates rationally through the rubric of contention, going as far as the prevailing political climate will allow without risking government encroachment. Cuban church leaders have demonstrated a willingness to respond to changes in the domestic political climate as well as international forces that have impacted events on the island, by both intensifying their contentious behavior at opportune moments and moderating such behavior when the government exerts more control over social activities. The Cuban Catholic Church has become symbolically associated with many dissident movements and assisted their activities but has not explicitly aligned itself with or endorsed a specific organization, demonstrating that the church’s institutional interests will supersede its willingness to assist political movements.

This paper is based primarily on original field research conducted in Cuba while it was still under the leadership of Fidel Castro’s regime. The interviews used in this study were conducted in Cuba, with its participants speaking in a revolutionary Cuban context, with all its political, social, and cultural pressures, constructs, and discursive cadences. One of the difficult tasks in interpreting what the interviewees were saying was to stay aware of the myriad of pressures imposed by conducting research in a Cuban context, the one in which the members of the Cuban Catholic Church must operate. Moreover, an additional value of many of these interviews is contained in the instances in which interviewees shared views that are not normally disclosed in public settings.

This paper is organized as follows: I first examine the church in the initial years of the Cuban Revolution, focusing on the period from 1959 to 1962 when the Cuban Catholic Church and the revolutionary regime were in a directly confrontational relationship. I then outline the characteristics of a strategy of indirect confrontation, and demonstrate how contentious church behavior changed in the 1990s. I follow with an analysis of the relationship between the Cuban Church and the dissident opposition and conclude with an examination of the Cuban government perspective on the Cuban Church’s contentious strategy.

The Church and the Regime: Direct Confrontation

The Cuban Catholic Church is the only non-revolutionary independent national institution operating in revolutionary Cuba. Historically a privileged institution, the Cuban Catholic Church was perceived by many as a foreign, elitist church up to the revolutionary period. Following the triumph of the revolutionary forces on New Year’s Day 1959, Cuban church officials found themselves both the patrons of churches experiencing rising attendance and the leaders of the country’s most prominent religious institution when religion was becoming the logical motivator for opposition to the new revolution. The Archbishop of Santiago de Cuba, Mons. Pérez y Serantes, praised the rebels and expressed confidence that they would return democracy to Cuba. But subsequent developments led to hardened divisions between Cuban Catholics and Cuban revolutionaries. In the years that followed, many of the clergy left for Miami along with the upper classes to which they had traditionally ministered. Though Catholic and Protestant churches initially lent official support to the new government, even the church leaders that had consistently advocated the rebel cause such as Mons. Pérez y Serantes were soon forced to abandon their hopes for a return to democracy. For a short time, the priests and Catholics who remained in Cuba led the minority of voices that opposed the triumphant, consolidating, and supremely popular regime steamrolling toward left-wing authoritarianism. Their voices were swiftly silenced by a new revolutionary government that would prove intolerant of all forms of directly confrontational opposition.

The issues that created this division between the church and the regime were basic: the most important position for the Catholic Church during the Cold War was its fundamental stance against communism. Tensions mounted over the rapid pace of social reform and the deepening of relations between the new regime and the USSR. The hierarchy began linking these and any proposed reforms too radical for its liking to what it described as a systemic move toward Russian-style communism. In August 1960, any semblance of optimism in church-state relations imploded when the Cuban bishops collectively issued a letter condemning communism and the relationship between Cuba and the USSR, and calling on the Cuban government to do the same.

To Cuban church leaders and most Catholic institutions before the Second Vatican Council (1962-1965), acceptance of Marxist ideology entailed embracing atheism, a nonnegotiable position for the church. Before Vatican II the international church had envisioned no theology or practical doctrine for cooperation with a communist regime. The Cuban Church upheld a position that it would have no contact, much less cooperation, with a communist government so as not to lend legitimacy to the new Marxist regime. The government in turn employed a propaganda campaign to delegitimize the church as foreign, elitist, and a supporter of counterrevolutionaries. The new regime’s nationalization of industry and social services included Catholic schools and hospitals.

An August 1960 pastoral from the Conference of Cuban Catholic Bishops (COCC) stated, “We condemn communism,” and excoriated the dictatorial regime for turning the Cuban population into veritable slaves. By this time the United States had already recalled its ambassadors and imposed economic sanctions on Cuba. In April 1961, the Bay of Pigs Invasion cemented the fault-lines between the Cuban Catholic Church and the Cuban regime. Catholic priests that had already left Cuba served as chaplains for the Bay of Pigs Invasion force and carried letters calling on all Catholics to rise against the government. Led by Manuel Artime, a former leader of Agrupación Católica Universitaria in Cuba, the invaders proclaimed the Catholic nature of their expedition and placed a crucifix on the shoulder patches of all the uniforms of the invading forces.

The failure of the Bay of Pigs invaders provoked a new wave of emigration of clergy and faithful alike from Cuba. Through 1961, the government employed harsh measures against the church, expulsing all foreign clergy from the country and prohibiting the public expression of religion. A dispute over permission for a religious procession led by Mons. Boza Masdival in Havana in August 1961, during which participants shouted antirevolutionary slogans, erupting in a melee that resulted in the death of a passing teenager and led to the expulsion of 130 priests and religious to Spain in 1962. The Cuban Catholic Church had earned its reputation as a vocal, confrontational, oppositional actor in the first three years of the revolutionary regime. With the nationalization of education and social services complete and the church stripped of virtually all its social influence and most of its institutional resources and human capital, the government settled on an official policy that Catholics could participate in the building of revolutionary society as citizens but could not exhibit or proclaim their Catholic identity.

The Cuban Revolution, rather than transforming the Cuban Church, reinforced traditional religious policies and behavior, making the church less open and innovative than most other Latin American churches. The Catholic Church’s position in Cuba, which had been one of privilege from the time of Spanish colonization through Cuba’s period as a republic and US protectorate, became one of highly subdued autonomy under the revolutionary government. After asserting itself confrontationally during the first three years of revolutionary rule, the church turned inward and ceased its confrontational activities, having lost a large portion of its base of believers to emigration and exile, as well as much of its clergy. A period characterized by ‘silence’, tension, and at times ambiguously accommodative relations ensued between church and state for the first time in Cuban history.

Clergy in Cuba that have remained on the island throughout the entire span of the revolutionary period remember the 1960s and 1970s as a dark age. Padre Teodoro Becerril of Havana recalls the cloud of oppression that fell over the Cuban Church:
In the first years of the Revolution, there was much tension, discrimination, and incomprehension…The 60s and 70s were periods of tension, of a lack of liberty. The one social aspect of this time present in Cuba that was against the Revolution was Catholic social doctrine. For example, the church didn’t accept the elimination of private property, much less the total state monopoly over Cuban society (Becerril 2006).
But church leaders did not have the tools to promote their social doctrine, much less stop the processes of nationalization and socialization of education and social services. By 1962, 70 percent of Catholic priests and 90 percent of Catholic religious fled or were forced to leave, though by 1963 some had decided to return (Crahan 1999: 108). Mons. Alfredo Petit, currently Auxiliary Bishop of Havana, reflects on the social delegitization of Catholicism that accompanied the institutional decimation of the Catholic Church: “Our private schools were nationalized. Catholics were excluded from all public life, they couldn’t profess their faith openly” (Petit 2006). Mons. Petit was among a group of Catholic priests that were taken to military detention camps in the mid-1960s, along with individuals from other groups deemed socially undesirable and untrustworthy for incorporation into the revolutionary armed forces. These Military Units to Aid Production (UMAPs) were later admitted as errors by the Castro government and closed down in 1968 (Kirk 1989: 68). But the damage was done. The members of the church that were brought to the camps, a group that included the current Cardinal Jaime Ortega, would not forget the experience.

By 1968, all of Cuba’s bishops were born in Cuba. But its ranks were still depleted and internal conflicts between conservatives and reform-minded church leaders persisted, and its passive laity did not feel comfortable openly professing their faith, either socially or in civil activities. Heading into the 1980s, the general aura of the Catholic Church in Cuba was that of a marginalized, quiescent institution, a relic of a pre-Revolutionary society, causing Crahan (1979) to write, “Only if substantial numbers of Cubans feel a strong need for an otherworldly explanation of life is there a likelihood that the churches will recuperate” (181). The one function that remained constant was that the church was still a destination for those disaffected with the Revolution. The 1986 Encuentro Nacional Eclesial Cubano (ENEC) was a watershed conference for the Cuban Catholic Church, meant to be the start of a new direction for the church in Cuban society. Church leaders admitted their own errors and shortcomings of the past and expressed their determination to update their approach to evangelization and for the church to become an active socio-religious force in Cuban society. The church affirmed that its leaders in Cuba were staying, and they implored their faithful to stay as well. This also signaled the extent to which Cuban church leaders distanced themselves from the church in exile, a church they believed was far removed from Cuba’s social reality, and proclaimed their independence and autonomy as Cuba’s national church. The church came into its own not only by drawing contrasts with the revolutionary regime but with the extreme confrontational views of the United States and the Cuban community in exile. According to Padre Fernando De la Vega of Havana, the priority of the ENEC conference was not only to recognize that the Revolution had produced a new fundamental social reality, but to convince Cuban Catholics that it was worth the trouble to stay in Cuba. Just as the church was using the occasion to fix itself, Cuban Catholics should try to fix Cuba from within : “In 1986, the principal objective was to formulate a plan that addressed the national reality…In the past, many were thinking about the Spanish civil war and chose to flee. The state for its part was very hostile. The goal of ENEC was to say, ‘Don’t leave. Let’s see what we have to offer here’” (De la Vega 2006). Cuban Catholics, the church seemed to learn, constituted a unique community that needed their active support. The Cuban Church would become a missionary church and begin planting roots amongst the destitute of Cuban society as they had never done before.

Church Strategy: Indirect Confrontation

In 1991, the situation changed dramatically. The collapse of the Soviet Union sparked a profound change of thinking within the Cuban Catholic Church, especially in its strategy for dealing with the revolutionary government. It now looked as though the Castro regime, like the many satellite communist states of Eastern Europe, was destined for a similar demise. The loss of Soviet subsidies led to an economic crisis unprecedented in Cuban history. Often characterized as a church caught by surprise, the Cuban Catholic Church was not prepared for the sweeping social changes of the Cuban Revolution, but it now sought to prepare itself to assume a larger role in a post-revolutionary Cuba. Two years later, the COCC issued a harsh critique of the Cuban Revolution - harsh in the context of Cuba’s national political discourse, that is. Rather than return to the scathing condemnations of the early 1960s, the bishops framed the contentious message of the pastoral letter El amor todo lo espera with words like dialogue, reconciliation, and respect, but it was received by the Cuban government as a contemptible, blatant attack on the Revolution. The weakened position of the government resulting from the economic crisis made its counter-attack on the Cuban Church less virulent than it could have been. The Cuban Catholic Church was denounced in the government-controlled media as a foreign and counter-revolutionary institution with a history of conspiring with foreign enemies. However, no churches were intruded upon, nor did any arrests or overt harassment of church officials occur. Despite the increased tension in church-state relations, the Cuban Church was reaping real benefits. Church attendance was on the rise. In 1994, the Vatican named Archbishop of Havana Jaime Ortega y Salino only the second Cardinal in the history of the Cuban Catholic Church. Shortly thereafter, Pope John Paul II agreed to accept an invitation to visit Cuba that had been extended by the Castro regime a decade earlier. It was becoming apparent to many Cubans that there was an independent institution on the island that would welcome those who were ‘unsympathetic’ to the Revolution. The stage was set for a new period of church-state relations: a relationship characterized by a new church strategy of indirect confrontation.

