Sunday, August 2, 2026
Mons. Dionisio García, arzobispo de Santiago de Cuba: "Vamos a pedir para que se hagan los cambios estructurales necesarios, para que podamos nosotros garantizar eso, el pan nuestro de cada día"
Wednesday, July 22, 2026
Fray Elías de la Sagrada Familia, un carmelita ejemplar en el Convento de la Merced de Camagüey. (por Carlos A. Peón-Casas)
Corría el año de 1909… En la languidez conventual del templo de la Merced de Camagüey, ocurrió un suceso de apariencias intrascendentes para la Comunidad carmelitana que mora allí y para la vida religiosa camagüeyana. Dios rodea siempre los grandes sucesos del mundo de una sencillez conmovedora (…) Así también, sin alteraciones estruendosas llega a esta legendaria ciudad, al Convento de la Merced, un sacerdote (…) con apenas 30 años (…) acusaba ya el carácter, el espíritu y el alma(…) en que la práctica de la piedad se enraizaba desde los tiempos de acólito con los Padres Carmelitas de Toledo. En aquella provincia del reino de Castilla la Nueva, bañada por el caudaloso y seccionante Tajo (…) nació a la vida y al sacerdocio Fray Elías de la Sagrada Familia (…) No queremos exagerar diciendo que el templo de la Merced en la actualidad compite con la maravillosa Catedral que allá en tierras castellanas encierra obras del Greco, y el soberbio túmulo cincelado de Berruguete (…) pero tanto por el aspecto de su arquitectura. Como por las bellezas que encierra, entre las que se destaca el sepulcro de plata (…) y principalmente en el precioso altar del Niño Jesús de Praga, la mano hábil y consoladora, expresiva y amistosa del R.P. Elías ha dejado su huella inconfundible de febril laboriosidad.(…) Desde poco tiempo después de llegado a Camagüey, se advirtió la capacidad organizadora y directriz del Padre Elías, que rápidamente rebasó los límites del convento y la Provincia, al extremo de habérsele ofrecido el cargo de Superior del Convento de San Felipe en La Habana, lo que rechazó por humildad y sencillez. Esto sucedía en 1912(…) La muerte del Padre Franco, Superior de las Mercedes, ocurrida en 1919, exaltó a Fray Elías al cimero sitial de la Comunidad.
(…) En 1915, se coronó la imagen del Niño Jesús de Praga por las manos de Fray Valentín Zubizarreta, entonces Obispo de Camagüey, con corona de Rey, Redentor y Pontífice, se bendicen la espléndida carroza y los bellos estandartes que expresan cada uno de los misterios de de la vida de Jesús Niño. En 1918 se imparte bendición al sagrario de plata que está en el altar, obra exquisita de talleres de Madrid. En 1922, se bendice la nueva imagen que ahora veneramos en el ara, también labrada en la capital española. En 1933, el gran tapiz de la Apoteosis del Niño de Praga que cumple el altar mayor en los meses de enero, completando la obra de otros tapices que revisten los muros de la Iglesia como expresión artística de la historia del dulce Infante, recibe también bendiciones(…) Que camagüeyano no recuerda un año de su niñez, en que marchó orondo, marcial, orgulloso, de casaca roja y pantalón blanco con amplia capa y botas de hule, portando alabarda a la vera del Niño de Praga? ¿Quién de adulto no se ya, no se emociona al escuchar los metales y tambores que ritman la marcha del ejército de párvulos, avanzada de la más linda procesión que preside la figura de Dios infante?(…) Autor de varias obras(…) Su primer libro: Guirnalda de Siemprevivas(1) es una dignificación sublime del espíritu religioso, que se eleva vertical en una literatura limpia de frivolidades(…) Por él, sabemos la historia de la Archicofradía del Niño Jesús de Praga, en Camagüey(2), con sus detalles minuciosamente analizados’.(…) Optima fue su labor apostólica que en siembra constante recogió prodigios y exhúberos frutos. La consagración del Padre Elías se compensaba con resultados brillantes reconocidos por doquier. Prueba de reconocimiento fue fuer el nombramiento de Hijo Adoptivo que le confirió el Consistorio Municipal el 9 de Febrero de 1933 atendiendo sus dotes magníficas como forjador espiritual de la niñez camagüeyana. Pero hay otro título, no menos honrante que le brinda Camagüey: El Apóstol de los Niños(…) que florecía en cada labio de ciudadano…en el carácter del Padre Elías debió tener más conmovedora resonancia la exquisita y sencilla expresión popular, por su humildad, por ser igualmente sincera y no ceremoniosa(…)’
