Wednesday, November 27, 2019

El 27 de noviembre de 1999, fue inaugurado el Hogar de Ancianos P. Olallo en Camagüey (por Joaquín Estrada-Montalván)


El 27 de noviembre del año 1999, la Orden Hospitalaria de los Hermanos de San Juan de Dios logró fundar en la ciudad de Camagüey un Hogar para Ancianos, dedicado al beato cubano Fray José Olallo Valdés, conocido popularmente como el P. Olallo. 

La institución caritativa, inaugurada por el hoy Siervo de Dios Mons. Adolfo Rodríguez,  se encuentra ubicada precisamente en la calle que lleva el nombre del religioso hospitalario y a unos 200 metros de distancia del antiguo Hospital, en el que ejerció por más de medio siglo.

El Hogar presta servicio interno; de hospital de día, y consulta externa de fisioterapia. La labor se realiza en conjunto con el Ministerio de Salud Pública.

Los Hermanos de San Juan de Dios laboran actualmente en tres instituciones sanitarias en el país: dos en La Habana –el Hogar San Rafael, para ancianos, y el Sanatorio San Juan de Dios, para enfermos mentales– y en Camagüey, el Hogar P. Olallo.

En Camagüey, la iglesia católica presta este tipo servicio desde dos Hogares de Ancianos, el Padre Olallo y el Mons. Adolfo Rodríguez, inaugurado el 25 de mayo de este año 2019.


José Olallo Valdés. Algunos datos biográficos

José Olallo fue depositado al mes de nacido en la Casa Cuna de La Habana, por lo que no se conoce quienes fueron sus padres, o alguna otra información de su historia familiar. En su mano tenía una cinta, en la que se consignaba que había nacido el 12 de febrero (de 1820). Por esta razón su apellido es Valdés, que se les otorgaba a los niños que eran criados en esa institución y de los cuáles se desconocían sus apellidos familiares.

Olallo Valdés, tuvo una vocación religiosa temprana y al parecer influido por el ambiente de caridad en que se desarrolló su niñez y temprana juventud, se decidió por la Orden Hospitalaria de los Hermanos de San Juan de Dios. Terminado su noviciado y hecha la primera profesión de votos, en el mes de abril de 1835, fue remitido al Hospital de San Juan de Dios de Puerto Príncipe (hoy Camagüey), donde vivió el resto de sus días. En este lugar ejerció de enfermero, cirujano, y además se dedicó a la educación de los niños vecinos del barrio.

Entre las muchas anécdotas que se cuentan del P. Olallo, una de las más célebres es la que narra como el 12 de mayo de 1873, lavó el cadáver del Mayor Ignacio Agramonte que fuera tirado en el piso de las galerías del Hospital por los militares españoles y que además, se atrevió junto al sacerdote Manuel Martínez Saltage, a pronunciar el Oficio de los Difuntos.

Falleció en su celda del hospital el 7 de marzo de 1889, a causa de un aneurisma de la aorta abdominal. Su entierro en el Cementerio General fue una impresionante manifestación de duelo popular.

En el año 1901 el Ayuntamiento de la Ciudad dispuso en su homenaje, que a la Calle de los Pobres y a la Plaza de San Juan de Dios, se les cambiaran sus respectivos nombres por el de P. Olallo.

La Causa de su beatificación se inició, por el Proceso Diocesano, en 1990. Este primer paso, en su camino a los altares, culminó el 29 de noviembre de 2008, día que que fue proclamado Beato en la misma ciudad donde vivió su santa existencia terrenal.

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