Indirect confrontation is the defining aspect of the Cuban Church’s contentious strategy. I define strategies of direct and indirect confrontation as follows: Direct confrontation is a politically contentious strategy in which the church makes explicit its view of the illegitimacy and/or malevolence of the ruling regime. In public statements the church identifies specific targets as illegitimate and/or malevolent, including specific officials, policies, institutions, organizations, or the official ideology. The church has no relationship or strained relations with the ruling regime but has public relationships with oppositional actors. Indirect confrontation is a politically contentious strategy in which the church does not make explicit its view of the illegitimacy or malevolence of the ruling regime. In public statements the church does not identify specific targets as illegitimate or malevolent, but remains confrontational in the context of the national discourse by identifying certain negative political, economic, or social effects resulting from the regime’s governance, policies, and/or ideology, and/or proposing alternative modes of governance, policies, and/or ideological or cultural meaning-systems. The church maintains formal relations with the regime but only symbolic and/or ambiguous relations with oppositional actors.

A strategy of indirect confrontation also finds the church in symbolic association with the primary social opposition – church leaders themselves do not participate in or endorse the activities of dissident actors, but it is generally known that the church supports the work of the primary social opposition. These dissidents tie their politics to Catholic symbols and generally seek the protection of the church and religious spaces to organize their activities. This contrasts with a strategy of direct confrontation, which would find the church in open association with oppositional leaders and groups, appearing with them in protests or rallies and defending their political ideas and actions. Cuban church leaders have sought to maintain a strategy of indirect confrontation in the context of a repressive socialist regime that has marginalized a Church unsympathetic to their social and political goals while dealing with a burgeoning dissident movement replete with Catholic lay activists.

Padre Fernando de la Vega sums up the process that led to the writing of El amor todo lo espera and its reception by the Cuban government in this way:
It was a great pastoral letter, but the government didn’t understand it. It was written in a tone of confrontation…The position of the church was no longer so defensive. Many of the fears were eliminated, due to the fall of the socialist camp. All that had happened before – the persecution – had ended. Many things stated in the letter began to be addressed in a round-about way through the media. It was a way of addressing real problems (De la Vega 2006).
Here, Padre De la Vega refers to the limited targets the bishops chose to confront: the one-party system headed by Fidel Castro was not outrightly denounced, but the bishops did choose to critique certain social, political, and economic ills. Even more direct is Mons. Petit, Auxiliary Bishop of Havana, responding to the charge that government officials felt the letter was too tough a critique: “El amor todo lo espera was just, not tough…it speaks of the reality here, and it continues to represent the truth…I was one of the writers…We said what we said because nobody had ever said anything like that before” (Petit 2006).

Reflecting the dire economic situation spurred by the collapse of the Soviet Union, the bishops essentially blamed the crisis on poor economic and political governance by the revolutionary regime. They make a litany of suggestions for political reform, opening doors for opposition groups to seek support in the church. El amor todo lo espera in many ways could be viewed as a political manifesto, signaling to existing and prospective dissident activists where the Cuban Church’s political sympathies lied.

El amor todo lo espera also contains the few examples of directly confrontational statements the bishops have made since forming their confrontational strategy. The tone taken by the bishops in this letter was unique and did not become constitutive of their political strategy; rather the bishops used the letter to signal their contentious stance to the rest of society and have since remained exclusively indirectly confrontational (the exceptions including a few iconic moments during the 1998 papal visit). The two strategies are brought together in this letter, containing some instances of the bishops explicitly naming the parties or institutions they deem responsible for Cuba’s social and economic crises. Under the heading, “Political Aspects”, the bishops identify five political “irritants” that must be eradicated along with the necessary economic changes, the accomplishment of which would produce a “bridge of hope in the national soul”: (1) the bishops begin by attacking the “omnipresent and exclusionary” character of the national ideology. They go on to argue that the constricting nature of the state ideology produces a sensation of exhaustion with all the repeated orations and slogans. And the issue of identity – what it means to be Cuban – has been closed by the regime to include only those Cubans who are also revolutionaries; (2) the bishops denounce the limitations imposed not on the exercise of certain freedoms, but on freedom itself. This statement is indicative of an indirectly confrontational strategy; however, the bishops argue that any substantive change in this attitude must be accompanied with the administration of an independent justice system – which would result in the consolidation of a state governed by the rule of law; (3) the bishops call attention to the excessive control of the Organs of State Security, that at times intrudes on the strictly private lives of citizens and produces a social fear that is hard to define but palpable to feel; (4) the bishops underscore the high number of prisoners in Cuba, condemned for actions which could reasonably be depenalized or in some cases at least reconsidered. The bishops reason that under a conciliatory political climate men could be freed who have been imprisoned for crimes motivated by politics or economics; (5) the bishops argue that the effective elimination of all discrimination for philosophical ideas, political ideas, or religious creed, would open the way for participation of all Cubans in the life of the country (COCC 1993).

Since the writing of El amor todo lo espera, the Cuban Church has not directly confronted the ruling regime in its actions or rhetoric. It has instead chosen to focus on the challenges and difficulties of fulfilling their religious mission, thus highlighting in an indirect way the repressive social environment in Cuba. In a 2002 conference on the subject of the Catholic Church and the media in Cuba that took place in the San Juan de Letrán Convent in Havana, Orlando Márquez, a Catholic layman and editor of Palabra Nueva (the official newsletter of the Archdiocese of Havana) referred to the singularity of El amor todo lo espera as a political statement stating, “In the document…the Church said what it could say…Everything is clear, everything is said, and the Church is using its actual means of communication to try to proceed according to the mission of the Church” (Márquez, “Debate” 2002). The Cuban Church publicly treats the pastoral letter as a unique event rather than a representative statement of their ongoing strategy. However, many church leaders privately express great pride for composing the letter and have deemed it unnecessary to write another similar pastoral letter because Cuba’s social, political, and economic conditions have not profoundly changed. The singularity of El amor todo lo espera has given it iconic status in the history of the Cuban Church and has allowed church leaders to proceed with an indirectly confrontational strategy without resorting to making direct political denunciations. What church leaders continue to call into question is the lack of political pluralism in Cuba, though without characterizing the regime as totalitarian and in only scattered instances criticizing the domination of the PCC.

To signal their disapproval of the regime without overstepping into direct confrontation, church leaders have issued calls for increased political pluralism and the open debate of political ideas. They do not explicitly condemn the regime or call for a democratic transition. To avoid giving the regime the tools to portray the Catholic Church as a conspiratorial political organization, church leaders affirm Catholic doctrine that the church does not and will not instruct its faithful to join any specific political organization or choose a specific political option. Yet, church leaders always follow these caveats by stating that their faithful are free to choose any and all political options – as long as their decisions are made in recognition of God’s love and based on religious morality. This freedom to choose amongst a plurality of political options is something not offered by the Cuban regime, which has legalized only one political party and in a strict sense only one political option – that for socialism and the Cuban Revolution – though they may believe the Revolution altruistic and skillful enough to serve the needs of all of Cuba’s people. For the regime, the Revolution is the embodiment of identity and nation, not just a set of political institutions. Any options contrary to the Revolution are contrary to Cuba, to the nation itself. Part of the Cuban Church’s strategy of indirect confrontation is to make the simple observation that there should exist a variety of political options.

A 2003 theological-pastoral instructoral of the COCC, entitled “The Social Presence of the Church”, explicitly addressed the Cuban Church’s perspective on political involvement:
The mission of the Church is not political; its mission is not to intervene directly in the exercise of civil power, nor in the oppositional structures of power, nor support one or another party, nor recommend a candidate party up for vote in an election. In the political debate amongst parties that confront one another or join in ideological or strategic alliances the Church must be neutral, although it is a part of its ethic that the rights of everyone be respected in this debate (COCC 2003).
Recognition of the idea that such a debate should occur, even without identifying the specifics of what political issues or ideas should be included in Cuba’s public discourse, is in itself perceived by the regime as an act of confrontation. Church leaders do not endorse particular parties but they decry the fact that political options are not offered by the Cuban political system. Catholic laypeople need only be loyal to the Catholic Church, and must necessarily base their political choices on Christian ethics. The church, then, would be against any system that did not provide for political choices among which Christians could choose.

This is the indirect way in which democratization is advocated – avoiding mention of specific leaders, parties, institutions, and political options that should be ousted, formed, erected, or exercised (respectively), but acknowledging that a plurality of potential leaders, parties, institutions, options do exist and should be respected. While the Cuban Church does not denounce the revolutionary system per se, it does affirm the existence of a plurality of political options that would benefit Cuba should some social force work toward the realization of those options. In “The Social Presence of the Church”, the bishops make known their criticism of the official ideology and hint at a political solution to the “difficult situation” created by totalitarian ideology:
When one identifies the ideology of the government with all the juridical order and the ethical reality of the country, he is equating society with the State and in this way the State converts itself equally in the conscience of all the citizens…It is imperative to keep in mind that, actually, all thought and action does not coincide with the official ideology…” (COCC 2003).
The virtues of Marxism are not attacked; rather, the State ideology is criticized only to the extent that it does not represent all the realities to be found in Cuba nor in the conscience of every citizen. In this passage, the bishops hope to position the Catholic Church as the one institution that recognizes the plurality of Cuban culture, even as they follow their mission to evangelize the population and advocate a single morality, based on Christian ethics.

Formally and publicly, the Cuban Catholic Church strives to maintain a cordial relationship with the Castro regime. Describing the nature of church-state relations, Mons. Jose Felix Pérez Riera, former Adjunct Secretary of the COCC, uses very dry, stark terms, never flowering over the coldness that exists between the two entities: “Relations are formal, in order, and they are functioning. They cover administrative aspects, that may have to do with the restoration of churches or priests that want to do a religious procession. Between the government and the COCC, we cover basic principles: there is a dialogue about human and social issues. But our focus is different – we’re always thinking about the loss of values” (Pérez Riera 2006). Here, Mons. Pérez Riera seeks to acknowledge certain issues around which the church and the regime have found common ground, yet, he distinguishes the church’s emphasis on the loss of values in Cuban society. Even the most genial descriptions of church-state relations made by church leaders emphasize the differences in thinking between the two entities. The Office of Religious Subjects of the PCC is the official channel through which all communications between church and state take place. The existence of such an office is a source of consternation for the Catholic Church. Mons. Pérez Riera notes that when the Office of Religious Subjects contacts the church, it is usually to protest church actions that overstep boundaries instituted by the government: “It doesn’t occur with much frequency. It could be that a priest in a town organized a procession without permission, as they say, disturbing the social order; it could be about certain articles published in church magazines, or that someone visited without official documentation” (Pérez Riera 2006). In discussing the process of dealing with the Office of Religious Subjects, Mons. Ramon Suárez Polcari (the Chancellor of the Cuban Catholic Church in Havana) expressed dismay at the Catholic Church’s loss of status: “All of us communicate with the State through the official office; there are signs of improvement but there is always tension; they have their own style of working; the Catholic Church maintains a unique posture; there is a historical tradition…the church never had to incorporate itself into any special Council, like the Concilio Evangélico today; after the Revolution, we ceased being the official church” (Suárez Polcari 2006). The Concilio Evangélico is a Christian church council that encompasses all the Protestant denominations in Cuba. All the churches that belong to the Concilio cooperate with and are supportive of the Revolution. The Catholic Church remains the only Christian church that has not been incorporated into the Concilio Evangélico. Mons. Polcari detailed how being part of the Concilio has resulted in benefits for the Protestant churches, even with fewer percentages of faithful in Cuba than the Catholic Church: “Amongst Protestants and Evangelicals there is no considerable percentage of faithful in Cuba; they haven’t even grown much, but they have more facilities, they have permission to construct new temples; so they have their own posture – the Catholic Church has more independence than the Concilio Evangélico, which is identified with the State” (Suárez Polcari 2006).