(…) Desde el retiro de su celda conventual, desde las naves del templo, el Padre Elías no solo hizo labor católica, ofrenda de caridad, ejemplo de superación; sino también forjó una gran parte de nuestra ciudadanía, en labor patriótica sublime, sabiendo, como escribió: ‘que la felicidad de los pueblos tiene por base el corazón y la inteligencia de los pequeñuelos’ y que ‘el fundamento de la vida humana se encuentra en la niñez’. No le complació solamente una rigurosa vida ascética, no le satisfizo por entero la perfección de su alma por la penitencia, y también atendió a la ninnez para edificar la felicidad de nuestro pueblo con bases de corazones puros, de inteligencias eminentes para hacer recio fundamento en la ternura infantil con una moral cristiana granítica, en que se asentara un ciudadano perfecto.(…) Dios lo acunó en sus brazos para dormirlo eternamente, en la madrugada del 27 de Agosto de 1942, cuando fue llamado por El a su lado (…) sus obras quedaban como legado infinito. ‘Cuando muera, no me ofrenden flores, solo quiero que a mi sepelio vayan muchos niños’ fue el postrer del venerable religioso expresado a sus hermanos de Comunidad y amigos; fue lo único que reclamó como pago de 33 años de desprendimientos y bondades… No quiero, ni aún las flores del patio del Convento, prefiero que vayan muchos niños a mi entierro (…) Y así fue (…) No recuerdo más imponente manifestación dolorosa en Camagüey, (…) el féretro escoltado amorosamente cada minuto, a través del templo y nuestras calles por los fieles y ‘sus amados niños’.
Reposan ya en la tierra de su adopción, que tanto quiso… el santo sacerdote Fr. Elías de la Sagrada Familia… En medio de la inmensa pena que nos embarga a los que fuimos sus amigos, tenemos la satisfacción inmensa de ver que los camagüeyanos rindieron el tributo de cariño, el homenaje de amor que tanto merecía(…) La niñez camagüeyana pierde su máximo apóstol pues todos sus desvelos, se concentraban en encaminar a los niños por la senda del bien y de la más alta moral cristiana(…) Ese apostolado mantenido desde que llegó joven a Camagüey, hasta el momento de su muerte ha producido óptimos frutos en el seno de la sociedad y muy especialmente en el de la familia.
(…) A las exequias, iniciadas a las ocho de la mañana de ayer, concurrieron el Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Zubizarreta y el Obispo de Camagüey con la casi totalidad del Clero. Las naves del templo estuvieron colmadas de un público acongojado, representaciones de todas las esferas sociales, prevaleciendo un incalculable número de niños. Junto al catafalco levantado ante el presbiterio las guardias de honor iban sucediéndose en grupos de doce niños cada vez.(…) terminadas las exequias solemnes, se inició el sepelio esperado por un público que llenó las aceras de nuestras calles. Abría la marcha la Banda Municipal; la Archicofradía del Ninno Jes;us de Praga con más de 300 niños ostentando sus distintivos en el pecho; las Asiladas de San Juan Nepomuceno y el Amparo de la Niñez; HH Oblatas; las niñas del Convento Mazarello, Alumnas y Ex Alumnas de las Teresianas, V.O.T del Carmen; el R.P. Juan de la Cruz Superior de los Carmelitas revestido de capa pluvial, con un grupo de sacerdotes; le seguía la carroza conduciendo los restos del Padre Elías escoltado por doce caballeros terciarios de la Virgen del Carmen y doce niños de la Asociación del Niño de Praga. Presidía el cortejo el Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Zubizarreta, el Obispo de esta Diócesis Mons. Pérez Serantes, el Gobernador Provincial, doctor Octavio Pardo Machado, el Coronel López Jorge, Jefe del Distrito Militar, y una abigarrada y silenciosa multitud de incalculable número, marchaba con ellos.
Honda pena causa esta desaparición en Camagüey (…) Por eso su sepelio tomaba la extensión de cuatro cuadras largas esta mañana. Muchos amigos que encontramos entre la multitud silenciosa y acongojada, nos mostraron sus recibos que le acreditaban una niñez cercana al P. Elías. Ese recibo era extendido al niño como socio de la Ass. Del Niño Jesús de Praga, aunque quien nos lo exhibiera, mostrara también una cabeza comenzando a canear. Allá en el cementerio, Pérez.
