Showing posts with label J11. Show all posts
Showing posts with label J11. Show all posts

Saturday, October 2, 2021

Henry Constantín Ferreiro recibe el Gran Premio a la Libertad de Prensa 2021, que otorga la SIP



La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) concedió el Gran Premio a la Libertad de Prensa 2021 al ejecutivo de medios Juan Lorenzo Holmann Chamorro, de Nicaragua; y al periodista Henry Constantín Ferreiro, de Cuba. Al fundamentar su decisión, la SIP extendió el galardón a los periodistas independientes de ambos países que este año, "uno de los períodos de más oscuridad", han sido perseguidos y encarcelados.

Holmann Chamorro es gerente general del diario La Prensa, de Managua. Permanece encarcelado desde el 14 de agosto de 2021. El régimen de Daniel Ortega, además de mantener el cierre y la ocupación de la sede del diario desde el 13 de agosto, acusó a Holmann Chamorro de presuntamente haber incurrido en el delito de lavado de dinero, bienes y activos. También están presos dos miembros del directorio de La Prensa: Cristiana Chamorro, por su condición de precandidata a las elecciones de presidenciales del 7 de noviembre, y Pedro Joaquín Chamorro, quien fue detenido después de declarar que también tenía aspiraciones presidenciales. La Prensa sigue publicándose en forma digital con algunos periodistas en el país y otros en el exilio.

Constantín Ferreiro, director de la revista La Hora de Cuba, estuvo preso e incomunicado por 10 días después de ser detenido el 11 de julio, día del inicio de las protestas sociales que exigían libertad al gobierno en varias ciudades de la isla. Constantín Ferreiro y otras dos periodistas de ese medio permanecieron en arresto domiciliario hasta el 23 de agosto. Fueron liberados, pero continúan bajo asedio constante, así como el resto de los periodistas independientes del país. (Leer texto completo en el website de la SIP)

Sunday, September 26, 2021

Hamlet Lavastida ha sido liberado a cambio de nuestro exilio (por Katherine Bisquet Rodríguez)



Si ha llegado este momento y están leyendo esta nota, es porque justo ahora Hamlet Lavastida y yo acabamos de pisar el espacio Schengen. Hemos tomado la precaución de hacer pública nuestra situación a estas alturas (literalmente) por nuestra seguridad personal. La policía política nos impuso el exilio de ambos como única opción para la excarcelación de Hamlet. Desde el comienzo de su insólita detención, y durante los 90 días que permaneció en privación de su libertad bajo un proceso de investigación infundado, yo, Katherine Bisquet, escritora y activista, he sido blanco de acoso, coacción, privación ilegal de libertad (prisión domiciliaria por 65 días), tortura psicológica, detenciones ilegales y amenazas de procesamiento por parte de la Seguridad del Estado. Pero sobre todo he sido víctima del chantaje a través del cual el poder me hacía saber que, cada día que transcurría sin que yo consiguiera una visa, representaba un día más de cárcel para Hamlet. Mi salida del país era la moneda de cambio para su liberación. Debo añadir, además, que a esa misma presión de intentos de chantaje estuvieron sometidas varias personas allegadas a Hamlet, tanto familiares como amigos.

Hamlet Lavastida ha sido conducido por la Seguridad del Estado directamente al aeropuerto José Martí en horas de la tarde de este sábado 25 de septiembre, desde una casa de protocolo en la que se encontraba aislado desde el día 20 de septiembre y de la cual desconoce su ubicación, ya que fue transportado a ese lugar con la cabeza entre sus piernas. Así mismo, yo también he sido trasladada por la Seguridad del Estado hacia el aeropuerto José Martí desde mi renta en Centro Habana, sin tener la posibilidad de que mi padre y familia me llevaran y me despidiesen. De la misma manera, durante el transcurso de esta última semana, fui conducida por miembros del aparato represivo a la gestión de todos mis trámites migratorios, y fueron ellos los que se encargaron de agilizar el proceso, prorrogando de manera inmediata nuestros pasaportes y las pruebas de PCR para poder viajar.

