Sunday, January 24, 2021

Fanny Cerrito (por Florencia Guglielmotti)

Nota del blog: Sección semanal dedicada al Ballet y la Danza, a cargo de la la ballerina, coreógrafa y profesora Florencia Guglielmotti.



Francesca Teresa Giuseppa Raffaella Cerrito nació en Nápoles (Italia), el 11 de mayo de 1817. Su padre, Raffaele Cerrito, tenía 28 años y era miembro de la milicia napolitana. Su madre, Marianna D’Alife, era ama de casa y tenía 23 años. Francesca, además, tenía un hermano tres años mayor, Giuseppe. Francesca participó de los tres cursos iniciales en las Escuelas Pías, cerca de su casa. Allí su madre notó que tenía cierto talento para la danza y, por recomendación de un amigo de la familia, Pier Angelo Fiorentino (quien luego fuera un reconocido crítico musical en Londres), inscribió a su hija en la Escuela de Danza del Teatro San Carlo. Al principio no parecía estar muy interesada por el ballet, pero la tutela de los reconocidos maestros de la Escuela, como Peter Hus y Salvatore Taglioni (tío de la bailarina Marie Taglioni) modificaron su actitud.

Francesca era una niña extrovertida, con excelente presencia escénica. Eso, sumado a la técnica que adquirió en los primeros años de estudio en la Escuela del Teatro San Carlo, la llevó a debutar en los escenarios de Nápoles tempranamente. Con tan solo 15 años, en 1832, interpretó el pas de deux “L'Oroscopo”, de Giovani Galzerani, y comenzó a ser reconocida en toda Italia. Rápidamente fue contratada por el Teatro Tordinona de Roma donde se presentó con tres ballets de Galzerani: “Gli Empirici”, “I Tre Gobbi” y “Buondelmonte”. Entre 1833 y 1835, realizó funciones periódicas en varias ciudades de Italia, como Roma, Florencia y Nápoles. En una de sus estadías en Florencia conoció a Carlotta Grisi, otra bailarina italiana que estaba en pleno ascenso, aun siendo dos años menor que Francesca. A partir de ese encuentro, decidió “posponer” su fecha de nacimiento a 1821 para simular ser menos que Carlotta.


En 1836, se realizó una selección de bailarines, entre los que estaba Cerrito, para participar en el estreno del ballet de la ópera “Moisés” de G. Rossini, en el Teatro Kartnertor de Viena, el 4 de abril de ese año. Allí conoció a Fanny Elssler, la bailarina favorita del público austriaco. Ese mismo público apodó a Francesca “Fanny” en honor a Elssler, y ella lo tomó como nombre artístico, ganandose el favoritismo del público. En ese momento el gran maestro francés Jules Perrot se encontraba en Viena, por lo que Fanny aprovechó la oportunidad para tomar clases con él y así superar algunos fallos técnicos que tenía a causa de su precoz debut.

Tras el éxito en Viena, es contratada por La Scala de Milán, en 1837, donde debutó con “I Veneziani a Costantinopoli”. Ya instalada en la ciudad italiana, Fanny tuvo la oportunidad de seguir perfeccionándose con el gran maestro Carlo Blasis y su esposa, Annunciata Ramaccini. Un año después fue ascendida a prima ballerina, puesto que mantuvo hasta 1840, cuando se mudó a Londres, contratada por el Her Majesty's Theatre, donde debutó el 2 de mayo de ese año, frente a la Reina Victoria.


Durante las nueve temporadas siguientes, entre 1840 y 1848, Cerrito fue una bailarina aclamada por el público y la crítica londinenses. Nuevamente coincidió con J. Perrot, quien creó una serie de ballets para ella, como “Alma” (1842), “Ondine” (1843) y “Lalla Rookh” (1846). Cerrito también participó de cuatro obras que Perrot creó exclusivamente para el lucimiento de los principales bailarines de la época, el “Pas de quatre” (1845), “Le Jugement de Paris” (1846), “Les Éléments” (1847) y “Les Quatre Saisons” (1848). Además de sus dotes como bailarina, en 1845 también dio a conocer su talento coreográfico en el estreno de “Rosida”.


En 1841 volvió a Viena, donde realizó un pas de deux con Arthur Saint-Léon, un prometedor bailarín recién llegado. En 1843 Saint–León se trasladó a Londres, donde se convirtió en pareja de baile habitual de Fanny. El 17 de abril de 1845, Cerrito y Saint-León se casaron, pero el matrimonio duró poco, hasta 1851, cuando Cerrito comenzó a frecuentar al marqués de Bedmar, un noble español, con quien tuvo una hija, Matilde, en 1853.


Entre 1847 y 1854 bailó repetidamente en la Ópera de París. Junto a Saint-Léon, debutó en dicho teatro bailando “La Fille de Marbre”, que su marido había coreografiado especialmente para ella. Allí también estrenó, en el rol principal, el ballet “Orfa” de J. Mazilier (1852) y otro ballet de creación propia, “Gemma” (1854), con libreto de Théophile Gautier. En 1855 bailó en el Covent Garden y en la temporada 1856-1857 en el Lyceum Theatre. 

Hacia el final de su carrera, realizó dos temporadas en Rusia, 1855/56 y 1856/57. Durante la primera temporada, fue protagonista del ballet “Armida”, que J. Perrot creó para ella. En septiembre de 1856 participó de las celebraciones por la coronación de Alejandro II, en Moscú. 


1857 marcó el final de su carrera sobre los escenarios, realizando la función despedida en el Lyceum Theatre de Londres. Luego se instaló en París, donde disfrutó de la crianza de su hija y, más tarde, de sus nietos. El 6 de mayo de 1909, una semana antes de cumplir 92 años, Fanny Cerrito falleció, completamente ciega y alejada del éxito y la fama que le habían brindado el ballet. Tristemente, a pesar de ser una de las bailarinas más destacadas del romanticismo, la prensa parisina no le dedicó ni una línea.







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Florencia Guglielmotti reside en la Ciudad de Buenos Aires (Argentina). Es Profesora de Danza (titulada en la Escuela Nacional de Danzas "María Ruanova"), Licenciada y Profesora de Artes (recibida en la Universidad de Buenos Aires). Cursó estudios en la Escuela Nacional de Ballet de Cuba. Es Miembro de International Dance Council CID (UNESCO).

Actualmente se desempeña como Profesora de Danza Clásica y como Profesora Titular de Historia de la Danza en la Escuela Superior de Enseñanza Artística "Aída V. Mastrazzi". Email: florenciagu@gmail.com

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