Tuesday, October 13, 2026

Notas acerca del XL Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami. (por Wilfredo A. Ramos)



“Cuando el teatro es necesario, no hay nada más necesario”. Peter Brook.



Ha bajado nuevamente el telón del Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami (FITHM) en esta su cuadragésima edición, cerrando así otra esperada jornada de encuentro con diferentes propuestas teatrales llamadas a enriquecer nuestra mirada e igualmente se revelan aspectos que han dejado huella en él.

Este año quedó marcado porque de manera excepcional se rindió homenaje ‘in memorian’ a Mario Ernesto Sánchez, fundador y director del festival hasta su fallecimiento ocurrido en abril del 2024, al concederle el Premio a una Vida de Dedicación a las Artes Escénicas, galardón otorgado cada año desde 1989 a destacadas figuras del ámbito teatral hispanoamericano, reconocimiento que fuera recibido por su hija Verónica L. Sánchez, en la actualidad integrante del equipo de dirección del evento.



En la presente edición participaron las agrupaciones teatrales Compañía Abuela Katiuska de Uruguay, con la obra “Zombi manifiesto”; Fundación Teatroamil de Chile, con “Historia de un jabalí o algo de Ricardo III”; La Bella Otero de España, con el unipersonal “A fuego”; Teatro La Plaza, de Perú, con “Hamlet”; Compañía Criolla con “Sueños” y El Patrón Vázquez con el también unipersonal “Pundonor”, ambas obras provenientes de Argentina, así como Pitchblack Immersive Experience con “Odd Man Out” de New York; Compañía Salvaje con el espectáculo para niños “Las asombrosas aventuras de Robinson Crusoe” y Teatro Avante con “Carrusel”, estas dos últimas de la ciudad sede. Hay que destacar en esta ocasión la participación de más de dos propuestas del país sede, lo que no ocurría desde hace ya bastante tiempo y que esperemos sea tenido en cuenta en próximas ediciones del evento.

De igual forma quedó de manifiesto que a través de todos los años de realización del festival ha sido Argentina el país de mayor participación, seguido de España, naciones desde donde han llegado numerosas agrupaciones con excelentes y variadas propuestas que han mostrado el alto nivel que dicha manifestación artística disfruta en ambos países.

La presente edición del festival fue testigo también de tres sucesos que llamaron la atención.




En tres de las obras presentadas, “A fuego”, “Sueños” e “Historia de un jabalí o algo de Ricardo III”, fue utilizado de manera preponderante el verso como lenguaje teatral por parte de los actores, permitiendo observar como en la actualidad los autores dramáticos no temen acercarse a dicha forma de escritura y expresión que marcara una importante era del teatro universal, regresando a ella desde la modernidad, pero conscientes del valor histórico y cultural de la misma.



Por otra parte, también en tres puestas en escena: “Sueños”, “Historia de un jabalí o algo de Ricardo III” y “Hamlet”, nos encontramos que sus autores -Emiliano Dionisi, Gabriel Calderón, Chela de Ferrari- partieron de las obras “Sueño de una noche de verano”, “Ricardo III” y “Hamlet” todas de William Shakespeare, para construir sus propias propuestas e introducir sus personales preocupaciones, mostrando una vez más la importancia y universalidad de la dramaturgia del autor inglés que hace a sus argumentos trascender en el tiempo y espacios geográficos.


Un tercer y último aspecto coincidentemente observado en tres de las propuestas -“Carrusel”, “Zombi manifiesto” y “Odd Man Out”- tiene que ver con un tema tratado dentro del argumento de cada una de ellas y que no deja de ser recurrente actualmente en numerosas propuestas, pero que lamentablemente es abordado siempre desde una muy específica visión, ignorando otras con idéntico valor y necesarias de ser denunciadas también. Nos referimos al siempre delicado tema de las ‘dictaduras militares’, el cual en dichas tres propuestas es expuesto desde diferentes perspectivas y provocando diferentes efectos, pero dirigiendo la mirada únicamente sobre las dictaduras de derecha. En la primera haciendo referencia al franquismo español, mientras en la segunda y tercera a las juntas militares que gobernaron a uruguayos y argentinos durante la década de los setenta del siglo pasado. Si bien en la primera y tercera de las mencionadas puestas la introducción de esta temática dentro de la acción resulta forzada, desdibujando el hilo central de sus historias, en el caso de la segunda propuesta, la posición tomada por el autor de la obra para denunciar lo que sin duda fue una terrible situación sufrida por dicha nación, a partir de la defensa de los postulados de la ideología marxista-leninista, se convirtió en un agravio para miles de ciudadanos que residen en esta ciudad de Miami, los que producto también de otras criminales dictaduras militares -pero en esta ocasión organizadas sobre la nefasta ideología comunista- se han visto forzados a abandonar sus países de origen.