No cabe aquí ninguna justificación que alcance ni siquiera mínimamente a disfrazar el plan macabro que ha desplegado el poder político sobre nuestras vidas. A este plan lo nombraban «racionalidad política». En varias ocasiones escuché decir a más de un agente que a ellos no les convenía que Hamlet estuviese preso y que, debido a esta «racionalidad política», decidían excarcelarlo bajo la condición de la salida del país de ambos. O sea, no solo se referían a la salida de Hamlet, quien en realidad siempre tuvo la oportunidad de marcharse legalmente de Cuba, pues posee una visa familiar a través de la ciudadanía polaca de su hijo. Por tanto, esa «racionalidad» se traducía principalmente en mi salida, era el anzuelo efectivo lanzado a nuestra relación sentimental.

Algo ha logrado la Seguridad del Estado, y es que en este reducido, incivilizado y precario espacio en el que inevitablemente tenemos que coexistir, normalizamos y asimilamos la represión de manera natural. Ya no de manera pasiva, sino de una forma bastante familiar y sin extrañezas, lo cual los convierte a ellos en una maquinaria mucho más eficiente y perdurable. Y es este precisamente el cáncer que se ha apoderado de los cubanos durante décadas, el cáncer que crece a discreción dentro de nuestras almas. Nos han violado, nos han expatriado, nos han asesinado, nos han encarcelado, nos han censurado, y todo ha sido silenciosamente, bien de cerca, en nuestro patio, en nuestra propia casa.

La segunda vez que vi a Hamlet estando preso fue durante el procedimiento de pruebas de PCR, el 23 de septiembre. Yo no sabía si estaba casi feliz o casi destrozada. Recuerdo haberle pedido una hora más al teniente coronel Mario para seguir sentada junto a Hamlet en un lugar que fue la primera Villa Marista y que hoy es el Museo de la Denuncia. Seguramente nosotros éramos para ellos unas piezas más de aquel museo. Si Mario me hubiese concedido una hora más, tal vez hubiesen logrado petrificarnos. Pero su negativa me expulsó de golpe a la realidad, a la imperiosa necesidad de seguir moviéndome, de seguir articulando mi palabra y mi cuerpo. Debo seguir, pensé, hay que seguir. Y salí de aquel lugar con el deseo de echar abajo hasta su último ladrillo. Nosotros no seremos piezas de nadie, no seremos las reliquias de un poder que se vanagloria del control que poseen sobre las vidas de tantos cubanos. Tenemos muchas cosas por hacer, muchas cosas que construir. Y por eso mismo no puede quedar margen para la parálisis, para la desidia, para la derrota.

En estos últimos meses algo ha cambiado. Un pueblo ha gritado con la voluntad de cambiar las cosas. Hoy esos cubanos han estado salvándome y han estado salvándose ellos mismos. Hoy hay más de 800 personas encarceladas o desaparecidas por manifestarse. Hoy tengo a mis amigos Luis Manuel Otero Alcántara, Maykel Osorbo y Esteban Rodríguez presos en cárceles de máxima seguridad por expresarse libremente. Hoy tengo que apelar al exilio. Hoy hay un pueblo vivo. Y en todo eso hay esperanza. Hay una fuerza por crecer. Una fuerza que se acumula en nosotros.

En todo este proceso tortuoso he estado acompañada y he sido apoyada por muchos amigos y organizaciones internacionales a cargo de la protección de artistas en riesgo y defensores de los derechos humanos. A todos ellos nuestro eterno agradecimiento. Muy pronto, y luego de una breve recuperación, estaremos dando nuestros testimonios. Nada quedará impune. Cada acto de represión y cada vejación contra nuestras vidas tendrán traducción en una parte importante de mi literatura. Cada detalle, cada palabra, cada gesto, cada cuerpo.

Y como bien dije un día, con las fuerzas que me quedaban, a las puertas de un Ministerio, «que sea el amor y la poesía lo que unan a este pueblo».

¡Seguimos!



----------------
Texto y fotos tomados del Facebook de Katherine Bisquet Rodríguez.

El dolor y el exilio del pueblo cubano en la escena teatral de Miami (por Wilfredo A. Ramos)




En tiempos en que la urgencia por la libertad de Cuba se va convirtiendo cada vez más en un reclamo universal -ya era hora- múltiples gritos se han estado lanzando en busca del apoyo mundial necesario para poder poner fin a más de seis décadas de cautiverio del pueblo cubano y por tal motivo, el Centro Cultural Español de Miami ha querido convertirse este mes de Setiembre en eco de ese cada vez mas urgente pedido de auxilio, haciéndolo mediante la subida a escena de dos espectáculos que tratan de manera distinta el anhelo de libertad y las consecuencias que sufren aquellos que osan luchar y reclamarla.