The important thing for church officials is to stress that they function independent of the government, something that would be compromised by joining a council that, in the eyes of the Cuban Catholic Church, forces other churches to tow the government line.

Maintaining dialogue is the official policy of the Cuban Catholic Church, but church leaders recognize that the Castro regime has erected barriers that inhibit maintaining effective dialogue, that is, dialogue that would produce compromises between the church and government on areas of mutual interest and lead to collaboration on social issues and projects between the two institutions. Rolando Suárez, a Catholic layman and the lawyer of the COCC, points to certain social issues that have been on the table in discussions between church and government officials: “The government made abortion legal, and employs the death penalty. On these issues we are not in agreement. But, for example, the government has said that euthanasia will be illegal. On this issue we have agreement” (Suárez 2006). However, the regime does not in practice consult the church on how to approach social issues. Areas of agreement are arrived at more or less by chance rather than consultation. Rather, the Office of Religious Subjects dictates to and admonishes the church for its offenses.

Cuban church leaders have made apparent their desire to find solutions to issues of common interest, but it criticizes the official channels set up by the regime to purportedly achieve a constructive dialogue. The COCC conveys its awareness that the regime has tried to marginalize the Catholic Church; but the highly critical tone of their discourse keeps its reference point in the church’s efforts to work with the regime, not against it. The Church’s indirectly confrontational posture allows it to maintain formalized relations with the regime, though they remain contentious. Political themes remain a taboo subject and are not broached in official meetings between the PCC and the COCC. This is perhaps the primary reason why a formal relationship can be maintained between the two institutions.

The Church and the Opposition

A 2002 article in Palabra Nueva clearly outlined the Church’s relationship to Cuba’s dissident community, as much by what was said in the article by what wasn’t said. Entitled El Proyecto de la Iglesia (“The Project of the Church”), Palabra Nueva’s editor Orlando Márquez responded to a letter from Iván Chávez Viera (presumably a Catholic dissident) criticizing the Catholic Church for not endorsing Oswaldo Payá’s Varela Project, a petition presented to the Cuban National Assembly proposing laws that would entail comprehensive political reforms, including the establishment of freedom of association, freedom of speech, freedom of the press, free elections, freedom to start private businesses, and amnesty for political prisoners. Oswaldo Payá’s dissident organization, the Christian Liberation Movement (CLM), organized the Varela Project. CLM activists collected 11,020 signatures of registered voters, more than the 10,000 required by the Cuban constitution for any petition proposing new laws to be reviewed by the Cuban National Assembly.

To establish the church’s credibility as a defender of oppositional actors, Márquez invokes passages from El amor todo lo espera as a record of what the institutional church, through the voice of the COCC, thinks about those Cubans that are called “dissidents,” “opponents,” and “counter-revolutionaries.” The passages convey the bishops’ opinion that “dissension” can be “enlightening,” and argue that if Cuba can open international relationships with nations who do not agree with the Cuban system, why at the national level should Cuban citizens be forcibly uniform in their political orientation? Márquez continued: “The prophetic mission of the church is to affirm and denounce from its own position, centered in the human person, without attaching itself to any political posture, but in recognition of the political vocation of citizens” (Márquez, “El Proyecto” 2002). Here, Márquez claims the church’s neutrality in questions of political disputes: the church does not and will not endorse or adhere to any partisan political programmes. Yet, the Varela Project was not in and of itself a partisan political manifesto but a petition proposing liberal democratic political reforms including freedom of association, freedom of speech, freedom of the press, free elections, and amnesty for political prisoners. These are the very freedoms that church officials have intimated at in its political testimonials and professed to support in private interviews. The Varela Project did not forward the agenda of a partisan political organization, but requested the kind of political opening that church leaders hope will lead to the development of political pluralism and civil society. Nevertheless, Oswaldo Payá, a Catholic layman, was forced (according to church policy) to abandon any pastoral duties done for the church when he established a political organization, to relieve the church of direct association with the Varela Project or the CLM.

Later in the article it becomes apparent that Márquez believes the church should avoid endorsing the Varela Project out of concern for the institutional autonomy of the church vis-à-vis government reprisals rather than the interests of partisan neutrality. Church leaders have become so adept at navigating the political waters of Cuban society that it will not capitulate to the demands of any of Cuba’s dissident actors, even though it may support the stated goals of such actors. The goal of Cuba’s strategy of indirect confrontation has been to symbolically align itself with the social opposition while maintaining its independence – thus, retaining its status as the only private, independent, yet politically contentious institution on the island. This, according to Márquez, means refusing to respond to the pressures of those very social actors the Church has worked to cultivate – at times, in fact, publicly distancing itself from these social actors when they become excessively belligerent. Making clear that he speaks for the hierarchy in the pages of Palabra Nueva, Márquez goes on to outline the project of the Church: “Should the church define itself – and this magazine is an instrument of the church – according to the criteria of political actors, or should it strive to maintain its independence in such subjects, engaging itself even more in a pastoral of reconciliation and preserving its obligation with the people to fulfill the mission received from Jesus Christ? That is the project of the church” (Márquez, “El Proyecto” 2002). Knowing that the Cuban Church, as a result of its indirectly confrontational strategy, often is charged with not going far enough into the arena of contentious politics by more extreme and partisan political dissidents (in Cuba and in exile) Márquez further explains how the Church addresses political issues: “If they existed, it is possible that we would occupy more of these subjects, but not from a partisan position. In other words, prudence is not synonymous with silence and complicity” (Márquez, “El Proyecto” 2002). Church officials do not often address politically contentious issues in public, not because it is complicit with the government but because it is prudent in its behavior.

Prudence dominates the Catholic Church’s agenda in Cuba. Yet, church officials still are pressured by extreme political opponents in exile and moderate dissident activists on the island to assume a more directly politically confrontational approach. Padre Fernando de la Vega states what has become an oft repeated phrase by church officials to those who would look to the Church to use its institutional autonomy to organize dissident groups against the Castro regime, that the Church will not serve as an alternative political party: “The church cannot be an alternative political party in Cuba. The church is positioned between two camps – those that live here and don’t accept the official ideology and the church in exile, which says that we don’t come out strongly enough against the state. But they are there and we are here” (De la Vega 2006). This sentiment was echoed in my talks with Mons. Pérez Riera: “The church cannot assume any political projects; it cannot be an alternative opposition political party. It must maintain its independence before those that want to manipulate it with the official ideology. The church has its own project of evangelization. Our lay can be members of dissident groups or governmental groups” (Pérez Riera 2006). But the Cuban Church has never worked to build any political organizations itself, and though it encourages Catholics to be politically active, it does not endorse the organizations that may be built by its faithful. The association of the church with opposition groups remains symbolic, even though these groups may be predominantly populated with individuals bred from within the church’s temples.

The Cuban Catholic Church has since the early 1990s consistently vocalized its desire for the development of an autonomous civil society, independent of the many state-run organizations that promote citizen participation in the socialist system. Rolando Suárez, Catholic layman and lawyer of the COCC, puts the development of civil society at the forefront of the Church’s political interests: “The big issue on the table is civil society, and participation in civil society. Some Marxists argue that the Communist Party is part of civil society, but for this to be true there must be other civil actors present as well. This is an unresolved theme here. The church defends the values of civil society, not the specific organizations” (Suárez 2006). The unresolved theme is the ability of dissident political organizations to organize and petition the government legally. The aim of the church is to nurture and defend the development of civil society, not specific civil organizations. Suárez bases the church’s position on civil development on the church’s love for God rather than the achievement of a political ideal (presumably because the political ideals espoused here are God’s ideals for the fulfillment of human freedom) to maintain the basis of the church’s actions in sacred transcendence. This is the essential source of protection for the church – its strict adherence to its religious duties and functions while avoiding any public forays into political activities.

Resolving not to offer direct assistance or recognition to specific dissident organizations has put the official church at odds with some grassroots sectors of the church and Catholic oppositional actors that would like the official church to adopt a more directly confrontational strategy and be an active participant in dissident activities. Oswaldo Payá, who’s Christian Liberation Movement organized the Varela Project, has not received an endorsement from the official church. Events surrounding the development of the Varela Project signaled the distance that exists between the official church and Catholic lay activists that participate in dissident activities, illustrating the church’s adherence to an indirectly confrontational strategy. Church leaders seem willing to encourage the laity to engage in dissident activities, but will publicly distance themselves from Catholic dissidents who draw the attention of the government.

Dagoberto Valdés, Director of the Center of Civic and Religious Formation of Pinar del Río, President of the Catholic Commission for Culture of Pinar del Río, and a member of the Vatican’s Council on Peace and Justice, in the 1990s formed close relationships with Mons. José Siro González, Archbishop of Pinar del Río, and Mons. Meurice of Santiago de Cuba, making him a leading figure among Catholic laymen in Cuba. Though each diocese in Cuba has a Center of Formation in the Faith, Pinar del Río’s diocese was the only in Cuba to feature a Center of Civic and Religious Formation. Valdés used the Center to organize lectures on democracy, human rights, and civic responsibility. He also served as the director of Vitral, considered the most politically contentious of the Catholic publications. Vitral often made a habit of publishing direct denunciations of the Cuban government and many of its policies.

In early 2007, the church resigned to cut its ties with the increasingly contentious and directly confrontational tone of Vitral. Valdés’ close associate and ally, Mons. González, retired in early 2007 and was replaced by Mons. Jorge Enrique Serpa as Archbishop of Pinar del Río. Among the first decisions made by the new bishop was that resources reserved for the publication of Vitral and running the Center of Civic and Religious Formation would be redirected. The publication of Vitral would no longer be guaranteed.

In an editorial announcing the new bishop’s decision Valdés cited a lack of funds as the reason for the closing of Vitral. For a church that consistently bemoans its lack of access to media outlets, closing one of its own publications, the most critical of the Cuban government, was interpreted internationally as a concession to the Cuban government. In one of his only interviews following the closing of Vitral, Dagoberto Valdés lamented the fact that the church itself had shut the magazine down, rather than repressive government tactics: “What I could not believe was that the decision to close the magazine came from within the church” (qtd. in Ravsberg 2007). Responding to the high level of international publicity the story of Vitral’s closing received, Mons. Serpa stated in an official communique from the diocese of Pinar del Río that he never discussed closing or terminating Vitral or the Center of Civic and Religious Formation, only that it was decided that the resources of the diocese must be redistributed in corresponding diocesan commissions, to better serve the program of evangelization, noted by Mons. Serpa as the “most important program of action the church can have” (Serpa 2007). He continued: “I have asked that Vitral magazine keep to the truth based on the gospel and the church's social doctrine, without falling into aggressive and argumentative expressions”(Serpa 2007). Church activists in Pinar del Río and Havana said church leaders had been discussing the closing of Vitral for more than a year because of government pressure. A news article revealed that the sharpness of Vitral political critiques had come to worry both conservatives in the church and hard-liners in government, according to an anonymous dissident activist (Cancio 2007).