Serantes pronunció la oración fúnebre. Fue un momento difícil para S.E. por su carácter emotivo y por su condición de confesor del fenecido. ¿Quién mejor que Mons. Serantes podía conocer más profundamente el alma pura impoluta del P. Elías, de quien ha recibido por más de veinte años, las confidencias del confesionario? Por eso abundantes y sinceras lágrimas corrían por su faz, y la emoción dolorosa le anudaba las palabras en la garganta; y con él la concurrencia toda oraba y lloraba consternada (…)
Cáritas Cuba recibió cargamento de ayuda humanitaria, procedente del gobierno de los Estados Unidos de América
Sunday, July 19, 2026
Mons. Dionisio García, arzobispo de Santiago de Cuba: "todos quisiéramos ver una Cuba mejor"
Sunday, July 5, 2026
Mons. Dionisio García, arzobispo de Santiago de Cuba, informa sobre la ayuda de los Estados Unidos de América a Cuba, a través de Cáritas.
Tuesday, June 16, 2026
La Arquidiócesis de Panamá envió 35,000 hostias a Cuba
Saturday, June 13, 2026
Descansa en Paz Mons. Silvano Pedroso Montalvo, Obispo de Guantánamo Baracoa.
Thursday, June 11, 2026
El Sagrado Corazón de Jesús (por Joaquín Estrada-Montalván)
Mons. Silvano Pedroso, obispo de Guantánamo – Baracoa, "su estado de salud es muy delicado"
Nota Informativa de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.
Friday, May 22, 2026
Mons. Arturo González, obispo de Santa Clara: “es el momento más difícil y más triste de la historia de mi pueblo"
Texto tomado del website de Ayuda a la Iglesia Necesitada.
20 mayo 2026. ACN-. La Iglesia en Cuba continúa acompañando a una población marcada por el miedo, las necesidades en todos los sectores de la vida y la incertidumbre. Así lo ha expresado Monseñor Arturo González Amador, obispo de Santa Clara y presidente de la Conferencia Episcopal Cubana, en una conversación con la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), en la que describe la dramática situación que vive actualmente la isla.
“Cuba duele”, afirma el obispo. Además, ha explicado que “es el momento más difícil y más triste de la historia de mi pueblo del que tengo conciencia. Todo es una lucha por sobrevivir. El presente es inseguro, el futuro totalmente incierto”.
La crisis afecta a todos los ámbitos de la vida cotidiana. “Cada día que pasa sentimos que es más difícil vivir, sobre todo para los pobres, los ancianos que viven solos, los jubilados y las madres solteras”, explica Mons. González. En las parroquias, la desesperación se hace visible diariamente: “Hay personas que llegan diciendo que llevan días sin comer y que no saben a quién van a acudir. Los alimentos no se pueden conservar por falta de electricidad y últimamente ha habido desmayos frecuentes durante las celebraciones, porque mucha gente no ha comido”, relata.
Desesperanza y miedo entre los cubanos
La situación sanitaria es especialmente alarmante. Según cuenta el obispo, “en algunos hospitales importantes no se están realizando operaciones por falta de agua, nada digamos de los materiales quirúrgicos”. Muchas familias deben conseguir por su cuenta materiales médicos básicos para poder recibir atención.
“Conozco más de un caso en que alguna persona tuvo que buscar con familiares o amigos en el exterior todos los recursos para poder ser intervenido, incluso el hilo para sutura”, explica.
A las graves dificultades económicas se suma un clima de angustia social y psicológica. “En las conversaciones con la mayoría de las personas hay tristeza, desesperanza e incertidumbre… el miedo reina”, señala, refiriéndose al temor de un posible conflicto bélico con los Estados Unidos. “El miedo a la guerra es tremendo; forma parte de la preocupación cotidiana de muchas personas. Hay un discurso constante hablando de eso, lo cual crea angustia, sobre todo entre los niños y los ancianos”, afirma Mons. González. “En la calle se escucha: No podemos más con tanto dolor y no tenemos a quién acudir”.
El obispo no quiere entrar en análisis o especulaciones, pero recuerda que “en el mundo moderno hay muchas maneras de implementar el miedo y una guerra entre naciones”.
Además, el presidente de la Conferencia Episcopal Cubana advierte del aumento de las depresiones, las adicciones y el impacto de la emigración masiva: “El que puede emigrar, lo está haciendo. Se queda un país cada vez más envejecido, solo con ancianos, sin recursos y con pensiones mínimas”.
«La labor de la Iglesia es dar esperanza»
Otro grave problema es el aumento de la inseguridad. “Han entrado a robar en muchas casas. Todo esto genera una sensación de enorme vulnerabilidad”. Esa falta de seguridad, junto a la terrible crisis eléctrica, que deja a muchas regiones del país con solo tres horas de electricidad al día, afecta a la práctica religiosa cotidiana: “Ya prácticamente no existe adoración nocturna”, señala y añade que, en algunos lugares de Cuba, la Vigilia Pascual tuvo que celebrarse de día debido a los apagones y a las dificultades de movilidad nocturna, a los asaltos y violencia callejera.