“Llanto de Patria” y “Adiós a Cuba”, son los trabajos que se han responsabilizado, desde este escenario, en abordar esa terrible realidad que vive la isla caribeña y en los cuales todos sus implicados han demostrado el amor a la nación cubana y su compromiso por el logro de su total liberación.

Letty Carmona y Hannah Imbert
---------------------

“Llanto de Patria”, es considerada por sus creadores - Hannah Imbert, escritora y Letty Carmona directora y actriz - como una “instalación teatral”, debido a que por una parte, la escenografía que apoya a la puesta toma total preponderancia, como obra plástica ,al estar compuesta por un enorme mural formado por un collage con fotos de múltiples jóvenes cubanos que el pasado 11 de Julio salieron a las calles de toda la isla a exigir libertad, pero que hoy se encuentran detenidos y sometidos a infames juicios sumarios sin la debida defensa legal, mientras que por la otra, la actriz que caracteriza a la madre de una (o tal vez a la de todas) de esas víctimas, haciendo su entrada por entre el público, en diálogo y constante contacto con él, hace que el espectáculo se mueva entre un tenue margen que va desde el concepto del performance muy dado a ver en las artes plásticas y el de teatro en si.

El texto de la Imbert, es claro, conciso, transcurriendo sin que haya mucho espacio para la poesía o el rejuego teatral. Estamos en presencia de un texto que denuncia de forma directa las injusticias de un régimen que ha abrazado por más de medio siglo un sistema político: el socialismo, del cual está perfectamente documentada su inutilidad, injusticia y criminalidad, por más que muchos por el mundo, lamentablemente artistas e intelectuales incluidos, se empeñen en predicar lo contrario. Las palabras puestas en boca de la actriz son las de casi todo un pueblo, son las palabras cotidianas de desesperación, dolor y angustia.


Letty Carmona asume el siempre complejo doble rol de directora y actriz saliendo victoriosa del mismo. Desde la dirección entiende perfectamente que este, aunque con tan solo 15 minutos, es un trabajo que necesita poner en escena toda la tensión de dicha situación, aquí no hay introducción, desarrollo y climax de la acción, partes que conforman por lo general todo proceso escénico, lo que el espectador presencia es una explosión de emociones que desde el inicio inunda la escena. La entrada de esa madre por entre el público suplicando saber si alguien de los presentes sabe algo sobre el paradero de su hijo el cual desconoce desde que éste se lanzara a las calles a protestar ese 11 de Julio, convierte a cada espectador en parte de ese mismo pueblo cubano, hace que desde el inicio de la puesta estalle la acción y se cree un estrecho nexo entre ambas partes. Momento de impacto resulta hacia el final del trabajo cuando la actriz vistiéndose de blanco y envolviéndose en una bandera cubana hace referencia a las valientes Damas de Blanco que en la isla han salido a las calles durante mucho tiempo pidiendo por todos los presos políticos.


Se agradece de muy especial manera el que ambas creadoras, Hannah Imbert y Letty Carmona, se hayan unido para crear y llevar a las tablas este potente trabajo de denuncia política sobre la caótica situación que ya es imposible de ocultar en la Cuba de esta tercera década del siglo XXI.

El segundo espectáculo que ocupa las actuales noches de Microteatro, se sale del concepto original de la brevedad de los efímeros 15 minutos, para doblar su tiempo en escena, algo que se agradece grandemente e incluso pudiera decirse que deja a los espectadores con deseos de que se extienda aún por más tiempo.


Con “Adiós a Cuba”, la escena de este espacio teatral de Miami se viste nuevamente de largo, después de mucho tiempo de presentar por lo general, trabajos de dudoso nivel artístico, aunque de mucho público y aplausos.

Esta obra, escrita por Luis Enrique Valdés Duarte, graduado del Instituto Superior de Arte de la Habana y Licenciado en Filología de la Universidad de Valladolid, en España, se apropia del título de una de las danzas del famoso compositor e intérprete cubano Ignacio Cervantes (1847-1905), ‘Adiós a Cuba’, para darle nombre a su espectáculo unipersonal. Esta pieza musical es un triste lamento ante la obligada partida de suelo cubano hacia un inminente exilio por parte de su autor, producto de la orden del Capitán General de la isla de Cuba en ese entonces, de expulsarlo a él junto al también excelente violinista negro cubano Jose White, debido a una serie de conciertos que juntos realizaron a través de todo el país con el objetivo de recaudar fondos para la realización de la Guerra de los Diez Años (1868-1898) en contra del dominio español.


