Thursday, May 12, 2016

Qué debes saber antes de ser mamá (por Christina Balinotti)

Nota del blog: Comienza hoy jueves  una nueva sección en el blog Gaspar, El Lugareño, gracias a la cortesía de la Dra. Christina Balinotti (https://www.facebook.com/christina.balinotti), quien ha aceptado la invitación a compartir cada semana, un tema relacionado con su proyecto Universidad de la Familia. Este programa académico comenzará a funcionar en Miami el próximo mes de agosto, con un programa extenso de 45 semanas, en la Humboldt International University.

La sección inicia con un texto que forma parte de su libro De Madres a Hijas, el ABC de la Familia (Alexandria Library, 2015). Los libros de la Dra. Christina Balinotti se pueden adquirir en Amazon en este enlace




El ADN emocional

Todo lo vivido. Alegrías o tristezas. Traumas, frustraciones o satisfacciones constituyen una suerte de ADN emocional que le traspasaras al hijo con cada latido de tu corazón durante el embarazo y la crianza. Amiga, si te sientes crónicamente sola, deprimida e infeliz. Si no encuentras alegría o motivación en tu vida no creas que un hijo solucionará el problema. Todo lo contrario. Lo agravará. Busca ayuda psicológica en tal caso. Hablar con un profesional capacitado calmará tu angustia. Podrás metabolizar lo ocurrido y superarlo. Un trauma no procesado es como un alimento mal digerido. Duele, molesta. Debemos encontrar el digestivo adecuado. Con el tiempo y si logras superar el conflicto te encontrarás en mejores condiciones emocionales para enfrentar la maternidad. Medítalo. Si no has podido solucionar los conflictos de tu pasado no podrás cubrir las necesidades básicas de tu hijo.

De acuerdo con el Psicólogo Abraham Maslow existen en todo ser humano dos clases de necesidades; básicas y de desarrollo. Las primeras son necesidades de amor, respeto, autoestima, seguridad, entrega, decisivas para el alma como el agua, los aminoácidos, las proteínas o el calcio lo son para el organismo. Se denominan deficitarias porque sólo pueden ser satisfechas desde afuera, por la figura significativa durante la primera infancia. No pueden autoproveerse. Sin ellas no sentiremos motivación hacia el desarrollo de la segunda clase de necesidades. Vale decir, el desarrollo de nuestras potencialidades e inclinaciones. De nuestra misión en la vida, destino o vocación. Ante esa falta erigiremos personas y circunstancias que nos llenen el vacío. Que nos atiendan en eso que ha quedado insatisfecho.

La vida de un adulto se desenvuelve de manera diferente cuando está motivada por necesidades básicas satisfechas que cuando es motivada por la búsqueda constante de aquella satisfacción infantil frustrada. Las malas relaciones, las drogas, las compras compulsivas, las parejas que nos abusan siempre dan cuenta de la falta que llenamos a expensas de nuestra salud y bienestar emocional.

Cuándo ser madre

En qué momento de tu vida debes considerar la idea de ser mamá. Hablamos de esto brevemente. Pues ahora profundizaremos. La guía en tres pasos que verás a continuación, te ofrecerá algunas respuestas.

1) El primer paso es saber si estas hecha para la maternidad. Si has logrado desarrollar el instinto materno o simplemente te mueve el mero instinto de reproducción. No es obligación tener un hijo. Razones engañosas pueden llevarte a pensar lo contrario. Para empezar la cultura, impiadosa con el reloj biológico femenino que a los 40’ nos considera viejas. Puede ocurrir, por otro lado, que tu madre haya sido una progenitora asfixiante y que ahora necesites, por razones emocionales, probar que tú puedes ser mejor madre que ella. O quizá sufriste abandono y necesitas compensar aquella ausencia de familia creando la tuya propia. Recuerdo a una joven mujer que trabajaba día y noche para sobrevivir junto a su compañero. En cierta oportunidad se mostró preocupada por una irregularidad de su ciclo menstrual. Ante la pregunta, ¿No estarás embarazada? Me respondió, ¡Ojala! con una sonrisa de felicidad. ¿Cuál hubiera sido la vida de aquel niño sin padres en el hogar, sin dinero ni familia a quien recurrir? Mira, concientiza tu historia. Tu pasado y tu presente. Reflexiona acerca de las razones que te llevan a desear ese embarazo. Con un amigo, un sacerdote o un Psicólogo. Alguien que, de la mano, te permita concretar lo que deseas y no lo que la vida te obligó a elegir.

