Wednesday, May 12, 2010

Con la verdad a cuestas ( Sección a cargo de Ena La Pitu Columbié)

Las "Mentiras" de Baracoa


1. Una farola que no alumbra


click en las imágenes




Texto y fotos by Ena La Pitu Columbié
(para el blog Gaspar, El Lugareño)



Ubicada en la carretera Guantánamo-Baracoa, La Farola abarca seis kilómetros desde el puente Guácima en el poblado de Veguitas del Sur, hasta el lugar conocido como El Mirador en el Alto de Cotilla. Este último fue un sitio de obligada parada del viajero para degustar exquisiteces propias del lugar, y apreciar desde un mirador —ya inservible— uno de los paisajes bucólicos más impresionantes de Cuba.

La carretera está construida con losas de hormigón de 20 centímetros de espesor a lo largo de los seis km. de montaña elevada, y a más de 150 metros sobre el nivel del mar. El tramo de carretera tiene seis metros de ancho, y donde el terraplén no alcanza esa distancia, se solucionó levantando el viaducto sobre el precipicio con vigas de hormigón prefabricado, que descansan encima de pilotes del mismo material —esta fue la primera construcción en Cuba que utilizó prefabricados. Iniciada en el gobierno de Fulgencio Batista y culminada en 1964, se considera una obra de arte de la arquitectura e ingeniería—.

La Farola es una carretera colgante sumamente peligrosa, de curvas pronunciadas, que en varios tramos se encuentra entre la montaña y el abismo. Se alumbra de luz natural y nada tiene que ver con lo que sugiere su nombre.

En mi familia se comenta que el ingeniero encargado de la construcción —y amigo de ellos— había solicitado la salida legal del país hacia los Estados Unidos de Norte América al triunfar los rebeldes, pero Castro lo retuvo hasta la culminación de la carretera. Para probar la calidad y efectividad de la misma, el ingeniero tuvo que pararse debajo de la zigzagueante vía —donde los tramos se sostienen con vigas de hormigón— mientras por encima pasaban camiones rastras cargados de cientos de toneladas de peso. O sea, la vida como garantía.

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2. Un río de Miel que no es dulce





Hay muchas leyendas sobre este mito, pero la más escuchada es esta: Cerca de las márgenes del río vivía una joven india muy bella de piel bronceada y ojos soñadores, la joven era tan dulce que todos la llamaban Miel. Un día Miel se bañaba en el río y un joven navegante que pasaba la vio y quedó prendado de su belleza. Ambos se enamoraron a primera vista pero el joven marinero debía partir. Miel lloraba todos los días en el río, y el río iba haciéndose cada vez más dulce debido a sus lágrimas de amor. El navegante siempre postergaba la marcha hasta que un día decidió no levantar velas jamás. Finalmente se casó con la joven india y a partir de ese momento llamaron al río Miel. Todos en la ciudad aseguran que quienes se bañan en sus aguas se enamoran y casan en Baracoa, o por lo menos siempre regresan.

La realidad es que este río está bañado por las aguas del mar que lo convierten en salobre. Su desembocadura se caracteriza por poseer una de las rarezas únicas de ese litoral baracoense conocida como “El Tibaracón”. Dicho fenómeno es una larga muralla de arena, tierra y restos erosionados por las crecidas de las corrientes de agua dulce, convertida en un abrevadero que separa al mar del río cuando ambos corren paralelos. En los tibaracones puede apreciarse uno de los prodigios naturales más hermoso que existe, la pesca del Tetí, una especie de minúsculo y típico pececillo de unos dos a seis centímetros de largo, sin escamas y de color plateado. Una noche de luna menguante, los pececillos forman bandadas buscando el mar, es una enorme bola plateada que desciende a velocidad y hay que capturarlos justo antes de entrar a las aguas del océano, porque de no hacerlo en ese momento, los animalitos tragan arena y mueren. En el Tibaracón se reúnen los pescadores y curiosos no sólo por la pesca de lo que será uno de los más exquisitos platos típicos de la región, sino también para apreciar ese espectáculo único en el mundo.

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3. Un Yunque que no es de hierro



En el macizo montañoso Sagua-Nipe-Baracoa, se distingue una imponente altiplanicie de superficie horizontal con pendientes enhiestas; el majestuoso Yunque. Es una montaña que posee 575 metros de altura sobre el nivel del mar aparece como resultado de la erosión diferencial de las calizas, y se yergue dominando la bahía de Porto Santo. Su fastuosa imagen es tal que puede observarse a 50 millas de distancia y debido a ello sirvió por muchos años como guía para los navegantes. Considerado La Torre Eiffel natural cubana, tiene una figura que recuerda un yunque de herrero y de ahí su nombre. Por sus valores naturales y paisajísticos, El Yunque fue declarado Monumento de la Naturaleza.