El texto escrito por Valdés Duarte no va en busca de la biografiá del gran músico ni va a narrar los sucesos históricos, en cambio si pondrá en boca de Cervantes hermosas y tristes palabras que denotan un intenso dolor ante su no deseada partida, sus palabras son de añoranzas, recuerdos y deseos que lo convocan a entablar dialogo con sus muertos y con su propia patria dándole a ésta personalización propia, erigiéndola en mujer, en madre sufrida ante el atropello de sus hijos.


El autor no pudo poner en mejores manos la dirección y la interpretación de su obra, lo que queda al descubierto cuando se aprecia el trabajo realizado por Yerandy Basart, quien es graduado del Instituto Superior de Arte de la Habana, al momento de asumir esa siempre complicada condición de director e intérprete.

La puesta de este trabajo unipersonal se apoya en una sobria cámara negra (telones de ese color que enmarcan el escenario) y la presencia de un antiguo colgador de ropa con espejo incluido, el cual sirve para sostener alguna pieza de vestuario y otros elementos, junto a una sencilla iluminación y música en vivo interpretada al piano por Gisela Calero Rosales, actriz también.


Con los anteriores elementos, Basart sale a escena para dar vida al músico cubano del siglo XIX Ignacio Cervantes, pero como ya anotamos anteriormente no para entregarnos su biografía, sino para enfrentarnos a sus temores ante el inminente exilio. Basart es un actor con una potente y hermosa voz, con una clara dicción y una excelente manera de articular las palabras ofreciendo a través de cada una de ellas la emoción precisa. Sabe el actor hacer de cada personaje que interpreta una creación, se entrega a cada uno extrayéndole hasta el último gramo de intensidad, por eso no queda sino creer en los personajes que interpreta, porque los hace vivir no solo físicamente sino también en espíritu.

En el término de los casi treinta minutos que dura el espectáculo, no solo da vida a Cervantes, sino que lo pone a conversar con el también brillante músico cubano, el violinista José White, al que en su dialogo lo llama Pepe, compañero de aventuras en el forzado abandono de la patria.


Si bien en el texto no se identifican de manera directa los personajes, la breve pincelada de historia a la que se hace referencia, debe sin dudas, motivar al público a indagar, a investigar por los actores de tan lamentable momento en el devenir del pueblo cubano por su independencia del coloniaje español. Por otra parte, el objetivo del autor queda claro que no es participar en la historia de dichos personajes, sino en utilizarlos como pretextos para hablar de exilio, de lucha por ver una patria libre. Es aquí en donde la puesta adquiere un vuelo mayor, ya que parte inteligentemente de un acto en particular que afecta a la mayor de las Antillas, pero que ha afectado también a casi todos los pueblos del mundo desde los inicios mismo de la historia de la humanidad.

“Adios a Cuba”, es un canto al amor por la tierra que nos vio nacer, es el clamor ante el abandono de ella, no importa las causas que lo produzcan y es ahí donde está el tremendo acierto del texto de Valdés Duarte junto a la dirección y actuación de Basart, en que ambos saben traducir para las tablas esos sentimientos mediante un texto cargado de poesía y una actuación llena de intensidad dramática.



Otro acierto de esta puesta es el que la música sea realizada, como antes señalamos, ante nuestros ojos por la excelente pianista Gisela Calero Rosales, quien interpreta piezas conocidas del repertorio de Ignacio Cervantes como la danza ‘Los tres golpes’, con las cuales crea el ambiente propicio para el devenir del espectáculo y a la que el actor durante el transcurso de la obra interpela y llama con el nombre de ‘Irene’, quien fuera la albacea del músico.


Hay que destacar el hecho de que Basart a través de la pieza interpreta fragmentos de la canción patriótica “La Bayamesa”, de Céspedes, Castillo-Moreno y Fornaris y de la también hermosa canción del compositor cubano contemporáneo Carlos Varela, “Habana”, la cual con su nostálgica letra dedicada a esa ciudad engarza a la perfección con el tema y situación plasmada en la obra, para cerrar el espectáculo interpretando el Himno Nacional Cubano con el torso al descubierto, sosteniendo entre sus brazos la primera bandera enarbolada en los campos de batalla por las tropas insurrectas mambisas, la bandera salida de las manos de Cambula, diseñada por el propio Carlos Manuel de Céspedes. Dichas interpretaciones musicales son realizadas con la inteligencia y proyección de un actor para el cual nada de lo que se haga en el escenario le es ajeno y el resultado final, es el emotivo aplauso que ofrecen los asistentes a esta breve puesta en escena que conmueve a aquellos que incluso sin ser cubanos reciben el certero mensaje de unos artistas comprometidos con la libertad de su país.