Por supuesto que el teatro tiene que ser una puerta abierta hacia todos todos los temas que influyen en la vida del ser humano, pero de igual manera se debe ser cuidadoso respecto a cuáles temas tocar y para qué públicos se hace, porque la misma sensibilidad que para unas víctimas pudieran provocar ciertos argumentos, también otros temas lo son para otro grupo distinto de personas. Seguro que todo el mundo estará alerta sobre ciertas temáticas que pudieran herir la sensibilidad o causar el rechazo de las comunidades negra, aborigen, judía o inmigrante, por solo citar algunos ejemplos, pues igualmente sucede con aquellas personas víctimas del comunismo, que por cierto constituyen millones a nivel mundial. Para que no se repita una situación como la anterior, los organizadores tienen que ser muy cuidadosos con la selección de las obras que van a participar al festival, algo que no le es ajeno a cualquier evento.

Esta nueva etapa que se abre ante la continuidad del festival bajo un nuevo equipo de organización y dirección, ahora en manos de tres capacitadas mujeres -Verónica Sánchez, Melisa Messulam y Jacqueline Briceño- donde cada una de ellas puede aportar sus propias experiencias, visiones y concepciones en aras de enriquecer el desenvolvimiento de este tan importante evento, sin duda alguna se convierte en un importante reto a vencer.

Uno de estos objetivos tendría que tener en cuenta la posibilidad para que los teatristas de la ciudad puedan poder optar -previa selección- por poder participar en el evento, creando algún mecanismo que no sea el tan absurdo e imposible de cumplir establecido desde hace tanto tiempo y que no permite de manera alguna la presencia de obras locales en el mismo, situación esta que a través de los años ha provocado de manera algo absurda pero también comprensible cierto rechazo por parte de una amplia parte de la comunidad teatral de la ciudad a pisar las salas donde se presentan los espectáculos que intervienen en el festival.

Igualmente, consideramos que deben ser retomados los eventos de carácter teórico como los que existieron en los primeros tiempos de vida del festival, en los cuales se presentaban académicos, investigadores, críticos y destacadas personalidades del medio teatral tanto internacional como local con ponencias, trabajos de investigación, de historia del teatro, conversatorios, así como programar con dramaturgos y editoriales presentaciones de libros y encuentros con sus autores. Como es habitual en eventos de este tipo, podrían planificarse clase magistrales demostrativas de relevantes directores, actores y hasta de aquellos vinculados con la parte técnico-artística tales como escenógrafos, diseñadores de vestuario y de luces, maquillistas, productores teatrales, jefes de escena, que pueden además de mostrar sus conocimientos y diferentes técnicas de trabajo, provocar el interés en jóvenes para iniciarse en dichas profesiones.

El FITHM también podría abogar por la creación de un evento paralelo de carácter local, donde los teatristas de la ciudad pudieran presentar sus propuestas a las que los invitados extranjeros pudieran tener acceso para así poder mostrar nuestra producción teatral, la cual merece tener la posibilidad de ser valorada por los colegas de otras partes del mundo. Dicha acción contribuiría a promocionar no solo al mismo evento internacional sino a Miami como una ciudad donde también se puede disfrutar de su teatro, al tiempo que serviría de mecanismo de presión tanto a autoridades institucionales como empresariales a centrar su atención en los posibles beneficios a obtener al ofrecer su apoyo al desarrollo de esta actividad cultural, camino sobre el que mucho aún hay que trabajar y crear conciencia.

A cuarenta años de haber comenzado su recorrido el Festival Internacional de Teatro de Miami, el mismo ha abierto no sin dificultad y mucho esfuerzo un escenario más donde hacer coincidir y mostrar la rica y variada oferta del teatro realizado en la lengua de Cervantes de alrededor del mundo, razón de más para que pueda ser también una muestra de la creación teatral de la ciudad y del país, pudiéndose proyectar con intensidad dentro del algo decaído circuito internacional de festivales de teatro hispano y despertar con ello mayor interés en participar en él.

Una vez finalizada esta nueva edición del festival, solo nos resta agradecer el esfuerzo llevado a cabo por su nueva junta directiva, así como por todos los demás colaboradores para continuar dándole vida a este importante proyecto artístico y cultural con el que se convierte por todo un mes a la ciudad de Miami en el centro de atención del teatro hispanohablante a nivel internacional ¡Enhorabuena!



Wilfredo A. Ramos.
Miami, septiembre, 28, 2026.

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