En medio de esta triste, dolorosa y desesperante situación, religiosas, sacerdotes y laicos colaboran continuamente para ayudar a quienes más sufren. “La labor de la Iglesia es mantener vivo el espíritu, dar esperanza donde no la hay, escuchar y acompañar”, subraya.
Entre los fieles nacen “iniciativas para socorrer a los que viven en la miseria, a los más pobres y necesitados; entre ellas los pequeños comedores y comidas a domicilio para los impedidos físicos y enfermos postrados. Sacan comida y recursos de donde no hay…”, explica Mons. González. El obispo cuenta el caso de un comedor que atiende a más de 300 personas y que recientemente tuvo que improvisar porque no les llegaba lo que habían cocinado: “Las hermanas dijeron: Vamos a usar lo que nos quede. Mezclaron latas de frijoles negros y blancos para poder ofrecer más platos. La gente ve eso, ve que la Iglesia comparte, da lo que tiene”.
La caridad mueve a la Iglesia en Cuba
“Es una prueba evidente de lo que es capaz de hacer la providencia de Dios y la caridad cristiana”. Para el obispo, esta caridad sencilla y silenciosa tiene un enorme valor evangelizador. “El día que una monja o un cura muera de hambre o por falta de un medicamento es que ya no queda nadie vivo, porque todos comparten lo poco que tienen”, afirma. “Es muy hermoso que esta ayuda, la caridad, se realice sin manipulación de partes, simplemente gracias a personas que quieren ayudar. Y también se ve la gratitud de quienes la reciben”.
Sin embargo, reconoce que la propia Iglesia vive bajo fuertes limitaciones. El incremento de los precios y la escasez de combustible han reducido enormemente la actividad pastoral. Estamos realizando una “pastoral de mantenimiento”. Los precios se han quintuplicado y muchas veces no podemos desplazarnos ni para celebrar la Eucaristía en los pueblos y caseríos campesinos, como antes. Mons. González menciona como ejemplo que, durante el entierro del obispo emérito Enrique Serpa Pérez, solo cuatro obispos pudieron estar presentes debido a la falta de combustible.
El aislamiento afecta especialmente a algunas zonas del país y a numerosas comunidades religiosas. “Existen lugares donde la gente está mucho más aislada y es más vulnerable. También las congregaciones religiosas son muy frágiles y muchas no tienen recursos suficientes para sostener su presencia en la isla”, explica. Aun así, destaca la fidelidad de aquellos que permanecen: “Aunque muchos se marchan de la isla, la Iglesia se queda; el pueblo reconoce y agradece esta elección”.
ACN, junto a los cristianos de Cuba
Finalmente, Mons. Arturo González Amador pidió a los benefactores y amigos de ACN que no olviden a Cuba. “Creo profundamente en el poder de la oración”, afirma. También solicita apoyo para sostener la vida espiritual de religiosas, religiosos y sacerdotes, así como las obras de caridad, los materiales pastorales, la evangelización, la impresión de materiales y el transporte. “No se puede solucionar todo, pero cualquier ayuda cuenta. El pueblo de Cuba sufre y la Iglesia es parte de ese pueblo”, concluye
Monday, May 18, 2026
Mons. Dionisio García: "Cuba tiene que cambiar"
Saturday, May 9, 2026
La máscara mortuoria de Mons. Adolfo Rodríguez (9 de abril de 1924 - 9 de mayo de 2003). Testimonio de Ileana Sánchez Hing.
Aniversario del fallecimiento de Monseñor Adolfo Rodriguez Herrera, (Minas, Cuba, 9 de abril de 1924 - Camagüey, 9 de mayo de 2003). Obispo y luego Arzobispo de esta arquidiócesis. Camagüey, Cuba.