This self-policing by the Cuban hierarchy reflects their intent to distance themselves from acts of direct confrontation and the superiority of their corporate interests. Dissident actors were shocked to learn that the same church that produced El amor todo lo espera was willing to engage in self-censure, thus adhering to its indirectly confrontational strategy. The Center of Civic and Religious Formation has been dismantled. The church hierarchy had successfully removed its official stamp from the pages of Vitral. A month later, a new edition of Vitral (with Dagoberto Valdés and his group of editors no longer involved) was published that assumed the indirectly confrontational and more conciliatory tone of the Cuban Church’s official line.

Cuban dissidents have not chosen to stage many formal protest marches/events or make public protest a part of their contentious repertoire. Only the Ladies in White (Las Damas en Blanca), the wives of imprisoned dissidents who gather every Sunday at the Santa Rita Church and stage a walk through Havana, have made public protest their primary contentious action. Yet even this group, who walks peacefully and virtually unencumbered through the streets of Havana, does not receive any public acknowledgement or participation from church officials. The Ladies in White are permitted to use the Santa Rita Church as their gathering place, but they do not receive any public recognition by leaders of the church itself. Their processions go largely unmolested by government forces, due in large part to the high level of international attention they have garnered as well as the fact that no political statements or directly confrontational actions accompany the processions.

Mons. Alfredo Petit has witnessed a large number of believers flocking to the Catholic Church in search of political as much as religious leaders, and consequently a large number of disillusioned people: “Politics is the responsibility of laymen, they carry the social doctrine that we have. A lot of people come to the church thinking they’re going to find an alternative political party, and the church is not one” (Petit 2006). The Cuban Church has delegated the responsibility of political confrontation to laymen. According to the church’s strategy, laymen should be actively participating in politics, though church officials themselves cannot enter the political sphere. The political nature of El amor todo lo espera gave many Cubans the sense that the Catholic Church would lead a movement of dissident activists, but it has refused to assume this role. Though Cuban church leaders acknowledge that the Catholic Church now attracts almost exclusively Cubans who are unsympathetic to the Revolution, its ideology, and its political, economic, and social goals, they do not use their pulpits to make directly confrontational political pronouncements. As adamant as church leaders are about refusing to become political figures, they forcefully argue that the Catholic laity must themselves become politically active. According to Rolando Suárez, “The Church doesn’t involve itself in politics. This is the duty of our faithful. However, many Catholic faithful often don’t realize that this is a social duty” (Suárez 2006). It becomes apparent that church leaders feel they are endowed with a great responsibility to help develop a politically conscious citizenry, a responsibility that was neglected prior to the 1986 ENEC conference. Though they will not themselves assume a directly confrontational public voice, they are fomenting an able portion of the citizenry to think of themselves first and foremost as dignified Christian individuals, rather than simple parts of a large collective group. The Cuban Church does not want to be the voice of the opposition – but it does want to form and inform those who would become that voice.

The Government Perspective

Mention of El amor todo lo espera to Dorita Pérez, Director of the Office of Religious Affairs of the PCC, Provincia La Habana, stirs a wrath of disdain toward the Cuban Catholic Church. Speaking for the Cuban government, her office handles all communications between the Catholic Church and the PCC in Havana Province. Fiercely disagreeing with Mons. Petit, Sra. Pérez points to El amor todo lo espera as an example of the Cuban Church overstepping its bounds into the realm of political and economic issues in Cuba: “El amor todo lo espera made a very harsh critique. It criticized the treatment of youths, it criticized our educational system. They do politics in a devious, underhanded way. They are capitalists. They want education and healthcare to charge for these services. Cuba is not in want for any of this” (Pérez 2006).

These kinds of accusations represent the government’s view that the church is not only seeking to assist dissident activists in Cuba but also wants to reoccupy a social space that represents the most touted achievements of the Revolution, the fields of education and healthcare – two fields traditionally administered to by church institutions in Cuban society, but that now are under a state monopoly. In my interview, Sra. Pérez, as a representative of the Cuban government, did not waiver in her view of the Cuban Church as a domestic antagonist, a non-revolutionary institution if not a counter-revolutionary one: “From the beginning of the Revolution the Catholics were against the revolutionary authority. Counterrevolutionaries hid within the church. They were against the Revolution and wanted to continue with their oligarchy.” This suspicion of religion and the Catholic Church specifically continued throughout the revolutionary era. Following the ENEC conference, when Cuban church leaders emerged with a new theology that appeared to recognize the legitimacy of the Revolution and some of its achievements, rapprochement seemed possible. But issuing El amor todo lo espera at the low point of the “special period” confirmed government suspicions that the Church remained a counter-revolutionary organization: “This same church claims it doesn’t have anything to do with politics, and always it takes positions directly contradicting what we say. The Cuban Revolution is what teaches values. Now their pastoral letters speak against everything the Revolution says, and later they say that they don’t talk about politics” (Pérez 2006). The political character of much of the Church’s writings and some of its activities does not go unnoticed by the government.

Sra. Pérez’s characterization of church-state relations centers on delineating boundaries. It would seem that relations could improve if the church would limit itself to matters of spirituality and nothing more:
Relations between the Catholic church and the government are stable, more or less. They are relations of coexistence. The church has a specific objective of getting control of education and healthcare. These interests haven’t changed. They want them as they used to have them here, and like they have them in other countries, but here that is the work of the government, not the church (Pérez 2006).
Education and healthcare are two areas of heightened contention, as these fields constituted the most touted achievements of the Revolution yet have historically been included in the domain of the Catholic Church: “After the ‘special period’ began they hoped to give they people a ‘little snack’ and health services. But that is the responsibility of the government, not the church” (Pérez 2006). To highlight the hypocrisy of the church, she discussed the example of Cuban provincial schools, located primarily in the country. Church leaders have spoken against these schools, saying they break up the family structure, because children normally must attend school in the country for a period of approximately two weeks, visit home for a weekend, and then return to the countryside again. But, she argued, don’t the monasteries and seminaries do the same thing? In the end, according to Sra. Pérez, the schools only give a percentage of a child education and the rest must come from the family.

Describing communications between the church and her office, Sra. Pérez states, “Communications are fluid, there is no other word to describe them. But they don’t want to extend them. The objective of the church should be to serve and perform humanitarian services. But relations are normal. El Comandante had a meeting last year with the COCC and it went well, it was cordial. They say in front of him that they don’t want to alter socialism, but when they leave to do something else” (Pérez 2006). In the Cuban government’s perspective, the church’s strategy of indirect confrontation consists of concealing its true objectives and desires, to return to the elite status the church enjoyed under the Republic, participate in a democratic transition, and reoccupy and administer Catholic services in education and healthcare. The philosophy of the Revolution is that the state has the capacity to deliver all goods and services to the populace, so that efforts of the church to administer social services, even charitable ones, are considered a threat: “We don’t have anything but what the Revolution provides. Foreign priests often come to Havana and ask the people of the barrio what they need. But there is no lack of necessities here. The state performs this function, giving people what they need. They cannot teach us this, no priest can” (Pérez 2006).

A strategy of indirect confrontation is at its foundation confrontational. The Cuban Catholic Church and the Castro regime are institutions on opposite sides of broad political and philosophical questions in a decidedly adversarial relationship. Indirectly confronting the regime relieves the church from the threat of direct persecution, but the government has its own way of indirectly marginalizing the Cuban Church, to assure it does not become an autonomous and mainstream political institution. Part of this strategy came in creating the Concilio Evangélico, which gives special privileges for Protestant religions, including permission to construct new churches. Sra. Pérez concedes, “Relations are normal with everybody, but with the Protestant churches they are better” (Pérez 2006). According to Orlando Márquez, the existence of the Concilio has severed channels of communication between the Catholic Church and the more revolution-sympathetic Protestant faiths: “Really, there aren’t any relations between Catholicism other faiths. There are many Christian churches here but the communist system is paralyzing in terms of the relationships we are able to forget” (Márquez 2006). The Concilio then serves to strengthen the capacity of Protestant churches to proselytize while isolating the Catholic Church.

There is stark disagreement over the nature of the Church’s relationship to dissident activists as well. In response to the question of whether the dissidents have an alliance with the church to confront the government, Rolando Suárez states:
No – the church has always been of the opinion that our faithful is free to participate in politics. After declaring yourself faithful, all our faithful are free to choose any political path, it’s the freedom that the church proposes, not that they must choose certain parties. The church, the hierarchy, has always been at the service of everyone. There are Catholics that are communist, that are liberal, the church is open to everything. There is no coalition between the church and a political party. I am a layperson, and the hierarchy has never told me what the best political option is. But the church is against the lack of options in our political system (Suárez 2006).
This caveat allows the Cuban Church to position itself against the socialist system without denouncing it. However, it has not convinced the regime that there is not more than a symbolic relationship between the Cuban Church and Cuba’s dissidents. According to Sra. Pérez, “The few counterrevolutionaries we have here, miserable as they are, hold their meetings in the Catholic church because they give them the space. The pulpit should not be used for counterrevolutionary activities. They must recognize, for example, that if you believe in Christ, I believe in Castro. They must respect that” (Pérez 2006).

Does, then, the government envision any role for the Catholic Church in Cuban society? According to Sra. Pérez, only one that would come with validation of and submission to the social and political goals of the Revolution:
Society wants the church to join with the social revolutionary project. But they always ask for Catholic private education. They have Catholic schools for infants within the churches. We respect that because the churches are theirs. Here Catholics are not persecuted. But they have to respect our constitution and our laws. The Catholics confuse this – they talk foolishly. What they do in the church is conspiracy against the state. They should be very careful (Pérez 2006).
In effect, outlining preferences for increased political pluralism, and any suggestions that dissident work may improve the political situation of the country are considered disrespecting the laws of the country, and “talking foolishly.” It is no small feat that the Cuban Catholic Church remains the one private institution functioning on the island that has not been subsumed by the state. The price for this distinction has been periods of repression and unending suspicion. Charges of conspiracy have come even as the church pursues an indirectly confrontational strategy, which makes the Cuban Church’s resistance to endorse dissident organizations or movements like the Varela Project much more logical. Maintaining this strategy requires coordination and precision, as it is apparent that no article or procession goes unnoticed by the Office of Religious Subjects. While disdaining the church, Sra. Pérez refuses to label it as a potential threat. But for all the talk of normalized relations, it is evident that the government recognizes with contempt the efforts of the church to nurture a new way of thinking in its flock. No less than the Cardinal himself has been signaled out as a target of the government’s scorn:
It doesn’t interest us when people profess religion. What interests us is that they respect the laws of the country, of the patria. Now certain processions are permitted, for example during Semana Santa. We’re not scared of that, but they must respect the public order. They organize their public activities and we don’t have absolutely any fear. But there are people that manipulate these activities. And Jaime (Cardinal Ortega) is the one who is scared. He never goes out in procession (Pérez 2006).
The challenge to Cardinal Ortega here is very revealing, almost as a recognition of the extent to which the government would come down on the church if it were to organize processions without permission. Sra. Pérez displays a confidence in the oppressive apparatus of the regime to illustrate her point that the Cuban government would not fear even a directly confrontational challenge from the Cuban Church.

