Tuesday, July 28, 2020

Terrero, el cavernícola de El Bagá (por Joaquín Estrada-Montalván)

Terrero el cavernícola de El Bagá, Maisí, 1989
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Terrero y Joaquín Estrada-Montalván, 1989
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Juan Carlos Agüero excavando
 en la casa de Terrero, 1989
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Juan Carlos Agüero
y Joaquín Estrada-Montalván
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Juan Carlos Agüero,
un guía de la zona,
Joaquín Estrada-Montalván
Y Roberto Varcárcel
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Terrero y Adrián González Guillén.
 El Bagá, Maisí, 2007
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por Joaquín Estrada-Montalván


Dedicarme a los estudios arqueológicos durante los años en que cursaba Historia en la Universidad de Oriente (1986-1991) - y un poco después que me graduara, en Najasa-, me permitió conocer lugares de la Isla que normalmente no se visitan y que además de sus bellezas naturales, sorprenden en ocasiones por situaciones inimaginables para las mentes de los habitantes estrictamente urbanos.

Hoy me referiré en específico a Terrero, el cavernícola de El Bagá, Maisí.

Como parte de los estudios arqueológicos de la zona suroriental de Cuba que emprendimos a partir de la fundación del grupo Damajayabo en 1987 por la profesora María Nelsa Trincado, y los estudiantes de la carrera de Historia: Odalis Brito (Camagüey), Jorge Ulloa (Santiago de Cuba), Roberto Varcárcel (Holguín), Juan Carlos Agüero (Camagüey) y Joaquín Estrada-Montalván (Camagüey), realizamos dos expediciones a la zona de Maisí en 1989 y 1990.

Estas dos expediciones fueron integradas además de por el núcleo original del grupo Damajayabo por algunos otros profesores y estudiantes. En la primera incursión a la zona más oriental de Cuba, que fue la mayor tanto en tiempo como en expedicionarios, conocimos a Terrero el cavernícola de El Bagá. Luego en nuestro segundo viaje a la zona pasamos a saludarle.

Terrero habitó varias décadas -quizás algo más de 30 años- en una amplia recámara natural, gracias a una solapa rocosa que sobresale en la falda de una loma. La casa de Terrero era parte de un sistema de solapas, que conforman a su vez un sistema de terrazas, cuevas y/o cavernas, en esa zona conocida como El Bagá, distante de cualquier vestigio de lo que hoy se conoce como civilización.

Tiene el lugar una franja arenosa, que limita por detrás con la única pared del que era su hogar y por delante con el diente de perro, del que aprovecha sus irregularidades conocidas como cacimbas para llenarlas de tierra y sembrar en ellas alguna que otra vianda, también cría, según recuerdo, carneros y chivos y esto constituye su base alimenticia. El agua la recibía directamente de la naturaleza y su principal proveedor es una fuente cercana que brota de la roca y que por su tamaño permite incluso sumergirse para bañarse en ella.

Su mobiliario consistía en unas dos o tres mesas de maderas e igual número de camastros.

La casa de Terrero, era a su vez un sitio arqueológico, donde vivieron los primeros habitantes de la Isla. Esta inusual coincidencia en los campos de Cuba, exigió que fuéramos extremadamente cuidadosos a la hora de proyectar las excavaciones, no solo con lo que iríamos encontrando tierra abajo, sino también con el modo de organizar el trabajo en la superficie, tratando de causar las menores molestias posibles al amable hombre que nos permitió destruir temporalmente el piso de su casa, y pernoctar por varios días en sus predios.

Debo señalar que Terrero estuvo en la cueva de El Bagá, por decisión propia, pues su familia vive en el pueblo y le visitaba de cuando en cuando, pero el insistió en permanecer en su hábitat ...

Las experiencias vividas gracias a las expediciones de arqueología con el grupo Damajayabo (y las otras con el grupo de exploración Jurakán) durante mis años universitarios en Santiago de Cuba, son tema de por lo menos un libro de testimonio, pero hoy me decidí a compartir los recuerdos relacionados con Terrero el cavernícola de El Bagá, motivado por el hecho de que Juan Carlos Agüero me hizo llegar una foto que hiciera en abril del 2007 Adrián González Guillén, quien visitó El Bagá debido a sus estudios sobre las polimitas, que también abundan en esa zona.

Para concluir el post con algo de sabor camagüeyano, les comento que uno de los Terrero, pariente cercano del protagonista de estas líneas, se asentó en Camagüey desde los años previos a 1959 y por allá constituyó familia ...

Comparto aquí las fotos de las expediciones de 1989 y 1990 y la de abril del 2007 que amablemente ha facilitado Adrián González Guillén

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