Como conclusión, solo nos resta agradecer al Centro Cultural Español de Miami haberle dedicado todas las noches del presente mes de Setiembre, en su espacio de Microteatro, así como a todos los implicados en este hermoso y necesario propósito, a exaltar el necesario reclamo del pueblo cubano, el cual después de más de seis décadas continúa sufriendo la represión de la más longeva dictadura en Latinoamérica y ha decidido que es hora ya de lograr su anhelada liberación.

¡Patria y Libertad..!


Texto y fotos Wilfredo A. Ramos
Setiembre 25, 2021

Monday, August 9, 2021

Crisis (por el P. Alberto Reyes)


Estoy saturado. Leo una y otra vez los testimonios interminables de lo que ha sucedido y sigue sucediendo en Cuba desde las protestas del 11J y me voy rompiendo por dentro: gente dispuesta a detener arbitrariamente, a golpear, a torturar, a atacar con perros, con palos, con todo lo que pueda hacer daño a otro ser humano. Detenciones violentas, burlas, golpes, delitos fabricados, sentencias ridículas, intimidaciones, amenazas, muchas amenazas… y algo en mí se niega a creer que tanta maldad junta es posible.

Es cierto que esto no es algo surgido de la nada. Decía el profeta Oseas: “Siembran vientos y cosechan tempestades”, y mucho tiempo después, san Agustín diría: “Cuando uno huye de Dios, todo huye de uno”.

Desde el inicio de esta llamada “Revolución”, Dios fue visto como el enemigo, Dios, Cristo, el Evangelio, la Iglesia, los cristianos. Había que arrancar de raíz esa “perniciosa superstición”, esa mentalidad atrasada, retrógrada y burguesa, ese “opio del pueblo” origen de injusticias y odios. Pues bien, he aquí el resultado, he aquí al hombre nuevo, he aquí el paraíso prometido, con sus nuevos ángeles adornados con boinas rojas y negras, acompañados por sus perros, y caminando en grupos protegidos contra civiles vulnerables tanto en lo físico como en lo legal.

Esto es lo que se construye cuando se destierra a Dios del corazón de un pueblo.

Pero yo me resisto, me niego a creer que el alma se ha apagado en todas esas personas que hoy están reprimiendo, humillando, maltratando, abusando de civiles que… iba a decir… que no han hecho nada malo, pero no, pensándolo mejor, no es tan así. En realidad, todas esas personas que han salido a la calle a manifestarse, a gritar libertad y “¡patria y vida!”, son culpables, son merecedoras del más alto y cruel castigo, porque se han atrevido a desafiar el mayor de los mitos: el mito de una Cuba feliz, el mito de un pueblo orgulloso de su comunismo, el mito de una sociedad que se considera por decreto “el faro de América”, el mito de un comunismo que funciona.

Sí, todos esos manifestantes merecen condena, porque han roto la vitrina del comunismo latinoamericano, han echado abajo la imagen cuidadosamente construida y cuidada de una Cuba propuesta como paradigma social.

Y ya sabemos cómo funciona la tramoya: líderes extranjeros de todo tipo y pelaje que desde sus seguridades capitalistas defienden a capa y espada un sistema en el que nunca vendrían a vivir; gente con miedo que grita “¡patria o muerte!” mientras reciben las remesas del país “enemigo” o esperan en silencio su oportunidad de largarse para siempre de esta pesadilla; vecinos que vigilan y delatan como la mejor protección para ellos y para sus hijos mientras sueñan también, en lo más profundo, una Cuba donde no tengan que fingir ni ellos ni sus hijos. Y un sistema mediático de prensa y televisión que miente, miente mirándote a los ojos, porque ha asumido la mentira como una segunda piel. Sí, donde íbamos a construir un paraíso sin Dios, hemos construido un pantano.

Y entre los manifestantes de un bando y de otro, los que agreden, los que “cumplen órdenes”, los que están golpeando, a veces sádicamente, a sus hermanos.