Conclusion

The Cuban Catholic Church is firmly situated on the side of opposition to the Castro regime. Its relationship with the government is one of mutual dislike. The church has adopted strategies to conceal its desires for a regime transition and to mask what would be considered by the regime counter-revolutionary activities. It has chosen to indirectly confront the regime, deliberately avoiding overtly confronting the regime so as not to risk overt persecution. The government has responded with its own efforts to marginalize the Catholic Church in Cuba, creating a situation of heightened tensions between the two institutions. While not endorsing the political organizations that employ Catholic symbolism, the Cuban Church has not actively discredited them either. To a large extent, it was sufficient that Cuban church leaders have stayed neutral in reference to many political issues, critical events, and dissident groups to remain in the realm of contentious politics; in a socio-political milieu where revolutionary support is demanded by the structures of authority, silence can be vociferously declarative and neutrality itself an act of confrontation.

The Cuban Catholic Church is the one national institution that has survived the duration of the Revolution with its autonomy intact while contributing to the development of a democratic political culture on the island. Their positions as oppositional actors that have remained in Cuba have afforded Cuban church leaders a sophistication in dealing with the system – they have become adept at validating the Cuban reality while promoting both their theological vision and democratic principles. The Cuban Church does not subscribe to a particular agenda for political reform, does not endorse any dissident movements within Cuba, Catholic or otherwise, and has not advocated any overthrow of the current regime, peaceful or otherwise. Rather, it is working within the system, following its primary mission of evangelization, and educating its parishioners to think of themselves as autonomous individuals who are responsible for their own choices. This is the Cuban Church at its most subversive – bringing the focus to the dignity of the individual and his choices, a scandalous philosophy in a system that prizes the collective will and demands unity in support of the revolutionary project.

Cuban church leaders seem eager to resume the former position held by the Cuban Catholic Church as the “official” church of Cuba, though they are acutely aware that they cannot operate as an elitist institution (like they once did) in Cuba’s contemporary political culture. The ENEC conference began a renovation process within the church, one they feel 20-plus years later has positioned them to champion the renovation of Cuban society and to contribute to that process as its principal moral and spiritual voice. They have focused on their own faithful, as the structures of revolutionary society have not permitted them to establish a mainstream role in society nor any access to mass communication. The Cuban Catholic Church remains on the fringes of revolutionary Cuban society, but it is the dominant institution of those dissident sectors of society that oppose the regime. For now, the church does not have many avenues to spread its spiritual or political message beyond its parishes. But its members have been primed and are ready to actively engage Cuba’s political processes in the event of a regime transition. Their faithful are the Cuban citizens who will most likely become advocates for democratization and the spreading of a democratic political culture beyond Cuba’s Catholic parishes.

Bibliography

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Cancio Isla, Wilfredo. 2007. “An Outspoken Magazine of Cuban Church Closing.” El Nuevo Herald.

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Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. 2003. “La Presencia Social de la Iglesia.” Instrucción Teológico-Pastoral.

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Crahan, Margaret. “Cuba”, in Sigmund, Paul E. 1999. Religious Freedom and Evangelization in Latin America: The Challenge of Religious Pluralism. Maryknoll, New York: Orbis Books.

De la Vega, Padre Fernando. 2006. Interview with Author. Párroco de Montserrat, Havana..

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Márquez, Orlando. April 2002. “El Proyecto de la Iglesia.” Palabra Nueva.

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Perez Riera, Mons. Jose Felix. 2006. Secretario Adjunto of the COCC, Iglesia de Santa Rita. Interview with Author. Miramar.

Pérez, Dorita. 2006. Oficina de Asuntos Religiosos, Comité Provincial del Partido Comunista Cubana, Havana. Interview with Author. Havana.

Petit, Mons. Alfredo. 2006. Auxiliary Bishop, Havana. Interview with Author. Havana.

Ravsberg, Fernando. “Cuba: Cierra Revista Católica.” 13 April 2007. bbcmundo.com

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Suárez Polcari, Mons. Ramon. 2006. Canciller de la Iglesia, Archdiocese of Havana. Interview with Author. Havana.

Suarez, Rolando. 2006. Lawyer of the COCC. Interview with Author. Havana.

(siguiendo la noticia) Venezuela niega la presencia de las FARC en su territorio

Ayer linkie la información que ofrecía El Tiempo relacionada con la distribución geográfica de los lideres de las FARC: (según El Tiempo) Doce jefes de las FARC se esconden fuera de Colombia (2 estarían en Cuba). Entre los países anfitriones por supuesto que se mencionaba a Venezuela. El gobierno de ese país se apresuró a desmentir (a El Tiempo) y dice que: "Es falso de toda falsedad".

Monday, May 25, 2009

(today) Miami Beach (around 6 pm)

Fotos/Blog Gaspar, El Lugareño (fotos by my cell)

el Mapa de la A (H1N1)

click en la imagen

Memorial Day

Foto/AP
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www.usmemorialday.org

(según El Tiempo) Doce jefes de las FARC se esconden fuera de Colombia (2 estarían en Cuba)

Correos interceptados, comunicaciones telefónicas de correos humanos rastreadas y valiosos datos de informantes hacen parte de los elementos que llevan a los hombres de inteligencia a concluir que un integrante del secretariado y cuatro guerrilleros del estado mayor central viven en otros países; tres integrantes del secretariado entran y salen evadiendo el cerco de la Policía y del Ejército; y cuatro jefes de frente y un ideólogo se esconden por épocas en los países vecinos.

Sobre los integrantes del secretariado, los investigadores determinaron que solo el 'Mono Jojoy', 'Mauricio' y 'Alfonso Cano' le están haciendo frente a la ofensiva militar. (sigue)

Estrenan versión de “La Casa de Bernarda Alba” para espectadores nudistas

(El Tiempo). Se trata de la adaptación de 'La casa de Bernarda Alba', de Federico García Lorca. Este "primer evento cultural nudista", como fue llamado por sus organizadores, fue visto por unos 120 espectadores.

La obra, interpretada por actores que en su mayoría también aparecen desnudos, estuvo vedada para la prensa o para quienes incumplieran con el requisito de desvestirse.

Los asistentes podían llegar vestidos al teatro Arlequino de la capital argentina, pero antes de acceder a la sala tenían que pasar por una habitación donde se quitaban todas sus prendas para cumplir con la condición de desnudo obligatorio que proponen los organizadores. (sigue)

En su primer día, Pope2you registró medio millón de visitas

(ACI). En su primer día en línea, el nuevo sitio web en el que los jóvenes de todo el mundo pueden entrar en contacto con el Papa Benedicto XVI, a través del mundo digital, ha llegado al medio millón de visitas.

Según explica el Coordinador del sitio web www.pope2you.net P. Paolo Padrini a Radio Vaticano, este portal auspiciado por el Pontificio Consejo para los Laicos, también busca "crear una comunidad de pertenencia, de participación en la Iglesia, a través de la cercanía que cada vez es más estrecha con el Santo Padre". (sigue)

Sunday, May 24, 2009

Religión y política en la sociedad contemporánea

ZENIT habló con Alfonso Santiago, profesor de derecho constitucional de la Universidad Austral de Buenos Aires, sobre los desafíos tanto de la Iglesia como del Estado en esta materia, sin rechazar la respuesta a preguntas sobre la situación argentina.

--Desde hace unos años se puso de moda el tema del papel público de las religiones. Desde las perspectivas teológica, cultural y filosófico-política, que aborda en su libro, ¿cómo cree que deben ser entendidas las relaciones entre la religión y la política?

--Alfonso Santiago: Religión y política son dos realidades, dos dimensiones de la vida humana, que han acompañado y acompañarán siempre la existencia de cada persona y de la sociedad en todo tiempo y lugar. La universalidad del fenómeno político y del religioso es una realidad histórica y empíricamente comprobable. Religión y política, con fines y expresiones bien diversos, están llamadas a dar sentido y enriquecer la vida de cada hombre y a complementarse mutuamente.

La política tiene que velar por la promoción del bien común de la comunidad. A su vez, la religión encauza la profunda inclinación que el hombre experimenta hacia Dios, para conocerle, adorarlo y vivir conforme a sus designios. Cada una en su ámbito, sin mezclas ni indebidas interferencias, aunque abierta una a la otra, pueden contribuir a la plena realización personal y social. En esta materia el cristianismo es portador de una original visión que se basa en el dualismo cristiano ("Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios") y en las relaciones de independencia y colaboración que plantea entre la Iglesia y la comunidad política".

--En la situación actual, ¿cuáles creen son los principales desafíos para la Iglesia en esta materia?

--Alfonso Santiago: En mi opinión, y así lo expongo en mi libro, los tres grandes desafíos que hoy día se presentan a la Iglesia católica en torno a la relación entre religión y política son el fundamentalismo islámico, con su profunda confusión entre el orden político y el religioso; el laicismo extremo, con su consideración hostil del fenómeno religioso y el intento de encerrarlo únicamente en la esfera privada; y la falta de participación y de coherencia de los fieles cristianos a la hora de actuar en la vida pública.(entrevista completa en ZENIT)

Acusan a Pánfilo de mal uso de recursos

La información completa se puede leer aquí

(dos) en Con ojo de Gato

Muestra de Gilberto Ante en el Museo de Antioquia, Colombia


(Semana). El Domingo de la Revolución es una muestra de 50 fotografías del archivo de Gilberto Ante -en el que se mezclan las imágenes oficiales de Fidel, el Che y Camilo Cienfuegos-, con otras de mujeres desnudas en cuartos de hotel, un retrato de la cosmonauta Valentina Tereshkova en la peluquería con el casco de un secador de pelo en la cabeza, otra de una mujer pop frente a los cañones de Morro Cabaña y hasta el retrato en Angola de un par de monos en una pose extrañamente similar a la de los soldados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Un archivo que revela la ingenua mirada de un campesino o la de un bromista pesado, de alguien, como señala Beatriz López, una de las curadoras de la exposición, "que apenas tuvo un medio para expresarse desarrolló un sentido estético". (sigue)

rap a la camagüeyana ...

Las Damas de Blanco


A esas mujeres valientes que recorren la Quinta Avenida de la Habana todos los domingos vestidas de blanco, en silencio, portando un gladiolo, desafiando a la dictadura mientras le piden al mundo que se solidarice con la liberación de sus esposos, padres, hijos, hermanos, amigos, presos por el solo delito de querer pacíficamente libertad de expresión, elecciones libres y una vida digna para el pueblo cubano. Para estas mujeres, con toda admiración, dedico un gladiolo cada domingo. (El Imparcial Digital)

Logo tomado del blog de Aguaya Berlín

la nueva justificación, del régimen de la Isla, ante la re-agudización del "período especial"

Para el estudiante Mario Espinosa, de 21 años, uno de los puñetazos [de la crisis mundial] lo vamos a sentir en el turismo. «La gente en el mundo tendrá menos dinero con la situación del desempleo y la quiebra de empresas, en medio de esa incertidumbre no tendrá muchas ganas y posibilidades de recrearse. Si a eso le añades que es una de nuestras principales vías de ingresos, ¿cómo quedamos?» (sigue en Juventud Rebelde)

Charles Bolden in line to be first African-American space chief

(MSNBC). CAPE CANAVERAL, Fla. - President Obama intends to name former astronaut Charles F. Bolden to head NASA. If confirmed by the Senate, Bolden would become the first African-American NASA administrator. (read more)

Saturday, May 23, 2009

Demuelen el Ateneo de Matanzas

Luego del derrumbe del techo (el pasado 19 de mayo), comenzó (hoy) la demolición del Ateneo de Matanzas (detalles en Juventud Rebelde)

Esperanza de vida ...