Saturday, April 18, 2026
Ha fallecido Mons. Jorge Enrique Serpa Pérez, Obispo Emérito de la Diócesis de San Rosendo, Pinar del Río
Wednesday, April 8, 2026
El Reloj del Arzobispo. Otra memoria del Príncipe. (por Carlos A. Peón-Casas)
En los comienzos del Siglo XIX el ilustrísimo don Joaquín Osés Alzúa y Cooparicio, primer Arzobispo de Cuba, remitió un reloj a la villa de Santa María de Puerto Príncipe, con el único propósito de que se pusiera en la torre de la iglesia de Nuestra Señora de la Soledad, dado lo costoso que eran los relojes de bolsillos y de pared en aquel entonces. "Una villa tan religiosa —-decía él— merece algo muy significativo, que no posean otras villas y ciudades."Hasta ahora, que sepamos nosotros, este reloj público es el primero que se instaló en la torre de una iglesia cristiana, al servicio de la comunidad en un pueblo cubano. El señor Arzobispo envió el reloj el día 27 de enero del año 1807. Sin embargo, permaneció sin instalarse varios años.Pero si examinamos las Actas Capitulares correspondientes a los días 18 de febrero y 3 de marzo del año 1820, se verá que "estaba el reloj en disposición de colocarse". Dos años después aún permanecía en igual circunstancia, hasta que en el Acta correspondiente al día 21 de mayo del año 1822, comprobamos que la demora de su instalación obedecía a la escasez de fondos de propios exclusivamente. Sin embargo, alégase en la misma por acuerdo que "notándose la exclusiva falta que hace en esta populosa ciudad, asi para al gobierno de los tribunales, corporaciones y oficinas, como para el público en general; atendiéndose también a que únicamente pende la colocación del referido reloj, pues yase haya arreglado y expédito por el facultitivo encargado de su composición"; se acordó comisionar al Señor regidor don Julian de Miranda para que en asocio del ciudadano don Pedro Recio, procediesen a abrir una suscripción voluntaria entre los generosos vecinos de esta población, a fin de que con su producido se pusiese en corriente una obra tan útil y tan necesaria, У para la cual cree el Ayuntamiento, que cada uno contribuirá gustosamente o graciosamente cuando lo permitan sus facultades. Asimismo se acordó que en caso de hallarse impedido el citado don/ Pedro Recio de aceptar el encargo que se le confía por sus ocupaciones u otro motivo, se subroga al ciudadano Francisco Betancourt y Gutiérrez, a quien adornan los mismos sentimientos patrióticos. Ciertamente, parece que esta cuestación voluntaria fue muy bien acogida entre la vecindad, ya que hojeando Actas Capitulares posteriores, encontramos la correspondiente al día 17 de agosto del precitado año, se dice: "que estaba el reloj ya puesto en la torre de la iglesia de Nuestra Señora de la Soledad, y que se hacía visible desde la plazoleta de igual nombre, en donde solían estacionarse quitrines y otros carruajes de alquiler", Este reloj costó subirlo e instalarlo trescientos cuarenta y cuatro pesos y cuatro reales y medio. Además, de los cuatrocientos pesos que se le pagaron al relojero por su composición y regulación técnica. Tenía diez pesos mensuales asignados en el presupuesto municipal el relojero Señor JoséAntonio Rodríguez, para el servicio de darle cuerda y mantenerlo iluminado, que se hacía con una lámpara de aceite todas las noches.El Cabildo del Ayuntamiento acordó sufragar sus gastos de sostenimiento y reparación a que fuere menester. A los pocos meses de estar el reloj sirviendo a la población, y siendo para más precisar el día 17 de diciembre del año 1822, se le aumentó cinco pesos más a la dote inicial con que el Ayuntamiento sufragaba los gastosde conservación, manutención y observación del mismo, a través de su fiel custodio el relojero. Este reloj fué una atracción pública, tanto para los principeños como para los extranjeros. Estuvo este reloj en servicio público continuadamente hasta el día 20 de mayo de 1825, que sufrió una interrupción que duró varios días.Notándose siempre por los vecinos de otros barrios de la necesidad de trasladarlo a otra iglesia de torre más elevada. Un regidor haciéndose eco de este clamor público, llevó el asunto al Cabildo, consiguiendo que el Muy Ilustre Ayuntamiento acordara el día 10 de junio del año 1825, su traslado a un sitio más visible u observable a mayor distancia de todos los vecinos de esos contornos. Eligiéndose la iglesia de La Merced por estar situada casi en el centro de la periferia, y además por poseer la torre de más altitud o elevación de ese tiempo.Hizóse y se logró que los vecinos de toda la barriada de la Merced, sufragasen los gastos de traslación e instalación del reloj, y siguiéndose por cuenta del erario capitular el sostenimiento del mismo. Este reloj se hizo tan indispensable a los principeños o camagüeyanos, que cuando se apagaba su iluminación en el año 1869 —por motivo de la guerra— se producían grandes protestas públicas. Todos los vecinos o moradores veían en su iluminación una atalaya de luz, que rendía un excelente servicio a toda la comunidad principeña.

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