Esto me rompe, pero a pesar de tanta violencia bruta y absurda, a pesar de tanta mentira institucionalizada, quiero creer que en todos ellos ha sobrevivido la voz de la conciencia, que se hacen preguntas a sí mismos, que se dan cuenta de que ese no es el camino, que son conscientes de que lo que hacen está mal. Entiendo que tengan miedo, entiendo que se sientan comprometidos, pero no puedo aceptar tanta maldad gratuita.

Tal vez soy sólo un ingenuo. Nunca he sido fan de John Lennon, pero no dejan de venirme a la mente sus palabras en “Imagine”: “Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único. Tengo la esperanza de que un día tú te nos unas y el mundo viva siendo uno”.

Porque más allá de lo que está sucediendo, no dejamos de ser un solo pueblo, que ha sido echado a pelear por aquellos a los que no les importa su pueblo sino el poder y la impunidad sobre su propio pueblo. Somos uno, y tú, que hoy te prestas para reprimir a tus iguales, tienes padre, madre, hermanos, hijos…, porque tú, que hoy defiendes las “conquistas de la Revolución”, tienes sueños que sabes que nunca podrás realizar dentro de esta “Revolución”; porque tú, que hoy detienes y golpeas, sabes que basta un mero desliz para pasar de perseguidor a perseguido, y que en un sistema como este nunca estarás a salvo, ni tú, ni los tuyos.

Quiero creer que estamos a tiempo del perdón y de la reconciliación, quiero creer que podemos ponernos todos del bando correcto de la historia, pero cada uno necesita buscar fuerzas en lo mejor de su alma, y decidirse, de una vez por todas, a hacer lo que está bien, porque es lo que está bien.



---------------
Texto tomado del Facebook del autor.

Friday, July 30, 2021

Remarks by President Biden at Meeting with Cuban American Leaders


4:57 P.M. EDT

THE PRESIDENT: Well, I’m honored to welcome members of the Cuban American community, and Senator Menendez, Senator [Congressman] Meeks to discuss how the United States is going to continue to stand with the Cuban people, who have suffered for decades and decades under a failed communist regime.

Earlier this month, Cubans took to the street in a historic demonstration of the will of the people of Cuba. The regime responded with violence and repression, mass detentions, sham trials, and people disappearing who — who have spoken out. Just disappearing. Family members, I’m told, are not able — have no idea where their family members are back in Cuba. And — in a brazen violation of the rights of the Cuban people.

The Cuban Americans are hurting. They’re hurting because their loved ones are suffering. And it’s, quite frankly, intolerable.

So, I want the Cuban Americans to know that we — all around this table and myself included — see your pain, we hear your voices, and we hear the cries of freedom coming from the island.

The United States is taking concerted action to bolster the cause of the Cuban people. We’ve brought to bear the strength of our diplomacy, rallying nations to speak out and increase pressure on the regime. And we’re holding the regime accountable.

Last week, we sanctioned the head of Cuban armed forces and the government — a government entity called the “Black Berets” for their involvement in suppressing protesters.

And, today, we are adding sanctions against the Revolutionary National Police, as well as individual sanctions against the chief and deputy chief — the chief and deputy chief.

And we’re going to continue to add sanctions on individuals that carry out — that carry out the regime’s abuses.

At the same time, we’re increasing direct support for the Cuban people by pursuing every option available to provide Internet access to help the Cuban bypass — the Cuban people bypass the censorship that’s being mandatorily imposed.

You always know something is not going well when the — a country will not allow — will not allow their people to be engaged in — be on the Internet and being able to make their case known around the world.

And we’re expanding our assistance to political prisoners and dissidents.

And the direct State — and I’ve directed the State Department and the Treasury Department to provide me, within one month, recommendations of how to maximize the flow of remittances to the Cuban people, without the Cuban military taking their cut.

And we’re working to increase U.S. staffing at our embassy while prioritizing the safety of our personnel.

So, we’ve got a lot to discuss with this group. So, we got — and mostly, I’m here to listen. I want to know what their ideas are. And you are some of the best experts on the issue.

The first person to bring this to my attention and to make sure that we were on top of this was Senator Menendez. And we think that — you know, the American — the Cuban American people are actually the best ambassadors for the Cuban people.

And so, my administration is going to make sure that their voices are included and uplifted at every step of the way. And we’re gong to get down to business.

So, thank you all for bothering to come in. I appreciate it.

Q Will there be more sanctions coming up, Mr. President? Or is that it, today?

THE PRESIDENT: I beg your pardon?