(Granma). En Cuba la esperanza de vida al nacer es de 77,97 años, según los últimos estimados de la Oficina Nacional de Estadísticas, pero es de 80 para las mujeres y de 76 para los hombres. (sigue)

Patrick Reilly, presidente de la sociedad Cardenal Newman, se refiere a Obama en ND

MANASSAS, Virginia, viernes, 22 de mayo de 2009 (ZENIT.org).- La controversia por el galardón a Barack Obama de la Universidad de Notre Dame en Estados Unidos, puede ser también una oportunidad para renovar la identidad de la educación superior católica en su identidad y misión.

Es la opinión, compartida con ZENIT de Patrick Reilly, presidente de la sociedad Cardenal Newman, organización que busca renovar y fortalecer la identidad de las universidades católicas ese país.

El año pasado, esta asociación publicó la "Guía de Newman para escoger una Universidad católica" (TheNewmanGuide.com), con el fin de orientar a los estudiantes sobre los institutos de educación superior que son fieles al sentido de la la educación católica y a la constitución apostólica Ex corde ecclesiae de Juan Pablo II, sobre la identidad y misión de las universidades católicas.

Reilly se refierea la controversia ocurrida el pasado domingo en la universidad católica de Notre Dame, situada en el estado de Indiana y una de las más prestigiosas de Estados Unidos.

Notre Dame rindió un homenaje al presidente Obama otorgándole el título de doctor honoris causa en derecho, a pesar de que en su vida política, antes y después de ser presidente, ha votado y aplicado políticas contra la vida humana, como es la promoción del aborto incluso en fases muy avanzadas de gestación, la investigación con células madres embrionarias y las fundaciones de programas de planificación familiar en Estados Unidos. (sigue)

Foto/Blog Gaspar, El Lugareño.

El subsecretario del Consejo Pontificio para la Cultura se refiere a Galileo

--¿Cómo fue en realidad el juicio a Galileo?

--Monseñor Sanchez de Toca: Fundamentalmente Galileo fue procesado en 1633 por haber violado una disposición que se le hizo en 1616. La disposición de 1616, que Galileo no cumplió, le prohibía enseñar el copenicanismo, es decir, la doctrina que dice que el sol está en el centro y la tierra se mueve alrededor.

Galileo pensó que la prohibición no era tan rígida, sobre todo después de la elección del Papa Urbano VIII y publicó un libro en el que, bajo la apariencia de un diálogo en el que se exponen los argumentos a favor y en contra, tanto del sistema tolemaico como del copernicano, en realidad se escondía una apología descarada del sistema copernicano. No sólo esto, que era ya una violación de la prohibición que se le había hecho sino que además consiguió fraudulentamente el imprimatur, engañó a quien lo concedió diciendo que era una exposición imparcial, pero no era nada imparcial. Por este motivo fue acusado y por lo tanto, sometido a procesos, es decir, sometido a un proceso disciplinar.

Galileo nunca fue condenado como hereje, ni tampoco el copernicanismo fue declarado como herético. Simplemente fue declarado contrario a la Escritura porque sobre la base de las pruebas que existían entonces era posible demostrar el movimiento de la tierra y, por lo tanto, decir que la tierra se movía parecía ir contra la Escritura. Era muy significativo que en 1616 un grupo de expertos declaró que la doctrina, según la cual, la tierra se mueve alrededor del sol era absurda y eso se entiende perfectamente en el contexto de la época, porque no se podía demostrar y el sentido común decía que el sol se pone y sale.

Sin una física como la de Newton, sin una prueba óptica como el movimiento de la tierra, la cosa parecía absurda.

Nosotros hemos crecido desde pequeñitos viendo modelos e imágenes del sistema solar, pero el hecho es que nadie ha visto la tierra moverse alrededor del sol, ni siquiera un astronauta. Tenemos pruebas ópticas del movimiento de la tierra pero nadie ha visto la tierra moverse. Por eso nos parece que la actitud de los que condenaron a Galileo es exagerada pero en realidad responde a una lógica.

--Y responde no solamente a lo que pensaba la Iglesia sino la sociedad en general...

--Monseñor Sánchez de Toca: Naturalmente. El copernicanismo encontró una gran oposición principalmente en las universidades. Tuvo una aceptación muy gradual y la oposición no fue sólo en la Iglesia católica. También las iglesias protestantes se opusieron a Copérnico. Y todavía, en 1670, la universidad de Upsala, en Suecia, condenó a un estudiante porque había defendido las tesis copernicanas. (ver entrevista completa)

Ars Longa en Cubadisco 2009


(Opus Habana). Por sexta vez, un fonograma del Conjunto de Música Antigua Ars Longa alcanza el Premio Cubadisco en la categoría Música de Cámara. Su directora Teresa Paz recibió el galardón concedido al CD Pedro Bermúdez, música de la Catedral de Guatemala, siglo XVI durante la gala de premiaciones que, el sábado 16 de mayo, dio inicio en el teatro Karl Marx a la XIII Feria Internacional Cubadisco 2009, el más importante certamen de la discografía cubana. (sigue)

Oikos

Sección Oikos, con fotos de Juan Carlos Agüero. Dedicada a mostrar la wildlife del Sur de la Florida, es el espacio green (cada sábado) del blog Gaspar, El Lugareño. Agradezco a Juan Carlos que haya aceptado tener una sección fija en nuestra casa virtual. (ver website Anhinga Wildlife)

Friday, May 22, 2009

Cubaencuentro.com desinforma nuevamente hoy ...

Nota para los lectores que se han comunicado con preocupación, por las supuestas inundaciones que reporta Cubaencuentro.com (hoy) en Camagüey: Fuertes lluvias provocan derrumbes e inundaciones en Guantánamo, Santiago y Camagüey.

A pesar de que la Redacción CE, coincidentemente utiliza hoy las mismas fuentes que este blog linkeó (varias horas antes), desinforma a sus lectores al decir que en Camagüey hay inundaciones, aunque las fuentes (citadas) no dicen nada al respecto (por lo que no comprendo de donde tomaron ese dato), acabo de confirmar que en la Ciudad de los Tinajones no hay inundaciones hasta este momento.
Gaspar, El Lugareño

echale la culpa "a la patria bloqueada" de lo que pasa ....

en Juventud Rebelde:
"... les inquieta, sin embargo, que los periódicos aborden estos temas y
publiquen las quejas de los lectores. El periodista —recomiendan— debe decirles
que hay que resistir, que la patria bloqueada exige aplazar necesidades y
querellas... No juego. Eso aconsejan algunos para evitar que la «angustia se
extienda» ..." (sigue)

(este sábado) William Navarrete presenta libro en Miami


Zu Galeria Fine Arts invita, este sábado, a Noches de Poesía con William Navarrete, quien presentará su poemario "Lumbres veladas del Sur" (Ed. Aduana Vieja, Valencia, 2008).

Este sábado, 23 de Mayo a las 8pm

Presentación por Daniel Fernández

Zu Galeria Fine Arts
2248 SW 8th Street
Miami, Fl 33135
786-443-5872

otros detalles en La Primera Palabra

Marginalidad y/o Desamparo a 600 metros del Parque Agramonte, Camagüey...

recomiendo este post en el blog Con Ojo de Gato

Dragan el río Hatibonico

(Cadena Agramonte) .- Más de ocho mil metros cúbicos de tierra y desechos han sido extraídos del Río Hatibonico desde que comenzaron las operaciones de dragado y limpieza, emprendidas con el propósito de reducir los riesgos de inundaciones en la ciudad de Camagüey.

Fuerzas combinadas del Ministerio de la Construcción, Recursos Hidráulicos y Servicios Comunales trabajan desde hace una semana en tres frentes de labor, para desobstruir el cauce del río y facilitar la rápida evacuación de las aguas en caso de intensas lluvias. (sigue)

(fotos en Con Ojo de Gato aquí y aquí, video en TV Camagüey)

Thursday, May 21, 2009

Obama insiste en cerrar la prisión de (la bahía) de Guantánamo

(President Barack Obama, standing before the U.S. Constitution,
delivers an address on national security, Thursday, May 21, 2009
at the National Archives. Official White House photo by Pete Souza.)
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"We are closing the prison at Guantanamo"
(Remarks by the President on National Security.
Read the full transcript)


Camagüey, atento a las lluvias

(AIN). Después de cinco días de frecuentes lluvias, la provincia de Camagüey tiene un elevado nivel de saturación de la tierra, lo cual hace que se mantenga una vigilancia constante a la situación de embalses y ríos.

Desde el pasado sábado ocurren precipitaciones en el territorio, que ha llevado el acumulado a 150,5 milímetros, representativo del 78 por ciento de la media histórica de mayo, informó Orisbel San Miguel, de la Empresa de Aprovechamiento Hidráulico.

El nivel de llenado de los embalses rebasa ligeramente el 57 por ciento, si bien algunos alcanzan valores muy superiores. (sigue)

Inundaciones y derrumbes en Santiago de Cuba

los detalles en Agencia de Prensa Libre Oriental y en el Sierra Maestra

H/T: La Casa Cuba

El Palmetto (Miami) hoy a las 5. 30 pm

Foto/Blog Gaspar, El Lugareño (foto by my cell)

(varios) Terroristas se reciclan

(The New York Times). — An unreleased Pentagon report concludes that about one in seven of the 534 prisoners already transferred abroad from the detention center in Guantánamo Bay, Cuba, has returned to terrorism or militant activity, according to administration officials. (read more)

Wednesday, May 20, 2009

la vida es demasiado corta


los Funerales (hoy) de Ricardo Abreu ...

Fotos/AP
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en el blog: Falleció el director de Los Papines

Convivencia, edición de Mayo-Junio

La diplomacia de intereses mercantiles por encima de los derechos humanos universalmente reconocidos, llega a una meridiana ausencia de ética.

Por otra parte es lamentable que se asegure que: «Tenemos claros nuestros objetivos finales» aunque “para llegar a ellos Europa debe insertarse en la estrategia cubana... Creemos que tener en cuenta las estrategias de Cuba no es necesariamente “insertarse en ellas”. ¿Es ético insertarse en unas estrategias que excluyen sistemática y totalmente a toda persona que piense diferente? No es a estas “políticas” a las que nos referimos cuando decimos que promover la cultura y el desarrollo de una nación es la forma más auténtica de hacer Política, así con mayúscula y con ética.