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4. Mentiras menores

La Bella Durmiente



La Bella Durmiente es una montaña de escasa elevación que se alza en las cercanías de la bahía de Baracoa. Su nombre alude a su peculiar forma que recuerda a una mujer dormida. Junto a El Yunque que se encuentra a su lado custodian la bahía baracoense, a cuyos pies se levanta la primera de las villas cubanas.

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Las Tetas de SantaTeresa


Las Tetas de Santa Teresa son unos cerros gemelos que escoltan la ciudad de Baracoa por uno de los extremos de la periferia urbana. Esta singular formación simula los senos de una mujer en posición horizontal, por eso los moradores de la rancia villa han nombrado este singular accidente geográfico con tan alegórico nombre.

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El Reloj de Agua, es un manantial subterráneo como cientos de los que se encuentran en las paredes montañosas que bordean La farola, y que también proliferan en las tierras de Baracoa, pero este tiene una característica muy especial y es que brota cada cierto tiempo y desaparece con la misma exactitud. Se ha comprobado que los intervalos de tiempo son exactos.


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Ena Columbié, “LaPitu” Guantánamo, Cuba. Poeta, ensayista, crítica, narradora y artista. Licenciada en Filología. Ha obtenido numerosos premios en crítica literaria y artística, cuento y poesía. Ha publicado los libros: Dos cuentos (Narrativa. Cuba 1987), El Exégeta (Crítica literaria. Cuba 1995), Ripios y Epigramas (Poesía Cuba 2001) y Ripios (Poesía. USA 2006) y en las antologías: Lenguas Recurrentes (1982), Lauros (Cuba 1989), Epigramas (Cuba1994), Muestra Siglo XXI de la poesía en español (USA 2005), La Mujer Rota (México 2008). Dirige la editorial, Ediciones EntreRíos. Ha colaborado como editora en la editorial La Araña pelúa de París y en La Peregrina Magazine, así como en diversos proyectos privados independientes.

Como fotógrafa ha publicado en revistas y periódicos de USA. Reside en Miami, Florida. USA.

11 comments:

Manny Lopez said...

Este post esta genial! Me encanto leerlo... Gracias!

La Otra Isla said...

Por favor, Joaquin, te agradecemos la divulgacion de este blog de poesia cubana de la otra orilla.

Gracias

Anonymous said...

Maravilloso tema tocado con la gracia de un poeta.

Anonymous said...

ME ENCANTA

Anonymous said...

ES UN VIAJE MARAVILLOSO LO DE ENA

Anonymous said...

exquisito, ena.
búhamente!
m.e.

Peregrinos por el Mundo said...

Magnífica serie! Felicidades!

Anonymous said...

Supongo que estas croniquillas se convertirán un día en libro, pues son deliciosas.

Besos

Juan

Anonymous said...

Ena, qué fotos tan impresionantes. Te felicito por ellas. A mi el trabajo sobre La Farola me movió el tapete, como dicen acá, pues yo alfabeticé en 1961 en la punta de Maisí y pasamos por allí en abril, cuando aún la carretera no se terminaba de construir y había tramos de terraplén en los que debíamos bajar de los camiones y cruzar a pie. Tus fotos me remitieron a esa visión del abismo, un paisaje inscrito en la memoria emocional, inconsciente. Gracias.

Un abrazo

Minerva Salado Rabelo

Joaquin Estrada-Montalvan said...

Que cool, Ena. En especial me gustaron las fotos y el texto del rio de miel que no es dulce... y el concepto del post de la bella durmiente. ?Cuantas casas silenciosas y aparentemente solitarias no tenemos todos en nuestras memorias?

Besos,

Anja, la bombera nueva amiga tuya

Anonymous said...

Ostrica, no vayas a perder por nada del mundo estas fotos, lo más probable es que no haya nada paecido sobre esta región.Es un tesoro lo que tienes.
Y mira, ya mirándolo desde la distancia, es muy probable que Castro sí pusiera al ingeniero, "la vida como garantía", a ver qué pasaba.
Gracias por darme estas imágenes que yo desconocía de nuestra tierra.
Te quiere:
Tu CH
Félix Luis Viera

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