Sunday, May 5, 2024

Vagánova (por Florencia Guglielmotti)

Nota del blog: Sección semanal dedicada al Ballet y la Danza, a cargo de la la ballerina, coreógrafa y profesora Florencia Guglielmotti.


Agrippina Yákovlevna Vagánova nació entre fines de junio y principios de julio (dependiendo las fuentes) de 1879 en la ciudad de San Petersburgo. Toda su vida estuvo ligada al Ballet Imperial del Teatro Mariinski en dicha ciudad (luego conocido como Ballet Kirov). Ya en 1888, con 10 años de edad, fue aceptada en la Escuela del Ballet Imperial, una gran institución de danza académica fundada por la Emperatriz Ana y financiada por los zares.


Al comienzo encontró algunas dificultades, pero con esfuerzo y dedicación se graduó como alumna de la Prima Ballerina Eugeniia Sokolova, aunque también fue formada y entrenada por Ekaterina Vazem, Pável Gerdt y, Enrico Cecchetti y Christian Johansson, representantes de las escuelas italiana y danesa respectivamente. Luego de la finalización de sus estudios, Vagánova se unió al Ballet Imperial, logrando el grado de Prima Ballerina en 1916, un año antes de su retiro.

Era conocida en la época como “la reina de las variaciones” por su virtuosismo y gran nivel técnico. Sin embargo, el antiguo coreógrafo y maestro Marius Petipa nunca reconoció sus dotes y las únicas menciones de Vagánova que hay en su diario van acompañadas de calificativos como “horrible” o “espantoso”.


En 1917, a su partida de los escenarios, comenzó su fructífera tarea de enseñanza en la Escuela del Ballet Imperial. Las propias dificultades sufridas al comienzo de sus estudios la llevaron a comprender más a fondo y a desentrañar la técnica del ballet. Hasta 1917 tanto el Ballet como la Escuela eran subvencionados por el Zar ya que se trataba de un arte de elites; tras la revolución, el futuro del ballet en Rusia era esquivo. Pero Vagánova se aferró a su amor por el ballet y logró la supervivencia de este arte. Comenzó como maestra y, en 1934, fue nombrada directora la escuela que actualmente lleva su nombre: la Academia Vagánova de Ballet.


El método “Vagánova”, tal como se lo conoce hoy en día, surge de la óptima fusión de la delicadeza y elegancia de la escuela francesa, la fuerza y entrenamiento rígido de la escuela italiana, y la ligazón y encadenamiento de pasos de la escuela danesa. Estas tres escuelas europeas convergieron en la Rusia zarista, desde el inicio mismo de la danza académica en ese territorio y, de allí, el profundo conocimiento que Vagánova tenía de ellas. La riqueza de sus enseñanzas está sistematizada en la obra “Fundamentos de la Danza Clásica” (1934) que continua siendo un libro de consulta habitual para los maestros y estudiantes de ballet.


Grandes bailarines fueron sus alumnos, como Natalia Dudinskaya, Marina Semyonova, Galina Ulánova, Olga Lepeshinskaya y Maia Plisetskaya. Y muchos otros recibieron los beneficios de sus enseñanzas, luego de su muerte (el 5 de noviembre de 1951), graduándose de la Academia Vagánova, como Rudolf Nuréyev, Irina Kolpakova, Mikhail Baryshnikov, Natalia Makarova, Yuri Soloviev, Altynai Asylmuratova, Diana Vishneva y Svetlana Zakharova.




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Florencia Guglielmotti reside en la Ciudad de Buenos Aires (Argentina). Es Profesora de Danza (titulada en la Escuela Nacional de Danzas "María Ruanova"), Licenciada y Profesora de Artes (recibida en la Universidad de Buenos Aires). Cursó estudios en la Escuela Nacional de Ballet de Cuba. Es Miembro de International Dance Council CID (UNESCO).

Actualmente se desempeña como Profesora de Danza Clásica y como Profesora Titular de Historia de la Danza en la Escuela Superior de Enseñanza Artística "Aída V. Mastrazzi". florenciagu@gmail.com

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