Teniendo en cuenta las evidentes diferencias históricas, culturales y de procesos, ¿cómo sonaría esto mismo dicho en las negociaciones con la Sudáfrica del apartheid, o en el Chile de Pinochet, o en la Argentina de la Junta Militar, con las dictaduras de derecha o el Sudán de Darfur, el Zimbabue increíble, los xenófobos alemanes, los secuestradores de las FARC, los talibanes que preparan escuelas de mujeres para convertirse en bombas, o los etarras de siempre? Estamos absolutamente de acuerdo con el diálogo, pero según esa lógica europea, para lograr un diálogo, ¿habría que “insertarse en sus mismas estrategias”? Según esa lógica, ¿habría que conceder a cambio de nada, en un diálogo con una pared porque ya en otras ocasiones han hecho como que dialogaban con otras paredes chinas o africanas? Esta lógica pone en evidencia el doble rasero para evaluar las violaciones a la integridad física y otro para las violaciones a la integridad cultural y espiritual de las naciones. (ver texto completo del editorial Cultura y Política en Cuba)

(A pesar de ...) Felicidades a Cuba en su bday


20 de mayo de 1902



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Los Presidentes de la República de Cuba


- 20 de mayo de 1902: Tomás Estrada Palma

- 1906-1909: Segunda intervención de los EUA

- 28 de enero de 1909 : José Miguel Gómez

- 20 de mayo de 1913: Mario García Menocal

- 20 de mayo de 1921: Alfredo Zayas

- 20 de mayo de 1925: Gerardo Machado

- 12 de agosto de 1933: Presidentes Provisionales

- Carlos Manuel de Céspedes y Quezada

- Pentarquía: Ramón Grau San Martín, Guillermo Portela,
José Miguel Irrisari, Sergio Carbó, Porfirio Franca

- 10 de septiembre de 1933: Ramón Grau San Martín

- 15 de enero de 1934: Carlos Hevia

- 18 de enero de 1934: Carlos Mendieta

- diciembre de 1935: José A. Barnet

- enero de 1936: Miguel Mariano Gómez

- diciembre de 1936: Federico Laredo Brú

- 1940: Fulgencio Batista

- 1944: José Grau San Martín

- 1948: Carlos Prío Zocarrás

- 10 de marzo de 1952: Golpe de Estado por Fulgencio Batista

- 1954: Fulgencio Batista

- 1 de enero de 1959: Triunfo de la revolución

- Manuel Urrutia

- 17 de julio de 1959: Osvaldo Dorticós

- Diciembre de 1976: Fidel Castro (Presidente del Consejo de Estado)

- 24 de febrero de 2008: Raúl Castro (Presidente del Consejo de Estado)

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Fuentes fundamentales utilizadas para este listado presidencial:

1. Francisco Ichaso, Los Presidentes de Cuba Libre en el número extraordinario del Diario de la Marina en su 125 aniversario, 1957.

2. Manolo Fernández, Cronología Histórica de Cuba. Miami, Ediciones Universal, 2001.

La visita del presidente Obama a ND (según ACI-Prensa)

Tras una incesante y abundante serie de declaraciones, cartas e intentos de muchos católicos defensores de la vida para impedir este evento, incluidos 70 obispos de Estados Unidos y un nutrido grupo de estudiantes de la Universidad católica de Notre Dame, finalmente este domingo esta casa de estudios le otorgó al Presidente Barack Obama, conocido por su clara postura abortista, un Doctorado Honoris Causa en derecho.

Esta serie de protestas tuvo tal vez su punto más alto con la concentración en la mencionada casa de estudios de unos tres mil estudiantes católicos que expresaron claramente su oposición a esta distinción y resaltaron que "la verdadera Notre Dame está comprometida con la santidad de la vida".

Con esta manifestación, estos católicos de Notre Dame expresaron claramente su oposición a las políticas abortistas del mandatario estadounidense que se iniciaron, siendo Presidente, cuando al día siguiente de su llegada al poder revirtiera la política de Ciudad de México con lo que ha decidido así destinar fondos federales a la promoción del aborto en el mundo.

Bastante ignorados por los medios seculares, durante el discurso de Obama un centenar de estudiantes presentes en el evento portaban cruces amarillas con pequeños pies dibujados en ellas, en clara alusión a la defensa del no nacido. Estos estudiantes permanecieron sentados, en señal de protesta, cuando el Presidente recibió el doctorado y en las distintas ocasiones en las que Obama fue ovacionado.

En días pasados, la estadounidense Mary Ann Glendon, actual Presidenta de la Pontificia Academia para las Ciencias Sociales y ex Embajadora de Estados Unidos ante la Santa Sede, también había expresado su protesta a esta distinción otorgada a Obama, rechazando un galardón que le había concedido esta casa de estudios.

Asimismo, durante el discurso de Obama, 4 activistas pro-vida fueron desalojados por la seguridad del Presidente tras recordarle con gritos a los presentes: "dejen de matar bebés" y "el aborto es una asesinato".

Para ver imágenes de la manifestación pro-vida en Notre Dame, puede ingresar a: http://www.catholicnewsagency.com/obama_notredame

Foto/Blog Gaspar, El Lugareño

Cuba infesta a Chile

detalles en El Mercurio

Mapa de la A (H1N1) (Cuba reporta el 4to caso)

click en la imagen
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Cuba, cuarto caso de Influenza A (H1N1)

Falleció el director de Los Papines

la noticia en Juventud Rebelde

Se derrumbó el techo del ateneo deportivo de Matanzas

los detalles en Juventud Rebelde

Tuesday, May 19, 2009

Felicitaciones al Adelante que renueva su forma (ahora falta el contenido) ...

Eloy

por Susana Della Latta
(Le agradezco a Susana, por comparitr este cuento
con los lectores del blog Gaspar, El Lugareño)



En el patio el viejo Eloy golpeóse hasta donde no hay oreja. Casi cuello o nuca, eso sería. Resbaló sin poder gritar, y quedó bajo los jazmines contemplando aquel andamio.

Yo era un niño. Y ha de saberse que un niño observa, luego el susto. Factual, el viejo Eloy, mi abuelo, intentaba acordar una expresión, que llamémosle: socorro.

Casa sola, todos salidos. A comprar. Domingo del calor en la cruenta villa. Pero mira la sangre del abuelo borboteándole la frente. Y el andamio aquel, de un constructo a semanas de derrumbe.

No te vas a detener. Y eso sería contar aquellas horas. Qué angustias para nonagenarias ideas deben haberlo torturado entonces. Morir así en día no pensado.

“Abuelo, anda levántate y sale del jazmín”. Pero el abuelo nada. Terquedad del dolor-cuchillo.

Serían las 11 cuando quiso llover, lugar extraño. Al viejo lo vi moverse. De modo que no es la muerte, pensó: niño que aun soy recordándole los hechos.

Después serían las 12 y hasta las 13 dieron en algún reloj. Pero Eloy sólo respiraba la colcha del jazmín. Sangre que no cesa. Y ahí entro en acción. Cojo al viejo de la manga, grito. Hombre casi-obeso, me advierte: “Déjalo, alguien llegará”.

Miro andamio. Sangre en la madera por donde baja el agua. Llovizna de lápiz sobre el patio escribe.

Instante que le sigue al infortunio. Mágica llegada, y eran tres. Acaso programaron partida de naipes y fueron descubiertos por el niño, yo. Pasarían rumbo al comité. El olor de Eloy tan familiar para el ajeno.

Andamio, jazmines teñidos de rojo -algunos-, y las palabras desaparecían. Porque esos tres, ahí, reconociendo la artimaña, limpiaron restos, agitaron pañuelos, tocando el pulso del viejo para constatar si hay vida. Y aunque no religiosos por decisión marxista, los octogenarios estos, despojaban rastros de Lucifer en el ambiente y como si el día hubiese comenzado ahora, circundaron la mesa y sentaron a Eloy en una esquina.

También diríase con certeza que se traían segundo plan para el encuentro. Barajas sin asomar de los bolsillos dieron espacio a interminables panfletos partidistas. Sabían que Eloy resucitaba con la Marsellesa. Hubo que mostrarle camino a casa sin detenimientos. Y casa era historia, en esta oportunidad. Entonces desplegaron periódicos, noticias.

Demasiados muertos por la causa. Tan luego un tropezón así –me dijo recordándome los hechos- no habría de dinamitar la paz de aquella tarde. Otros fueron cadáveres, otras sostuvieron huesos, amputaciones, despedidas. Entendí lastimaduras del hombre, en este caso, como diferentes dolencias en la historia del mundo.

Luego, parientes llegaron uno a uno. Niño que observas aún lo incomprensible del comportamiento humano.

Hubo que relatar suceso cronológicamente. Andamio, dejó evidencia. Simple era lo material para interpretación del que llegaba. Escombros, manchas rojizas en el patio, jazmines aplastados todavía por peso del cuerpo. Y sin embargo Eloy no era otro que Eloy, rescatado del barro por dos de su corriente. Yo era un niño.

Ocurrió transformación. Se recogieron los trozos sin rastros del golpe, más que por derrumbe y rajadura occipital.

(lo que queda de) la casa de Carmen de Zayas-Bazán

Fotos enviada por Alina
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Fotos de lo que queda de la casa de Carmen Zayas Bazán
(la que fuera esposa de Jose Martí), situada en la
Calle General Gómez esq San Ramón, Camagüey

Carlos Pintado en Miami

Quinteto sobre los poemas de Carlos Pintado by Pamela Marshall (2009)
Piano quintet based on the poems of award-winning Cuban poet, Carlos Pintado.
Both Ms. Marshall and Mr. Pintado will attend the concerts.

(Domingo, 17, Martes de 19 y Miércoles 20 de mayo)

detalles en el website de South Beach Chamber Ensemble

Monday, May 18, 2009

Regresando a Miami

Foto/Blog Gaspar, El Lugareño (foto by my cell)

University of Notre Dame (II) (work in progress)

Discurso del presidente Obama texto y video

Rev. John I. Jenkins, C.S.C., Presidente de ND, Indiana texto y video

Fotos/Blog Gaspar, El Lugareño
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(ND). Two presidents, one of the University of Notre Dame, one of the United States, addressed the importance of dialogue on difficult issues before the appreciative and enthusiastic participants of the 164th Commencement Sunday (May 17) in the Joyce Center Arena. (full text)

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SOUTH BEND — Norma McCorvey, a primary figure in the controversial court case Roe v. Wade, and at least 36 others have been arrested today on the campus of the University of Notre Dame. (full text)

Sunday, May 17, 2009

University of Notre Dame (today) (work in progress)

Fotos/Blog Gaspar, El Lugareño

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University Commencement Ceremony
Live video will be available starting at 12:45 p.m.

Las Damas de Blanco


A esas mujeres valientes que recorren la Quinta Avenida de la Habana todos los domingos vestidas de blanco, en silencio, portando un gladiolo, desafiando a la dictadura mientras le piden al mundo que se solidarice con la liberación de sus esposos, padres, hijos, hermanos, amigos, presos por el solo delito de querer pacíficamente libertad de expresión, elecciones libres y una vida digna para el pueblo cubano. Para estas mujeres, con toda admiración, dedico un gladiolo cada domingo. (El Imparcial Digital)

Logo tomado del blog de Aguaya Berlín

Friday, May 15, 2009

Miami Airport (Departure Area)

Foto/Blog Gaspar, El Lugareño (Foto by my cell)

(acuse de recibo) Mensaje del Nuevo Director de Radio Paz

Estimada Familia del Aire:

Quiero enviarles a todos un saludo muy cariñoso, deseándoles Paz y Bien. Al mismo tiempo quiero expresar una vez más mi gratitud y reconocimiento al P. Alberto Cutié por toda su dedicación y entrega a la obra de Radio Paz. Conozco muy bien todo lo que el ha realizado en estos 8 años, en los que trabajamos juntos los primero cinco. Les invito a que sigan orando para que el P. Alberto pueda encontrar la serenidad y la inspiración de Dios necesarias para encaminar el futuro de su vida.