Q I said: Will there be more sanctions against Cuba coming up or are you stopping with what you did today?

THE PRESIDENT: We are — there will be more, unless there’s some drastic change in Cuba, which I don’t anticipate.

Thank you.

5:01 P.M. EDT

The White House's website

Thursday, July 29, 2021

Roberto Márquez, artista mexicano, está realizando un mural dedicado a los cubanos.



La obra, aún en sus inicios, está inspirada en la migración cubana, a través del mar, y en los actuales acontecimientos en los que él pueblo cubano exige el fin de la Dictadura. 

Cada día haré una actualización del proceso de creación. (JEM)

---------------
update. Julio 30
---------------
update. Julio 31

-----------
update. Agosto 1

----------
update. Agosto 2.
 .
En las fotos de hoy, no se puede apreciar completamente el mural, porque cuando pasé por el Versailles, parqueada estaba una rastra.

 
------------------
update. Agosto 3
--------------------
update de la creación del Mural, 
que el artista méxicano Roberto Marquez   
le dedica a Cuba.

-------------
El mural 


La obediencia a la autoridad (por P. Alberto Reyes)



Hay algunas preguntas que todo cubano de la isla debería hacerse, por ejemplo: ¿por qué tanta insistencia en las marchas del pueblo combatiente, en los desfiles del 1ro de mayo y del 26 de julio, en las tribunas abiertas…? ¿Por qué tantos “trabajos voluntarios” y sábados de la defensa? ¿Por qué tantos actos y firmas de reafirmación revolucionaria? ¿Por qué tanto empeño en llenar las cuadras con letreros y consignas “revolucionarias”? ¿Cómo es posible que una persona vestida de civil llegue a una casa y diga que alguien tiene que acompañarlo, sin una orden de detención, y tanto la persona como la familia consientan en hacerlo? ¿Cómo es posible que lleguen a una casa a llevarse a un adolescente de 17 años para que salga a la calle a golpear a su propio pueblo y nadie se plante y diga que el chico no se va? ¿Cómo es posible que dos policías escuálidos estén golpeando a una persona indefensa y haya un círculo de hombres hechos y derechos que lo único que hacen es gritar improperios y filmar con su móvil, pero no se atreven a defender al que está siendo reprimido?

En 1963, Stanley Milgram, psicólogo de la universidad de Yale, publicó un experimento sobre la disposición de las personas para obedecer órdenes de una autoridad a pesar de que estas órdenes estaban en conflicto con su conciencia personal.

Milgram pidió voluntarios para un supuesto experimento sobre el estudio de la memoria y el aprendizaje. Los participantes fueron personas entre 20 y 50 años de edad, de todo tipo de educación, desde estudiantes hasta personas con doctorados.

En el experimento, el voluntario debía hacer preguntas a otra persona que se encontraba en una habitación contigua atado a una especie de silla eléctrica y conectado a unos electrodos. Si la persona se equivocaba en la respuesta, el voluntario tenía que apretar una palanca que daba al otro una descarga eléctrica. En la medida en que las respuestas erróneas aumentaban, aumentaba la intensidad de las descargas eléctricas hasta niveles que podían ser letales. Lo que no sabía el voluntario era que, en realidad, la otra persona era un actor que no recibía ninguna descarga eléctrica pero que fingía recibirlas.

Antes de comenzar, el voluntario era llevado a la habitación donde estaba el otro supuesto voluntario, para que viera cómo estaba sujetado a la silla y conectado a los electrodos, y se le hacía sentir una pequeña descarga eléctrica para darle verosimilitud al experimento.

En el cubículo desde donde se hacían las preguntas, junto al voluntario se situaba el investigador, con bata blanca de laboratorio. A los participantes se les comunicaba que el experimento estaba siendo grabado, para que supieran que no podrían negar posteriormente lo ocurrido.

Evidentemente, el que respondía las preguntas se equivocaba a propósito, con lo cual el sujeto que estaba junto al investigador tenía que ir aumentando la intensidad de las descargas eléctricas.

En la medida en que el nivel de descargas eléctricas aumentaba, la persona que supuestamente las recibía empezaba a golpear el vidrio que separaba las dos habitaciones y se quejaba con frases como: “déjeme salir”, “no tiene derecho a retenerme”, “estoy enfermo del corazón”. Más adelante, aullaba de dolor, pedía el fin del experimento y gritaba de agonía.