2) El segundo paso implica estar unida legalmente al hombre que amas, deseoso de ser padre. Casada o soltera no da igual. El estado civil de la pareja es muy importante a la hora de tener un hijo. Es cierto que el amor es lo primero y un par de papeles no garantizan la felicidad pero sí garantizaran la felicidad y autoestima básica de tu hijo a la hora de ir a la escuela, compararse con sus amigos y no sentirse discriminado. Tener una pareja sin lazos civiles es aceptable si tu idea se limita a vivir un romance. Pero si de familia se trata, necesitas legalizar el vínculo para bien del niño ante los hombres y ante tu Dios si así lo consideras. Comprende que al transformarte en madre ya no están en juego tus proyectos personales. Tus necesidades deben encontrar un equilibrio que incluya y priorice al pequeño.

Me dirás que eso es una antigüedad. Bueno, mira, una de las causas de la descomposición de la familia se debe al olvido de esta antigüedad. Al individualismo de los padres. La familia es el núcleo de toda sociedad sana. La mayoría de las corrientes feministas han contribuido a esta desestructuración familiar en su lucha por la igualdad de género. Pero el género es un constructo cultural que, a diferencia de la maternidad, y en términos de familia e hijos, ha generado un desbalance sustancial en las sociedades de nuestro tiempo. Varones y mujeres iguales sin diferencias ostensibles, sin características propias de cada sexo. Una sociedad de andróginos.

Ambos miembros del matrimonio salen temprano a trabajar. Producen dinero. Uno más, otro menos. Roommates que por casualidad tienen sexo. Sin embargo, cuando nacen los hijos, el ámbito de la producción debe ser del varón y el ámbito temporario de la reproducción de la mujer. La pareja varón-mujer gobierna la familia humana como en la naturaleza el día y la noche. Lo frío y lo caliente, mareas y contramareas. Caras de una misma moneda que se complementan y aseguran el equilibrio del Universo. La igualdad de género sólo será posible si logramos respetar las diferencias complementarias entre varones y mujeres. Aquellas que nos acercan en lugar de enfrentarnos. Si eres feminista léelo de esta manera: Igualdad en la diferencia.

3) Por último, tener un respaldo económico con el fin de priorizar al hijo durante los primeros 6 años de su vida. ¿Qué quiero decir con esto? Estar con ellos la mayor parte del tiempo, durante este período crucial en la estructuración del psiquismo humano. Nuestra personalidad adulta es producto de las semillas plantadas en esos años esenciales de la vida. De hecho las enseñanzas y experiencias emocionales tempranas se profundizan aguardando florecer en la pubertad. Nada que puedas aportar luego de ese período modificará lo aprendido anteriormente. Para que dicho proceso resulte exitoso necesitas el respaldo suficiente que te permita acompañar el desarrollo de tu retoño. Por supuesto que puedes trabajar o estudiar por Internet. Con esto le darás una dosis de frustración que, en pequeñas cantidades, es imprescindible como las vacunas. Sin embargo, no exageres. De pequeño él deberá estar en primer lugar. Recuerda una cosa es consentir y otra proveer lo necesario. De esta forma, el lento camino hacia su independencia y la tuya comienza a desenvolverse. No te apresures a tomar la decisión. No mires a tu alrededor. No copies. Espera, prepárate y lánzate a la maternidad provista de estos soportes básicos.





----------------------------------------------------------
Christina A. Balinotti: Escritora, Personalidad de Televisión y Radio. Experta en temas de Cultura y Psicología. Mujer de la Semana 2015 CNN Español. Pionera del Movimiento y Organización Femenidad Holística.

https://www.facebook.com/christina.balinotti
https://www.youtube.com/user/christina5679

No comments:

Gaspar, El Lugareño Headline Animator