Como muchos de Ustedes ya saben, el Sr. Arzobispo de Miami, Monseñor John C. Favalora me nombró hace muy pocos días Director General de Radio Paz. Necesito tiempo y paciencia para seguir la obra del P. Alberto. Quiero acompañar al equipo de trabajo en estos momentos difíciles y estoy seguro que podemos contar con la oración, el apoyo y la cooperación de todos Ustedes, fieles y generosos radioescuchas de Radio Paz 830 AM.

Los tiempos son difíciles por muchos motivos. A la ausencia del P. Alberto se unen las dificultades económicas, que por primera vez nos están afectando duramente. Ahora más que nunca necesitamos la unión de todos para continuar la obra de Jesús, que es evangelizar. Es su obra, es su llamada, es para el bien de todos.

Con mi saludo quiero recordarles que no se olviden de enviar su sobrecito. Sinceramente necesitamos su ayuda más que nunca. Que podamos terminar este mes de Mayo, mes dedicado a nuestra Madre Maria, con la satisfacción ver que su apoyo sigue fiel y generoso como siempre.

Pido una lluvia de bendiciones de Dios para todos con mucha paz y mucho bien.

Rev. Padre José L. Hernando
Director General
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Información relacionada (en el blog)
Acerca del P. Alberto ... (El P. José L. Hernando
ha sido nombrado director temporal de Radio Paz)

(acuse de recibo) Cartelera de Teatro en Miami

Teatro en Miami Studio:

- La visita de la vieja dama, del suizo Friedrich Dürrenmatt, bajo la dirección de Rolando Moreno y la interpretación de Sandra García, Jorge Hernández, Mario Martín, Reinaldo González, Joel Sotolongo y Cristián Ocón.

Teatro en Miami Studio
2500 SW Calle 8, segundo piso, Miami
(305- 551- 7473)
Viernes y sábado 8.30 p.m.
Entrada general 20 dólares.
Estacionamiento gratis
www.teatroenmiami.org

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Cartelera de Teatro en la Ciudad

Miracle Theatre, 280 Miracle Mile, Coral Gables (305 444-9293) presenta la tragicomedia en inglés Havana Bourgeois, o lo que es igual Burguesía habanera en español. Pieza que aborda el drama de las familias acomodadas tras el comienzo de la dictadura de Fidel Castro en 1959. Escrita por Carlos Lacámara, dirigida por David Arisco e interpretada por Danny Pino, a quien conocemos de la serie televisiva Cold Case por CBS. Funciones jueves, viernes y sábado 8 p.m. Domingo 2 p.m. Hasta el 7 de junio.

Teatro América, 2833 NW Calle 7, Miami (786 319 1617) presenta ¡Qué maravilla ser viuda!, segunda parte de Las muchachitas de la Sagüesera, escrita por Roberto Antínoo y dirigida por Juan Roca. Actúan Roberto Antínoo, Angel Lucena, Paut William, Isaniel Rojas, Pablo de Cuéllar y César Mite. Funciones sábado 8 p.m. y domingo 5 p.m.

Teatro Bellas Artes, 2173. S.W. Calle 8 (305-325-0515) presenta el espectáculo cómico musical Rompiendo la rutina con Mariloly, Yolanda Mustelier, Chory y Morcy, entre otros. Sábado 8.30 p.m. y domingo 6 p.m.

Teatro 8, 2101 SW Calle 8, Miami (305 541-4841) presenta El inconveniente del español Juan Carlos Rubio. Dirige Marcos Casanova para ser interpretada por Daisy Fontao, Grettel Trujillo y Lyduan González.Viernes y sábado 8.30 p.m., domingo 5 p.m. Hasta el 21 de junio.
(Cartelera enviada por Miami Teatro Studio)

Lagarde's Delivery (pizza caliente hasta la misma puerta) (update)

Texto y Diseño del Post: Heriberto Hernández
(para el blog Gaspar, El Lugareño)






“La izquierda paga más que la derecha", acostumbraba a decir (haciendo gala de su habitual reduccionismo) un amigo. Nunca pude desmentirle, o no intenté siquiera hacerlo, teniendo en cuenta la larga nómina de nombres ilustres que me hubiese enrostrado sin esfuerzo. Le hubiese sido muy fácil apabullar la desnutrida lista de intelectuales que podría esgrimir para sustentar lo contrario, a costa de una búsqueda exhaustiva y poco ortodoxa. A pesar de esto, el discurso de la izquierda pareciera congelado en su determinismo decimonónico y continúa hoy, en términos generales, apelando al mismo arsenal categorial y patrimonio simbólico que no pudo evitar que perdieran la “guerra fría”, ni siquiera en el papel.













En el caso cubano no se podría decir lo mismo, si se identifica a “la izquierda” con el régimen castrista, lo cual no sería demasiado exacto, pero funcionaría a modo de análisis, si lo reducimos a lo fenomenológico. Lo cierto es que, si bien creemos que la matriz esencial de la cultura y la especulación artística cubana sigue estando muy arraigada a los términos territoriales que la definen en su insularidad, la mayoría de los artistas más representativos, los que marcan la pauta de la creación artística y la retroalimentación estética con el resto del mundo, residen en el exterior.



La maquinaria cultural del régimen ha ensayado una y otra fórmula para darle un rostro cultural a su andamiaje ideológico y propagandístico, implementando, desde burdos mecanismos de extorsión y dádiva de estilo estalinista, hasta muy diversas formas de clientelismo, que a veces adquieren dimensiones de trueque medieval. Para ganar la “batalla de ideas” no bastaron ninguno de esto recursos, simplemente porque nunca fueron capaces de implementar un discurso que de alguna manera lograse armonizar con algún aspecto de la realidad cubana. El “caso Pavón” les demostró que era difícil y había que correr riesgos, ser audaces. Reclutar artistas de nuestra generación, para que respondieran cada uno de nuestros cuestionamientos al gobierno de Cuba, no dio el resultado esperado por las mismas razones. Los alabarderos de turno se dedicaron a “copiar” el discurso oficial fracasando de una manera tan escandalosa que se vieron obligados a acallarlos.



Aunque sobre este asunto ya he hablado en dos post anteriores, el “caso Lagarde” me obliga a retomar el tema, esta vez por una razón muy diferente. Que hay en este personaje que hace atendible y singular su “caso". Manuel Henríquez Lagarde (La Habana, 1963) es un contemporáneo nuestro, “excondiscípulo y excolega” de algunos intelectuales del exilio (y de la oposición interna). Pero también lo son Iroel Sánchez, Omar Valiño, Rubén Zardoya, Fernando Rojas, Edel Morales y otros, que no han sido más efectivos ni han logrado una ejecutoria consistente, podría argumentarse. Pareciera que se trata de una cuestión de discurso, de empatía al abordar el lenguaje, de parentesco en el uso de recursos expresivos. El uso del blog como soporte ha permitido a este “comando libre” (en la medida en que se puede serlo en Cuba cuando se es tributario de grados de permisividad, inusuales en casos precedentes) dar una imagen afable de militante decente y civilizado, que usa los mismos recursos de los contendientes con los que sostiene una aparente polémica.



Lagarde acepta las reglas de juego, entra en “el choteo” y asume con gracia los dardos que recibe, sin que al parecer le hagan mella. Se sale del prototipo "aldaniano", en que “los temas serios no admiten broma” y se distancia del discurso oficial, al punto que se permite llamar a E. I., “el destacado filosofo” y no algún calificativo denigrante como dictaba la antigua norma revolucionaria. El periodista se centra en sus objetivo y desgrana sus contenidos, en los que a veces hasta pareciera que se burla del lenguaje de la prensa cubana, enrostrando amablemente a sus contendientes con sus ejecutorias y sus discursos anteriores al exilio o la disidencia. Las reacciones han sido diversas y en mi entender poco estructuradas, en fin, ineficaces. Van desde la simple exposición tímida, gravitando entre lo moderado y lo expectante, hasta las reacciones viscerales, jocosas y devaluadoras al estilo (no digo que lo sean desde luego) trillado del castrismo.

¿Disponen los intelectuales del exilio de recursos para enfrentar esta especie de "mutación del DOR", personalizada (aunque sin imagen, como apunta Emilio Ichikawa, al cual le resulta un asunto inquietante)?

Desde luego.



Lagarde es la prueba de que en la isla están conscientes de que tienen que renovar su discurso y lo han estado haciendo por “ensayo y error", hasta que han encontrado una vía y un ejecutante. Por lo pronto ha resultado. Su consistencia va a depender del modo en que los intelectuales y artistas del exilio podamos sobreponernos y reconsiderar el ritual moralizante o condenatorio de nuestros discursos, la falta de creatividad en los contenidos y expresiones estéticas y la maniquea actitud y metodología de que disponemos para sostener un debate, con un contendiente que se renueva y no tiene reparos en usar cualquier elemento, con creatividad e inteligencia.

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(updated) Enrisco añade otra pieza a esta saga, en la que hace poco honor a su proverbial agudeza y su ágil manejo del lenguaje y las ideas. ¿Cómo enfrentar a un tipo que se “ríe de los peces de colores", mientras lo único que se nos ocurre, para empezar, es decirle que es un “tracatán de alto octanaje” y que “se conforma con repetir la voz del amo".

Benedicto XVI se despide de Tierra Santa

Viernes, 15 may (RV). En la ceremonia de despedida realizada en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv, ante un nutrido grupo de autoridades civiles y personalidades religiosas, el Papa se dirigió al presidente de Israel, Shimon Peres, con palabras de agradecimiento por la hospitalidad y el calor que recibió en su visita. “He venido a visitar este país como amigo de los israelíes y como amigo del pueblo palestino” afirmó el Pontífice manifestando que precisamente como amigo ha sido inevitable su aflicción por la continua tensión, su tristeza por los sufrimientos y las pérdidas de vidas humanas de ambos pueblos en los últimos seis decenios. Por ello su fuerte llamamiento por la paz. (sigue)

Anuncian nuevo sistema de evaluación para todos los niveles de enseñanza en Cuba

los detalles en Juventud Rebelde

el Mapa de la A (H1N1) (2 nuevos casos en Cuba)

click en la imagen
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Nota: Aún no han incluido los dos nuevos (ahora son 3) casos reportados desde Cuba

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algo curioso, los enfermos de esta gripe en Cuba son mexicanos y
son reportados de acuerdo a como vayan saliendo las Reflexiones del Compañero (I) (II) (III)

Thursday, May 14, 2009

Iglesia-Estado

(Pew Research Center). In an ongoing series of occasional reports, "Religion and the Courts: The Pillars of Church-State Law," the Pew Forum on Religion & Public Life explores the complex, fluid relationship between government and religion. Among the issues to be examined are religion in public schools, displays of religious symbols on public property, conflicts concerning the free exercise of religion, and government funding of faith-based organizations. (full text)

Mike Massimino Becomes the First to 'Tweet' From Space


Astro_Mike

From orbit: Rendezvous and grapple were great, getting ready for our first spacewalk

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detalles en el website de la NASA