Si el voluntario expresaba al investigador su deseo de no continuar, este le respondía de modo imperativo frases como: “continúe, por favor”, “el experimento requiere que usted continúe”, “es absolutamente esencial que usted continúe”, “usted no tiene opción alguna, debe continuar”. Si después de esta última frase el voluntario se negaba a continuar, se paraba el experimento. Si no, se detenía después de que se hubiera administrado el máximo de 450 voltios tres veces seguidas.

Para sorpresa del propio Milgram, la mayoría de los participantes continuaron dando descargas a pesar de las súplicas del actor para que no lo hicieran, y ninguno se levantó para ayudarlo sin pedir permiso al examinador. El 65% de los participantes aplicaron la descarga de 450 voltios, aunque muchos se sentían incómodos al hacerlo. Todos pararon en un cierto momento y cuestionaron el experimento, pero muchos continuaron a pesar de esto. Ningún participante se negó rotundamente a aplicar más descargas antes de alcanzar los 300 voltios.

Milgram elaboró dos teorías que explicaban los resultados:

- Teoría del conformismo: cuando una persona no se siente con la capacidad ni el conocimiento para tomar decisiones, en una crisis transferirá la toma de decisiones al grupo o a la jerarquía, evadiendo su propia responsabilidad.

- Principio agéntico: cuando una persona reconoce en otra a un agente con autoridad y se mira a sí mismo como alguien que tiene que realizar los deseos de esa persona, se somete y no se considera a sí misma responsable de sus actos. Llegado a este punto, el individuo obedecerá las órdenes o instrucciones dictadas por aquellos a los que ve como figuras de autoridad, considerando que la responsabilidad de las consecuencias está en los otros y no en ella misma.

Cuando una persona, por el contrario, es capaz de tomar distancia de la autoridad, de pensar por sí misma y valorar si lo que se le propone está de acuerdo o no con su conciencia, y que la responsabilidad de los propios actos recae sobre ella y no sobre los demás, entonces será capaz de obrar con libertad y elegir lo que quiere hacer según su propia conciencia y sus propios valores, asumiendo las consecuencias de su opción. Es esta toma de distancia lo que permite la objeción de conciencia y la libertad frente a lo que la autoridad nos pueda pedir.

Volviendo a nuestras preguntas del inicio: ¿por qué la insistencia en los desfiles, los trabajos voluntarios, los actos de reafirmación política, los letreros omnipresentes…? Porque todo eso transmite un mensaje muy claro: “Tú no eres dueño de ti mismo, tú no te mandas, tú me perteneces, a ti lo que te toca es obedecer”.

¿Por qué tanto miedo a plantarse, por qué esa obediencia ciega, incluso servil, cuando es evidente que va contra la propia conciencia? Porque cuando se aprende a mirar a la autoridad como incuestionable y sagrada, cuando se ha asumido la mentalidad de sometimiento, la persona se congela, se bloquea, se paraliza, y obedece.

Y esto sucederá siempre, hasta el día en que el sometido reconozca que ese no es su lugar, que tiene derechos, que tiene una dignidad que no puede ser pisoteada impunemente. Y el día en que esto ocurre y la persona entiende que es posible actuar como alguien libre, la visión sobre uno mismo y sobre los otros se transforma, y se hace ya imposible regresar a la esclavitud.



----------------
Texto tomado del Facebook del autor. 

Monday, July 26, 2021

Los cubanos fuera de Cuba quieren Libertad para la Isla


Las manifestaciones actuales en los Estados Unidos, y alrededor del mundo, han desmentido a los "especialistas" en Cuba, "académicos", "estudios sociológicos",..., que afirmaban en eventos, publicaciones, libros, etc, que a los cubanos fuera de Cuba no les importaba la democracia en la Isla, que era un sueño de generaciones pasadas.

Los cubanos (en su mayoría) fuera de la Isla, de todas las generaciones, quieren Libertad. (JEM)
Click here to visit www.CubaCollectibles.com - The place to shop for Cuban memorabilia! Cuba: Art, Books, Collectibles, Comedy, Currency, Memorabilia, Municipalities, Music, Postcards, Publications, School Items, Stamps, Videos and More!

Gaspar, El Lugareño Headline Animator

Click here to visit www.CubaCollectibles.com - The place to shop for Cuban memorabilia! Cuba: Art, Books, Collectibles, Comedy, Currency, Memorabilia, Municipalities, Music, Postcards, Publications, School Items, Stamps, Videos and More!